October 19, 2020
De parte de La Haine
174 puntos de vista


Respuesta de Herritar Batasuna a las cr铆ticas del preso pol铆tico vasco Dani Pastor

El pasado 3 de octubre, s谩bado, la hoja web 鈥淧RES.O.S. Comit茅s por un Socorro Rojo Internacional鈥 public贸 una carta del preso pol铆tico vasco y militante de E.T.A. , Dani Pastor Alonso, escrita el 20 de septiembre de este a帽o. Para los que todav铆a no han podido leer este texto, les facilitamos aqu铆 dos enlaces, con el fin de que puedan acceder a 茅l en su integridad:

http://www.presos.org.es/index.php/2020/10/03/carta-de-dani-pastor-preso-politico-vasco-no-ver-la-unidad-e-independencia-de-e-h-su-simbolo-en-la-republicana-con-estrella-la-republica-popular-es-dejar-anclado-en-el-sacrificio-mayusculo-nu/

https://eh.lahaine.org/carta-de-dani-pastor-preso

En esa carta, Dani, militante revolucionario vasco al que el neofranquista, neofascista y criminal Reino de Espa帽a mantiene secuestrado en la c谩rcel de exterminio de Puerto III, hace una cr铆tica de las posiciones pol铆ticas expresadas por la Asamblea Nacional de HERRITAR BATASUNA en su comunicado de julio.

Como esta cr铆tica ha sido p煤blica, nuestra respuesta tambi茅n lo ser谩 as铆, y en la misma lengua utilizada por Dani. Siendo totalmente conscientes de la dur铆sima situaci贸n personal en que se encuentra este militante revolucionario vasco, haremos todo lo posible para que tanto esta respuesta como el resto de la documentaci贸n necesaria para profundizar en este debate le llegue lo m谩s pronto posible. Ya que se trata de una discusi贸n pol铆tica estrat茅gica clave, nuestra respuesta ser谩 bastante larga.

Lo primero de todo, Dani, recibe un fuerte abrazo solidario de parte de toda la militancia de HERRITAR BATASUNA que esperemos te llegue cuanto antes.

El hecho de que nuestras posiciones pol铆ticas est茅n hoy en d铆a tan alejadas no es un obst谩culo para que te mandemos nuestro m谩s caluroso saludo independentista y socialista revolucionario vasco. Caluroso, no con tus actuales opciones t谩cticas y estrat茅gicas, sino con tu lucha por la Independencia y el Socialismo, la Reunificaci贸n y la Reeuskaldunizaci贸n de Euskal Herria en el seno de E.T.A. durante a帽os.

Y por supuesto, somos solidarios incondicionalmente con tu identidad y car谩cter de preso pol铆tico vasco, solidaridad que evidentemente extendemos a todos los otros presos pol铆ticos secuestrados por el Estado Espa帽ol, independientemente de que estemos de acuerdo o no con sus posiciones pol铆ticas, las organizaciones en que militan o la pr谩ctica revolucionaria concreta que hayan llevado.

Es la misma solidaridad incondicional que t煤 has mostrado para con I帽aki Bilbao, TXIKITO, que, como sabes mucho mejor que nosotros, hoy ha entrado en su 37 d铆a de huelga de hambre por la INDEPENDENCIA y el SOCIALISMO para Euskal Herria. La identificaci贸n total con esta lucha heroica que lleva adelante TXIKITO es lo que va a marcar el tono de esta respuesta para ti, Dani.

Exigimos la AMNIST脥A, total y sin condiciones, para todas y todos los presos pol铆ticos encarcelados por el Reino de Espa帽a. Y por ella luchamos en la medida de nuestras fuerzas, que desgraciadamente, actualmente no son suficientes para arrancar esa conquista a la genocida oligarqu铆a espa帽olista que detenta el poder en el Estado Espa帽ol desde hace siglos, y muy especialmente desde 1939, a帽o de la victoria del fascismo nacional-cat贸lico, y de 1978, a帽o de la consolidaci贸n de la II Restauraci贸n Mon谩rquica, dise帽ada por el imperialismo yanki-sionista y el criminal dictador Francisco Franco, y llevada a cabo fundamentalmente por el PSOE y el PCE.

Pasamos ahora a contestar a tus cr铆ticas punto por punto, Dani.

DOS MANIFESTACIONES Y TRES ESTRATEGIAS MUY DIFERENTES

Lo primero que mencionas es el shock que te caus贸 nuestro comunicado, en el que explic谩bamos por qu茅 no 铆bamos a acudir, ni a la manifestaci贸n de la organizaci贸n JARKI del 18 de julio en Gasteiz, ni a la del colectivo BATASUNA BORROKAN del 25 de julio en Bilbo. Fechas ambas, curiosamente, de una enorme carga simb贸lica en el imaginario nacionalista espa帽ol. No olvides nunca, Dani, que nosotros establecemos una conexi贸n estrat茅gica muy clara entre las dos manifestaciones, por cuanto responden a dos corrientes pol铆ticas que son aparentemente antag贸nicas, pero que en el fondo son tristemente complementarias.

Para decirlo con palabras de ARGALA, militante revolucionario de E.T.A. cuyo pensamiento, de ello estamos totalmente seguros, no te es desconocido:

鈥淗oy, frente a la doble soluci贸n – peque帽o burguesa vasca o socialista espa帽ola – que se le presentaba al Pueblo Vasco en el primer tercio de siglo, un sector de la clase trabajadora est谩 en condiciones de ofrecer una tercera v铆a: la revoluci贸n socialista vasca鈥

Seg煤n el an谩lisis que hacemos nosotros, en HERRITAR BATASUNA, es evidente que la vergonzosa liquidaci贸n y humillante rendici贸n del conjunto del M.L.N.V. y muy especialmente de la Organizaci贸n Socialista Revolucionaria de Liberaci贸n Nacional, E.T.A., realizada por una fracci贸n de la peque帽a burgues铆a vasca, con la complicidad de sectores de la aristrocracia obrera de nuestro Pa铆s, es la causa de que se vuelvan a repetir fen贸menos que pens谩bamos que estaban ya olvidados y superados, como son, por un lado, el intento por parte de otra fracci贸n de la peque帽a burgues铆a y la aristocracia obrera vascas, aparentemente m谩s radicalizadas y combativas, una de cuyas expresiones es la organizaci贸n JARKI, y, por otro lado, la pretensi贸n de algunos sectores espa帽olistas de la clase obrera vasca, liderados por ese Partido Comunista reconstituido que t煤 mismo citas m谩s adelante, de volver a obligar al Pueblo Trabajador Vasco a elegir entre el nacionalismo vasco peque帽o burgu茅s, oportunista y reformista, o el comunismo centrista revisionista espa帽olista.

Esta falsa y tramposa alternativa, que ha existido en Euskal Herria desde el final del siglo XIX, con el surgimiento tanto del PNV como del PSOE, y sus diferentes y posteriores versiones m谩s radicalizadas, tanto del nacionalismo burgu茅s vasco como del socialismo obrero espa帽olista, fue derrotada tanto te贸rica como pr谩cticamente por E.T.A. en los a帽os 60 y 70 del siglo pasado, muy especialmente en la V. y VI. Asambleas de la Organizaci贸n Socialista Revolucionaria de Liberaci贸n Nacional, Euskadi Ta Askatasuna.

En esta victoria del Pueblo Trabajador Vasco y su vanguardia se destacaron militantes revolucionarios cuyo pensamiento, en nuestra opini贸n, t煤 debes conocer bastante bien, Dani: los hermanos Joxe Antonio y Txabi Etxebarrieta, Eustakio Mendizabal, TXIKIA, y Joxe Migel Be帽aran Orde帽ana, ARGALA, entre otros muchos, menos conocidos pero no por eso menos importantes y decisivos.

Es totalmente l贸gico y coherente que, ante la planificada destrucci贸n y radical desmantelamiento del Movimiento de Liberaci贸n Nacional Vasco, M.L.N.V. por parte de los diferentes servicios secretos de la O.T.A.N., los mismos que participaron en el asesinato de ARGALA en Angelu el 21 de diciembre de 1978, y de sus colaboradores cipayos traidores vascos, la camarilla de liquidacionistas y politiquillos profesionales de EHBildu y el partido SORTU, liderados por el ex-militante pm Arnaldo Otegi Mondrag贸n, vuelva a aparecer la vieja alternativa tramposa y venenosa que bloque贸 la lucha de Liberaci贸n Nacional del Pueblo Trabajador Vasco durante d茅cadas : o nacionalismo peque帽o burgu茅s vasco, o comunismo espa帽olista.

Esa es la raz贸n por la que la Asamblea Nacional de HERRITAR BATASUNA decidi贸 redactar el comunicado que te produjo el shock que mencionas en la carta en que criticas nuestras posiciones.

Posiciones que no son otras que las de la V. y VI. Asambleas de E.T.A. , y muy especialmente las de Joxe Migel Be帽aran Orde帽ana, ARGALA, Eustakio Mendizabal Benito, TXIKIA, Joxe Antonio y Txabi Etxebarrieta Ortiz, y otro militante independentista y socialista revolucionario vasco injustamente olvidado, y al mismo tiempo muy h谩bilmente marginado y ninguneado, Jon Paredes Manot, TXIKI.

Por si no recuerdas su 煤ltima carta antes de ser fusilado en Barcelona, y como seguramente no te ha llegado hasta la c谩rcel el comunicado de HERRITAR BATASUNA del Gudari Eguna de este a帽o, la citamos aqu铆:

Al Pueblo Vasco:

Una vez m谩s el fascismo de Franco va a derramar la sangre del Pueblo Vasco.

Probablemente cuando llegue este comunicado al pueblo, yo ya habr茅 ca铆do bajo el pelot贸n de ejecuci贸n.

Mi intenci贸n al escribir este comunicado es poner una vez m谩s de relieve la represi贸n que sufre el Pueblo Vasco y todos los pueblos de Espa帽a.

No debemos olvidar nuestro objetivo: la creaci贸n de un Estado Socialista Vasco, objetivo por el cual han ca铆do y han dado la vida muchos militantes revolucionarios, entre ellos los 煤ltimos ca铆dos en el Estado espa帽ol, Kepa, Nicia, Montxo, Andoni, y no ser谩n los 煤ltimos.

Sois vosotros, la Clase Trabajadora y el Pueblo en general, quienes lleven a cabo la lucha hasta derrocar al r茅gimen franquista; entonces se habr谩 cumplido nuestro objetivo y podr茅is construir una sociedad nueva, sin clases, donde no exista la explotaci贸n del hombre por el hombre.

Hoy me van a asesinar a m铆 por el simple hecho de luchar por mi pueblo.

Eso para el r茅gimen de Franco es un crimen, no es un crimen asesinar a los militantes de ETA antes de cogerlos, tampoco es un crimen matar a la gente en manifestaciones, controles, etc.

Hoy somos nosotros los que estamos en el banquillo, pero ma帽ana estar谩n ellos, o sea, Franco y toda su camarilla y ser茅is vosotros quienes nos hag谩is justicia: no lo olvid茅is, puesto que mis compa帽eros y yo ya no podremos. Confiamos en vosotros.

Por 煤ltimo, quiero hacer saber a mis compa帽eros de organizaci贸n y a nuestro Pueblo que mientras he estado libre he cumplido como militante y como hijo del Pueblo y puesto que no he ca铆do asesinado “legalmente” como mis compa帽eros, he pedido como 煤ltima y 煤nica petici贸n que sea fusilado ante un pelot贸n de fusilamiento como un gudari m谩s, recordando a todos los que han muerto por Euskadi, llevando en la mente nuestra Ikurri帽a, puesto que voy a morir lejos de ella…

Os toca a vosotros hacer justicia.

Ma帽ana, cuando yo muera, no me veng谩is a llorar. Nunca estar茅 bajo tierra, soy viento de libertad.

隆VIVA LA SOLIDARIDAD DE LOS PUEBLOS !

GORA EUSKADI ASKATUTA !

ABERRIA ALA HIL, EUSKADI ZUTIK !

Jon Paredes Manot “Txiki”

Para desgracia de los que quieren hacer del militante de E.T.A. (pm), Jon Paredes Manot, un mero luchador antifranquista, TXIKI deja claro en su 煤ltima carta antes de ser fusilado las posiciones pol铆ticas de la V y VI Asambleas de E.T.A. : Estado Socialista Vasco, independiente, reunificado y euskaldun, y objetivo final de una sociedad sin clases, es decir, el Comunismo, ya que el Socialismo no es m谩s que la etapa de transici贸n revolucionaria al Modo de Producci贸n Comunista, 煤nico capaz de sustituir al Modo de Producci贸n Capitalista y asegurar la supervivencia de la Humanidad en el planeta Tierra.

驴Socialismo o barbarie? 隆Comunismo o extinci贸n!

Seguimos con tu cr铆tica, Dani.

SOBRE EL MARXISMO – LENINISMO

Una de las numerosas cuestiones que nuestro comunicado te plantea es el tema del marxismo-leninismo. No es ning煤n secreto que HERRITAR BATASUNA es una Unidad Popular para la Revoluci贸n Socialista Vasca, que tiene como objetivo estrat茅gico una Euskal Herria sin clases sociales, ni estado, ni patriarcado.

Por lo tanto, HERRITAR BATASUNA no es un Partido Comunista, ni se define como exclusivamente marxista-leninista. Lo que no excluye para nada, antes al contrario, el estudio sistem谩tico de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica.

En su seno luchamos, codo con codo, comunistas marxistas-leninistas, comunistas libertarios, comunistas creyentes de la Teolog铆a de la Liberaci贸n, comunistas feministas proletarias, anarcocomunistas, socialistas revolucionarios, abertzales independentistas revolucionarios y un largo abanico de opciones y corrientes te贸ricas e ideol贸gicas unidas por la PRAXIS, la pr谩ctica teorizada y la teor铆a practicada a favor de la Revoluci贸n Socialista Vasca, en una primera fase t谩ctica, y de la Euskal Herria sin clases, estado ni patriarcado, en una posterior fase estrat茅gica. Las s铆ntesis te贸ricas se construyen en y para la lucha revolucionaria.

Hay pluralidad te贸rica en nuestro seno, Dani. Diferentes sensibilidades.

En tu escrito nos dices:

鈥淗erritar Batasuna, si no me equivoco, surgi贸 con la intenci贸n de ocupar el espacio revolucionario abandonado por la escisi贸n protagonizada por los Otegi de las diversas organizaciones del MLNV, as铆 como toda la pl茅yade de bur贸cratas peque帽o burgueses y chovinistas que les acompa帽an. Con esta victoria moment谩nea del oportunismo culturalista, el nexo de uni贸n entre la lucha de clases, el socialismo, y la lucha de liberaci贸n nacional, qued贸 roto.鈥

Si bien caracterizas acertadamente a Otegi y sus secuaces, te equivocas en dos puntos cruciales.

En primer lugar, HERRITAR BATASUNA no surgi贸 para ocupar ning煤n 鈥渆spacio pol铆tico鈥, ni reformista, ni revolucionario. De eso ya se est谩n encargando los diferentes grupos oportunistas que est谩n surgiendo para ello: JARKI, ERAIKI, JARDUN, HAUSPOA o la mism铆sma hist贸rica e ilegalizada EAE-ANV.

Esa manera de analizar la lucha de clases, en base a 鈥渆spacios pol铆ticos鈥 es profundamente electoralista y posibilista, est谩tica y nada dial茅ctica. HERRITAR BATASUNA no compite por 鈥渙cupar鈥 ning煤n espacio pol铆tico del sistema burgu茅s y capitalista. HERRITAR BATASUNA lucha y luchar谩 por dinamizar, realizar y llevar adelante la Revoluci贸n Socialista Vasca, protagonizada por el Pueblo Trabajador Vasco, principal y hegem贸nicamente por la Clase Obrera Vasca, y dirigida por el Proletariado Revolucionario Vasco, como fase de transici贸n hacia la Euskal Herria sin clases, sin estado y sin patriarcado. Hacia la sociedad comunista mundial.

Esto puede parecer un juego de palabras sin importancia, pero tiene su contenido profundo, te贸rico y pr谩ctico. La ideolog铆a de los 鈥渆spacios pol铆ticos鈥 es propia de la sociolog铆a burguesa, no de la Teor铆a Revolucionaria.

En segundo lugar, no estamos de acuerdo con la definici贸n que haces de la socialdemocracia autonomista vasca como 鈥渙portunismo culturalista鈥. Nuestro posicionamiento pol铆tico frente a la manifestaci贸n espa帽olista del 25 de Julio se hizo desde el independentismo revolucionario.

Esto es, la corriente pol铆tica o, mas bien, en la actualidad, el conjunto de ellas que, con unos u otros matices, de manera mas o menos cr铆tica, considera la V Asamblea de ETA su punto de partida, su acta fundacional. Y de acuerdo con la cual, por un lado, la independencia de Euskal Herria s贸lo se puede conseguir mediante una Revoluci贸n, que dadas las caracter铆sticas de Euskal Herria en tanto que formaci贸n social del centro del Sistema Capitalista Imperialista Mundial, solo puede ser una Revoluci贸n Socialista. Cuyo sujeto es el Pueblo Trabajador Vasco, bloque hist贸rico que tiene por clase dirigente al Proletariado Vasco. Por otro, la Revoluci贸n Socialista tomar谩 en Euskal Herria la forma de lucha por la independencia. La destrucci贸n del estado burgu茅s y la construcci贸n del Estado Socialista, tomara la forma de expulsi贸n del poder extranjero y de construcci贸n de un nuevo estado independiente, en este caso socialista, un Estado-comuna-batzarre.

Por otro lado, la Teor铆a de la Revoluci贸n Socialista Vasca formulada por la V Asamblea se contrapone a dos reformismos sim茅tricos: nacional y social. Diferentes pero inseparables porque uno lleva al otro. El reformismo social que da prioridad a la lucha nacional al grito de “gerokoak geroko utzi!” (隆dejad lo secundario para m谩s tarde!) se acaba convirtiendo en autonomismo y de la misma manera la desactivaci贸n de la lucha de liberaci贸n nacional por la independencia de Euskal Herria, “para no dividir a la clase obrera” termina en la socialdemocracia. Lo que constituye una predicci贸n contrastable de la teor铆a y, por cierto, ampliamente confirmada por la experiencia hist贸rica de los 煤ltimos 60 a帽os. Sin que el proceso de liquidaci贸n del M.L.N.V. sea una excepci贸n, antes al contrario, lo confirma tr谩gica y plenamente. Hasta niveles hoy en d铆a rid铆culos y bochornosos. V茅ase, EHBildu.

Por lo que, Dani, cometes un error muy significativo cuando caracterizas este proceso como “victoria moment谩nea del oportunismo culturalista”. Esto es, victoria de los que subordinan la lucha de clases a la lucha nacional. Pero esto es falso, la hemeroteca nos muestra claramente que el reformismo nacional de los liquidacionistas no es menor que el social. De hecho, se han ido progresivamente haci茅ndose sat茅lites tanto del PNV como del PSOE. Fen贸meno que es totalmente l贸gico y coherente con su nueva l铆nea pol铆tica, reformista en lo nacional 鈥 autonomista – y reformista en lo social 鈥搒ocialdem贸crata- .

El oportunismo es un fen贸meno global que abarca todos los aspectos de la lucha de clases. Lo que nos indica que la renuncia a luchar por la independencia de Euskal Herria ( y tambi茅n de los Pa茂sos Catalans, de Canarias, Andaluc铆a y Galiza, como m铆nimo ), y el intento de mantener la unidad de Espa帽a bajo la forma de una hipot茅tica Rep煤blica Popular Espa帽ola y su bandera tricolor republicana con la estrella roja est谩 llamado a arrastrar a los que defienden esta estrategia al reformismo y al oportunismo tarde o temprano. Al tiempo. Ya lo hemos visto antes…

Vayamos a otro punto de tu cr铆tica.

Citas a LENIN, lo cual nos va a permitir entrar en el meollo de nuesto debate.

LENIN Y LA CUESTI脫N NACIONAL

Es bien sabido que los revisionistas en general y muy especialmente los centristas que se autodenominan 鈥渕arxistas-leninistas鈥 utilizan las citas de LENIN a troche y moche, lo mismo para un roto que para un descosido. Hist贸ricamente han hecho lo mismo con Marx, Engels, Rosa Luxemburg, Stalin, Mao, Enver Hoxha, Kim Il Sung, Ho Chi Minh, Gramsci, Fidel, el CHE y todo el mundo.

Entra dentro de la l贸gica de la progresiva ideologizaci贸n escol谩stica de la Teor铆a Revolucionaria, fen贸meno que ha afectado a todos los movimientos sociales de los oprimidos a lo largo de la Historia y que es consecuencia inexorable de la lucha de clases en el seno de los movimientos revolucionarios, y m谩s en concreto de la lucha incesante entre teor铆a e ideolog铆a. Ciencia y falsa conciencia, alienaci贸n.

Esta no es m谩s que la lucha en el campo de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica entre el Proletariado y la Burgues铆a, que, como hemos comprobado durante el siglo XX, sabe esconderse donde menos la esperan.

En el seno de los aparatos del Estado Socialista, por ejemplo, paralizando progresivamente la transici贸n al Modo de Producci贸n Comunista, aferr谩ndose a todos los privilegios del Poder, reconstruyendo paso a paso una 茅lite que se haga propietaria de facto de los medios de producci贸n colectivos, abandonando el estudio de la dial茅ctica materialista y de su aplicaci贸n consecuente, cr铆tica, radical y revolucionaria a la etapa de transici贸n socialista, con su enorme agudizaci贸n de la lucha de clases, y al final, como hemos visto tanto en la U.R.S.S. como en China y en el resto de estados socialistas o de democracia popular, volviendo al Capitalismo con formas m谩s o menos liberales o estatales, dependiendo de la evoluci贸n concreta de las luchas de clases en cada formaci贸n social espec铆fica y de la resistencia al Imperialismo.

El Socialismo es un abanico de realidades que se extienden entre los dos modos de producci贸n posibles hoy en d铆a: el capitalista y el comunista. De ah铆 que si no se avanza hacia el Comunismo, tarde o temprano el proceso de transici贸n socialista se estanca, para m谩s tarde comenzar lentamente a retroceder hacia el Capitalismo, en una degeneraci贸n inexorable que puede durar muchas d茅cadas.

La mayor铆a de nosotros hemos estado presos como t煤, Dani, y sabemos por experiencia lo dif铆cil que es en la c谩rcel tener acceso a los textos esenciales de los grandes revolucionarios. M谩s a煤n cuando la Teor铆a Revolucionaria Comunista lleva siendo atacada por la burgues铆a desde su nacimiento, en 1848, y sobre todo infiltrada por el revisionismo peque帽o burgu茅s desde los art铆culos de Eduard Bernstein en la revista Neue Zeit, en 1896, y la publicaci贸n en 1899 de su libro 鈥淟as premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia鈥, donde expon铆a sus tesis evolucionistas, reformistas, posibilistas y profundamente oportunistas.

Pero el revisionismo no se acab贸 con el renegado Karl Kautsky, ni con Nikita Jruschov, como algunos creen. Ya en vida de LENIN hab铆a gente m谩s leninista que 茅l, como en la 茅poca de Marx hubo algunos, como Plekhanov, Axelrod y Vera Zassulitch 鈥渇undadores鈥 del 鈥渕arxismo ruso鈥 que se consideraron m谩s marxistas que el fil贸sofo de Tr茅veris y lo censuraron. Este asunto est谩 ampliamente documentado.

Para el crucial tema de los primeros marxistas censurando y ocultando textos claves de Karl Marx, y sobre la actitud del fundador de la Teor铆a Cient铆fica Revolucionaria Comunista para con el 鈥渕arxismo鈥 y los 鈥渕arxistas鈥, hay un libro muy interesante que intentaremos hacerte llegar, Dani:

https://desarmandolacultura.files.wordpress.com/2018/04/el-marx-tardio-y-la-via-rusa-marx-y-la-periferia-del-capitalismo-teodor-shanin-ed.pdf

Pero vayamos a LENIN y la cuesti贸n nacional, tema central en este debate estrat茅gico. Una de las claves del progresivo proceso de ideologizaci贸n, esclerotizaci贸n, fosilizaci贸n y escolasticismo que sufri贸 la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica durante el siglo XX fue la incomprensi贸n y abandono del m茅todo materialista dial茅ctico de Karl Marx.

Para decirlo con palabras de Henryk Grossmann, te贸rico y cient铆fico comunista revolucionario de talla excepcional :

鈥淓l presente trabajo forma parte de una obra m谩s extensa sobre la tendencia del desarrollo del capitalismo seg煤n la teor铆a marxiana; la misma, que aparecer谩 pr贸ximamente, recoge y desarrolla las clases impartidas en el Instituto de Investigaci贸n Social de la Universidad de Frankfurt durante los a帽os 1927 鈥 1928.

El resultado al que arrib茅 a trav茅s de mis estudios es doble. En primer lugar, por primera vez se reconstruye el m茅todo que sirve de fundamento a 鈥淓l capital鈥 de Marx; en segundo lugar, a partir de la base as铆 lograda, se esclarecen dominios importantes del sistema te贸rico de Marx desde 谩ngulos esencialmente nuevos.

Una de las conquistas obtenidas consiste en la comprensi贸n de la teor铆a del derrumbe, que aqu铆 se expone y que conforma la columna central en la que se apoya toda la concepci贸n marxiana de la econom铆a.

Si bien la teor铆a del derrumbe se ha erigido, a partir de la primera d茅cada de este siglo, en el punto nodal de violentas pol茅micas te贸ricas, hasta ahora nunca se hab铆a intentado reconstruirla, incorpor谩ndola nuevamente a la teor铆a marxiana considerada en su conjunto.

Est谩 claro que resultar铆a una tarea 铆mproba si se redujera a engrosar el dogma marxista, contribuyendo as铆 a confirmar la expresi贸n de G. Briefs seg煤n la cual el marxismo se ha convertido en una cuesti贸n de interpretaci贸n.

En rigor, el estado a煤n insatisfactorio de la investigaci贸n sobre Marx y su teor铆a, debe ser atribuido al hecho de que hasta el presente no s贸lo ni se alcanz贸 una comprensi贸n clara del m茅todo de investigaci贸n utilizado por Marx sino que 鈥 por extra帽o que ello parezca 鈥 ni siquiera se ha reflexionado seriamente sobre el mismo.

En realidad, todo consist铆a en aferrarse a los resultados logrados por dicha teor铆a: 茅stos se transformaron en el punto en el que se centr贸 el inter茅s y alrededor del cual gir贸 tanto la cr铆tica como la defensa del marxismo.

Pero en el trayecto el m茅todo se perdi贸. Se olvid贸 de este modo la regla fundamental de toda investigaci贸n cient铆fica, que afirma que todo resultado 鈥 por interesante que sea 鈥 carece de valor si se desconoce el camino por medio del cual fue obtenido.

S贸lo as铆, escindido del curso seguido para su elaboraci贸n, pudo transformarse 鈥 con los cambios propios de cada 茅poca 鈥 en objeto de cambiantes esfuerzos interpretativos.鈥

Dani, intentaremos hacerte llegar una copia de este libro fundamental para la comprensi贸n de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica de Karl Marx: 鈥淟a ley de la acumulaci贸n y del derrumbe del sistema capitalista鈥.

Como ya te habr谩s dado cuenta, Henryk Grossmann diferencia claramente entre marxismo y teor铆a marxiana. Este matiz no es un mero capricho, sino el fruto de largos a帽os de estudio que llevaron a este militante comunista revolucionario jud铆o de origen polaco, nacido en Cracovia bajo el yugo del Imperio Austro-H煤ngaro en 1881, a la conclusi贸n de que las concepciones de Marx eran una teor铆a cient铆fica, y el marxismo, una ideolog铆a. Y que la clave era recuperar el m茅todo materialista dial茅ctico, cosa que en su d铆a hizo brillantemente LENIN. Y con esto volvemos a nuestro punto de partida.

UNA CUESTI脫N DE M脡TODO

Como estamos hablando del m茅todo materialista dial茅ctico, que es el coraz贸n de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica, y de c贸mo el hecho de que LENIN recuperara, estudiara, asimilara y aplicara creativamente este m茅todo le permiti贸 reconstruir la praxis comunista revolucionaria y liderar la Revoluci贸n Socialista de octubre de 1917, citemos ahora a Marx, el creador del este m茅todo, en su c茅lebre pero profundamente incomprendido 鈥淓p铆logo a la segunda edici贸n de Das Kapital鈥 del 24 de enero de 1873, dos a帽os despu茅s de la Comuna de Par铆s, de la que luego hablaremos con m谩s detalle, pues la citas en tu cr铆tica.

Tras citar un excelente art铆culo dedicado al m茅todo de 鈥淒as Kapital鈥 del economista ruso y profesor de la Universidad de San Petersburgo, Ilari贸n Ignatievich Kauffman, que a su vez menciona en su escrito un pasaje del pr贸logo de propio Karl Marx a la 鈥淐r铆tica de la econom铆a pol铆tica鈥, publicada en Berl铆n en 1859, en el que expone la base materialista de su m茅todo, el creador de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica nos dice:

鈥淎l caracterizar lo que 茅l llama mi verdadero m茅todo de una manera tan certera y tan ben茅vola en lo que ata帽e a mi empleo personal del mismo, 驴qu茅 hace el articulista, sino describir el m茅todo dial茅ctico?

Ciertamente, el m茅todo de exposici贸n debe distinguirse, en lo formal, del m茅todo de investigaci贸n. La investigaci贸n debe apropiarse pormenorizadamente de su objeto, analizar sus distintas formas de desarrollo y rastrear su nexo interno. Tan solo despu茅s de consumada esta labor, puede exponerse adecuadamente el movimiento real.

Si esto se logra y se llega a reflejar idealmente la vida de ese objeto, es posible que al observador le parezca estar ante una construcci贸n aprior铆stica.

Mi m茅todo dial茅ctico no s贸lo difiere del de Hegel, en cuanto a sus fundamentos, sino que es su ant铆tesis directa. Para Hegel el proceso del pensar, al que convierte incluso, bajo el nombre de idea, en un sujeto aut贸nomo, es el demiurgo de lo real, lo real no es m谩s que su manifestaci贸n externa. Para m铆, a la inversa, lo ideal no es sino lo material traspuesto y traducido en la mente humana.

Hace casi treinta a帽os somet铆 a cr铆tica el aspecto mistificador de la dial茅ctica hegeliana, en tiempos en que todav铆a estaba de moda.

Pero precisamente cuando trabajaba en la preparaci贸n del primer tomo de 鈥淓l capital鈥, los irascibles, presuntuosos y medioces ep铆gonos que llevan hoy la voz cantante en la Alemania culta dieron en tratar a Hegel como el bueno de Moses Mendelssohn trataba a Spinoza en tiempos de Lesssing: como a un 鈥減erro muerto鈥.

Me declar茅 abiertamente, pues, disc铆pulo de aquel gran pensador, y llegu茅 incluso a coquetear aqu铆 y all谩, en el cap铆tulo dedicado a la teor铆a del valor, con el modo de expresi贸n que le es peculiar.

La mistificaci贸n que sufre la dial茅ctica en manos de Hegel en modo alguno obsta para que haya sido 茅l quien, por vez primera, expuso de manera amplia y consciente las formas generales del movimiento de aqu茅lla.

En 茅l la dial茅ctica est谩 puesta al rev茅s. Es necesario volverla, para descubrir as铆 el n煤cleo racional que se oculta bajo la envoltura m铆stica.

En su forma mistificada, la dial茅ctica estuvo en boga en Alemania, porque parec铆a glorificar lo existente. En su figura racional, es esc谩ndalo y abominaci贸n para la burgues铆a y sus portavoces doctrinarios, porque en la intelecci贸n positiva de lo existente incluye tambi茅n, al propio tiempo, la inteligencia de su negaci贸n, de su necesaria ruina; porque concibe toda forma desarrollada en el fluir de su movimiento, y por tanto sin perder de vista su lado perecedero; porque nada la hace retroceder y es, por esencia, cr铆tica y revolucionaria.

El movimiento contradictorio de la sociedad capitalista se le revela al burgu茅s pr谩ctico, de la manera m谩s contundente durante las vicisitudes del ciclo peri贸dico que recorre la industria moderna y su punto culminante: la crisis general.

Esta crisis nuevamente se aproxima, aunque a煤n se halle en sus proleg贸menos, y, por la universalidad de su escenario y la intensidad de sus efectos atiborrar谩 de dial茅ctica hasta a los afortunados advenedizos del nuevo Sacro Imperio prusiano-germ谩nico.鈥

Dani, si nos ha seguido en nuestro razonamiento hasta aqu铆, seguramente te estar谩s preguntando a qu茅 vienen estas largas citas antes de hablar de LENIN, la cuesti贸n nacional y el debate estrat茅gico que nos traemos entre manos.

Es muy sencillo, queremos 鈥渁tiborrar de dial茅ctica鈥 a los desgraciados s煤bditos del nuevo Sacro Imperio Espa帽ol, para que comprendan de una vez que Espa帽a no es una naci贸n, sino un proyecto imperial fracasado en su intento de constituirse como naci贸n tras su derrota y decadencia entre los a帽os 1640 y 1898.

Y para que entiendan que no basta con repetir y citar a LENIN, venga o no a cuento, sino de lo que se trata es de recuperar, estudiar, asimilar y aplicar creativamente el m茅todo materialista dial茅ctico de Karl Marx a nuestro marco nacional de lucha de clases, para hacer la Revoluci贸n Socialista en un primer momento, y construir el Modo de Producci贸n Comunista en un segundo. La sociedad liberada, la asociaci贸n libre de productores, sin clases sociales, ni estado, ni patriarcado, donde el libre desarrollo de cada uno es condici贸n para el de todos.

Como te hemos se帽alado antes, unas de las caracter铆ticas m谩s notorias de todos los revisionistas, pero muy especialmente de los revisionistas centristas, que se suelen hacer llamar 鈥渕arxistas-leninistas鈥 es el hecho de utilizar profusamente citas de Marx, Engels, Lenin, Stalin y del que se tercie y haga falta, para ocultar precisamente su ignorancia del m茅todo materialista dial茅ctico y su incapacidad de ir m谩s all谩 de las eruditas interpretaciones m谩s o menos escol谩sticas y talm煤dicas de los textos sagrados del marxismo, m谩s all谩 de repetir con fervor una y otra vez lo mismo.

Luego suelen presumir de ate铆smo y laicismo, pero su manera de proceder es profundamente religiosa e ideol贸gica, en el peor sentido de la palabra… Rozando la superstici贸n y el pensamiento m谩gico. Lejos de la Teor铆a Cient铆fica y su m茅todo…

Todo se reduce a una ex茅gesis e interpretaci贸n, mejor o peor fundamentada, de una panoplia de citas ad hoc de los an谩lisis realizados en su tiempo por Marx, LENIN, o el que sea. Pero no se trata de aplicar el m茅todo materialista dial茅ctico a la din谩mica real de la lucha de clases aqu铆 y ahora, en nuestro marco espec铆fico para la Revoluci贸n Socialista y la transici贸n al Modo de Producci贸n Comunista.

Que en nuestro caso, creemos que estaremos de acuerdo, Dani, es Euskal Herria, y no Espa帽a o Francia. O quiz谩 al final no estemos para nada de acuerdo sobre este punto, como consecuencia de profundas diferencias te贸ricas y estrat茅gicas, y 茅se es precisamente el problema y la raz贸n de este debate.

EL 脷LTIMO COMBATE DE LENIN

Es por eso, ya que has citado a LENIN en tu cr铆tica de nuestras posiciones pol铆ticas, que nos permitimos se帽alarte las 煤ltimas y muy desconocidas tesis y reflexiones de Vladimir Ilich Uli谩nov sobre el problema nacional, y m谩s en concreto, sobre el espinoso asunto de la construcci贸n de la Uni贸n de Rep煤blicas Socialistas Sovi茅ticas, entre diciembre de 1922 y marzo de 1923.

Lo primero que queremos subrayar es algo que todos los espa帽olistas olvidan siempre, pero que es evidente: la Uni贸n de Rep煤blicas Socialistas Sovi茅ticas era una uni贸n de rep煤blicas de diferentes naciones. Obvio. Pero hay que decirlo y recordarlo.

No era una sola y 煤nica Rep煤blica Socialista, eran casi una docena. Y la mayor铆a no eran rusas. Es por ello que la U.R.S.S. nunca se llam贸 Rep煤blica Socialista Confederal Rusa, ni Rep煤blica Socialista Federal Rusa, ni nada ruso por el estilo. La identidad rusa no fue el eje de la denominaci贸n de la U.R.S.S.

La palabra 鈥渞usa鈥 desapareci贸 del nombre de la URSS justamente por que no era Rusia, sino una uni贸n de varias naciones socialistas, libres, soberanas e iguales, y no subordinadas a la antigua naci贸n imperial y central, opresora y centralista. En teor铆a, por lo menos, y en el pensamiento y las intenciones de LENIN tambi茅n.

Luego pas贸 lo que pas贸, y el problema nacional en la URSS se enquist贸, se pudri贸 y termin贸 por estallar en los a帽os 90 del pasado siglo, fundamentalmente por no haberse aplicado con firmeza los principios y recomendaciones de LENIN sobre la cuest贸n nacional y el internacionalismo proletario entre Rep煤blicas Socialistas.

Aprendamos de la experiencia hist贸rica, no repitamos textos de memoria.

El 30 de diciembre de 1922 LENIN comienza a escribir una serie de apuntes sobre el problema nacional en la URSS, que se titulan 鈥淐ontribuci贸n al problema de las naciones o sobre la 鈥渁utonomizaci贸n鈥.

Hab铆a tenido un ataque cerebral el 16 de diciembre del mismo a帽o, y perdido la movilidad del brazo y pierna derechos. Siendo consciente de que su estado de salud era muy grave, y presintiendo que podr铆a pronto perder toda capacidad de trabajar, decidi贸 dictar varios apuntes expresando en ellos ideas y consideraciones que estimaba m谩s importantes.

Entre ellas se encuentra esta 鈥淐ontribuci贸n鈥, as铆 como la famosa 鈥淐arta al Congreso鈥, 鈥淪obre la concesi贸n de funciones legislativas al Gospl谩n鈥, 鈥淧谩ginas del diario鈥, 鈥淪obre las cooperativas鈥, 鈥淣uestra revoluci贸n (A prop贸sito los apuntes de N, Suj谩nov)鈥, 鈥淐贸mo tenemos que reorganizar la Inspecci贸n Obrera y Campesina鈥 (Propuesta para el XII Congreso del Partido)鈥 y 鈥淢谩s vale poco y bueno鈥, su 煤ltimo escrito te贸rico. Por lo menos del que tengamos constancia escrita.

LENIN a su vez tambi茅n dict贸 a partir del 21 de diciembre de 1922 y hasta el 6 de marzo de 1923 cuatro cartas personales de profundo calado y contenido pol铆tico: dos a Trostki, una a Stalin y la 煤ltima, en solidaridad con los militantes del partido Comunista Bolchevique de Georgia, P. G. Mdivani, F. E. Majaradze, entre otros, acusados de nacionalismo y chovinismo por Ordzhonikidze, Dzerzhinski y Stalin.

Al final de esta secci贸n de nuestra respuesta te copiaremos 铆ntegramente la 煤ltima carta de Vladimir Ilich Uli谩nov. No es muy conocida, por razones obvias. Le pas贸 lo mismo a Marx, y le volvi贸 a pasar al CHE. Casualidades de la vida…

Esta carta, 煤ltimo texto que se conserva de LENIN antes de su fallecimiento, el 21 de enero de 1924, es de una importancia crucial para la comprensi贸n de su pensamiento real al final de su vida. Y para la Teor铆a Revolucionaria en general.

Es una constante en la historia del Movimiento Comunista que las 煤ltimas reflexiones de los grandes l铆deres revolucionarios sean ignoradas, censuradas, tergiversadas, manipuladas, recortadas y ninguneadas por sus sucesores, siempre en nombre del 鈥渕arxismo鈥, del 鈥渓eninismo鈥, del 鈥済uevarismo鈥 o cualquier otra ideolog铆a acabada en 鈥渋smo鈥, como 鈥渟talinismo鈥 鈥渕ao铆smo鈥, 鈥渓uxemburguismo鈥, 鈥渉oxhismo鈥, 鈥渃astrismo鈥, 鈥渂ordiguismo鈥, etc…

En el caso de LENIN, Dani, es conocido que tras su muerte hubo cuatro leninismos que se disputaron su herencia y legitimidad te贸rica y pr谩ctica. Son los 鈥渓eninismos鈥 de Zin贸viev, Bukharin, Trotski y Stalin, respectivamente. Todos se reclamaban del pensamiento de LENIN, a su manera. El debate termin贸 muy mal. En otro momento podemos profundizar en aquel conflicto a vida o muerte para decidir el rumbo de la Revoluci贸n Sovi茅tica. Nuestra posici贸n te sorprender谩.

No podemos hacer aqu铆 un balance del Gran Debate en el seno del Partido Comunista Bolchevique de la URSS, entre 1924 y 1926, por no alargar a煤n m谩s esta respuesta a tus cr铆ticas. Quedamos a tu disposici贸n si este tema te interesa y quieres profundizar en 茅l. Tambi茅n tiene su importancia estrat茅gica para hoy en d铆a.

Pero vayamos a nuestro asunto, las 煤ltimas posiciones pol铆ticas LENIN sobre el problema nacional, recogidas en sus notas de los d铆as 30 y 31 de diciembre de 1922. Los textos se encuentran en el tomo 45 de las Obras Completas de LENIN, p谩ginas 372 a 378. Fueron editadas por la editorial Progreso del Instituto de Marxismo 鈥 Leninismo adjunto a Comit茅 Central del Partido Comunista de La Uni贸n Sovi茅tica en 1987. Las cartas que te hemos citado, Dani, est谩n en el tomo 54, p谩ginas 370 a 372. Como ya te hemos dicho varias veces, intentaremos hacerte llegar a la c谩rcel de Puerto III toda la documentaci贸n de la que disponemos, para que t煤 mismo puedas leerla y examinarla, y proseguir el debate

Habla LENIN:

鈥淢e parece que he incurrido en una grave culpa ante los obreros de Rusia por no haber hablado con la suficiente energ铆a y dureza del decantado problema de la autonomizaci贸n, denominado oficialmente, creo, problema de la uni贸n de las rep煤blicas socialistas sovi茅ticas.

Este verano, cuando se plante贸 el problema, yo estaba enfermo, y luego, en el oto帽o, confi茅 demasiado en mi restablecimiento y en que los Plenos de octubre y diciembre me brindar铆an la oportunidad de hablar de este problema.

Pero no pude asistir ni al Pleno de octubre (dedicado a este problema) ni al de diciembre, por lo que no he llegado a tratarlo casi en absoluto.

Me ha dado tiempo s贸lo de conversar con el camarada Dzerzhinski, que ha vuelto del C谩ucaso y me ha contado c贸mo se plantea este problema en Georgia. Tambi茅n me ha dado tiempo de intercambiar unas palabras con el camarada Zin贸viev y expresarle mis temores sobre el particular.

Por lo que me ha contado el camarada Dzerzhinski, que ha presidido la comisi贸n enviada por el Comit茅 Central para 鈥渋nvestigar鈥 lo relativo al incidente de Georgia, yo no pod铆a tener m谩s que los mayores temores.

Si las cosas tomaron tal cariz que Ordzhonikidze pudo perder los estribos y llegar a emplear la violencia f铆sica, como me ha hecho saber el camarada Dzerzhinski, podemos imaginarnos en qu茅 barrizal hemos ca铆do.

Al parecer, todo este jaleo de la 鈥渁utonomizaci贸n鈥 era err贸neo e intempestivo por completo.

Se dice que era necesario unir la administraci贸n. 驴De d贸nde han partido estos asertos? No ser谩 de esta misma administraci贸n rusa que, como indicaba ya en uno de los anteriores n煤meros de mi diario, hemos tomado del zarismo, habi茅ndonos limitado a ungirlo con el 贸leo sovi茅tico?

Es indudable que se deber铆a demorar la aplicaci贸n de esta medida hasta que pudi茅ramos decir que respondemos de nuestra administraci贸n como de algo propio. Pero ahora, poni茅ndonos la mano en el pecho, debemos decir lo contrario, que denominamos nuestra una administraci贸n que, en realidad, a煤n no tiene nada que ver con nosotros y constituye un batiburrillo burgu茅s y zarista que no ha habido posibilidad alguna de transformar en cinco a帽os sin ayuda de otros pa铆ses y en unos momentos en que predominaban la 鈥渙cupaciones鈥 militares y la lucha contra el hambre.

En estas circunstancias es muy natural que la 鈥渓ibertad de abandonar la uni贸n鈥, con que nosotros nos justificamos, sea un papel mojado, inservible para defender a los no rusos de la invasi贸n del ruso genuino, del ruso chovinista, miserable en el fondo y dado a la violencia, como es el t铆pico bur贸crata ruso.

No cabe duda de que el insignificante porcentaje de obreros sovi茅ticos y sovietizados se hundir铆a en este mar de inmundicia chovinista rusa como las moscas en la leche.

En defensa de esta medida se dice que han sido segregados los comisariados del pueblo que tienen una relaci贸n directa con la sicolog铆a de las naciones, con la instrucci贸n p煤blica en las naciones.

Pero, a este respecto, se nos ocurre hacer la pregunta de si es posible independizar a estos comisariados y la de si hemos tomado medidas con la suficiente solicitud para proteger de veras a los no rusos contra el 鈥渄erzhimorda鈥 (nota de la Editorial Progreso y del Instituto de Marxismo 鈥 Leninismo adjunto al Comit茅 Central del Partido Comunusta de la Uni贸n Sovi茅tiva, P.C.U.S.: nombre de un polic铆a en la comedia del escritor ruso N. V. G贸gol, 鈥淓l inspector鈥. Pas贸 a ser proverbial para designar al opresor y vejador bruto e insolente) genuinamente ruso.

Creo que nos las hemos tomado, aunque pudimos y debimos hacerlo.

Me parece que en esto han tenido un efecto fatal la precipitaci贸n y las aficiones administrativas de Stalin, as铆 como su enconamiento contra el decantado 鈥渟ocialnacionalismo鈥. Por lo com煤n, el enconamiento desempe帽a siempre en pol铆tica el peor papel.

Temo igualmente que el camarada Dzerzhinski, que ha ido al C谩ucaso a investigar el caso de los 鈥渄elitos鈥 de esos 鈥渟ocialnacionalistas鈥, tambi茅n se haya distinguido s贸lo por sus 谩nimos genuinamente rusos (se sabe que los pueblos al贸genos rusificados se pasan siempre de la raya en cuanto a sus 谩nimos genuinamente rusos), y que la imparcialidad de toda su comisi贸n est茅 suficientemente caracterizada por el 鈥済uantazo鈥 de Ordzhonikidze.

Creo que ninguna provocaci贸n, ni siquiera ofensa alguna, puede justificar este guantazo ruso, y que el camarada Dzerzhinski tiene sin remedio la culpa de haber reaccionado con ligereza ante el bofet贸n.

Ordzhonikidze era una autoridad para todos los dem谩s ciudadanos del C谩ucaso. Ordzhonikidze no ten铆a derecho a dejarse llevar por la irritaci贸n a la que 茅l y Dzerzhinski apelan.

Al contrario, Ordzhonikidze estaba obligado a comportarse con un comedimiento que no se puede pedir a un ciudadano corriente, con tanto mayor motivo si 茅ste es acusado de un delito 鈥減ol铆tico鈥. Y la realidad es que los socialnacionalistas eran ciudadanos acusados de un delito pol铆tico, y todo el ambiente en que se hizo esta acusaci贸n s贸lo as铆 pod铆a calificarlo.

A este respecto cabe hacer ya una importante pregunta de principio: 驴c贸mo comprender el internacionalismo?

En mis trabajos sobre el problema nacional he escrito ya que el planteamiento abstracto del problema del nacionalismo en general no sirve para nada.

Es necesario distinguir entre el nacionalismo de una naci贸n opresora y el nacionalismo de una naci贸n oprimida, entre el nacionalismo de una naci贸n grande y el nacionalismo de una naci贸n peque帽a.

Respecto al segundo nacionalismo, los integrantes de una naci贸n grande tenemos casi siempre la culpa de cometer en el terreno pr谩ctico de la historia infinitos actos de violencia; e incluso m谩s a煤n: cometemos sin darmos cuenta infinitos actos de violencia y ofensa.

Me basta con evocar el despectivo trato que se da en las regioens del Volga a los pueblos al贸genos, la sola manera burlona de llamar 鈥減olaquetes鈥 a los polacos, la sorna con que se llama siempre 鈥減r铆ncipes鈥 a los t谩rtaros, 鈥渏ojol鈥 al ucraniano y 鈥渧ar贸n kapk谩sico鈥 al georgiano y a los otros oriundos caucasianos.

Por eso, el internacionalismo de la naci贸n opresora, o de la llamada naci贸n 鈥済rande鈥 (aunque s贸lo sea grande por sus violencias, grande como un esbirro), debe consistir no s贸lo en observar la igualdad formal de las naciones, sino tambi茅n esa desigualdad que, por parte de la naci贸n opresora, de la naci贸n grande, compensa la desigualdad real que se da en la vida.

Quien no haya comprendido esto, no ha comprendido la actitud verdaderamente proletaria ante el problema nacional; sigue sosteniendo, en el fondo, el punto de vista peque帽oburgu茅s, y por ello, no puede menos de pasar a cada instante al punto de vista burgu茅s.

驴Qu茅 tiene importancia para el proletario? Para el proletario tiene no s贸lo importancia, sino que es de una necesidad esencial gozar, en la lucha proletaria de clase, de la m谩xima confianza entre los puebos al贸genos.

驴Qu茅 hace falta para eso? Para eso hace falta algo m谩s que la igualdad formal. Para eso hace falta compensar de una manera u otra, con su trato o con sus concesiones a las otras naciones, la desconfianza, el recelo y los agravios inferidos en el pasado hist贸rico por el Gobierno de la naci贸n dominante.

Creo que, para los bolcheviques, para los comunistas, huelga meterse en explicaciones y entrar en detalles. Y creo que en este caso, respecto a la naci贸n georgiana, presenciamos un ejemplo t铆pico de c贸mo la actitud verdaderamente proletaria exige cautela, delicadeza y transigencia extremas por nuestra parte.

El georgiano que trata con desd茅n este aspecto del problema, que hace despectivas acusaciones de 鈥渟ocialnacionalismo鈥 (cuando 茅l mismo es no s贸lo un 鈥渟ocialnacionalista鈥 aut茅ntico y verdadero, sino un burdo esbirro ruso), ese georgiano vulnera, en el fondo, los intereses de la solidaridad proletaria de clase, porque nada frena tanto el desarrollo y la consolidaci贸n de esta solidaridad como la injusticia en la esfera nacional y nada hace reaccionar con tanta sensibilidad a los representantes de otras naciones 鈥渙fendidas鈥 como el sentimiento de igualdad y la vulneraci贸n de esa igualdad por parte de sus camaradas proletarios, aunque sea por negligencia, aunque sea por gastar una broma.

Por eso, en este caso, es preferible pecar por exceso que por defecto en el sentido de hacer concesiones y ser blandos con las minor铆as nacionales.

Por eso, en este caso, el inter茅s vital de la solidaridad proletaria y, por consiguiente, de la lucha proletaria de clase, requiere que jam谩s enfoquemos de manera formalista el problema nacional, sino que tomemos siempre en consideraci贸n la diferencia obligatoria en la actitud del proletario de la naci贸n oprimida (o peque帽a) ante la naci贸n opresora (o grande).

驴Qu茅 medidas pr谩cticas se deben tomar en la situaci贸n creada?

Primero, hay que mantener y fortalecer la uni贸n de las rep煤blicas socialistas, sobre esto no puede caber ninguna duda. Lo necesitamos nosotros, lo mismo que los necesita el proletariado comunista internacional, para luchar contra la burgues铆a mundial y defenderse de sus intrigas.

Segundo, hay que mantener la uni贸n de las rep煤blicas socialistas en cuanto al personal diplom谩tico que, dicho sea de paso, es una excepci贸n en el conjunto de nuestra administraci贸n p煤blica. No hemos dejado entrar en 茅l ni a una sola persona influyente que proceda de la vieja administraci贸n zarista. Todo el personal, teniendo presente los cargos de alguna importancia, se compone de comunistas. Por eso se ha ganado ya el t铆tulo de personal comunista probado, (…) depurado en grado incomparable e inconmensurablemente mayor de elementos de la vieja administraci贸n zarista, burguesa y peque帽oburguesa que esa otra administraci贸n a la nos vemos obligados a recurrir en los restantes comisariados del pueblo.

Tercero, hay que imponer un castigo ejemplar al camarada Ordzhonikidze (digo esto con gran pesar, porque somos amigos y trabaj茅 con 茅l en el extranjero, en la emigraci贸n), y tambi茅n terminar de examinar o reexaminar de nuevo todos los documentos de la comisi贸n de Dzerzhinski para corregir la inmensidad de errores y de juicios apasionados que hay sin duda en ellos. La responsabilidad pol铆tica por toda esta campa帽a de verdadero nacionalismo ruso debe hacerse recaer, como es natural, en Stalin y Dzerzhinski.

Cuarto, hay que implantar las normas m谩s severas sobre el uso del idioma nacional en las rep煤blicas de poblaci贸n al贸gena que forman parte de nuestra Uni贸n y comprobar su cumplimiento con particular celo. No cabe duda de que, so pretexto de unidad del servicio ferroviario, so pretexto de unidad fiscal, etc, con la administraci贸n p煤blica que tenemos ahora, se cometer谩n una infinidad de abusos de car谩cter ruso puro.Para combatir esos abusos se necesita una inventiva especial, sin hablar ya de la sinceridad singular de quienes se encarguen de hacerlo. Har谩 falta un c贸digo detallado que s贸lo podr谩 estar algo bien en caso de que lo redacten individuos de la naci贸n de que se trate y residentes en su rep煤blica. A este respecto, en modo alguno debemos descartar de antemano el que, como resultado de todo este trabajo, retrocedamos en el siguiente congreso de los Soviets, es decir, mantengamos la uni贸n de rep煤blicas socialistas sovi茅ticas s贸lo en los aspectos militar y diplom谩tico, restableciendo en todos los dem谩s aspectos la completa autonom铆a de los distintos comisariados del pueblo.

Debe tenerse presente que el fraccionamiento de los comisariados del pueblo y la falta de concordancia de su labor con respecto a Mosc煤 y los otros centros puede contrarrestarse lo suficiente por el prestigio del Partido, si 茅ste se emplea con la discreci贸n e imparcialidad precisas; el da帽o que pueda sufrir nuestro Estado por la falta de administraciones p煤blicas nacionales unificadas con la rusa es incalculable e infinitamente menor que el da帽o que nos inferir谩 no s贸lo a nosotros, sino a toda la Internacional, a los cientos de millones de habitantes de Asia, la cual debe salir al proescenio de la historia en un pr贸ximo futuro, sigui茅ndonos los pasos. Ser铆a un oportunismo imperdonable que, en v铆speras de este avance de Oriente, en los comienzos de su despertar, menoscab谩semos el prestigio que tenemos en 茅l aunque s贸lo fuese con la menor asperezae injusticia hecha a nuestras propias naciones al贸genas.

Una cosa es la necesidad de cohesi贸n contra los imperialistas de Occidente, que defienden el mundo capitalista. En este caso no puede haber dudas, y huelga decir que apruebo sin reservas estas medidas. Y otra cosa es cuando nosotros mismos adoptamos, aunque sea en peque帽eces, actitudes imperialistas frente a naciones oprimidas, poniendo as铆 en tela de juicio toda nuestra sinceridad en la adhesi贸n a los principios, toda la defensa que hacemos de la lucha contra el imperialismo.Y el ma帽ana de la historia universal ser谩 el d铆a en que despierten definitivamente los pueblos oprimidos por el imperialismo, los cuales han abierto ya los ojos, y en que empeice la larga y dura batalla decisiva por su emacipaci贸n.鈥

Hasta aqu铆, Dani, las palabras de LENIN. En HERRITAR BATASUNA nos hemos tomado muy en serio tus cr铆ticas y m谩s a煤n tu ejemplar militancia revolucionaria y tu situaci贸n de preso pol铆tico vasco, y por lo tanto, no escatimamos esfuerzos para exponer con toda la profundidad necesaria y apoyados en todos los documentos precisos, nuestra l铆nea pol铆tica, t谩ctica y estrategia.

En este mundo de twitter y whatssap, donde todo el personal tiene prisa para llegar a nunguna parte y nadie lee m谩s de cinco l铆neas, es imposible explicar temas complicados de Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica sin extenderse. Nos imaginamos que lo entender谩s y que te tomar谩s tu tiempo para leer este escrito, como nosotros nos hemos tomado el nuestro para leer tu carta y estudiar tus cr铆ticas y argumentos y reponderte.

Para terminar con el asunto de LENIN y la cuesti贸n nacional, te copiamos el 煤ltimo escrito que se conserva de 茅l. Es una carta escrita en 6 de marzo de 1923 a los comunistas gerogianos anteriormente citados. La salud de LENIN empeor贸 bruscamente el 10 de marzo de 1923 y nunca m谩s pudo escribir nada.

A F. G. MDIVANI, F. E. MAJARADZE Y OTROS

Rigurosamente secreto

A los camaradas Mdivani, Majaradze y otros

Copia a los camaradas Trotski y K谩menev

Estimados camaradas:

Sigo con toda el alma su asunto. Estoy indignado por la brutalidad de Ordzhonikidze, y las indulgencias de Stalin y Dzerzhinski. Preparo para Ustedes notas y un discurso.

Respetuosamente, Lenin. 6 de marzo de 1923.

Resumiendo esta larga secci贸n: fue el conocimiento profundo y el dominio del m茅todo materialista dial茅ctico de Karl Marx lo que le permiti贸 a LENIN recuperar y desarrollar la praxis comunista revolucionaria en todos los 谩mbitos, y muy especialmente en el problema nacional. Exactamente lo mismo hizo ARGALA, y con esto llegamos al coraz贸n de nuestra respuesta a tus cr铆ticas.

ARGALA CONTRA EL ESPA脩OLISMO

A la pregunta clave formulada por LENIN en el escrito anterior: 驴c贸mo comprender el internacionalismo? ARGALA respondi贸 de forma magistral. Te copiamos algunas de sus reflexiones, escritas en diciembre de 1978, d铆as antes de su asesinato, para el libro de Jokin Apalategi, 鈥淟os vascos, de la naci贸n al estado鈥.

鈥淟a tesis defendida por el grupo denominado VI Asamblea (nota nuestra: la organizaci贸n trotskista m谩s tarde conocida como LCR) consiste en que la opresi贸n nacional sufrida por el Pueblo Vasco era una consecuencia hist贸rica m谩s del desarrollo social que ten铆a como motor la lucha de clases. En el proceso de consolidaci贸n del modo de producci贸n capitalista, las burgues铆as de los Estados espa帽ol y franc茅s, buscando el dominio de mercados los m谩s amplios posible, hab铆an separado Euskadi en dos pedazos y tratando de homogeneizar sus respectivos mercados, tanto a nivel jur铆dico como ling眉铆stico, hab铆an destruido la peculiar organizaci贸n jur铆dica vasca e intentado aniquilar la lengua, imponiendo por contra las culturas castellana y francesa, que de este modo se convertir铆an no s贸lo en dominantes, sino en las 煤nicas permitidas.鈥

鈥淪uperado el modo de producci贸n capitalista, y no teniendo los trabajadores espa帽oles y franceses – nueva clase hegem贸nica 鈥 ning煤n inter茅s en mantener la opresi贸n del Pueblo Vasco, 茅sta autom谩ticamente tender铆a a desaparecer. Por lo tanto, el objetivo principal lo constitu铆a el triunfo de la revoluci贸n socialista a nivel de los Estados espa帽ol y franc茅s. Para lograrlo lo antes posible, era necesario unificar a los trabajadores a nivel de Estado, ya que es a este nivel al que se desarrolla la lucha de clases de un modo diferenciado. E.T.A. hab铆a defendido siempre la independencia de Euskadi y, seg煤n VI Asamblea, esta reivindicaci贸n divid铆a a los trabajadores vascos, por lo tanto, era preciso abandonarla y posicionarse por la autodeterminaci贸n nacional, sin adoptar opci贸n concreta alguna respecto a ella. La opci贸n independentista, no s贸lo era contrarrevolucionaria en cuanto que sembraba la divisi贸n en el seno de la clase obrera y frenaba el proceso revolucionario, sino que adem谩s era peque帽o burguesa, por cuanto representaba el intento de la peque帽a burgues铆a vasca de convertirse en clase hegem贸nica del nuevo estado vasco a crear; intento por otra parte banal, visto el punto de desarrollo hist贸rico.鈥

鈥淓stando de acuerdo con su an谩lisis acerca del origen de la opresi贸n del Pueblo Vasco, rechazaba por completo las consecuencias que de dicho an谩lisis extra铆an. Su esquema, copia exacta del aplicado por LENIN en la U.R.S.S. lo encontraba err贸neo en Euskadi, Los pueblos, y dentro de ellos cada sector, no optan en un momento, sino continuamente en un proceso a lo largo del cual pueden cambiar sus opciones si as铆 lo aconseja la realidad circundante.鈥

鈥淣o era el estado dictatorial franquista, con su acerbado centralismo e imperialismo espa帽ol, la 煤nica causa de la existencia de la opci贸n independentista, sino tambi茅n la incomprensi贸n hist贸ricamente demostrada por los partidos obreros espa帽oles frente a la cuesti贸n vasca. La opci贸n independentista era la expresi贸n pol铆tica de la afirmaci贸n nacional de los sectores populares con conciencia nacional que iban d铆a a d铆a ampli谩ndose. El Pueblo Vasco ha tenido ocasi贸n de comprobar a lo largo de la historia que una revoluci贸n socialista a nivel de estado no es la soluci贸n autom谩tica a su opresi贸n nacional: que los partidos obreros espa帽oles est谩n demasiado impregnados del nacionalismo burgu茅s espa帽ol.鈥

鈥淧or otra parte, el logro de la independencia exig铆a la derrota del Estado espa帽ol, por lo menos en Euskadi, es decir, una verdadera revoluci贸n pol铆tica, que s贸lo pod铆a ser llevada a cabo por las capas populares bajo la direcci贸n de la clase obrera, 煤nica capaz de asumir hoy en Euskadi la direcci贸n de un proceso de tal envergadura. Precisamente, este asumir la cuesti贸n vasca por la clase obrera es lo que ha posibilitado el resurgimiento nacional de Euskadi.鈥

鈥淢is posteriores relaciones como representante de E.T.A. con representantes de diversos partidos obreros revolucionarios espa帽oles, no sirvieron sino para confirmar esta visi贸n. Dichos partidos no entend铆an la cuest贸n vasca sino como un problema molesto que conviene hacer desaparecer. Siempre me parec铆a ver que la unidad de 鈥淓spa帽a鈥 era para ellos tan sagrada como para la burgues铆a espa帽ola. Jam谩s llegaban a entender que el car谩cter nacional que adoptaba la lucha de clases en Euskadi fuese un factor revolucionario; por el contrario, no era para ellos sino una nota discordante en el proceso revolucionario espa帽ol que aspiraban a orquestar.鈥

鈥淰I Asamblea se declaraba internacionalista y tachaba a E.T.A. de nacionalista peque帽o burguesa. Pero, 驴qu茅 es el internacionalismo obrero? 驴Ser internacionalista exige a los trabajadores de una naci贸n dividida y oprimida renegar de sus derechos nacionales para, de este modo, confraternizar con los de la naci贸n dominante? En mi opini贸n, no. Internacionalismo obrero significa la solidaridad de clase, expresada en el mutuo apoyo entre los trabajadores de las diferentes naciones, pero respet谩ndose en su peculiar forma de ser nacional.鈥

鈥淪i las relaciones entre las fuerzas obreras espa帽olas y las patri贸ticas vascas no han sido mejores, no se debe a las justas exigencias de estas 煤ltimas, sino a la incomprensi贸n y la actuaci贸n oportunista mostrada por aquellas frente a la cuest贸n nacional vasca. 驴El internacionalismo obrero exige que los trabajadores de la naci贸n pol铆ticamente m谩s avanzada frenen su ritmo para ir de la mano de los de la naci贸n m谩s atrasada? Si fuera as铆, la humanidad estar铆a a煤n estancada. Si determinadas revoluciones socialistas, e innumerables luchas de liberaci贸n nacional de indudable signo progresista, han podido alcanzar el 茅xito se debe de modo muy importante a la existencia de pa铆ses que no entendieron de aquel modo el internacionalismo obrero.

E incluso m谩s, la experiencia demuestra que cada pa铆s que triunfa sobre el capitalismo sienta las premisas para la extensi贸n de la revoluci贸n socialista mundial, porque no hay consejo m谩s eficaz que el ejemplo. La mejor forma de cultivar el internacionalismo es avanzar en el proceso revolucionario social, all谩 donde haya condiciones para ello.鈥

鈥淓l sector patri贸tico de la clase obrera vasca que no exist铆a de modo consciente hace cuarenta a帽os 鈥 lo que permiti贸 que la direcci贸n de la lucha nacional fuese ejercida de modo importante por la peque帽a burgues铆a 鈥 exist铆a ya en la d茅cada de los sesenta. La evoluci贸n de E.T.A. , con sus bruscos saltos y desgajamientos, no expresaba sino la b煤squeda de la afirmaci贸n ideol贸gica y pol铆tica de dicha clase en el seno de una realidad ocupada por sectores ajenos a ella. Precisamente, la toma de conciencia de este sector social, constituido por los trabajadores vascos con conciencia nacional, es lo que permit铆a pensar en Euskadi como un marco aut贸nomo para la revoluci贸n socialista que forzosamente habr铆a de ir unida a la lucha de liberaci贸n nacional; con todas las dependencias respecto al resto de los Estados espa帽ol, franc茅s y mundial que l贸gicamente existen.鈥

鈥淗oy, frente a la doble soluci贸n – peque帽o burguesa vasca o socialista espa帽ola – que se le presentaba al Pueblo Vasco en el primer tercio de siglo, un sector de la clase trabajadora est谩 en condiciones de ofrecer una tercera v铆a: la revoluci贸n socialista vasca. Por supuesto que las fuerzas pol铆ticas de la burgues铆a se opondr谩n a ella. Pero lo m谩s triste ser铆a que tambi茅n lo hiciesen las fuerzas pol铆ticas representativas de la clase obrera espa帽ola.

Nosotros renunciamos a intentar determinar c贸mo ha de configurarse el proceso revolucionario espa帽ol y muchos estar铆amos dispuestos a ayudarles en su tarea. Pero a acambio exigimos que a los trabajadores vascos se nos respete el derecho a decidir ya desde hoy c贸mo queremos construir el futuro, nuestro futuro.鈥

鈥淟a opci贸n que hoy ofrece el sector patri贸tico de la clase obrera vasca no es 煤nicamente una opci贸n para Euskadi, sino indirectamente tambi茅n para los trabajadores espa帽oles y franceses, en cuanto que la revoluci贸n socialista vasca no puede sino potenciar las de sus respectivos pa铆ses.

Ella constituye la mejor aportaci贸n que la clase obrera vasca puede hacer a los trabajadores de todo el mundo.鈥

鈥淪i los partidos obreros espa帽oles y franceses no lo comprendiesen as铆 y buscasen frenar el proceso pol铆tico vasco en un intento de integrarlo en el de sus respectivos estados, estar铆an haciendo un triste favor a los trabajadores vascos y a la clase obrera en general. La incomprensi贸n que hasta el presente han demostrado a las peculiaridades de la lucha en Euskadi es consecuencia directa de su incomprensi贸n de la existencia misma del Pueblo Vasco.

Ella constituye precisamente el motivo de que el sector objetiva y subjetivamente m谩s revolucionario haya optado por la independencia y de que todo 茅l tenga hoy una din谩mica en ese sentido.

Entre el Pueblo Espa帽ol hemos encontrado tambi茅n aut茅nticos revolucionarios que han sabido reconocer la existencia y los derechos de nuestro Pueblo; pero desgraciadamente, son muy pocos. Si los partidos obreros espa帽oles hubiesen sido como ellos, quiz谩 hoy quienes defendemos la independencia de Euskadi hubi茅semos optado por otra soluci贸n m谩s unitaria. De cualquier modo, los pueblos caminan hacia su integraci贸n econ贸mica y pol铆tica, y los trabajadores debemos potenciar la solidaridad y unidad internacionalista, siempre que no nos obligue a sacrificar nuestra personalidad nacional.鈥

鈥淒e ah铆 que, frente a la tarea de evitar enfrentamientos y borrar suspicacias entre los trabajadores vascos y los espa帽oles y franceses e iniciar un proceso de acercamiento y ayuda mutua, han de ser estos 煤ltimos quienes dejen de pensar en t茅rminos de imperio y comprender de una vez que los trabajadores vascos no somos ni espa帽oles ni franceses, sino 煤nica y exclusivamente vascos, y que lo nos une con ellos no es la pertenencia a una misma naci贸n, sino a una misma clase.鈥

Creemos Dani, que no tenemos nada que a帽adir a las palabras de ARGALA, que desmont贸 con argumentos todas las falacias del espa帽olismo hace ya casi 42 a帽os.

Creemos tambi茅n que respondi贸 a tus cr铆ticas mucho antes de que las formularas. Lo que nos ha sorprendido profundamente es que, siendo militante de E.T.A. , no conocieses el pensamiento de ARGALA, ni las tesis de la V y la VI asambleas de tu organizaci贸n. O quiz谩s las hab铆as olvidado. O tal vez las has abandonado, para adoptar otra estrategia, que nada tiene que ver con la Revoluci贸n Socialista Vasca, y es m谩s bien su negaci贸n espa帽olista.

No lo sabemos, y la imposibilidad de tener un debate normal entre militantes revolucionarios, a causa del secuestro y encarcelamiento que sufres, nos obliga a ser muy prudentes. Y para serte sinceros, no perdemos la esperanza de que una vez que conozcas mejor nuestras tesis, t谩ctica y estrategia, las veas con otros ojos y quiz谩s un poco m谩s de simpat铆a. En todo caso, esperamos demostrarte que no es la falta de formaci贸n y documentaci贸n lo que nos ha llevado a mantener estas posiciones independentistas y comunistas.

LA VERDADERA VI ASAMBLEA DE E.T.A.

Las tesis de la V Asamblea de E.T.A, son de relativamente f谩cil acceso, y de todas formas, intentaremos hac茅rtelas llegar.

La resoluci贸n de la primera parte de la VI Asamblea de E.T.A., celebrada en Hazparne en el verano de 1973 (a no confundir con la ilegitima, escisionista y autoproclamada VI Asamblea, realizada por una corriente espa帽olista que devendr铆a trotskista), no es tan f谩cil de conseguir, pues fue deliberadamente ocultada por la peque帽a burgues铆a nacionalista vasca, a la que no agrad贸 para nada la definici贸n e identidad COMUNISTA que adopt贸 la Organizaci贸n Socialista Revolucionaria de Liberaci贸n Nacional Euskadi Ta Askatasuna.

Es por ello que es casi desconocida, pero los hechos y los documentos son tozudos, y aqu铆 te la presentamos, esperando que sea para ti una grata sorpresa, como lo fue para nosotros cuando la encontramos y la estudiamos. Este es el enlace donde se puede leer la declaraci贸n de la VI Asamblea:

https://www.abertzalekomunista.net/es/relato-historico/historia-del-mlnv/vi-asamblea/documentos-vi-asamblea/623-por-que-estamos-por-un-estado-socialista-vasco-1973

Por qu茅 estamos por un Estado socialista vasco

1973

Nuestro objetivo fundamental es la creaci贸n de un Estado Socialista Vasco dirigido por la clase trabajadora de Euskadi como instrumento para alcanzar una sociedad vasca sin clases, una Euskadi aut茅nticamente comunista; como instrumento 鈥攅n suma鈥 para nuestra total e 铆ntegra liberaci贸n como trabajadores vascos.

En el plano social, nuestra lucha liberadora se desarrolla y viene enmarcada desde una perspectiva revolucionaria de clase, desde la perspectiva m谩s consciente y aut茅nticamente revolucionaria: la comunista.

En el plano nacional, luchamos por la liberaci贸n de Euskadi desde una perspectiva independentista; lo que ciertamente nos distingue de muchas otras organizaciones socialistas. Pero el abanico de corrientes pro-independentistas en nuestro pa铆s es amplio, abarcando a diferentes clases. Lo que es determinante, lo que da la impronta reaccionaria o revolucionaria a tal reivindicaci贸n, es su contenido, lo que en realidad ha condicionado a unos y otros para posicionarse en tal sentido.

Nosotros no somos independentistas porque creamos que espa帽oles y franceses nos roban dinero y lo mejor de nuestra juventud y busquemos edificar una sociedad vasca opulenta, ni porque los vascos seamos superiores y no nos convenga tener contacto alguno con maketos, belarrimotzas o cosas por el estilo, ni condicionados por el odio 茅tnico que Espa帽a y Francia nos tiene, etc. …

Todo lo contrario: si 茅stas fueran las 煤nicas razones que justificasen la independencia de Euskadi, si no existiesen otros motivos, nos opondr铆amos con todas nuestras fuerzas a tal reivindicaci贸n por burguesa, racista y cabalmente reaccionaria.

Nosotros somos independentistas porque creemos que nuestro problema como trabajadores vascos, nuestro problema como clase explotada en un contexto de pueblo nacionalmente oprimido, no puede solventarse dentro del marco espa帽ol o franc茅s; ciertamente que nuestra liberaci贸n como clase ser铆a viable en el marco de un Estado Socialista Espa帽ol o Franc茅s.

Pero en nuestra opini贸n, s贸lo un Poder Pol铆tico Independiente en nuestras manos, es decir, s贸lo un Estado Socialista Vasco podr谩 garantizar la resoluci贸n de la otra cara del problema, nuestra liberaci贸n como miembros de una comunidad nacional oprimida: Euskadi.

Las razones que nos mueven a posicionarnos en tal sentido son:

鈥攅l hecho de que el problema nacional vasco, al englobar tan lo a Euskadi Norte como a Euskadi Sur, desborda los marcos estatales espa帽ol o franc茅s.

鈥 el convencimiento de que el problema cultural del Pueblo Vasco no puede ser resuelto desde una perspectiva no vasca; aunque pretendidamente internacionalista[1]

Vayamos pues por partes:

La soluci贸n al problema nacional vasco exige la resoluci贸n a la opresi贸n cultural, es decir, a la cuesti贸n de la lengua y del conjunto de la cultura del Pueblo Vasco. Partamos del principio que tal problema exige, desde un punto de vista revolucionario, la consecuci贸n de la igualdad real entre todas las lenguas y culturas, o, dicho en otros t茅rminos, la desaparici贸n de la menor desigualdad o discriminaci贸n entre ellas.

Nosotros mantenemos que entonces la paridad ling眉铆stica s贸lo ser谩 viable y real en Euskadi mediante la euskerizaci贸n de nuestro pa铆s, es decir, mediante la transmisi贸n de la lengua nacional vasca al conjunto de la poblaci贸n de Euskadi.

Esta ser谩 la 煤nica situaci贸n de biling眉ismo aut茅nticamente revolucionario.

El resto de las soluciones proyectadas para la resoluci贸n del problema ling眉铆stico y cultural vasco, representadas por programas tales como 芦biling眉ismo de opci贸n禄 y otros 鈥攔ebosantes de formulaciones tan vagas y abstractas como 芦libertad para el euskara禄, reh煤yen el enfrentamiento con la ra铆z de tal cuesti贸n.

En efecto, tales programas, no apoyando la total y completa euskerizaci贸n del Pueblo de Euskadi, no logran extraer a la lengua nacional vasca de la situaci贸n de inferioridad en que se encuentra, limit谩ndose a mejorar, pero no a acabar con tal estado de cosas.

Quienes preconizan soluciones de tal g茅nero parecen olvidar que sus ciertamente modestos objetivos dejar铆an al euskara en situaci贸n de diglosia[2]respecto al espa帽ol (o franc茅s), coloc谩ndose de este modo en franca contradicci贸n con sus proyectos iniciales de paridad e igualdad revolucionaria para nuestra lengua nacional.

Por otra parte, cada lengua confiere una visi贸n del mundo y de la sociedad particular, distinta. Ciertamente que tal estructuraci贸n del pensamiento queda relegada a un segundo plano por la aportaci贸n resultante de la pertenencia a una determinada clase; es decir, el entramado mental mediante el cual descomponemos e interpretamos de una forma determinada la realidad tiene un origen principal en nuestra extracci贸n de clase.

Pero decimos principal y no 煤nico, porque la contribuci贸n de la lengua, a pesar de tener un car谩cter secundario, no puede despreciarse, a riesgo de caer en la liquidaci贸n pura y simple de la impronta nacional de cada proletariado.

Tal visi贸n nos desmarca as铆 mismo del esencialismo ling眉铆stico, puesto que afirmado dicho entramado mental no es as茅ptico a la lucha de clases, superamos el error idealista de sublimar el papel de la lengua en base a la abstracci贸n del rol que juega cada clase.

Afirmamos entonces que nuestra realizaci贸n total e integral, como trabajadores vascos solamente ser谩 posible cuando se nos devuelvan 铆ntegramente los mecanismos de apropiaci贸n l贸gico-simb贸licos que se nos han arrebatado, cuando contrarrestemos los efectos de la opresi贸n recuperando totalmente la manera de ver e interpretar la realidad vasca (euskaldun), desde una 贸ptica indudablemente comunista.

Todo ello implicar铆a un inmenso y gigantesco esfuerzo cultural: construcci贸n de ikastolas revolucionarias en todos y cada uno de los rincones de nuestros pa铆s, encauzamiento revolucionario al euskara de toda la clase trabajadora y del resto del Pueblo de Euskadi partiendo de una situaci贸n de diglosia respecto a nuestra lengua, unificaci贸n literaria del euskara, implantaci贸n de m茅todos pedag贸gicos revolucionarios en las ikastolas populares, programaci贸n de planes de ense帽anza populares vascos, edificaci贸n de una Universidad Popular Vasca, alfabetizaci贸n de los euskara-parlantes, analfabetos, etc. . .

Este programa 鈥攓ue supondr铆a la efectiva re-euskarizaci贸n de Euskadi鈥 no puede ser llevado a cabo sino desde una perspectiva que asuma 铆ntegramente la verdadera colosal dimensi贸n del problema cultural vasco.[3]

Y para ello es necesario un Estado Socialista Vasco.

Porque en un Estado Socialista Espa帽ol que englobase a Euskadi Sur la soluci贸n a este inmenso problema se ver铆a muy posiblemente condicionada a la de problemas de car谩cter b谩sico, primario como el subdesarrollo de las zonas marginadas, la elevaci贸n del nivel de vida del Pueblo espa帽ol, el desarrollo de las fuerzas productivas, etc. Todo ello podr铆a conllevar la postergaci贸n de la soluci贸n a la cuesti贸n vasca hasta la resoluci贸n de tales problemas. Por otra parte, no existen garant铆as de que las organizaciones que empu帽asen los mandos de tal Estado comprendieran en su verdadera dimensi贸n nuestro problema nacional y obrasen en consecuencia. De hecho, los programas de las actuales vanguardias espa帽olas cara a la cuesti贸n vasca no contienen sino soluciones parciales e incompletas que 鈥攕i bien a ellas les parecen satisfactorias鈥 nos conducir铆an inevitablemente a la diglosia.

Todo ello posiblemente acarrear铆a funestas consecuencias cara a las relaciones entre ambos pueblos: no tardar铆an en aparecer corrientes de chovinismo vasco anti-espa帽ol entre el Pueblo de Euskadi, como l贸gica y leg铆tima reacci贸n a la presumible consternaci贸n de la soluci贸n a nuestro problema nacional. Tales corrientes no tardar铆an en generalizarse y consolidarse como consecuencia de la frustraci贸n que para todo nuestro Pueblo supondr铆a ver injusta y definitivamente diferida la soluci贸n a su problema nacional 鈥攑roblema aut茅nticamente importante para 茅l como ha quedado patentizado en mil ocasiones鈥 mediante la aplicaci贸n de los incorrectos programas que las vanguardias espa帽olas tienen preparados para la resoluci贸n de la cuesti贸n vasca.

Para evitar todo ello, es decir, tanto para no demorar un instante la resoluci贸n a consecuencia del problema nacional vasco en su faceta cultural, como para por ello mismo poder abortar toda posible erupci贸n de chovinismo de funestas consecuencias y resultados para la revoluci贸n proletaria vasca y espa帽ola, creemos que nuestro Pueblo debe optar 鈥攜 el Pueblo espa帽ol debe comprenderlo as铆鈥 por la independencia como 煤nica v铆a que garantice totalmente (es decir: sin lugar a dudas) la resoluci贸n correcta y completa a su problem谩tica espec铆fica.

Por ello estamos por un Estado Socialista Vasco.

Existe as铆 mismo otra realidad que 鈥攁 nuestro entender鈥 apoya la lucha por un Estado Socialista Vasco; el hecho de que el problema nacional vasco desborda los marcos estatales espa帽ol y franc茅s; en ambos casos, existe una franja de territorio vasco que queda fuera de sus respectivos dominios, englobada en uno y otro caso dentro del entramado estatal vecino. Tal problem谩tica no es asumida por ninguna de las vanguardias revolucionarias de Espa帽a o Francia: para las primeras, el hecho nacional vasco se circunscribe exclusivamente a Euskadi Sur o, en ciertos casos, a Bizkaia, Araba y Gipuzkoa; para las segundas, a Euskadi Norte, cuando no consideran que tal problema es inexistente.

Euskadi Norte con 200.000 habitantes, vive marginada social y econ贸micamente por la pol铆tica econ贸mica parisina, condenada a desaparecer como comunidad nacional en el marco pol铆tico-cultural-econ贸mico del Estado franc茅s; la situaci贸n de pobreza y abandono en que la parte norte de nuestro pa铆s se encuentra es consecuencia de una larga serie de trabas estructurales y no meramente coyunturales. Es decir: los flujos econ贸micos determinantes de tal situaci贸n tienen un car谩cter profundo, estable.

Por otra parte, la incomprensi贸n de la problem谩tica nacional de Euskadi Norte por parte de las vanguardias francesas es total. No se trata pues de concepciones err贸neas, de asumir s贸lo parcialmente la complejidad de nuestros problemas espec铆ficos 鈥攃omo sucede con las vanguardias espa帽olas鈥, sino de la liquidaci贸n pura y simple de tal problema, consider谩ndolo inexistente.

Por ello, el Pueblo Vasco del Norte ha comprendido que no tiene sino una alternativa de liberaci贸n y realizaci贸n: 茅stas ser谩n posible 煤nicamente en el marco de un Estado Socialista Vasco que englobe a Euskadi Norte y Sur en un aparato pol铆tico 煤nico; todas sus esperanzas de desarrollo social y nacional est谩n centradas pues en el empuje que les ofrecer铆a el impulso y la potencia de Euskadi Sur.

Ello implicar铆a la rotura de la unidad forzada de mercado impuesta por la oligarqu铆a espa帽ola, con vistas a la estructuraci贸n y articulaci贸n de nuevos flujos y circuitos econ贸micos orientados hacia Euskadi Norte que garantizasen su permanencia y realizaci贸n como comunidad social; lo que exigir铆a un autonom铆a total por nuestra parte, trabajadores de Euskadi Sur en materia de pol铆tica econ贸mica. Y tal independencia a la hora de las decisiones sobre la orientaci贸n de nuestras posibilidades econ贸micas presupone un Poder Pol铆tico Propio e Independiente, un Estado en manos de los trabajadores de Euskadi, un Estado Socialista Vasco.[4]

Este es nuestro segundo argumento en pro del Estado Socialista Vasco.

El Estado Socialista Vasco 鈥攑or fin鈥 no tendr谩 una existencia perpetua: lo necesitaremos 煤nicamente mientras estemos empe帽ados en la resoluci贸n de nuestro problema nacional y en la reconstrucci贸n econ贸mica y social de Euskadi Norte. Una vez cumplidas estas tareas, la existencia de un Estado aut贸nomo para el Pueblo Vasco habr谩 dejado de tener sentido.

A consecuencia de ello, en tal momento nuestro deber internacionalista ser谩 unirnos en pie de igualdad con todos los pueblos y proletarios del mundo 鈥攃omenzando por los m谩s pr贸ximos鈥 para proseguir la edificaci贸n de la sociedad mundial sin clases.

Como revolucionarios comunistas que somos, luchamos contra toda opresi贸n; luchamos pues contra la opresi贸n nacional. Y, por ello mismo, estamos por la Independencia de Euskadi, por un Estado Socialista Vasco. Lo 煤nico que nos mueve a ello es la convicci贸n plena de que de otro modo no obtendremos la respuesta correcta a la cuesti贸n que nos plantea nuestra existencia como Pueblo Vasco oprimido, explotado y dividido. Absolutamente esto y nada m谩s.

驴Qui茅n puede dudar de que obrando en tal sentido no pretendemos sino ser revolucionarios honrados?

NOTAS

[1] Un proletariado de naci贸n opresora se comporta 鈥攁 nuestro juicio鈥 con sentido aut茅nticamente internacionalista con un pueblo oprimido cuando las relaciones entre ellos se establecen en base a la decisi贸n por parte del primero de no inmiscuirse en absoluto en la elecci贸n del futuro del Pueblo oprimido, considerando que tal elecci贸n le ata帽e exclusivamente a 茅ste.

[2] Diglosia: Situaci贸n en la que, a pesar de la libre coexistencia e igualdad formal entre dos o m谩s lenguas, una de ellas conserva un puesto privilegiado en base a su importancia y frecuencia de uso 鈥攈eredadas de situaciones de desigualdad anteriores鈥, manteniendo pr谩cticamente en situaci贸n de inferioridad y opresi贸n al resto de las lenguas, en franca contradicci贸n con el biling眉ismo oficial. La diglosia, que perpet煤a las desigualdades y opresiones nacionales, es la situaci贸n dominante hoy en Lituania, Moldavia y otras rep煤blicas no-rusas de la URSS.

[3] Queda entendido que tal programa garantizar谩 un respeto efectivo de los leg铆timos derechos de las minor铆as nacionales en Euskadi, es decir, de la masa de espa帽oles, franceses, gallegos, etc., que libremente opten por no integrarse de lleno en la realidad nacional vasca.

[4] Esto de ning煤n modo significa 鈥攜 quien as铆 lo entienda se equivoca鈥攗n corte radical con todos los hilos econ贸micos que hoy nos unen al resto del Estado espa帽ol, movidos por el 谩nimo de abandonarlo a su suerte, guardando para nosotros solos todo el potencial econ贸mico de Euskadi: tal actitud ser铆a indigna de comunistas, por chovinista, burguesa y anti-internacionalista.

Nuestra obligaci贸n como revolucionarios es volcarnos en colaborar a la edificaci贸n del socialismo all铆 donde necesiten nuestra ayuda. Por ello, los otros pueblos del Estado, por su situaci贸n inferior y problem谩tico desarrollo, junto con lo que habr谩n supuesto para nuestra propia liberaci贸n, deben recibir todo el apoyo del Pueblo Vasco.鈥

Creemos, Dani, que este texto responde una vez m谩s a tus cr铆ticas.

DIMITROV Y LOS FRENTES POPULARES

Pasamos ahora a tratar el tema del antifascismo, del camarada Dimitrov, que t煤 expresamente citas en tu carta, y de las tesis y estrategia aprobadas en el VII Congreso de la III Internacional, la Internacional Comunista. Congreso que marc贸 la l铆nea pol铆tica del Movimiento Comunista Internacional desde 1935.

El debate hist贸rico sobre si las tesis de Dimitrov, aprobadas en el

VII Congreso de la Internacional Comunista, y que dieron origen a la pol铆tica de Frentes Populares, tanto en el Estado Espa帽ol como en el Estado Franc茅s, eran una apuesta correcta en 1935, frente a la derrota de la Revoluci贸n Proletaria en Europa y el ascenso aparentemente imparable del Fascismo y el Nazismo, desborda el marco de esta respuesta. Es un tema muy complejo sobre el que no hay unanimidad en el seno de HERRITAR BATASUNA.

En lo que estamos todos de acuerdo en HERRITAR BATASUNA es que las resoluciones del 煤ltimo Congreso de la Internacional Comunista no son v谩lidas aqu铆 y ahora, en la segunda d茅cada del siglo XXI.

Han pasado casi cien a帽os de ellas, el desarrollo de las fuerzas productivas, la proletarizaci贸n masiva de la poblaci贸n trabajadora del planeta, la experiencia sobre los procesos de transici贸n socialista al Modo de Producci贸n Comunista que se ha acumulado, contituyendo un tesoro para el estudio, la realidad de la din谩mica de la lucha de clases, as铆 como la implosi贸n y desaparici贸n del Bloque Socialista y el retroceso hacia el Capitalismo de los estados que se reclaman a煤n del Socialismo nos ha demostrado que es imperioso y vital que el Proletariado Revolucionario Mundial recupere su INDEPENDENCIA DE CLASE.

Independencia de clase que fue eliminada por las tesis de Dimitrov y su adopci贸n por la III Internacional, en un claro retroceso desde las posiciones de LENIN y de todos los anteriores Congresos de la Internacional Comunista a una postura t谩ctica de intentar una alianza con la burgues铆a liberal y democr谩tica y con la socialdemocracia, en base a la defensa de la 鈥渄emocracia鈥 frente al fascismo. Consideramos que esa apuesta t谩ctica abri贸 las puertas de par en par al revisionismo.

Para hacer este an谩lisis HERRITAR BATASUNA se ha basado en las tesis y an谩lisis de un te贸rico comunista portugu茅s, Francisco Martins Rodrigues, muy desconocido, quiz谩 porque no escrib铆a ni en Ruso, ni en Alem谩n, ni en Franc茅s, ni en Espa帽ol, ni en Ingl茅s… Sino en su lengua nacional, el Portugu茅s. Suele pasar…

Su obra central se titula 鈥淎NTI 鈥 DIMITROV 1935 / 1985 Medio siglo de derrotas de la revoluci贸n鈥. Est谩 traducida al Espa帽ol en esta direcci贸n web:

http://www.abertzalekomunista.net/es/biblioteca/internacionales/rodrigues-francisco/1133-anti-dimitrov-1935-1985-medio-siglo-de-derrotas-de-la-revolucion

Como esta respuesta a tus cr铆ticas est谩 tomando un volumen y una longitud bastante considerables, creemos que es mejor dejar este debate estrat茅gico, que ata帽e a todas las fuerzas comunistas revolucionarias del planeta, para una posterior fase de este intercambio de puntos de vista, ya que profundizar en el tema nos llevar铆a muy lejos. Nos limitaremos a citar aqu铆 la introducci贸n de 1985 a este libro clave para la reconstrucci贸n de la Teor铆a Revolucionaria Comunista Cient铆fica.

PREFACIO A LA PRIMERA EDICI脫N

1985

“Hay sabios

que juzgan entrever en todo esto

un retroceso

de nuestras posiciones de principio,

un cierto viraje a la derecha

en lo que se refiere

a la l铆nea del bolchevismo.

DIMITROV

“Unidad a todo precio para barrer el camino al fascismo, a la guerra, al imperialismo!”

El llamamiento lanzado por Jorge Dimitrov en 1935 para la unidad de todas las fuerzas obreras, populares y democr谩ticas, cumple ahora 50 a帽os. Es un buen lapso de tiempo para un balance.

Hoy casi olvidado, habr谩 quien le atribuya a ese informe de Dimitrov al 7潞 congreso de la Internacional Comunista, un inter茅s meramente hist贸rico. La verdad, sin embargo, es que, en este medio siglo, la idea de la unidad democr谩tica y anti-imperialista se incorpor贸 como patrimonio, no s贸lo de los partidos comunistas, sino de una vasta corriente progresista internacional.

Se puede decir que todos los que est谩n situados a la izquierda de la social-democracia son hoy dimitrovianos sin saberlo – los sandinistas de Nicaragua como los guerrilleros peruanos, los pacifistas alemanes y los descoloridos “comunistas” portugueses.

El v铆nculo que une estas fuerzas tan diversas es la noci贸n de un campo popular, cuyos intereses comunes frente al imperialismo envolver铆an al proletariado y la peque帽a burgues铆a en una misma estrategia fundamental, aproximar铆an, fundir铆an sus trayectorias.

Esta noci贸n, extra帽a al leninismo, fue por primera vez teorizada en t茅rminos “marxistas” por Dimitrov.

Tan fuerte es su poder de convicci贸n, que ha sobrevivido a los contratiempos que la historia no ha dejado de infligir, desde los Frentes Populares de 1936 a la Unidad Popular en Chile y el 25 de abril en Portugal.

Y con esta particularidad curiosa: cada vez que fracasa una de estas experiencias democr谩ticas y populares, sus promotores pueden atribuir siempre la derrota a la insuficiencia de la Unidad, no a la f贸rmula en s铆 misma. El dimitrovismo goza as铆 del privilegio raro de “probar” su justeza a costa de sus propios fracasos.

驴Por qu茅 esta vitalidad singular? Porque el dimitrovismo va al encuentro del buen sentido pol铆tico elemental de las masas en esta 茅poca del horrores del imperialismo. No necesita demostraci贸n.

Nadie en el campo popular siente la menor dificultad en admitir espont谩neamente que “la unidad de la izquierda es la mejor arma contra la derecha”.

Nadie duda que Lenin fue un genio de la revoluci贸n proletaria pero parece absurdo transferir a nuestra 茅poca su perspectiva sobre la lucha de clases. Querer aplicar ahora el leninismo “tal cual” ser铆a doctrinarismo antileninista; s贸lo sectarios incurables pueden impugnar la necesidad de un frente unido contra la reacci贸n y el imperialismo, etc., etc. De forma m谩s o menos elaborada, m谩s o menos expl铆cita, son estos los argumentos que se pueden o铆r en toda el 谩rea de la “gran izquierda”.

Es sin duda loable este deseo de ver todas las fuerzas antifascistas y anti-imperialistas unidas en un frente com煤n. Pero los buenos deseos en pol铆tica no son nada.

驴Qu茅 objetivos fijar, qu茅 relaciones establecer entre las clases populares para hacer posible una lucha eficaz, victoriosa, contra la reacci贸n y el imperialismo? Esta es la 煤nica forma seria de analizar la cuesti贸n en t茅rminos de marxismo.

Raspamos la corteza del buen sentido unitario, para buscarle el n煤cleo de clase. “Unidad a todo precio en torno a objetivos comunes”, “Valorar lo que une, poner de lado todo lo que divide”, “Democracia, paz, independencia, primero, la revoluci贸n vendr谩 despu茅s”, “Democracia popular, un escal贸n para el socialismo”- 驴qu茅 significa todo esto?

Significa buscar, en cada situaci贸n, el m谩ximo divisor com煤n de las fuerzas populares. Es decir, alinear al pueblo por el nivel m谩s moderado, com煤n a todos.

Es decir, poner de lado los objetivos revolucionarios de la clase obrera, que, obviamente, no son comunes.

Se puede objetar que la perspectiva unitaria de Cunhal en 1975 con la “batalla de la producci贸n por el socialismo” era de todas maneras m谩s avanzada que la “Unidad de los portugueses honrados” de 1949. Es cierto. El unitarismo democr谩tico y popular no es r铆gido.

Por el contrario, es extremadamente flexible, el谩stico, creador, lo que le permite acompa帽ar las grandes convulsiones de masas. Es ese otro secreto de su vitalidad. Pero, por m谩s el谩stico que sea, hay un l铆mite ideal hacia el que parece tender pero que nunca alcanza y que, por el contrario, bloquea: la revoluci贸n proletaria.

El llamamiento a la “Unidad a todo precio contra la reacci贸n, la guerra y el imperialismo” vehicula pues la exigencia, no de la Unidad, sino de una determinada unidad: unidad en torno a las reivindicaciones limitadas de la peque帽a burgues铆a, comunes a todo el pueblo, sacrificando para ello las reivindicaciones revolucionarias de la clase obrera.

Y 茅sta es la esencia de clase del pensamiento dimitroviano. Es 茅sta la fuente de su f谩cil popularidad, que le asegura una reproducci贸n espont谩nea y diaria a gran escala.

As铆, la l贸gica unitaria que funciona hoy autom谩ticamente en todos los campos de la lucha de clases, pol铆tica, econ贸mica o ideol贸gica es f谩cil de resumir: “Los obreros que sacrifiquen (s贸lo por ahora, claro!) Una parte de sus exigencias, si no quieren quedarse aislados “. Es un ultim谩tum. Que est谩 presente, sin necesidad de ser mencionado, en las manifestaciones por la libertad como en la negociaci贸n de un contrato colectivo, en las marchas de la paz como en la abstenci贸n t谩cita de toda cr铆tica a la religi贸n, a la familia, a la naci贸n, a la propiedad privada.

Unidad para el fin de los monopolios, el fascismo, la guerra, por la independencia de la naci贸n, por una democracia popular. Unidad incluso por el socialismo, siempre que sea “popular”. La revoluci贸n proletaria no tiene lugar aqu铆. 驴C贸mo podr铆a tenerlo, si no es una cuesti贸n com煤n al pueblo?

En el tiempo de Lenin, es sabido, la revoluci贸n rusa se hizo con otra l贸gica. El pueblo, como colectivo, no tiene soluci贸n a los flagelos del capitalismo y del imperialismo, de la guerra, porque es un aglomerado de clases con intereses diversos.

El pueblo necesita el socialismo pero s贸lo puede encontrarlo si es arrastrado por la din谩mica revolucionaria de la clase obrera. Y la clase obrera s贸lo puede encontrar la v铆a del socialismo y arrastrar consigo al pueblo si es arrastrada por la din谩mica revolucionaria de su vanguardia, capaz de asimilar el marxismo.

La minor铆a, avanzando hacia su objetivo consciente, ganar谩 la mayor铆a. Los objetivos generales de la lucha no tienen que ser fijados por el m谩ximo denominador com煤n, sino por el conocimiento de las tareas objetivas que se plantean a la sociedad.

Cada lucha particular, inmediata, com煤n a todo el pueblo, en s铆 misma nada vale si no sirve para acelerar el alineamiento de las fuerzas antag贸nicas dispuestas a batirse por alcanzar la direcci贸n de la sociedad.

Por eso, el proletariado tiene que demarcarse de la peque帽a burgues铆a, la revoluci贸n tiene que crecer a expensas del reformismo, etc., etc. 驴Por qu茅 dej贸 esta l贸gica, al parecer, de servir? 驴Porque “el mundo cambi贸”, o porque la clase obrera fue sumergida por la ideolog铆a peque帽oburguesa?

驴La idea leninista de hegemon铆a del proletariado fue de hecho superada por la Historia, o est谩 sepultada bajo una avalancha de democratismo reformista? 驴Vivimos hoy una etapa superior, de lucha m谩s vasta contra el imperialismo, o hemos retrocedido hacia una plataforma m谩s estrecha, ciega, impotente? 驴Hay alguna esperanza para el combate democr谩tico unitario, o 茅l es s贸lo una trampa por donde se drenan continuamente las potencialidades revolucionarias del movimiento obrero?

Para todos aquellos que ya se han liberado de los “dogmas” marxistas (y que sirven alegremente la dictadura “democr谩tica” de la burgues铆a), estas preguntas no pasan de extravagancias doctrinales, que ni merecen refutaci贸n. Pero es instructivo observar c贸mo los llamados “marxistas-leninistas” (revisionistas y anti-revisonistas) resuelven la dificultad de asociar a Dimitrov con Lenin.

Por extra帽o que parezca, la divisi贸n del movimiento comunista en campos antag贸nicos desde los a帽os 60 no afect贸 al dimitrovismo. Los revisionistas de la escuela sovi茅tica y “ortodoxos” de la l铆nea china – albanesa, aunque librando una batalla furiosa en torno a Stalin y el “estalinismo”, renegado por unos, exaltado por los dem谩s, se mantuvieron de acuerdo en cuanto a las ideas pol铆ticas de Dimitrov.

Unos y otros coinciden en la opini贸n de que el 7潞 congreso de la Internacional Comunista hizo una aplicaci贸n creadora del leninismo en las nuevas condiciones hist贸ricas, dio nueva vitalidad al movimiento comunista y proporcion贸 grandes 茅xitos a los pueblos.

Unos y otros defienden la pol铆tica de los Frentes Populares, divergiendo, cuando mucho, en lo que toca a su aplicaci贸n. Unos y otros atacan como “dogm谩ticas”, “sectarias” y “trotskistas” las objeciones que eventualmente se manifiestan a esa pol铆tica.

En efecto, existe una guerra entre revisionistas y anti-revisionistas acerca de Dimitrov, pero s贸lo para saber a qui茅n pertenece de derecho su herencia. Para el Partido del Trabajo de Albania, la coincidencia de las dos corrientes en la defensa del 7潞 congreso es s贸lo aparente y resulta de una deformaci贸n descarada de Dimitrov por parte de los revisionistas.

En un largo art铆culo hace tres a帽os publicado en su revista te贸rica, (Rruga i Partise, n潞 1/82, edici贸n de Tirana en franc茅s) se considera pura especulaci贸n revisionista la afirmaci贸n de que “el 7潞 congreso habr铆a colocado la colaboraci贸n de los partidos comunistas con los partidos social-dem贸cratas en la base de una nueva estrategia global del comunismo internacional”.

Este congreso habr铆a estado en la l铆nea de continuidad de los anteriores, habiendo s贸lo procedido a una “simple flexi贸n t谩ctica en la lucha contra el peligro fascista y de guerra imperialista”. “Las orientaciones del 7潞 congreso para que cada partido comunista colocara en el orden del d铆a, como tarea inmediata, la lucha por la paz y contra el peligro fascista no quiere decir de ninguna manera que la IC haya pospuso para las calendas griegas la preparaci贸n de la revoluci贸n proletaria”, ni que ” la lucha por la paz y contra el peligro fascista pasara a ser encarada como una etapa especial del movimiento revolucionario, indispensable para cada pa铆s “.

Es todav铆a invenci贸n revisionista, seg煤n el art铆culo, la afirmaci贸n de que “Stalin no habr铆a concordado con las decisiones del 7潞 congreso” y de que “el 7潞 congreso hubiera presentado de forma embrionaria las ideas fundamentales del 20潞 congreso del PCUS”.

Todas estas opiniones no pasar铆an de una “interpretaci贸n oportunista, revisionista, de las decisiones del 7潞 congreso de la IC”, el cual no habr铆a dejado “ning煤n campo para vacilaciones o equ铆vocos”.

“La Comintern – concluye – permaneci贸 fiel hasta el final a su l铆nea pol铆tica general, sin desviarse un mil铆metro de su estrategia global de lucha por la revoluci贸n proletaria y la instauraci贸n de la dictadura del proletariado鈥.

Este resumen de puntos pol茅micos hecho por Rruga i Partise me pareci贸 una buena introducci贸n al tema.

Decid铆 por ello ponerlo a prueba, confront谩ndolo con un an谩lisis del informe de Dimitrov, de las circunstancias en que fue escrito y de los progresos a los que dio origen en este medio siglo. Surgi贸 as铆 este Anti-Dimitrov, en el que busco:

demostrar que el viraje “t谩ctico” del 7潞 congreso para los frentes populares implic贸 en realidad un giro estrat茅gico, como justamente afirman los revisionistas; probar que ese viraje hizo una ruptura completa, aunque disfrazada, con la l铆nea leninista de la revoluci贸n proletaria, a la que sustituy贸 la ideolog铆a de la fusi贸n “popular” obrero-peque帽o-burguesa;desmitificar la leyenda de los “grandes 茅xitos” logrados por el movimiento comunista a partir de 1935, apuntando el rastro de derrotas y fracasos que nos trajo a la situaci贸n actual, de ofensiva en toda la l铆nea del imperialismo; y finalmente, enmarcar las ideas pol铆ticas de Dimitrov en la vasta corriente centrista internacional que en los a帽os 30 tom贸 de asalto el marxismo revolucionario, tanto en la Uni贸n Sovi茅tica como en China y en el mundo capitalista.   Porque si el centrismo ha sido objeto de una cr铆tica sistem谩tica desde hace varios decenios, esta cr铆tica ha partido invariablemente de la derecha (revisionistas, social-dem贸cratas y, entre ambos, los trotskistas). La cr铆tica por la izquierda al centrismo est谩 por hacer. Queda por saber si tal cr铆tica tiene lugar en el mundo de hoy. Nuestra “izquierda” encorbatada, harta de “superar” el leninismo, piensa naturalmente que no. Pero el an谩lisis de los hechos que hasta ahora dio a luz no le dan gran autoridad en la materia. Es tan triste el espect谩culo de sus deducciones elegantes, buscando escamotear la lucha de clases y prohibir la idea de dictadura del proletariado, que todo lo que se haga en la v铆a del leninismo queda justificado desde el principio. Naturalmente, hacer la cr铆tica del centrismo es ya prever su muerte. Hay todas las razones para esperar que el poder demoledor del marxismo acabe por pulverizar la corteza de preconceptos peque帽oburgueses que lo recubren. En ese d铆a veremos tal vez surgir nuevas experiencias de aut茅ntica unidad popular, poderosas, capaces de derrotar al imperialismo y avanzar ininterrumpidamente hacia el socialismo, porque basadas en el cimiento que hace medio siglo les fue robado: la direcci贸n de la clase obrera sobre la peque帽a burgues铆a. Me atrevo a pensar que este trabajo ser谩 un est铆mulo en el des茅rtico panorama del marxismo en Portugal, para despertar la cr铆tica revolucionaria de clase, sin la cual no se puede hablar ni siquiera de Partido Comunista, y mucho menos de esperanzas en la revoluci贸n y el socialismo. Veremos si los resultados corresponden a mis ambiciones. Francisco Martins RodriguesMarzo de 1985. Dani, para terminar esta parte de nuestro escrito de copiamos aqu铆 los t铆tulos de los diez cap铆tulos del libro, para que te hagas una idea de su contenido: 1.- Frente Popular, los comunistas al servicio de la democracia burguesa. 2.- El pacto con la social-democracia. 3.- Ni fascismo, ni revoluci贸n. 4.- La liquidaci贸n del partido. 5.- Peque帽a historia de un virage hist贸rico. 6.- Del centrismo al revisionismo. 7.- El centrismo en el poder. 8.- El centrismo en Portugal. 9.- La agon铆a del centrismo. 10.- 驴El fin de la crisis? Para ir terminando, tan solo pedirte a ti, Dani Pastor, y al resto de lectores un poco mas de vuestra ya generosa paciencia para una 煤ltima aclaraci贸n. 脕nimo, un 煤ltimo esfuerzo, que ya vamos acabando…EL ESTADO Y LA REVOLUCI脫N   Obras, Tomo VIII, P谩gina44 del documento en PDF y 42 del texto original) Podr铆amos acumular m谩s citas de LENIN sobre la realidad limitada y no acorde con los principios de la Comuna de Par铆s y de su propio libro 鈥淓l Estado y la Revoluci贸n鈥 del estado Sovi茅tico en los a帽os 1917 鈥 1923, pero esto alargar铆a a煤n m谩s este texto. S贸lo citarte un an谩lisis de LENIN en 1920, en pleno debate sobre los sindicatos, que muestra el nivel agudo de conciencia que ten铆a Vladimir Ilitch Uli谩nov sobre el grado de desv铆o de los principios comunistas que se estaba dando en una fecha tan temprana. El problema no har铆a m谩s que agravarse cada vez m谩s, hasta las dos rupturas claves y decisivas con la v铆a socialista: 1956, con la victoria del revisionista Jruschov y 1990, con la traici贸n del agente imperialista Gorbachov. 鈥淵 entretanto, incurriendo en esa falta de seriedad, el camarada Trotski comete en el acto un error. Resulta, seg煤n 茅l, que la defensa de los intereses materiales y espirituales de la clase obrera no es misi贸n de los sindicatos en un Estado obrero. Eso es un error. El camarada Trotski habla del 鈥淓stado obrero鈥. Perm铆taseme decir que esto es una abstracci贸n. Se comprende que en 1917 habl谩semos del Estado obrero: pero ahora se comete un error manifiesto cuando se nos dice: 鈥溌縋ara qiu茅 defender, y frente a qui茅n defender, a la clase obrera si no hay burgues铆a y el Estado es obrero? No del todo obrero: ah铆 est谩 el quid de la cuesti贸n. En esto consiste cabalmente uno de los errores fundamentales del camarada Trotski. Ahora que hemos pasado de los principios generales al examen pr谩ctico y a los decretos se nos quiere arrastrar hacia atr谩s, apart谩ndonos de la labor pr谩ctica y eficiente. Eso es inadmisible. En nuestro pa铆s, el Estado no es, en realidad, obrero, sino obrero y campesino. Esto en primer t茅rmino. Y de esto dimanan muchas cosas. (Bujarin . 鈥溌縌u茅 Estado? 驴Obrero y campesino?) Y aunque el camarada Bujarin grite desde atr谩s 鈥溌縌u茅 Estado? 驴Obrero y campseino?鈥, no le responder茅. Quien lo desee, puede recordar el Congreso de los Soviets que acaba de celebrarse y en 茅l encontr谩 la respuesta. Pero hay m谩s. En el Programa de nuestro Partido – documento que conoce muy bien el autor de El abec茅 del comunismo 鈥 vemos ya que nuestro Estado es obrero con una deformaci贸n burocr谩tica. Y hemos tenido que colgarle – 驴c贸mo decirlo?- esta lamentable etiqueta, o cosa as铆. Ah铆 tienen la realidad del periodo de transici贸n. Pues bien, dado este g茅nero de Estado, que ha cristalizado en la pr谩ctica, 驴los sindicatos no tienen nada que defender?, 驴se puede prescindir de ellos para defender los intereses materiales y espirituales del proletariado organizado en su totalidad? Esto es falso por completo desde el punto de vista te贸rico. Esto nos llevar铆a al terreno de la abstracci贸n o del ideal que alcanzaremos dentro de quince o veinte a帽os, aunque yo no estoy seguro de que lo alcanzemos precisamente en ese plazo. Tenemos ante nosotros una realidad, que conocemos bien si no perdemos la cabeza, si no nos dejamos llevar por disquisiciones de intelectuales, o por razonaminetos abstractos, o por algo que a veces parece 鈥渢eor铆a鈥, pero que, en la pr谩ctica, es un error, una falsa apreciaci贸n de las peculiaridades del periodo de transici贸n.  Discurso pronunciado en la reuni贸n conjunta de los militantes del PC(b) de Rusia delegados al VIII Congreso de los Soviets y miembros del Consejo Central de los sindicatos de toda Rusia y del Consejo de los sindicatos de Mosc煤. Otra cosa muy distinta es que califiquemos de IMPERIALISTA, CHOVINISTA, ANEXIONISTA y ESPA脩OLISTA la utilizaci贸n de esa bandera en nuestro territorio nacional, y m谩s en fechas altamente simb贸licas como el 25 de julio y el 12 de octubre, efem茅rides ambas de gran importancia en el calendario nacionalista espa帽ol. Esto 煤ltimo es un detalle simb贸lico ir贸nico y secundario, aunque tiene su miga humor铆stica sacar a pasear sus banderas en esas fechas… No hay que ser un experto en el m茅todo materialista dial茅ctico para darse cuenta que la misma bandera espa帽ola republicana con la estrella roja, s铆mbolo y estandarte de la Rep煤blica Popular Espa帽ola, enarbolada y ondeada en Valladolid, Madrid, Cuenca, Albacete o Murcia, tiene un significado liberador y revolucionario, y el mismo acto, realizado en Bilbo, Iru帽ea, Barcelona, Valencia, Granada, C贸rdoba, Compostela o Pontevedra tiene un contenido reaccionario y contrarrevolucionario, en la medida en que se reivindica la pertenencia a 鈥淓spa帽a鈥 de naciones conquistadas, ocupadas, sometidas y asimiladas por el Imperio Espa帽ol a lo largo de su historia, como son Nabarra, los Pa茂sos Catalans, Andaluc铆a o Galicia. Eso, Dani, se llama ESPA脩OLISMO, y estamos profundamente sorprendidos de que no hayas percibido 鈥渃ierto tufillo chovinista鈥 en estas acciones, y s铆 en nuestros comunicados. Tienes verdaderamente un olfato muy selectivo… Por cierto, te agradecer铆amos que en otra carta, si te parece bien y est谩s de acuerdo, nos se帽alases exactamente d贸nde y cu谩ndo detectas ese 鈥渃ierto tufillo chovinista鈥 que no ves, o no quieres ver, en ondear banderas espa帽olas a troche y moche por las calles de Bilbo por segunda vez en menos de cuatro meses. 驴O esa bandera no es ESPA脩OLA? 驴De d贸nde es, pues? 驴Nos quer茅is tomar el pelo, o qu茅? Pero bueno, al leer en tu carta de que existe 鈥渆n Espa帽a un Partido Comunista reconstituido, no espa帽olista, ni de extrema izquierda reformista, ni que se merezca ser despreciado por su actuaci贸n en el proceso de destrucci贸n del actual Estado; con el cual, 鈥減arad贸jicamente鈥 Herritar Batasuna 鈥渃omparte鈥 objetivo: la destrucci贸n del Estado espa帽ol. Un partido comunista, que junto a sus militantes, merecen un respeto, al igual que el resto del antifascismo.鈥, comenzamos a entender mejor las cosas, d贸nde te situas pol铆ticamente y cu谩l es tu l铆nea pol铆tica actual. Evidente. Por supuesto que respetamos a los militantes antifascistas y comunistas revolucionarios espa帽oles, los apreciamos, los defendemos y apoyamos cuando luchan por hacer la Revoluci贸n Socialista, Popular, o lo que decidan, en ESPA脩A. Es lo m铆nimo que podemos hacer como comunistas revolucionarios vascos e internacionalistas proletarios nabarros. Luchar contra el Capitalismo donde sea. Pero cuando proclaman que Euskal Herria es ESPA脩A, y que nuestra naci贸n debe (des)integrarse en la Rep煤blica Popular ESPA脩OLA, por supuesto que los hemos denunciado, los denunciamos y los denunciaremos como IMPERIALISTAS, ESPA脩OLISTAS, CHOVINISTAS y otros adjetivos menos agradables al o铆do. Las dos banderas que simbolizan la Rep煤blica Socialista Vasca de Nabarra son la ikurri帽a vasca y la pomelada nabarra, ambas con la estrella roja. Banderas que jam谩s ondearemos en Valladolid, Madrid, Cuenca, Albacete o Murcia, ni en Barcelona, Valencia, Granada, C贸rdoba, Compostela o Pontevedra, para reivindicar que todas esas naciones deben (des)integrarse y formar parte de la Republica Popular Vasca de Nabarra. Previa conquista a sangre y fuego por el ej茅rcito del Reino de Nabarra, ocupaci贸n militar de varios siglos, destrucci贸n sistem谩tica de las instituciones independientes de esas naciones, etnocidio planificado y desaparici贸n programada de las lenguas castellana, catalana, gallega y las andalus铆es (谩rabe y moz谩rabe, bereber y hebreo), e imposici贸n del Euskara por medio de la prohibici贸n de la ense帽anza en las lenguas nacionales de esos Pueblos. Eso s铆, tras estas id铆licas en internacionalistas relaciones, esas naciones, o lo que queda de ellas despu茅s de siglos de asimilaci贸n forzada, gozar谩n del derecho de autodeterminaci贸n en nuestra fenomenal Rep煤blica Popular Vasca de Nabarra. 隆Qu茅 generosos somos! Entendemos que no cabe apoyar la lucha por una Rep煤blica Popular ESPA脩OLA a la vez que se habla de destruir el Estado espa帽ol 鈥渁ctual鈥. Por todo lo que ya antes hemos comentado, nosotros defendemos que la 煤nica soluci贸n al problema nacional, viejo de siglos, que constituye el Reino de Espa帽a pasa por la creaci贸n de una alianza para la Revoluci贸n Socialista, anticapitalista, antiimperialista -y por ende antifascista- del Proletariado Revolucionario de los pueblos y naciones oprimidas por aqu茅l, con el prop贸sito de destruirlo de una vez por todas. Pero no desde la idea de conformar una Rep煤blica Popular ESPA脩OLA, sino de construir una Confederaci贸n de Rep煤blicas Socialistas en una primera fase, de los Pirineos, de la Pen铆nsula Ib茅rica, de Europa Occidental, del Mediterr谩neo, de Eurasia, o de donde se pueda, y una Uni贸n de Rep煤blicas Socialistas en una fase m谩s avanzada, siempre y en todo caso, desde la independencia y la libre e inalienable voluntad de cada uno de los pueblos y naciones que la conformen. Este es precisamente el programa y la estrategia de la CONFERENCIA INTERNACIONAL, 贸rgano de coordinaci贸n y solidaridad en el que participamos, junto con la organizaci贸n revolucionaria gallega AGORA GALIZA 鈥 UNIDADE POPULAR, y la andaluza NACI脫N ANDALUZA. GORA EUSKAL IRAULTZA SOZIALISTAJOTAKE, IRABAZI ARTE!GORA NAFARROAKO EUSKAL ERREPUBLIKA SOZIALISTA! KOMUNISMOA ALA EXTINTZIOA! GORA MUNDUKO IRAULTZA PROLETARIOA Esta es la p谩gina 54 de este escrito.1945. Uni贸n de Rep煤blicas Socialistas Sovi茅ticas  Revoluci贸n Proletaria Mundial.O si no, moriremos luchando por ella.Te saludamos con el lema de tu organizaci贸n, Herritar BatasunaBietan jarrai! que tambi茅n fue la nuestra:  Compartiremos la alegr铆a de nuevas victorias en el camino de la Compartimos contigo el orgullo de esa victoria proletaria.contra el nazi fascismo alem谩n.A帽o de la Victoria del Ej茅rcito Rojo de Obreros y Campesinos de la          Recibe Dani, un saludo comunista revolucionario vasco por encima de las diferencias t谩cticas y estrat茅gicas que nos separan. Muchas gracias por tu cr铆tica, que nos ha permitido exponer nuestras razones. 隆Un abrazo solidario! Ya vale. Perdona por la chapa. Creemos que era necesario aclarar las cosas a fondo. Una vez m谩s, te manifestamos que hemos tomado muy en serio tus cr铆ticas, y por eso hemos contestado de esta forma tan exhaustiva. Quedamos a tu disposici贸n para proseguir en este debate estrat茅gico, en la medida en que tu situaci贸n carcelaria lo permita. Haremos todo lo que podamos para que as铆 sea. Estar铆amos encantados de acoger de nuevo a los camaradas portugueses que en su tiempo participaron, y por supuesto, a organizaciones catalanas, canarias, castellanas – o espa帽olas, nosotros no somos qui茅n para solucionar el PROBLEMA NACIONAL ESPA脩OL viejo de siglos (驴hay que recordar aqu铆 a todos los intelectuales de la generaci贸n del 98, el vasco espa帽olista Miguel de Unamuno a la cabeza, o Am茅rico Castro, Ortega y Gasset, Claudio S谩nchez Alb贸rnoz, etc…?) -, y no hay que decirlo, organizaciones rife帽as, corsas, sardas, marroqu铆es, gasconas, occitanas, bretonas, galesas, griegas, escocesas, irlandesas, francesas, italianas, alemanas… El mundo no se acaba en los Pirineos, ni en la Pen铆nsula Ib茅rica… Podemos aparecer con esa bandera en Baigorri, Maule, Baiona, Donapaleu, Donibane Lohitzune, Atharratze, Sara, Heleta, Urepel, a ver qu茅 dicen nuestros compatriotas de Baxe Nafarroa, Lapurdi y Zuberoa sobre la 鈥渦nidad e independencia de Euskal Herria鈥 Ya ver谩s qu茅 risa… O igual no hay risas, y si alguna otra cosa… Y cuando leemos en tu carta que la bandera republicana ESPA脩OLA con la estrella roja, la bandera de la Rep煤blica Popular ESPA脩OLA, 鈥渟imboliza la unidad e independencia de Euskal Herria鈥, tenemos que decirte que tu afirmaci贸n es totalmente espa帽olista. Aparte de totalmente sorprendente en un militante de E.T.A. Por lo tanto, HERRITAR BATASUNA no ha calificado nunca de fascista la bandera espa帽ola republicana con la estrella roja, ya que nuestro movimiento se expresa oficialmente en sus comunicados firmados en su nombre, y no de otra forma ni por otro canal. Los espa帽olistas tambi茅n suelen decir bastantes burradas a veces…En el calor de la pol茅mica, el debate y los enfrentamientos en torno a la manifestaci贸n espa帽olista del 25 de julio (a la que, por cierto, ni tan siquiera se nos invito, y de la que tampoco se nos inform贸, una iniciativa cocinada desde el principio por personas que desde siempre han despreciado el independentismo revolucionario como nacionalismo peque帽o-burgu茅s radicalizado junto con nov铆simos conversos a esta visi贸n, y presentada como men煤 cerrado a los independentistas: estas son lentejas, si quieres las tomas y sino, las dejas, pero tratando de aparecer, de manera absolutamente tramposa, como una iniciativa unitaria, que no nos obligaba, en tanto que independentistas revolucionarios, a renunciar a nada), en el calor de esa pol茅mica, pues, un militante de HERRITAR BATASUNA por iniciatica propia public贸 una reflexi贸n personal de alguien que no es militante de nuestro movimiento, y que particip贸 en la citada manifestaci贸n, y que calificaba la bandera espa帽ola republicana con la estrella roja de 鈥渇ascista鈥. Esto lo hizo en una red social de nuestro movimiento, a t铆tulo personal. Es en nuestra hoja web, por medio de comunicados firmados por HERRITAR BATASUNA donde se fijan nuestras posiciones pol铆ticas. Para decirlo claro de una vez: HERRITAR BATASUNA no ha calificado nunca de forma oficial en ninguno de sus comunicados de 鈥渇ascista鈥 la bandera republicana espa帽ola con la estrella roja. Entre otras cosas, porque es evidente para nosotros que no lo es. Ya sabemos lo qu茅 es el fascismo y sus banderas. Ni estamos tan locos, ni somos tan chovinistas, ni tan sectarios. Conviene decirlo alto y claro. Para terminar, una aclaraci贸n importante. Ante las razones y argumentos que hemos expuesto, algunos militantes espa帽olistas se agarran a un clavo ardiendo, sin darse cuenta de que la consecuencia de esa actitud suele ser quemaduras en la mano. APAGA Y V脕MONOS30 de diciembre de 1920Sobre los sindicatos, el momento actual y los errores del camarada Trotski. Nuestro Estado de hoy es tal que el proletariado organizado en su totalidad debe defenderse, y nosotros debemos utilizar estas organizaciones para defender a los obreros frente a su Estado y para que los obreros defiendan nuestro Estado. Una y otra defensa se efect煤an a trav茅s de una combinaci贸n original de nuestras medidas estatales y de nuestro acuerdo, de la 鈥渢rabaz贸n鈥 de los sindicatos.鈥       (LENIN, 1918, Las tareas inmediatas del poder sovi茅tico. 鈥淥cultar a las masas que la incorporaci贸n de los especialistas burgueses mediante sueldos muy elevados es apartarse de los principios de la Comuna ser铆a descender al nivel de los politicastros burgueses y enga帽ar a las masas.鈥 Estamos de acuerdo en que la Revoluci贸n de Octubre es una etapa de la Revoluci贸n Proletaria Mundial superior a la Comuna de Par铆s. Ahora, si superar quiere decir que Octubre resolvi贸 de manera plena y satisfactoria los problemas que plante贸 la Comuna, debemos discrepar. El cerco imperialista, el atraso hist贸rico del que esa gloriosa revoluci贸n part铆a y, sobre todo, el revisionismo rampante, que triunf贸 definitivamente en 1956 pero empez贸 a desarrollarse mucho antes, lo impidieron. Impidieron que el Estado Socialista surgido de aquella revoluci贸n llegara ser un estado-comuna. Esta cita de Lenin nos muestra la naturaleza de los obst谩culos que lo impidieron y la importancia de reconocerlos: 鈥淥tra cuesti贸n que me preocupa, por acercarse, eso s铆 al ultraizquierdismo, es la utilizaci贸n como ejemplo pr谩ctico, de la 1a gran victoria de las masas de explotados tras las revoluciones burguesas de 1848; la Comuna de Par铆s de 1871.Si Herritar Batasuna aspira como dice, a construir la 鈥渟铆ntesis revolucionaria del siglo XXI鈥, deber铆a tener presente no s贸lo la Comuna, sino la superaci贸n pr谩ctico-te贸rica de la misma, de la mano de la Revoluci贸n de Octubre de 1917. Fue en esta, efectivamente, donde se superaron las cuestiones en lo referente a organizaci贸n, unidad e independencia de clase, el derecho a la autodeterminaci贸n, vigilancia revolucionaria, etc. Teniendo en cuenta que las burgues铆as, tambi茅n han tomado notas de estos procesos hist贸ricos, que est谩n preparados y atentos para la reacci贸n, y sobre todo, que siguen contando con sus mejores agentes infiltrados entre los sectores populares: los ensalzadores del legalismo; los herederos de la II Internacional.鈥 Dani, en tu carta nos dices que: LA COMUNA DE PAR脥S, LENIN,      No faltar谩 quien ponga en cuesti贸n este intento de cr铆tica a lo que usualmente se designa como el “estalinismo”. Para unos, ser谩 un descubrimiento serio, que viene a abrir puertas de par en par. Para otros, ser谩 “un tiquet de un viaje sin retorno hacia el revisionismo y al imperialismo”. Quiero creer que no ser谩 una cosa ni otra. El centrismo, en fin, como parte de un r茅gimen social nuevo en la historia, el capitalismo de Estado, 煤ltimo reducto de la burgues铆a, a la que permite renacer de las cenizas bajo una nueva forma “socialista”. El centrismo, como art铆fice del revisionismo que m谩s tarde vino a tomar el mando del movimiento obrero. El centrismo, como expresi贸n de una corriente intermedia obrero-peque帽o-burguesa y por eso obligada a proteger su incoherencia pol铆tica e ideol贸gica con una armadura “f茅rrea”: despotismo “revolucionario”, para defender la dictadura del proletariado, organizaci贸n monol铆tica, “para defender la unidad del Partido”, par谩lisis ideol贸gica, “para defender la pureza de la doctrina”. El centrismo es pues el tema de este trabajo. El centrismo, como forma original del oportunismo “comunista” del siglo XX, producto t铆pico de la era del imperialismo, que tuvo en Bukharin, Dimitrov, Stalin, Mao, Gramsci, sus ide贸logos y jefes pol铆ticos de mayor proyecci贸n. El revisionismo es el producto universal del centrismo. De ah铆 la importancia de conocer la naturaleza del dimitrovismo para entender el sentido de la lucha actual en el campo marxista y su desenlace previsible. As铆, los caminos, que parec铆an inconciliables, de las corrientes rivales del marxismo oficial, acaban por volver a juntarse, porque brotaron del mismo tronco com煤n. Lucha, porque el dimitrovismo conoci贸 ritmos de maduraci贸n diferentes, de acuerdo con las particularidades nacionales de la lucha de clases: mientras su rama principal desemboc贸 en el revisionismo de la escuela sovi茅tica y europea, la rama mao铆sta, relativamente aut贸noma, vino a dar, veinte a帽os m谩s tarde, el revisionismo chino, y una rama centrista fosilizada persiste a煤n hoy en el “estalinismo” alban茅s, prepar谩ndose para seguir el camino de los dem谩s. Unidad, porque el dimitrovismo es esencial a ambos, como teor铆a de colaboraci贸n “democr谩tica y “popular” de clases, bajo las vestiduras respetables del leninismo. El lector juzgar谩 si la prueba hecha le parece suficiente. A esta luz, se vuelve perfectamente comprensible la unidad y lucha entre revisionistas y antirevisionistas en torno a las ideas de Dimitrov.




Fuente: Lahaine.org