February 21, 2022
De parte de ANRed
243 puntos de vista

Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

La recurrencia de incendios forestales en las sierras cordobesas y la escasa respuesta estatal para evitarlos gener贸 que grupos autoconvocados de habitantes se organizaran para combatirlos. La experiencia de la brigada Cha帽ares, con sello feminista y disidente. Por Casandra Sandoval | Fotoperiodista: Lourdes Karen Antonella Sauch (Territorios y Resistencias).


Elegir vivir en las sierras de la provincia de C贸rdoba es una manera de ser y pensarse parte de la naturaleza de la regi贸n. Una forma de vida que, cada vez m谩s, est谩 siendo amenazada por el poder destructivo de los incendios forestales: s贸lo entre julio y octubre de 2020 se quemaron m谩s de 300 mil hect谩reas en esa zona argentina y la mayor parte de ese fuego tuvo causas evitables u or铆genes antr贸picos, es decir, fue generado por el ser humano.

Ante esta situaci贸n y la insuficiente respuesta estatal, algunos sectores de la poblaci贸n que habitan en distintos puntos de la geograf铆a serrana decidieron organizarse en brigadas para complementar la tarea de los bomberos en el combate al fuego, y para luchar por la preservaci贸n del monte, de sus casas y de sus propias vidas. As铆 naci贸 la Brigada Cha帽ares, una de las organizaciones autogestionadas por les vecines de las sierras para hacerle frente a las llamas.

La brigada se origin贸 al calor de los incendios de 2020 en el barrio Los Cha帽ares de la localidad de Tanti, ubicada en el Valle de Punilla, a unos 50 kil贸metros de la ciudad de C贸rdoba, en la regi贸n central de Argentina. Sus integrantes, en su mayor铆a mujeres y disidencias, explican que est谩n en una etapa 鈥渄e plena consolidaci贸n grupal鈥 y que aprenden de experiencias compartidas con otras brigadas (hay casi una decena en la zona) y organizaciones p煤blicas y privadas.

Barrio Los Cha帽ares en Tanti, Valle de Punilla. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

Horizontalidad, igualdad e inclusi贸n son algunas de las palabras que gu铆an su militancia y su trabajo diario en defensa del territorio.

Naturaleza en llamas

鈥淢谩s del 90% de los focos que avasallan el bosque nativo en las sierras de la provincia son intencionales鈥, asegura Gilda Collo, doctora en Ciencias Geol贸gicas de la Universidad Nacional de C贸rdoba (UNC) e investigadora adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Cient铆ficas y T茅cnicas (CONICET).

Seg煤n un informe del Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich, algunas zonas se han quemado m谩s de cuatro veces en los 31 a帽os que van desde 1987 hasta 2018. El mismo documento se帽ala que en el per铆odo se incendiaron en total 鈥1.609.672 hect谩reas, equivalente al 58% del 谩rea de las Sierras de C贸rdoba鈥 o a 80 ciudades de Buenos Aires.

Para Collo, que adem谩s de ser investigadora es integrante de la Asamblea Punilla Sur, existe un problema mayor: los seres humanos. 鈥淣os pensamos por fuera de nuestros ecosistemas y, entonces, con el monte (otra forma de denominar a la naturaleza serrana) hacemos lo que queremos鈥, se帽ala la ge贸loga.

La recurrencia de los incendios en las sierras cordobesas modifica el patr贸n de biodiversidad, impacta en la conservaci贸n de los suelos e imposibilita la regeneraci贸n natural de los montes. 鈥滶l suelo queda desprotegido y las lluvias lo erosionan. Tardan miles de a帽os en formarse y en una temporada se pueden perder casi por completo. En las sierras hay suelos de poco espesor que se necesita preservar鈥, agrega Collo.

Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

La menor cantidad de vegetaci贸n disminuye la capacidad de reservorio del suelo y esto genera dos cosas. Por un lado, menos agua para las cuencas y los territorios, y por otro, m谩s inundaciones, ya que las monta帽as quedan peladas y el agua se escurre con mayor facilidad, lo que provoca crecidas de r铆os y arroyos m谩s severas.

La cient铆fica explica que el cambio clim谩tico generado por la incineraci贸n de combustibles f贸siles que emite gases contaminantes a la atm贸sfera intensifica el efecto invernadero y es particularmente evidente en la regi贸n desde mediados del siglo XX. A esto se suma un cambio en el r茅gimen de precipitaciones 鈥減rofundizando momentos de alternancia entre mucha lluvia y sequ铆a鈥, lo que -sumado a las acciones intencionales de las personas- provoca situaciones ideales para el inicio de los fuegos.

鈥淓ntre muchos otros factores est谩 el econ贸mico: el negocio inmobiliario incidi贸 fuertemente en C贸rdoba para que los incendios se transformen en estrategias para realizar cambios en el uso del suelo. Hay lugares que luego de ser quemados son m谩s f谩ciles de intervenir para poder lotear y vender. Esa es una pr谩ctica muy instalada en el Valle de Punilla鈥, analiza Collo.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim谩tico realizada en Escocia en noviembre de 2021 se ratific贸 que la temperatura promedio global ascendi贸 aproximadamente 1潞C desde valores preindustriales, por una mayor presencia de gases de efecto invernadero. Esto favorece la recurrencia de los incendios forestales.

Radiograf铆a del fuego en C贸rdoba

La Red de Restauraci贸n Ecol贸gica de Argentina (REA) -Nodo Centro- se帽ala en un documento de octubre de 2020 que los incendios forestales en C贸rdoba se generan 鈥減rincipalmente durante la estaci贸n seca, cuando las precipitaciones son escasas o nulas y existe una elevada inflamabilidad de la vegetaci贸n (hojarasca y restos de plantas secas). La mayor parte de los focos son de peque帽as extensiones (menores a 100 hect谩reas), pero se dan en gran cantidad (hasta 50 por a帽o), por lo cual en conjunto representan una vasta superficie quemada鈥. Durante el per铆odo 1999-2020 se quemaron m谩s de un mill贸n de hect谩reas, el equivalente al 40 % de la superficie serrana.

El reporte de la REA agrega que, en algunos sectores de las sierras, los intervalos entre fuegos son cortos, entre cuatro y seis a帽os. 鈥淐omo consecuencia, los 谩rboles y arbustos sobrevivientes no consiguen recuperar su tama帽o previo al fuego, ni pueden producir semillas. En estos sitios donde los fuegos son frecuentes, la vegetaci贸n tiende a permanecer como pastizales o matorrales bajos en el largo plazo, con suelos erosionados y una alta probabilidad de volver a quemarse鈥, especifica el texto.

Incendio en Tala Ca帽ada. | Foto: Brigada Los Cha帽ares.

El molle, un 谩rbol t铆pico de las sierras cordobesas y muy resistente a la sequ铆a, necesita al menos 15 a帽os para crecer y dar semillas, pero con la recurrencia actual de incendios en las zonas serranas es imposible que el sistema se recupere. As铆 lo explica la doctora en Biolog铆a Melisa Giorgis, tambi茅n investigadora del CONICET, quien centra sus estudios en los factores condicionantes de los patrones de la vegetaci贸n, con 茅nfasis en el fuego, la ganader铆a y la invasi贸n por especies ex贸ticas.

Seg煤n una investigaci贸n del 2014 del Instituto Multidisciplinario de Biolog铆a Vegetal (IMBIV) de la Universidad Nacional de C贸rdoba, en la cual particip贸 Giorgis, se identificaron 34 especies le帽osas invasoras que desarrollaron capacidades para adaptarse al territorio compitiendo con las especies locales. Esto, se帽al贸 la cient铆fica, las transforma en un agente de cambio y en una amenaza para la biodiversidad nativa.

En tanto, para Collo, la p茅rdida de los pajonales, pastizales y de la flora le帽osa aut贸ctona deja expuestos a los suelos a una mayor acci贸n erosiva de las lluvias. 鈥淟a baja capacidad de retenci贸n de un suelo cubierto de cenizas hace que el agua recorra el terreno a una velocidad mayor y con m谩s capacidad de arrastre鈥, se帽ala la ge贸loga.

La brigada Cha帽ares

El Departamento de Punilla fue uno de los m谩s afectados por el fuego en los 煤ltimos dos a帽os. Esta tierra donde el fuego avanza y destruye todo a finales del invierno, se vuelve verde en la primavera serrana.

As铆 como pasa con la naturaleza, las brigadas tambi茅n se regeneran en cada encuentro. Despu茅s de los incendios se generan espacios en los que se socializan experiencias, sentires y saberes y se colectiviza el afecto, el acompa帽amiento y la contenci贸n. La perspectiva de g茅nero no est谩 ausente en ning煤n momento.

Estas brigadas funcionan de manera autogestiva. Cada agrupaci贸n se encarga de gestionar sus propios recursos, desde ropa, herramientas y calzado adecuado, hasta equipos personales y de seguridad. Para poder funcionar, muchas veces reciben donaciones y organizan rifas, actividades culturales o venden comidas.

Pero para hablar de la brigada, primero hay que mencionar la lucha por la defensa del monte en el mismo barrio. La organizaci贸n barrial fue la antesala de la creaci贸n de la brigada de Tanti. Micaela Su谩rez es actriz, gestora cultural y forma parte de la organizaci贸n Vecines Autoconvocades. Cuenta que primero lucharon contra el desmonte, plant谩ndose frente a las topadoras hace cinco a帽os, y que luego defendieron la vida combatiendo los fuegos desde el 2020.

Micaela Su谩rez comenz贸 militando en Vecines Autoconvocades. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

鈥淗icimos base en mi casa porque ac谩 est谩 el pozo de agua. Armamos equipos para preparar comidas y otros para cuidar a les ni帽es鈥, dice Micaela. Y agrega: 鈥淣uestra lucha es el amor al monte, 隆es el respeto por la relaci贸n con el territorio!鈥. Para ella es 鈥渃rucial trascender la urgencia y conformarse en un colectivo institucionalizado y con identidad pol铆tica para estar presentes en los espacios de toma de decisi贸n鈥.

En esto coincide la bi贸loga Giorgis cuando afirma que, si bien es importante que crezca el inter茅s por organizarse, tambi茅n es importante informarse para poder construir cr铆ticamente, en especial cuando no se dispone de la gesti贸n de recursos con los que s铆 cuentan quienes dise帽an e implementan las pol铆ticas p煤blicas.

鈥滾a pol铆tica p煤blica es reactiva y se destinan recursos inmediatos que no son efectivos, pero que generan que la gente se conmueva por esas medidas鈥, opina la experta.

El trabajo de las brigadas como la Cha帽ares en conjunto con Bomberos Voluntarios reci茅n se est谩 cimentando. Sus integrantes se帽alan que a煤n falta construir el marco legal, de seguridad y de organizaci贸n. Porque las brigadas tienen legitimaci贸n social, pero precisan un reconocimiento institucional para facilitar el acceso a recursos y un fortalecimiento organizativo.

Militar por la vida

Para llegar al barrio Los Cha帽ares hay que tomar la ruta nacional 38 que atraviesa Villa Carlos Paz hasta el empalme con la ruta 28. Luego hay que hacer 10 kil贸metros m谩s por la avenida Copina. La cita es en la casa de Cynthia Corval谩n. Tambi茅n est谩n sus compa帽eras: Mar铆a Paz, Ivana Alvarez Mazzotti, Romina Barello y Stefan铆a Parsi, alias 鈥渓a Pepi鈥. A los pocos minutos llegan Maylen Peralta y Florencia Landriel. Todas ellas integran la Brigada Cha帽ares.

Entre mates y risas surge la charla, todas sentadas en c铆rculo. Parece que estuvieran a punto de encender una fogata para que el di谩logo colectivo arda.

Ronda de charla con las brigadistas autoconvocadas. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

鈥溌縌u茅 significa ser una brigadista?鈥, la pregunta genera silencio y miradas cruzadas. Se saben atravesadas por el fuego, pero tambi茅n por la defensa del territorio que viene siempre de la organizaci贸n, de participar de una 鈥渕inga鈥, esa ancestral forma de trabajo comunitario donde se ayudan entre todes para limpiar el arroyito, o construir una casa, limpiar la parcela, ayudar a sembrar o transformarse en una cadena humana para impedir un desmonte.

鈥淪er brigadista es una militancia por la vida鈥, dice Mar铆a Paz y todas asienten.

El relato se teje lentamente entre retazos de im谩genes que la memoria colectiva entrelaza con la experiencia del cuerpo en la l铆nea de fuego. 鈥淭en铆amos el fuego ac谩 -Cynthia se帽ala un punto en el monte de su casa-, ten铆amos la lluvia de cenizas ac谩, fue en julio del 2020. Despertar fue ver el monte quem谩ndose鈥.

鈥淵a nos hab铆an informado de incendios en otros lugares como en Sierras Chicas o en La Calera, donde hab铆a fuego casi todos los d铆as. Hubo un fuego en la Cueva de los Pajaritos (un paraje en Tanti donde las aves aut贸ctonas construyen sus nidos) que nos llen贸 de humo y cenizas. Escuch谩bamos a los aviones hidrantes que pasaban y pasaban y nos preguntamos: 驴qu茅 hacemos con esto?鈥, contin煤a.

Mayl茅n e Ivanna, a cargo de la comunicaci贸n y log铆stica de la Brigada, recuerdan: 鈥淒e repente comenzamos a recibir llamados que nos ped铆an que fu茅ramos para El Durazno (una localidad ubicada sobre la ruta provincial 28). Hab铆a familias desesperadas, que no ten铆an acceso a sus hogares, en Casa Bamba (otro paraje), ubicado a 30 kil贸metros de C贸rdoba capital. En Carlos Paz tambi茅n se ve铆an columnas de humo y entonces dijimos vamos, tenemos que activar. Y as铆 comenzamos鈥, afirma Mayl茅n.

Las brigadistas explican que hay muchas organizaciones que trabajan y denuncian constantemente cuando empiezan los fuegos, pero que sus reclamos quedan en la nada. 鈥淒e repente aparece un incendio, se quema todo, y a los pocos d铆as tal o cual inmobiliaria difunde en sus redes la venta del terreno afectado鈥, dice Romina. Y todas asienten.

Como parte de la brigada sostienen diferentes roles y funciones: algunas deciden poner el cuerpo en la l铆nea de fuego, otras organizan la comunicaci贸n grupal o la log铆stica para esperar a sus compa帽eras y poder brindarles comida y un lugar para descansar. Algunas otras simplemente escuchan y abrazan. Cada integrante fue encontrando una manera de estar y construir ese espacio.

En la brigada cada una cumple una funci贸n espec铆fica. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

El llamado a la acci贸n convoc贸 a todes, incluso a quienes quedaron afuera de las actividades f铆sicas o de riesgo por los prejuicios y estereotipos de g茅nero. Mientras que los estigmas de los grupos o comunidades a铆slan y destierran al diferente, el fuego -ir贸nicamente- lo incluye, sin distinci贸n alguna. Desde ese paradigma, la Brigada Cha帽ares comenz贸 a fundarse.

No hay planeta B

鈥溌緾贸mo hac茅s para quedarte en casa cuando nos las est谩n prendiendo fuego?鈥 le preguntamos a la artista marica polifac茅tica de nombre art铆stico Le Tit茅, mientras ella le da de comer a sus gallinas y toma un mate. Est谩 en su casa ubicada en la localidad de San Marcos Sierras, en el Departamento Cruz del Eje, tambi茅n en la provincia de C贸rdoba.

Le Tit茅 canta, escribe y presenta sus shows en diferentes pueblos y ciudades cordobesas. Pero adem谩s, eligi贸 vivir y habitar el monte serrano. Naci贸 en otra provincia argentina, La Pampa, pero hace m谩s de 13 a帽os se asent贸 en C贸rdoba para vivir y desarrollarse art铆sticamente. Las integrantes de la brigada Cha帽ares la conocen y admiran por el compromiso y acci贸n que desarrolla junto a otras artistas disidentes.

En San Marcos Sierras, la brigada de vecinos autoconvocados ve铆a con asombro c贸mo las disidencias y diversidades del pueblo, sin temor al insulto y empoderades, se sumaron a combatir el fuego.

Parte del equipo de trabajo de las brigadistas. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

鈥溍塺amos la brigada 芦conchihuevi禄. Maricas, tortas y travestis, para dejar de renegar con el machirulismo (machismo) y agruparnos para defender el monte鈥, cont贸 Le Tit茅, quien form贸 parte de la Asamblea Ambiental por el Monte de San Marcos Sierras. Por su parte, Pepi Parsi de la Cha帽ares rescata la horizontalidad y el esp铆ritu comunitario y asambleario del espacio: 鈥淎c谩 lo que nos mueve es la igualdad, somos todes iguales.鈥

Ivana, tambi茅n brigadista, dice que hay herramientas del feminismo que sirvieron para la organizaci贸n de las brigadas comunitarias y la construcci贸n de horizontalidad, como el uso de la palabra y la contenci贸n mutua.

Pepi Parsi explica que 鈥渆l fuego sigue siendo una 芦herramienta禄 m谩s para poder cambiar el uso de los suelos鈥. Le Tit茅 no duda en afirmar que este 鈥渆cocidio es fruto del agroincendio inmobiliario鈥.

El art铆culo 14 de la Ley Nacional de Protecci贸n Ambiental N掳 26.331, sancionada en 2007, proh铆be los desmontes de bosques nativos clasificados en 鈥渃ategor铆as I (rojo) y II (amarillo)鈥, consideradas en el inciso 9 de la misma norma 鈥渟ectores de muy alto鈥漮 de 鈥渕ediano valor de conservaci贸n鈥 y que deben ser protegidos a perpetuidad o que pueden ser intervenidos por actividades no intensivas, como reservas ecol贸gicas o investigaciones cient铆ficas.

Esta ley obliga a las provincias argentinas a realizar un ordenamiento territorial de los bosques nativos seg煤n su categorizaci贸n. Si este listado no se completa y actualiza peri贸dicamente, los terrenos que no est茅n categorizados quedan libres para el cambio de uso de suelo una vez que el fuego arras贸 con la vegetaci贸n.

La abogada Ivana Alvarez, integrante de Cha帽ares, sostiene la importancia del trabajo en equipo: 鈥淯n fuego no se apaga ni de a uno ni de a dos, somos un mont贸n o no lo apagamos. Lo que se crea codo a codo, las y los que te esperan con la comida, la log铆stica. Si salimos todes, tenemos que volver todes. Es importante pensarse parte de un todo y dejar el individualismo, porque el fuego quema el ego鈥.

Cada a帽o se queman miles de hect谩reas en las sierras. | Foto: Lourdes Karen Antonella Sauch

En la actualidad, la Brigada Cha帽ares forma parte de una red de organizaciones ambientalistas que trabajan en la defensa del monte nativo y del territorio, contra el progreso extractivista de proyectos como la autov铆a de monta帽a, o el negocio inmobiliario y agropecuario.

La Brigada Forestal C贸ndor y la Brigada Forestal Bigu谩 de Punilla Sur, la Brigada Forestal Las Mojarras de Bialet Mass茅 y Siquiman, la Brigada de Cosqu铆n, la Brigada Valle Grande y la Brigada Forestal Cabur茅 de Villa Giardino son parte de esa gran red que existe en las sierras, junto a los equipos autoconvocados que trabajan en Capilla del Monte y en San Marcos Sierra.

Le Tit茅 insiste con que la vida en el monte, la soberan铆a alimentaria y 鈥減oner las manos en la tierra鈥 es la manera de quebrar este modelo, este sistema, esta fuerza improductiva que est谩 destruyendo el mundo鈥.

Construyendo nuevos saberes, experiencias y conocimientos t茅cnicos, la tarea de los equipos avanza hacia la profesionalizaci贸n de la figura de 鈥渂rigadista forestal鈥 para llevar adelante su trabajo en colaboraci贸n con los cuerpos de bomberos, particularmente para las guardias de cenizas, las tareas nocturnas y los 鈥渃uidados de reinicios鈥, que como su nombre lo indica, consisten en vigilar d铆as enteros que no se reinicien las llamas y activar la alerta en caso de que vuelvan los incendios, para defender el monte y poner el cuerpo una y otra vez.

鈥淣o hay planeta B鈥 repite la artista marica y asegura: 鈥渘o quiero estar m谩s del lado del problema. Hay que militar contra el sistema econ贸mico heteresexual binario que nos sigue haciendo da帽o, y reconectar con el monte鈥.

* Este art铆culo fue realizado entre octubre y diciembre de 2021.

Fuente: https://territoriosyresistencias.com/historias/cordoba.html





Fuente: Anred.org