November 1, 2020
De parte de 325
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Contrainfo: d铆alogo/entrevista con el compa帽ero Gustavo Rodr铆guez (Primera parte).

Con la inquietud de dialogar en torno a la Anarqu铆a en nuestros d铆as, desde el blog ContraInfo (C.I) nos animamos a realizarle una entrevista al compa帽ero Gustavo Rodr铆guez (G.R.), motivados por el reciente llamado internacional de solidaridad con lxs anarquistas que contin煤an luchando tras las rejas de las prisiones contra la sociedad punitiva, quebrando la normalidad impuesta. El compa帽ero Rodr铆guez, ha aportado incontables contribuciones al anarquismo insurreccional e informal y al llamado ilegalismo contempor谩neo, destacando los agudos an谩lisis de sus 煤ltimas aportaciones al debate en curso sobre la 鈥渘ueva normalidad鈥 impuesta por el 鈥淐iber Leviat谩n鈥.

C.I. Hola Gustavo, es un placer que accedas a este intercambio que nos permite dialogar a distancia. Hemos visto que tus contribuciones tienen una enorme aceptaci贸n en diferentes latitudes, siendo incluso traducidas a varios idiomas; y l贸gicamente, tambi茅n provocan reacciones contrarias, motivando la reflexi贸n y el debate al interior del movimiento. Y es precisamente con esa intenci贸n que hemos elaborado esta entrevista, con el fin de provocar un intercambio fraterno de opiniones que sirva de puente para el desarrollo de la lucha an谩rquica.

Espec铆ficamente en el marco de la Semana Internacional de Solidaridad con lxs Anarquistas Presxs (Leer llamamiento aqu铆) y a prop贸sito del texto que escribiste celebrando esa iniciativa; advertimos en tu cr铆tica a la Cruz Negra Anarquista/Anarchist Black Cross (CNA/ABC), un rechazo fuerte a ciertas posturas caritativas manifiestas en algunos grupos que brindan apoyo a presxs que no provienen de las luchas antiautoritarias. Incluso, llegas a afirmar que hay supuestos 鈥渆sp铆as鈥 y 鈥渓铆deres religiosxs fundamentalistas鈥 que engrosan las listas de estos grupos. Cuando se帽alas esto 驴est谩s denunciando hechos concretos o, digamos, que es una manera gen茅rica de destacar la inclusi贸n de presxs que no son antiautoritarixs propiamente? 驴Crees que es necesario 鈥渞asurar鈥 esas listas 鈥損ara utilizar tus mismas palabras鈥 y concentrar nuestros esfuerzos en lxs compa帽erxs espec铆ficamente antiautoritarixs? 驴Consideras que la CNA/ABC ha abandonado sus principios fundadores y requiere una 鈥渞econstrucci贸n鈥 interna que fortalezca esa perspectiva?

G.R. Ante todo, gracias por esta oportunidad de 鈥渄ialogar鈥 a distancia. En efecto, urge incentivar el di谩logo y el debate fraterno en nuestras tiendas para poder comenzar a separar el trigo de la paja e ir asentando un piso com煤n (te贸rico-pr谩ctico), que responda a las necesidades de la guerra an谩rquica en el siglo XXI. Y bueno, uno vez dicho esto, tengo que se帽alar que aqu铆 van tres preguntas en una, pero me parece que est谩n muy bien planteadas, ya que este tema tiene varias aristas por lo que requiere abordarse desde distintas aproximaciones. Lo 鈥渕alo鈥 es que estas preguntas demandan largas respuestas y eso siempre suele hacer muy aburridas las entrevistas, sobre todo cuando son escritas.

Desde hace a帽os vengo denunciando la manera en que se ha desvirtuado esta hist贸rica iniciativa de socorro y solidaridad an谩rquica en manos de una ganga de humanistas liberales. Ojo, no estoy generalizando, estoy refiri茅ndome en particular a Norteam茅rikkka; aunque s茅 que no es la 煤nica regi贸n que asume estas pr谩cticas caritativas y acepta la imposici贸n de presxs ajenxs a nuestra lucha. Evidentemente, no es el caso de la CNA en el Estado espa帽ol, por poner un ejemplo. Pero, regresando a la situaci贸n espec铆fica de estos lares; considero que no s贸lo han adulterado la raz贸n de ser de la CNA sino que a trav茅s de alianzas pol铆ticas la han puesto al servicio de intereses contrarios a la anarqu铆a, llegando incluso a colocarla al servicio de los llamados Estados 鈥渞evolucionarios鈥.
Desconozco si este giro 鈥揹e 180 grados鈥 ha estado motivado por alg煤n tipo de subvenci贸n econ贸mica o si todo se reduce al esp铆ritu piadoso (humanista-liberal-socialdem贸crata-cristiano) que los inspira o si responde a principios maquiav茅licos; es decir, que est茅n infundidos por la m谩xima utilitaria de 鈥渆l enemigo de mi enemigo es mi amigo鈥. Lo cierto es que este secuestro lleva m谩s de veinte a帽os. Se remonta a cuando la entonces reci茅n creada Anarchist Black Cross Federation acog铆a en su lista de presxs a los cinco esp铆as cubanos que estaban encarcelados por esas fechas, utilizando los mismos eufemismos que el gobierno de los hermanos Castro, refiri茅ndose a los esp铆as 鈥搎ue incluso hab铆an trabajado en coordinaci贸n con el FBI鈥 como 鈥渓os Cinco H茅roes鈥.

En este mismo tenor, est谩 ahora el caso que impulsa la CNA de Philadelphia, demandando solidaridad con Ana Bel茅n Montes (Pincha aqu铆 para leer) prisoner/ana-belen-montes, a quien presentan como 鈥減risionera de conciencia鈥. M谩s all谩 de que no se trate de una compa帽era anarquista, quiz谩 sea oportuno recordarle al grupo de Phili que ya existe una coalici贸n con fondos propios dedicada a su liberaci贸n (pincha aqu铆 para leer); adem谩s de que toda la solidaridad en torno a su caso cuenta con apoyo econ贸mico directo del gobierno de Cuba.

Ciertamente, es muy lamentable comprobar que en nombre de la CNA se contin煤a haciendo campa帽a por esp铆as en lugar de concentrar nuestros escasos fondos en lxs presxs anarquistas. Ahora mismo, aqu铆 hay alrededor de cinco compa帽erxs presxs; adem谩s de todxs lxs anarquistas presxs en el resto del mundo. Hoy, tenemos compa帽erxs encarceladxs en Bielorrusia, en Chile, en Grecia, en el Estado espa帽ol, en Italia, en Ir谩n, en Rusia, por mencionar algunas latitudes. Y sucede lo mismo con las campa帽as que ha emprendido la CNA en solidaridad con l铆deres religiosos. Est谩 el caso del Imam Jamil Abdullah Al-Amin (Hubert 鈥淩ap鈥 Brown), que jam谩s ha tenido la m谩s m铆nima aproximaci贸n al anarquismo. Se trata de un exdirigente del Partido Panteras Negras (BPP) que se convirti贸 al Islam, como muchos de los afrodescendientes en las c谩rceles norteamerikkkanas pero, 驴qu茅 carajos tiene que ver con la anarqu铆a el Partido Panteras Negras y la religi贸n? Desde luego, tampoco hay que olvidar que el Iman cuenta con toda la solidaridad de sus feligreses y tiene su propio fondo de apoyo (Pincha aqu铆 para leer).

Por eso, considero que es necesario rasurar esas listas tal y como afirmo en 隆Manos a la p贸lvora! No entiendo por qu茅 desviar la solidaridad hacia personas ajenas a la lucha an谩rquica y no concentrarnos en el apoyo a nuestro Gabriel Pombo Da Silva, a Dinos Giagtzoglou, a Alfredo Cospito, a Lisa Dorfer, a Nicola Gai, a M贸nica Caballero, a Francisco Solar, a Michael Kimble, a Eric King, a Anna Beniamino, a Carla Tubeuf y, todas las compa帽eras y compa帽eros que se encuentran en prisi贸n alrededor del planeta.

Tras estas experiencias concretas, desde luego que considero urgente la 鈥渞econstrucci贸n鈥 de la Cruz Negra Anarquista o, en su defecto, animar una nueva iniciativa de solidaridad directa con las presas y presos espec铆ficamente anarquistas, retomando la labor de algunos grupos locales 鈥搃nsisto, no todos los grupos tienen la misma l铆nea protoliberal. Pero, lo cierto es que muchas secciones a lo largo de Norteam茅rikkka han dejado de ser funcionales para nuestros presos y presas. No s茅 si a煤n estemos a tiempo de 鈥渞econstruir鈥. Es decir, de cambiar el rumbo desde 鈥渁dentro鈥 haciendo un sano deslinde de toda esta desvirtuaci贸n. Tal vez, sea mucho m谩s 鈥渟aludable鈥 darle vida a una nueva iniciativa haciendo borr贸n y cuenta nueva. A fin de cuentas, a lo largo de la convulsa historia de la Cruz Negra Anarquista, se han presentado circunstancias similares que han provocado en茅rgicas rupturas e incluso la evoluci贸n de su nombre a trav茅s del tiempo. Recordemos que inicialmente ese no era su nombre y que fue el secuestro de los socialdem贸cratas (primero) y los bolcheviques (despu茅s) lo que origin贸 las siglas que hoy ostenta(1). Quiz谩 ha llegado la hora de empezar de cero.

C.I. Ahondando un poco m谩s en este mismo t贸pico de la lucha anticarcelaria 驴crees que debemos continuar con la solidaridad hacia lxs presxs en general desde una postura abolicionista? 驴consideras que es importante apoyar a lxs presxs de la revuelta aunque no sean espec铆ficamente anarquistas?

G.R. Desde la trasnochada 贸ptica 鈥渃lasista鈥, los llamados presxs sociales o 鈥渃omunes鈥 鈥揷omo les denomina despectivamente el sistema鈥 se conceb铆an como 鈥渧铆ctimas del capitalismo鈥 y por ende, siempre contaron con nuestro apoyo, haci茅ndonos eco de todas sus denuncias sobre las infrahumanas condiciones penitenciarias. Ahora mismo, con la pandemia de Covid-19, vemos como las c谩rceles est谩n ejecutando un exterminio racista que asesina a mansalva Negrxs, latinoamericanxs, ind铆genas y pobres y, no s贸lo aqu铆, es el mismo modus operandi en todo el mundo, implementando una limpieza de excluidos a la usanza nazi. Sin embargo, estas denuncias puntuales no pueden confundirse con la ret贸rica de la religi贸n secular de lxs liberales humanistas que idealiza a lxs presxs per s茅. En t茅rminos concretos, siempre he encontrado tras las rejas al mismo animal humano que habita en el exterior, siendo las c谩rceles un reflejo puntual de la sociedad con todos sus animales variopintos, cada unx de ellxs con virtudes y defectos y, sus propias necesidades y ambiciones. Lo que nos obliga 鈥揳l igual que en las calles鈥 a crear v铆nculos de afinidad con aquellos que s铆 coinciden con nuestros anhelos y comparten nuestra pr谩ctica.

En este sentido, desde el ilegalismo an谩rquico siempre se ha tenido v铆nculo con presos que la mayor铆a de las veces no conoc铆an ni remotamente las ideas 谩cratas, sin embargo, ven铆an de una pr谩ctica mucho m谩s antiautoritaria que algunos de los que se arropan en nuestras tiendas. En incontables ocasiones, cuando estos presos entran en contacto con la teor铆a y la pr谩ctica an谩rquica se identifican plenamente. Desde luego, no generalizo. Hablo de casos muy espec铆ficos; de lo contrario, estar铆a cayendo en la misma enso帽aci贸n de lxs liberales humanistas.

Considero que el rol caritativo hay que dej谩rselo a las diferentes denominaciones religiosas que cotidianamente se arrancan la cabeza disput谩ndose la feligres铆a de las c谩rceles. La rebatinga entre evang茅licos renacidos, musulmanes, mormones, cat贸licos, metodistas, cienciologistas y testigos de Jehov谩, se entiende pero, no acabo de comprender porque hay 鈥渁narquistas鈥 que se suman a esta competencia por las 鈥渁lmas descarriadas鈥 aspirando salvarlas del purgatorio. Claro est谩, este desvar铆o tambi茅n embona con esa 贸ptica 鈥渃lasista鈥. Otra visi贸n igualmente desfasada que hac铆a hincapi茅 en el crecimiento cuantitativo del llamado 鈥渕ovimiento revolucionario鈥 e intentaba captar a toda costa nuevos 鈥渕ilitantes鈥, alimentando el rol del 鈥減redicador鈥 de la iglesia libertaria en disputa permanente con las otras sectas religiosas.

Quiz谩 sea una obviedad, pero no est谩 dem谩s reiterar que como anarquistas estamos por la demolici贸n de las c谩rceles, lo que no hay que confundir con la obligada caridad con todos los prisioneros del mundo, olvidando que tras las rejas tambi茅n hay feminicidas, violadores y neonazis, por decir lo menos. Y lo mismo aplica para lo que comentaba antes sobre esp铆as y l铆deres religiosos. No vamos ahora a solidarizarnos con los esp铆as israel铆es que pueden estar presos en Teher谩n a pesar de conocer las condiciones infrahumanas impuestas por la sharia y el Consejo de Guardianes en las c谩rceles iran铆es.

Ahora bien, en cuanto a la doctrina abolicionista, me gustar铆a hacer algunos comentarios corriendo el riesgo de aburrirles nuevamente. En fechas recientes ha tomado auge al interior de nuestras tiendas el discurso en torno a la 鈥渁bolici贸n de las prisiones鈥 y 鈥揺n los 煤ltimos d铆as鈥揺l tema de la 鈥渁bolici贸n de la polic铆a鈥. De hecho, existe un grupo anarco-bolchevique que se autodenomina Movimiento Abolicionista Revolucionario/Revolutionary Abolitionist Movement (RAM). Considero que toda esta ret贸rica hay que abordarla desde la reafirmaci贸n de la teor铆a y la pr谩ctica an谩rquica, para poder despojarnos de estas conceptualizaciones ajenas. Cuando hablamos de 鈥渁bolici贸n鈥, nos estamos refiriendo a la anulaci贸n de leyes, instituciones y/o costumbres 鈥渕oralmente inaceptables鈥 para la sociedad. Es decir, estamos reclam谩ndole al Estado su intervenci贸n. Evidentemente, esta actuaci贸n reformista es completamente opuesta a la praxis an谩rquica. Las reformas s贸lo contribuyen a consolidar la dominaci贸n. No hay vuelta de hoja. No s茅 en que momento se agudiz贸 la confusi贸n sobre el abolicionismo que padecen algunxs compa帽erxs 鈥搚, aqu铆 incluyo a personas entra帽ables, como Rodolfo Montes de Oca鈥, ni bajo qu茅 circunstancias se le abri贸 la puerta a toda esta bazofia reformista .

Existe un folleto, que est谩 disponible en ingl茅s en la p谩gina //actforfree.nostatate.net, que aborda este tema de manera sint茅tica, intitulado 鈥Prison: abolish or destroy?鈥. Comienza con una frase lapidaria: 芦Se ha dicho, sin lugar a equ铆voco, que las personas que m谩s da帽o hacen en este mundo, son aquellas que tratan de hacer siempre el bien禄 y, ese precisamente ha sido el papel de los abolicionistas.

Desde hace dos d茅cadas, los abolicionistas vienen planteando la eliminaci贸n de las c谩rceles y su reemplazo por un sistema correccional m谩s 鈥渉umano鈥. De hecho, aqu铆 en Am茅rikkka, desde 2015, la Asociaci贸n Nacional de Abogados ha venido impulsando esta reforma. Desde luego, esta propuesta no es nueva. El abolicionismo siempre ha sido promovido por religiosos, reformadores sociales y fil贸sofos moralistas. Recordemos que fueron los abolicionistas de anta帽o los que originaron el pan贸ptico y la actual ortopedia social, al abolir el pat铆bulo y las mazmorras. Ahora, los nuevos abolicionistas junto a los reformadores judiciales, de la mano de la 4t陋 y 5t陋 Revoluci贸n Industrial, est谩n allanando el camino para la 鈥渘ueva normalidad鈥 de control. Esto ya est谩 aqu铆. Los Estados lo est谩n implementando ahora mismo en todo el mundo, con diferencias en cuanto a los tiempos de ejecuci贸n pero ya est谩 en marcha el cierre de complejos penitenciarios y la implantaci贸n de sistemas de control de 煤ltima generaci贸n. La pandemia les ha venido como anillo al dedo exponiendo los 鈥減eligros del hacinamiento鈥; claro est谩, con cierta perversi贸n de por medio. Sabemos que a la dominaci贸n no le causa mucha molestia dejar morir a miles de excluidxs en las prisiones antes de dar el paso definitivo y presentarlo como un triunfo de la democracia a trav茅s de las reformas sociales. Sin duda, se acerca el fin de las c谩rceles tal y como las conocemos. La instituci贸n penitenciaria cambiar谩 de nombre y, las instalaciones de m谩xima seguridad ser谩n muy escasas, reservadas para un pu帽ado de irreductibles que ser谩n 鈥渁tendidos鈥 como peligrosos psic贸patas en as茅pticas edificaciones subterr谩neas que no afeen el paisaje de las smart cities; gracias a las buenas intenciones abolicionistas. No olvidemos que en 1865, con la Decimotercera Enmienda, se ilegaliz贸 la esclavitud en Estados Unidos, pero los esclavistas fueron los 煤nicos que resultaron indemnizados por el gobierno. Con la abolici贸n, los esclavos dejaron de ser 鈥渕ercanc铆a humana鈥 susceptible a compra-venta, sin embargo, no se aboli贸 la servidumbre, pasando a ser recursos que pod铆an ser explotados hasta la muerte. Baste una ojeada r谩pida de la historia de las c谩rceles para comprobarlo, sin mencionar el papel que tuvo la mano de obra esclava en pleno siglo XX, utilizada a gran escala en la Alemania nazi, la Rusia comunista, la China mao铆sta, la Kampuchea Democr谩tica de Pol Pot y, la Cuba castrista con sus campos de trabajo forzado para los homosexuales y los intelectuales disidentes, bajo el eufemismo de 鈥淯nidades Militares de Apoyo a la Producci贸n鈥.

En cuanto a la solidaridad con lxs presxs de la revuelta, considero innecesaria la intervenci贸n directa de la CNA. Por lo general, en estos casos puntuales, se animan iniciativas espec铆ficas, dedicadas a dar atenci贸n a las personas encarceladas. Ahora mismo est谩 sucediendo con miles de detenidxs durante las recientes revueltas en repudio al gobierno de Trump y contra la violencia policiaca en diferentes ciudades norteam茅rikkkanas. Muchxs de lxs detenidxs son liberales con anab贸licos, dem贸cratas radicales, l铆deres religiosxs y, militantes de las mil y una sectas leninistas. Con los d铆as, se ha venido dando una decantaci贸n natural que nos permite identificar quienes son lxs compa帽erxs anarquistas que cayeron en las garras del sistema durante las confrontaciones e, inmediatamente, la CNA deber谩 concentrar todos sus recursos en ellxs. Las otras estructuras pol铆tico-religiosas tienen sus propias maquinarias de solidaridad e igualmente las echan andar de inmediato para apoyar a lxs suyxs.

C.I. Recientemente tuvo lugar en Madrid un ciclo de debates en torno a tu texto Covid 19: la anarqu铆a en tiempos de pandemia , realizado los d铆as 7 (Ateneo Libertario de Vallekas), 21 (Local Anarquista Mot铆n), 28 de agosto (CNT-AIT) (Pincha aqu铆 para leer), 19 de septiembre (Espacio Okupado Anarquista La Emboscada) (Pincha aqu铆 para leer), y el 23 de octubre (Ateneo libertario Carabanchel-Latina) (Pincha aqu铆 para leer) donde tambi茅n se actualiz贸 la situaci贸n local e internacional de la represi贸n anti anarquista. 驴Qu茅 te ha parecido esta iniciativa?

G.R. En realidad, tengo que manifestar mi sorpresa. No estaba al tanto de esta iniciativa ni tuve contacto con los compa帽eros y compa帽eras organizadoras; lo que sin duda, le imprime de antemano un fascinante talante an谩rquico a esas jornadas. Lo cierto es que me provoc贸 gran regocijo verificar la presencia de c贸mplices del otro lado del Atl谩ntico y, no lo digo por la posible 鈥渁ceptaci贸n鈥 que pueda haber tenido este texto, sino por la constataci贸n de afinidades preocupadas de incentivar la reflexi贸n como paso necesario para el abandono de esta inercia que nos sume. Paralelamente, considero que este esfuerzo se potencia cuando se entrelaza con la actualizaci贸n puntual de la represi贸n anti anarquista en el plano local e internacional.

Si cabe agregar algo, vale resaltar la importancia que cobran estos debates en los barrios de Vallecas, Tetu谩n y Carabanchel; espec铆ficamente, en estos d铆as que crecen las propuestas de 鈥渟ecesi贸n鈥 desde el discurso 鈥渃omunizador鈥 y el situacionismo tard铆o, equivalentes a la huida al campo y la construcci贸n de 鈥渋slas felices鈥 鈥揷omo se帽ala atinadamente el compa Cavalleri鈥; en lugar de confrontar a la dominaci贸n en su guarida. La guerra an谩rquica ha de tener lugar en la metr贸polis, m谩s ahora que nos imponen las smart cities. El desarrollo de la insurrecci贸n permanente nos exhorta a 鈥渟ecesionarnos鈥 pero, cuando hablamos de secesi贸n desde la perspectiva de la tendencia informal e insurreccional an谩rquica, nos referimos a 鈥渄ejar de ser鈥. Es decir, dejar de ser parte de鈥, dejar de trabajar, abandonar el reba帽o, 鈥渄esacoplarnos鈥, salirnos del lente de la c谩mara, interrumpir la secuencia. Se trata de desplazarnos en la absoluta ilegalidad en pleno coraz贸n de las ciudades. Y esto s贸lo es posible asumiendo la pericia de las termitas: destruyendo, destruyendo y destruyendo, en la total oscuridad de la noche pero, sin asumir sacrificios in煤tiles en aras de un futuro incierto, sino armados de placer en el pluscuampresente an谩rquico. 脡se es el papel de lxs lobxs solitarixs y los grupos de afinidad en nuestros d铆as.

La demolici贸n de la mansi贸n de Monsieur Dominaci贸n, 煤nicamente se concretar谩 devorando su estructura; hasta que un buen d铆a, de un simple portazo, se venga abajo todo el edificio. Desde luego, volver谩n a construir otra mansi贸n con caracter铆sticas mucho m谩s resistentes y emplearan m茅todos de fumigaci贸n cada vez m谩s letales pero nuestro talante demoledor es permanente. Para entonces habr谩 nuevas mand铆bulas 鈥搑efractarias a la fumigaci贸n鈥 dispuestas a continuar devorando noche tras noche, hasta debilitar los pilares de la nueva edificaci贸n.

C.I. En esta contribuci贸n, en el marco de la 鈥渘ueva normalidad鈥 impuesta por la necropol铆tica del capitalismo hipertecnol贸gico, nos invitas a 芦plantearnos nuevas interrogantes 鈥揳ntes de arrogarnos respuestas鈥 en torno a la vigencia de la inmutabilidad del fuego禄. 驴Cu谩l es la intenci贸n de este texto? 驴Cumpli贸 con su objetivo?

G.R. Lo 煤nico que intento es sacudir. Es decir, estremecer: movernos el c贸modo tapete en el que estamos parados, incitando la pr谩ctica an谩rquica.

Este texto es (o al menos pretende ser) una reflexi贸n a contracorriente de todo lo 鈥減ol铆ticamente correcto鈥 en torno a las particularidades de la 鈥渘eo-normalidad鈥 que nos imponen 鈥揹e la mano de la 4ta. y 5ta. Revoluci贸n Industrial鈥, con su consecuente proceso de hist茅resis y la consolidaci贸n del capitalismo cognitivo.

Lamentablemente 鈥搒alvo honrosas excepciones鈥, el anarquismo en nuestros d铆as, adem谩s de fragmentarse en mil identidades con la aceptaci贸n de toda la bazofia que implica la c谩rcel 鈥渋dentitaria鈥 (que delimita y oprime la individualidad desde el timo de la correcci贸n pol铆tica), ha degenerado en una ominosa pose. Se ha transformado en una postura est茅tica, en una especialidad acad茅mica y, en producci贸n literaria 鈥搚a sea de ficci贸n, filos贸fica, historiogr谩fica, antropol贸gica, sociol贸gica o de historietas鈥; es decir, vemos muchos textos y muy poca pr谩ctica. Cuando realmente la anarqu铆a es pensamiento-acci贸n: lo que los marxianos llaman 鈥減raxis鈥. Sin pr谩ctica no hay anarquismo, porque la teor铆a an谩rquica se nutre precisamente de la pr谩ctica. Desde luego, me refiero a la pr谩ctica concreta como accionar refractario, no a la 鈥減r谩ctica鈥 de los insurrectos del teclado y la 鈥済uerra social鈥 virtual.

Considero que lo m谩s preocupante de toda esta exuberancia literaria que nos invade, es el reduccionismo de las visiones subyacentes, que evaporan cualquier intento reflexivo y, sobre todo, las oportunidades de concretar la lucha an谩rquica en nuestros d铆as. Pienso que es importante tomar conciencia de esto, abri茅ndonos a la posibilidad de 鈥渁uto explorarnos鈥 y comprobar hasta que punto 鈥搕al vez, sin darnos cuenta de cu谩ndo o c贸mo鈥, muchos de nosotros y nosotras tambi茅n alimentamos esta ausencia de pr谩ctica an谩rquica en nuestros entornos, sustituyendo el ataque a la dominaci贸n por hiperactivismo comunitario y, dej谩ndonos arrastrar por la inercia de los modelos de lucha caducos.

El anarquismo sin su pr谩ctica consecuente se reduce a un cuerpo de orientaciones valorativas condenado a su degeneraci贸n ideol贸gica. Dicho lo anterior, no es imposible intentar una mudanza al respecto, partiendo del supuesto de que se quiere remediar esta miserable situaci贸n de fondo. Cualquier intento por incitar el pensamiento-acci贸n y frenar la inercia que proyecta la fe en las metodolog铆as arcaicas, tiene que estar orientado al ataque concreto contra lo existente y, para ello, es indispensable ir m谩s all谩 de la 鈥済uerra鈥 en Internet y, desde luego, del discurso panfletario, del ataque a los s铆mbolos y la trasnochada visi贸n lucharmadista y su resultante poderpopulista. Ese es el subtexto de La anarqu铆a en tiempos de pandemia: un llamado de conciencia / un llamado a la acci贸n.

Aparentemente, el texto cumpli贸 con su objetivo, pero esa es mi apreciaci贸n. En realidad, le toca a lxs compa帽eros afines a la tendencia informal e insurreccional expresar sus opiniones y darle respuesta a esta pregunta.

鈥斺

1. Los or铆genes de la CNA se remontan a la Rusia zarista. Creada originalmente como Cruz Roja Pol铆tica (CRP), con la intenci贸n de distinguirse de la organizaci贸n m茅dico-humanitaria fundada por el ginebrino Henry Dunant, que ya operaba en los territorios del Imperio ruso desde 1867 y se dedicaba a socorrer a los soldados heridos en las batallas y a las v铆ctimas de las guerras 鈥揺n estricto apego al derecho internacional. Desde sus primeros d铆as de vida, la CRP estuvo orientada al socorro de lxs presxs anarquistas y socialistas revolucionarixs, pronto fue copada por los socialdem贸cratas. Este asalto se reflej贸 enseguida en la carencia de apoyo a lxs presxs anarquistas, lo que indujo a los 谩cratas 鈥揳 mediados de 1906鈥 a escindirse e integrar la Cruz Roja Anarquista (CRA), redoblando el apoyo a nuestrxs compa帽erxs encarceladxs y exiladxs en Siberia. Para 1907, la CRA establecer铆a secciones en Londres y New York, dedicadas a la recaudaci贸n de fondos para auxiliar econ贸micamente a sus presos y familiares.
Con la instauraci贸n de la dictadura bolchevique, algunos 鈥渁narquistas鈥, seducidos por la verborrea revolucionaria del fascismo rojo, renunciaron a sus principios y se unieron al reba帽o, sum谩ndose al secuestro de las instancias antiautoritarias de lucha. La Cruz Roja Anarquista no ser铆a la excepci贸n, quedando tambi茅n bajo el control rojo. Para entonces, muchos de sus animadores ya estaban en las c谩rceles comunistas o hab铆an sido deportados a Siberia, lo que impuls贸 a los compa帽eros que lograron huir al exilio a reconstituir la iniciativa bajo una nueva denominaci贸n que dejaba en claro su posicionamiento te贸rico-pr谩ctico: Cruz Negra Anarquista (CNA). Los grupos en Gran Breta帽a y Estados Unidos, tambi茅n adoptar铆an el nuevo nombre, permaneciendo activos en la solidaridad con nuestrxs presxs hasta mediados de la d茅cada de 1930 del pasado siglo. No ser铆a hasta 1966, que se reanim贸 la labor de la CNA por iniciativa del compa帽ero Stuart Christie en colaboraci贸n con Albert Meltzer. Stuart, que hab铆a sido hu茅sped de las mazmorras del fascismo franquista acusado de 鈥渢errorismo鈥, fue un incansable promotor del proyecto, llevando la iniciativa al plano internacional en el verano de 1968 durante los d铆as del Congreso Internacional Anarquista de la ciudad de Carrara. All铆, invitar铆a a los presentes a conformar secciones de la CNA alrededor del mundo y, se har铆a eco de la situaci贸n de los anarquistas presos en las c谩rceles de Espa帽a, revelando tambi茅n la represi贸n de los anarquistas cubanos bajo el r茅gimen de los hermanos Castro y dando acuse del fusilamiento de un compa帽ero en la Isla. Para 1980, hab铆a secciones de la CNA en casi todo el planeta con la excepci贸n de los Estados bajo el f茅rreo control de dictaduras militares.

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