July 18, 2022
De parte de Oscuro Es El Deseo - Lecturas An谩rquicas
161 puntos de vista

Las estrellas que conforman una misma constelaci贸n
pueden estar separadas por enormes distancias, as铆
como distintas pueden ser las dimensiones y el brillo.

Tratar茅 de hacer una cr铆tica, aunque parcial, del proyecto insurreccionalista y de la tesis armada, con una intenci贸n constructiva, explicando mi visi贸n de la planificaci贸n anarquista y las modalidades con las cuales me gustar铆a organizarme. Me concentrar茅 en el problema del crecimiento individual y colectivo, (鈥渃olectivo鈥 para entenderse no es un todo abstracto y ambiguo, sino un grupo de  compa帽eros que eliges) que no puede ignorar la cuesti贸n de c贸mo coordinarse tanto dentro de un grupo anarquista como con otros grupos, en la as铆 llamada organizaci贸n anarquista por afinidad.

Primero, es necesario contextualizar el per铆odo en el que se elabor贸 la tesis del proyecto insurreccionalista de los 70s: hab铆an otras tensiones sociales, el movimiento real fue consistente y el movimiento anarquista espec铆fico ya estaba lo suficientemente polarizado. Hoy la situaci贸n es radicalmente diferente, desde todos los puntos de vista. Por lo tanto, creo que extrapolar estas teor铆as del contexto hist贸rico, aplic谩ndolas sin modificarlas ni contaminarlas, conlleva el riesgo de una idealizaci贸n est茅ril. Adem谩s, el devenir cambiante de la realidad, de las luchas y del 鈥渕ovimiento鈥 anarquista nos pone frente a nuevos m茅todos (y medios de coordinaci贸n) surgidos recientemente en el contexto de las luchas en Grecia, Italia, Am茅rica del Sur, etc. hacia las cuales es importante no plantearse con un enfoque dogm谩tico. Creo que es necesario hacer el esfuerzo de examinar las experiencias vividas, tanto por nosotros como por otros compa帽eros en el pasado, extrayendo ejemplo de lo que funcion贸 e identificando lo que no ha resultado 煤til a la hora de la pr谩ctica.

Personalmente creo que, a pesar del hecho de que la realidad nos ofrece muchas posibilidades, a fuerza de seguir los plazos de las luchas intermedias, muchas veces se pierde calidad. El radicalismo que debe distinguir a los anarquistas se ha ido diluyendo, ya que la proyectualidad pierde filo, limitada a luchas espec铆ficas. La organizaci贸n del proyecto anarquista, incluida la tesis armada, parece haberse archivado para cuando sea la insurrecci贸n, adaptando el nivel del conflicto al alcance de las luchas intermedias o de un d茅bil movimiento real.

Entre otras cosas, no estoy de acuerdo con lo que se dice de la insurrecci贸n, que se construye seg煤n reglas suficientemente conocidas y atendibles. En realidad no hay reglas ni orden, el movimiento real no es progresivo, salta hacia adelante y luego se estanca, es ca贸tico y muchas veces ilegible. La acci贸n que es perfecta para hoy ma帽ana podr铆a estar 鈥渄emasiado adelantada鈥. Est谩 bajo nuestros ojos la imposibilidad de reducir a reglas lo mutable e imprevisible del mundo que nos rodea (y, por tanto, tambi茅n la posibilidad insurreccional). Esta indeterminaci贸n es evidente, es variable y m煤ltiple como la vida misma. Muchas pr谩cticas adoptadas, en luchas espec铆ficas y por el movimiento real, han sido forzadas, y no debido a an谩lisis elaborados sobre el llamado 鈥減uente鈥 entre el grupo anarquista espec铆fico y el movimiento real, sino por los impulsos que nacen de sentimientos espont谩neos y viscerales del instante. Otros forzamientos, en cambio, han sido fuertemente influenciados por an谩lisis de luchas intermedias. Es la alquimia de todas las formas y de otras circunstancias inesperadas lo que hace que la lucha se generalice.

De esto deriva que algunos intentos puedan ser contraproducentes y otros no, pero ser谩 dif铆cil preverlo de antemano. Esperar el movimiento real, sin un simult谩neo crecimiento individual y colectivo, es en mi opini贸n altamente contraproducente y nos priva de la posibilidad de elaborar una proyectualidad anarquista. El ataque constante y permanente en el aqu铆 y ahora requiere en primer lugar una preparaci贸n que es crecimiento en sentido cualitativo, experimentaci贸n, pr谩ctica de m茅todos, t茅cnicas y medios, reflexi贸n te贸rica profundizada, constante entrenamiento de la tensi贸n esencial en la lucha de rebeldes y revolucionarios anarquistas. No es una f贸rmula aritm茅tica, no puede ignorar el camino anterior y, por tanto cambia, depende del individuo, de los compa帽eros que elija, de la situaci贸n a su alrededor, de c贸mo ha preferido ponerse a actuar. No nacemos sabiendo, el auto-aprendizaje es dif铆cil y agotador, a veces desalentador, pero tambi茅n puede dar satisfacciones inesperadas y, sobre todo, no est谩 fuera de nuestro alcance.

Las peque帽as acciones reproducibles no deben abandonarse, pero debemos superarnos a nosotros mismos, experimentar con los medios disponibles para poder elegir el m谩s adecuado en cada situaci贸n. No se trata de un aprendizaje como fin en s铆 mismo, sino que es parte del proyecto que se alimenta de una mirada que va m谩s all谩. M谩s all谩 de las condiciones dadas, los caminos trazados, los rituales de las protestas, en busca de la eficacia y la mejora continua fundamentales para los golpes lanzados tanto en el presente como en el futuro. Esta es la base que puede unir a anarquistas de diferentes tensiones. Una planificaci贸n clara puede desencadenar un mosaico de ataques cualitativamente significativos, lo que permitir铆a el desarrollarse de una planificaci贸n anarquista fuerte incluso en presencia de proyectos insurreccionales no homog茅neos. Esto puede suceder cuando, a pesar de la diferencia en las tensiones metodol贸gicas, existen afinidades que permiten una coordinaci贸n de anarquistas con diferentes formas de organizaci贸n. El crecimiento, de hecho, no es solo individual, sino tambi茅n colectivo. Lo cual nos lleva hacia las formas en como nos organizamos.

Deber铆amos reflexionar m谩s sobre este tema, ya que a menudo nos limitamos a la coordinaci贸n espont谩nea, al azar o a las evoluciones impl铆citas en una lucha espec铆fica a seguir, sin haber sido una elecci贸n tomada. La importancia de los grupos de afinidad pr贸ximos, sus grados de implicaci贸n, la coordinaci贸n entre ellos con el grupo anarquistas local y la coordinaci贸n entre otros grupos anarquistas, son todos elementos a construir, y no son pasos simples u obvios.

Comprender la conexi贸n entre los grupos de afinidad y el grupo anarquista local espec铆fico permitir铆a enfocar mejor las fuerzas de los individuos y los grupos de afinidad, aunque con diferentes metodolog铆as y tensiones, hacia objetivos comunes, proyectos espec铆ficos o generales. Con este fin, una planificaci贸n clara de las personas, los grupos de afinidad y el grupo anarquista local espec铆fico es un requisito esencial para comenzar a construir una base de proyecto para una organizaci贸n informal cualitativamente s贸lida. Esto har铆a posible, dentro del grupo anarquista local, un entrelazado ca贸tico similar a una telara帽a de personas de ideas afines con diferentes grados de tensi贸n, que se coordinan mediante el intercambio de experiencias, m茅todos, medios y t茅cnicas basadas en las diferentes afinidades.

Ca贸tico pues siempre debe dejarse espacio para el entrelazamiento del libre acuerdo a la espontaneidad y a la tensi贸n individuales, en un juego simbi贸tico y alqu铆mico entre organizaci贸n y espontaneidad, complicidad y autonom铆a individual. Un t茅rmino apropiado para referir esto es el de una galaxia anarquista de afinidad, que indica una proyecto anarquista expresado como coordinaci贸n ca贸tica de grupos e individualidades heterog茅neos y afines. Esto es posible cuando se elige expresamente coordinarse con compa帽eros que tienen diferentes m茅todos y proyectos a trav茅s de una confrontaci贸n sincera, ni arrogante ni dogm谩tica. La sinceridad es muy importante, pues solo poniendo las cartas encima de la mesa se puede entender, fuera de in煤tiles dogmatismos, si las tensiones pueden coexistir o si est谩n enfrentadas, quiz谩 con diferentes caminos metodol贸gicos pero a煤n entrelazados.

Obviamente, la confrontaci贸n no es suficiente, tambi茅n es necesario experimentar en el campo, aprendiendo a juntar las diferentes fuerzas, sin tener miedo de repartirse las tareas que requiere un importante accionar organizado, de modo que el ataque sea incisivo sin la necesidad de convertirse en especialista, como temen algunos camaradas. As铆 podr铆a alcanzarse ese equilibrio sutil que permite la existencia de un todo no hegem贸nico que deje espacio para el entramado coordinado y espont谩neo del grupo anarquista.

En cuanto a la coordinaci贸n entre los diferentes grupos anarquistas, creo que hoy m谩s que nunca, existe la necesidad de comunicaci贸n mutua, sincera, sencilla y no dogm谩tica, para plantearnos seriamente la cuesti贸n de construir un 鈥溍ea鈥 anarquista fuerte 鈥 en un sentido cualitativo, no cuantitativo 鈥 y tambi茅n, eventualmente, armada. Por ejemplo, la cuesti贸n de las siglas y el anonimato. Creo que son medios, y que deber铆an ser analizados, discutidos y utilizados como tales. Ambos aportan ventajas y desventajas, y cada cual puede elegir el que m谩s le convenga, en general o para una sola acci贸n.

En los 煤ltimos a帽os, la reivindicaci贸n ha adquirido nuevas connotaciones, convirti茅ndose en un medio de comunicaci贸n y coordinaci贸n entre anarquistas. Esto no significa que deba ser necesariamente el 煤nico medio utilizado para este prop贸sito, as铆 como, por otro lado, su uso no implica autom谩ticamente la b煤squeda de fama, la construcci贸n de una partido armado o una vanguardia. Adem谩s, din谩micas de liderazgo tambi茅n se crean en las asambleas. No es una coincidencia que a menudo suceda que aquellos que saben escribir, hablar y teorizar mejor se conviertan, de cualquier manera, en una especie de jefe. Pero las asambleas, as铆 como los escritos y debates, tambi茅n son medios 煤tiles. Siempre hay riesgos de vanguardia, liderazgo y especializaci贸n, pero una planificaci贸n clara y una pr谩ctica coherente lo pueden evitar.

Un discurso similar se aplica a Internet (siendo conscientes que es un instrumento de la dominaci贸n), al que a menudo se le asignan valores absolutos. Ciertamente ha demostrado ser 煤til y no deber铆a evaluarse a priori, sino por los resultados obtenidos. Hay quienes lo usan como el 煤nico medio de comunicaci贸n, pues consideran que no conocerse personalmente hace que el trabajo de la represi贸n sea m谩s dif铆cil. Creo que es mejor correr ese riesgo pues, de 煤til herramienta de coordinaci贸n, Internet puede convertirse en un medio de confrontaci贸n entre compa帽eros, adem谩s creo que reconocerse en otras personas es parte de la acci贸n directa. Por otra parte, Internet es una herramienta f谩cilmente controlable y manipulable por la autoridad. En fin, creo que es posible identificar objetivos comunes y coordinarse con otros camaradas anarquistas, demoliendo las m煤ltiples tiendas.

Haciendo un balance de las luchas emprendidas en el pasado, m谩s o menos cercano, reconectar las relaciones entre las diferentes constelaciones, hacer que nuestra galaxia brille m谩s intensamente para desestabilizar a la autoridad y crear el caos destructivo entre sus filas.

Tengo una tensi贸n individualista o, como prefiero llamarla, individual, que para m铆 no es sin贸nimo de querer luchar en soledad. Por eso me cuestiono qu茅 puede interesarme y ser 煤til de un proyecto de crecimiento que tienda hacia el m茅todo insurreccional o revolucionario. Todas las revoluciones han dado lugar a autoritarismos y dictaduras (como afirma E. Armand *), por lo que no me considero revolucionario, pero esto no significa que prejuzgando haya excluido dicha planificaci贸n. Esto se debe a que no quiero encasillarme en una metodolog铆a a priori, sino que deseo utilizar diferentes m茅todos, si son 煤tiles, adecuados o agradables para mis prop贸sitos, sin encerrarlos en compartimentos estancos, contamin谩ndolos y mezcl谩ndolos, pescando de aqu铆 y all谩, sin detenerme en alguno. En un crecimiento infinito de la vida/lucha, en b煤squeda continua de mi ser auto-liberador. Esta es la esencia de la anarqu铆a: un proyecto ilimitado, permanente y en movimiento. 芦Y luego, veremos 鈥 Solo s茅 que el anarquista est谩 en lucha permanente. Despu茅s otra nueva lucha禄. (Bruno Filippi).

Juan Sorroche

Publicado en la revista anarquista 鈥I GIORNI E LE NOTTI鈥 n潞 1 鈥 05/2016 鈥 de la cual soy uno de los redactores. Escrito antes de mi clandestinidad (que dur贸 dos a帽os). Mi captura y encarcelamiento ocurrieron en el mes de Mayo.


* 鈥淓n la mayor铆a de los casos, los individualistas no son revolucionarios en el sentido sistem谩tico y dogm谩tico de la palabra. Sostienen que una revoluci贸n no aporta, m谩s que una guerra, una verdadera mejora en la vida del individuo. En tiempos de revoluci贸n, los fan谩ticos de los partidos rivales y de las tendencias en lucha se preocupan m谩s que nada por dominarse ente s铆, y para conseguirlo se lastiman con una violencia y un odio muchas veces desconocido en ej茅rcitos enemigos. Como la guerra, una revoluci贸n puede ser comparada con un acceso de fiebre: el enfermo se comporta de una manera muy distinta a la habitual. Pasada la fiebre, el paciente regresa a su estado anterior. La historia nos ense帽a que despu茅s de las revoluciones siempre se producen contramarchas que las apartan de sus objetivos originales. Es necesario, entonces, comenzar por el individuo. Esta noci贸n debe propagarse de hombre a hombre: es criminal forzar a alguien a reaccionar de otra forma a la que 茅l cree 煤til, ventajosa o agradable para su propia vida, su propio crecimiento y su propia felicidad. Que este crimen sea cometido por el Estado, por la ley, por la mayor铆a o por un individuo solitario no modifica el problema: es el mismo crimen. De hombre a hombre debe comunicarse el ideal del 鈥渋ndividuo鈥 que reacciona frente a 鈥渓o social鈥. Estas concepciones, como dije antes, deben ser fruto de una reflexi贸n, o consecuencia de un temperamento reflexivo, y no el resultado de una sobreexitaci贸n pasajera, extra帽a a la naturaleza de quien las reivindica.鈥 (E. Armand, Individualismo Anarquista)

Tomado del folleto 鈥Los dos dragones de mi anarquismo鈥.




Fuente: Oscurodeseo.blackblogs.org