March 24, 2021
De parte de Terraindomite
250 puntos de vista


Control mental

驴C贸mo se consigue que toda una poblaci贸n lleve una m谩scara sin ninguna prueba de la utilidad de llevarla? 驴C贸mo es posible proponer el principio de un pasaporte vacunal para un virus poco letal, mutante y que mata principalmente a personas mayores de 80 a帽os?

驴Y c贸mo es que estas propuestas, soluciones o requerimientos desencadenan tan pocas reacciones de las poblaciones afectadas?

Ciertas t茅cnicas de manipulaci贸n de masas permiten explicar la r谩pida evoluci贸n de los contenidos del pensamiento a escala de la poblaci贸n y la adhesi贸n de una gran parte de 茅sta a un nuevo programa.

La manipulaci贸n de masas no es nueva. Las herramientas para su aplicaci贸n se han vuelto m谩s modernas y r谩pidas. La manipulaci贸n permitir谩 la difusi贸n a gran escala de una propaganda destinada a modificar los puntos de referencia y las creencias habituales, para luego sustituirlos por otros nuevos, sin que se detecte ning煤n enga帽o.

En la actualidad, la r谩pida difusi贸n de la propaganda del estado se realiza a trav茅s de la televisi贸n, que sigue siendo la principal herramienta de informaci贸n diaria para la mayor铆a de los occidentales. Esta verdadera 鈥渋nstituci贸n鈥 que es esta herramienta de comunicaci贸n e informaci贸n ocupa generalmente un lugar central en una sala de estar o una habitaci贸n donde se toman las comidas. La televisi贸n capta las miradas y las conversaciones.  

Los experimentos realizados a finales de los a帽os 60 (Thomas Mulholland, Herbert Krugman) demuestran que, tras s贸lo un minuto de visionado, la actividad cerebral del espectador cambia de frecuencias beta a frecuencias alfa. Este cambio se帽ala el embotamiento del pensamiento l贸gico y cr铆tico a una relajaci贸n cercana a la hipnosis, lo que puede explicar a muchas personas que se quedan dormidas frente al televisor. Por lo tanto la propaganda utilizar谩 la actividad hipn贸tica de esta herramienta omnipresente.

La televisi贸n ofrece actualmente una programaci贸n continua. Se utilizan dos elementos:

La repetici贸n de informaciones id茅nticas a las poblaciones en estado semihipn贸tico permite anclar mejor esta informaci贸n en el cerebro. La poblaci贸n que recibe las mismas informaciones adquiere un modo de pensamiento 煤nico que crea una presi贸n social, una presi贸n de grupo, un mecanismo de autorregulaci贸n de las personas por s铆 mismas. Una funci贸n natural del hombre es seguir inconscientemente el modelo social; a nivel del individuo, se establece un nuevo modelo que corresponde al pensamiento dominante. El instinto de manada y la obediencia a la norma transforman a los ciudadanos en guardianes del orden establecido.

La generalizaci贸n de programas no hace intervenir la reflexi贸n,  la difusi贸n de programas de telerrealidad que apelan a la distracci贸n, contribuyen a desviar la atenci贸n y a atontar a la poblaci贸n distray茅ndola de los verdaderos problemas sociales.

Los programas, por lo tanto, ofrecen una alternancia de informaciones inquietantes y programas alienantes que permiten la relajaci贸n.

La televisi贸n es el medio m谩s eficaz para condicionar a las poblaciones. Los peri贸dicos, los debates de ideas durante las reuniones, por ejemplo, son menos eficaces porque no son hipn贸ticos. Los lectores u oyentes mantienen una mente cr铆tica, una reflexi贸n, que hace m谩s dif铆cil acceder al subconsciente para introducir nuevos conceptos.

El bombardeo de los medios de comunicaci贸n televisivos utiliza ciertas estrategias para promover la modificaci贸n de las creencias. La ingenier铆a social se ha desarrollado desde los a帽os 30 y m谩s concretamente despu茅s de la guerra. Se aceler贸 con la llegada de la televisi贸n, que ha permitido introducirse  r谩pidamente en todos los hogares.

Sobre una poblaci贸n hipnotizada, el objetivo es borrar progresivamente ciertos programas mentales existentes y sustituirlos por otros nuevos. Como en un ordenador.

La estrategia de choques tiene como objetivo iniciar y mantener el caos social. El caos  creado por un anuncio, una imagen, un comentario puede provocar un estado de estupefacci贸n (recordemos la visualizaci贸n en bucle de las im谩genes del World Trade Center el 11-S). Las im谩genes de los hospitales desbordados, pacientes evacuados en convoyes especiales, comentarios alarmantes que especulan sobre el n煤mero de muertes que se avecinan, y los fragmentos de sonido, han favorecido el condicionamiento seg煤n un patr贸n pavloviano. Los sucesivos choques han sido destilados de forma aleatoria y bastante pr贸ximos entre s铆. Las masas, por condicionamiento gradual, esperaban ansiosamente un choque siguiente proporcionado por las intervenciones del ejecutivo.

Los choques sucesivos han ido acompa帽ados de una estrategia destinada a hacer creer a la poblaci贸n que los sacrificios eran dolorosos pero necesarios y que todo ir铆a mejor ma帽ana. Esta estrategia permiti贸 amplificar la cohesi贸n social en torno a la narrativa oficial.

Tambi茅n ha estado acompa帽ada de una herramienta de manipulaci贸n especialmente formidable, que es la infantilizaci贸n. Por ejemplo, autorizarse a s铆 mismo (en muchos lugares como por ejemplo Francia, Grecia, varias CC. AA de Espa帽a, como Catalu帽a, etc) un desplazamiento a menos de un kil贸metro de su casa, durante un periodo de tiempo limitado, con la condici贸n de llevar una m谩scara, es infantilizante, humillante y altamente condicionante; coloca al gendarme dentro de cada uno de nosotros y obliga a la transgresi贸n en conciencia. Las est煤pidas exigencias impuestas forman parte de la carta de coerci贸n de Biderman.

La estrategia de los peque帽os pasos: desde los primeros anuncios,  insensiblemente, las libertades  han sido reducidas. Un buen anuncio para la poblaci贸n de hoy es que no hay nuevas privaciones. Un a帽o despu茅s del inicio de la crisis, estamos en estado de emergencia, bajo toque de queda, con vigilancia en las fronteras, tests sistem谩ticos y bajo la amenaza de una vacunaci贸n obligatoria. Insensiblemente, nuestras libertades est谩n siendo recortadas, el gobierno ajustando con habilidad el cursor para minimizar los riesgos de salir de la hipnosis.

Las t茅cnicas utilizadas, una vez infundido el miedo para conseguir el caos, consisten en distorsionar deliberadamente la reflexi贸n  orient谩ndola  de manera deliberada hacia nuevos conceptos o un nuevo lenguaje. M谩s adelante, un salvador puede proponer un nuevo orden para resolver la crisis.

El Gobierno, durante la crisis sanitaria, ha utilizado ampliamente t茅cnicas destinadas a hacer que la situaci贸n parezca totalmente nueva:

Una neolengua: la noci贸n de cluster apareci贸 (en muchos lugares) al principio de la crisis. La poblaci贸n descubri贸 esta palabra y le atribuy贸 el tono emocional dram谩tico del momento y la conserv贸. En resumen, la agrupaci贸n es igual al peligro. Los grupos se multiplicaron, llevando consigo el miedo. Tambi茅n lo hizo el paciente cero, los tests PCR, los gr谩ficos ascendentes, las variantes, etc. La presentaci贸n pseudocient铆fica, y por tanto cre铆ble, de estas nociones ha construido un mundo aterrador d铆a tras d铆a.

-pseudoconceptos: 鈥淓l mundo del despu茅s鈥; a las pocas semanas del inicio de la epidemia, se utiliz贸 la presentaci贸n del 鈥渕undo despu茅s鈥 para dar un colorido dram谩tico al virus. El mundo del despu茅s remite en el subconsciente a las grandes cat谩strofes, ya sean naturales, at贸micas o v铆ricas, que tanto gustan a las pel铆culas de cat谩strofes. Este concepto elimina efectivamente cualquier posible retorno al viejo orden.

鈥淭endremos que vivir con el virus鈥: el p煤blico desinformado pensaba que no ten铆amos, hasta ahora, que convivir con los virus de forma duradera, que 茅stos desaparec铆an despu茅s de las epidemias y que, por tanto, no nos quedaba m谩s esperanza que la vacunaci贸n para librarnos de ellos (ya que oficialmente no hay ning煤n tratamiento).

鈥淥bjetivo cero covid鈥. En contradicci贸n con el concepto anterior, hace imposible cualquier salida de la crisis. La presencia lado a lado de estas dos declaraciones muestra el sinsentido que tanto gusta en la comunicaci贸n gubernamental. Siendo el objetivo irrealizable, prepara el siguiente concepto.

鈥淟a 煤nica salida posible a la crisis es la vacunaci贸n鈥: esta afirmaci贸n soslaya las cuestiones de sentido com煤n sobre la necesidad de dicho tratamiento, las condiciones para su desarrollo, etc. Unida a la amenaza de la perpetuaci贸n de las restricciones a los viajes a las que la vacunaci贸n podr铆a poner fin, muchas personas est谩n pensando en vacunarse, permitiendo, sin saberlo, que se aplique dicha medida.  De hecho, sin la vacunaci贸n masiva, el pasaporte sanitario o un equivalente ser铆a imposible. Este es claramente un caso de fabricaci贸n de consentimiento.

Estos procedimientos no permiten un debate sosegado sobre las cuestiones reales y confiscan cualquier discusi贸n constructiva. El asombro de las mentes ya no permite a cada uno restablecer el sentido com煤n que habr铆a permitido preguntarse, por ejemplo: 鈥溌 c贸mo hemos actuado con las anteriores epidemias? 鈥 o 鈥溌縫or qu茅 hablar tan pronto de un mundo futuro o de una guerra por un virus? 鈥溌縋or qu茅 apresurarse a encontrar una vacuna sin saber si una vacuna es una soluci贸n para el episodio actual? 鈥溌縋or qu茅 numerosos pa铆ses disponen de un tratamiento? 鈥. Por lo tanto, se han evitado cuidadosamente las preguntas b谩sicas que permitir铆an una reflexi贸n estructurada y argumentada.

Neolenguaje y pseudoconceptos, renovados una y otra vez, permiten mantener el terror y suprimir el sentido de la informaci贸n.  Poco a poco, un hecho o una situaci贸n ser谩n nombrados por palabras degradadas desviadas de su significado original.

De este nuevo lenguaje han desaparecido las palabras 鈥渢ratar鈥 y 鈥渆nfermos鈥, ya que el concepto de epidemia debe separarse de la idea de enfermos a tratar. La epidemia se convierte en una epidemia de casos positivos que hay que aislar y de contactos que hay que identificar. Las personas pasan de tener miedo a estar enfermas al miedo de ser 鈥減ositivas鈥 o incluso al 鈥渃ontacto鈥 y aceptan d贸cilmente los tests y los aislamientos.

鈥 La exaltaci贸n de ciertos valores morales: la solidaridad y sentido de la 茅tica.

Llevar una m谩scara, al igual que la vacunaci贸n, se convierte en un acto del que se puede estar orgulloso porque es filantr贸pico. Incluso son filmados por los medios de comunicaci贸n para ser mejor destacados.

Los confinamientos, los cierres de establecimientos, el declive de la econom铆a, las depresiones, los suicidios, los retrasos en el tratamiento de otras patolog铆as, son justificables porque estamos protegiendo a los fr谩giles. La hipnosis de las pantallas permite eludir la cat谩strofe sanitaria creada por estas medidas supuestamente salvadoras. Al proteger a los m谩s fr谩giles, se paraliza la vida de millones de personas sin que esto suponga un problema l贸gico.

Este caos social est谩 organizado por una 鈥渃茅lula鈥 (en este caso, un consejo de defensa, un consejo cient铆fico) que propone, de forma poco transparente, las medidas liberticidas a aplicar. De forma arbitraria, sin recurrir a argumentos cient铆ficos, aunque los haya, y sin tener en cuenta las numerosas voces que se han alzado para denunciar la ineficacia y la nocividad de estas medidas, esta c茅lula no ha dudado en variar la intensidad de los choques asestados a toda la poblaci贸n, con alternancia de confinamientos y toques de queda, sin que nadie o casi nadie se cuestione realmente la finalidad de estas medidas. Esta c茅lula utiliz贸 el sinsentido para desconectar a煤n m谩s a la poblaci贸n de cualquier razonamiento (cu谩ntos debates sobre el uso de mascarillas estando de pie, sentado, ldistancias de seguridad, y cu谩ntas medidas ineptas como el cierre de espacios de convivencia preservando el acceso a los lugares m谩s frecuentados).

Los sucesivos choques permiten destruir la capacidad de reflexi贸n de las masas y aturdirlas, borrar todos los puntos de referencia anteriores. Sobre este trasfondo de turbulencia, de desorganizaci贸n, es posible injertar cualquier programa que pretenda resolver el caos y proponer/organizar/imponer una vuelta a la calma.

El programa actual es un programa de terror cuyo escenario se basa en la propagaci贸n de uno o varios virus.

El trance hipn贸tico en el que est谩 inmersa una parte de la gente ya no permite rectificar la informaci贸n mediante la observaci贸n. El mundo ca贸tico que se ofrece en la pantalla ha entrado en el subconsciente de todos y se refuerza constantemente con las medidas visibles en la vida cotidiana, como el uso de una m谩scara.

Sobre la tabula rasa cognitiva lograda en poco tiempo por el poder medi谩tico y las t茅cnicas de manipulaci贸n mental, aparece un nuevo mundo en el que es necesario protegerse de todo, aunque signifique disolver las libertades fundamentales.

Comportamientos que habr铆an sido juzgados como aberrantes ayer son hoy las reglas sociales establecidas. Los mejores guardianes de estas nuevas reglas son los lavados de cerebro. El 茅xito de la manipulaci贸n lleva a la masa manipulada a creer que ella misma la que decide su comportamiento. Pasa de un mundo a otro atravesando de una crisis desencadenada y resuelta por otros (estrategia del pir贸mano).

El mundo del despu茅s se instala como anunciado. El virus ha sido el pretexto, la manipulaci贸n de las masas el medio. Hoy, sin apenas control, la gente lleva m谩scara, incluso en zonas donde no es obligatoria, se reprenden unos a otros por no respetar la norma, es normal que los ni帽os lleven m谩scara en el colegio, que los ancianos se a铆slen en las residencias, y el pasaporte vacunal ya no escandaliza a m谩s de la mitad de la poblaci贸n y se considera una posible, incluso deseada, salida de la crisis.

En definitiva, hemos vivido una epidemia estacional cuyo tratamiento pol铆tico y medi谩tico ha reducido nuestros derechos fundamentales, ha trastocado todos los puntos de referencia anteriores y ha establecido nuevas normas, totalmente ajenas a la realidad.

La potencia de fuego de la d铆ada pol铆tico-medi谩tica ha fabricado el consentimiento.

La Carta de coerci贸n de Biderman define 8 criterios de tortura. Las t茅cnicas son utilizadas por los padres o c贸nyuges maltratantes, las sectas y, a gran escala, todos los reg铆menes totalitarios; permiten crear el sometimiento y romper toda resistencia.

Aislamiento (privaci贸n del apoyo social que dar铆a la capacidad de resistir),

Monopolizaci贸n de la percepci贸n (efectos deseados, fijaci贸n la atenci贸n sobre una situaci贸n dif铆cil, eliminar las informaciones en competici贸n),

Agotamiento inducido,

Amenazas (para inducir la indefensi贸n y aumentar la sumisi贸n),

Indulgencias ocasionales (evita la habituaci贸n a la privaci贸n, estrategia de choques).

Demostraci贸n de todo el`poder,

Degradaci贸n,

Exigencias est煤pidas impuestas (para desarrollar la sumisi贸n).

Una comparaci贸n con las medidas adoptadas para la crisis es instructiva.

Fr茅d茅ric BADEL

anthropo-logiques

Traducci贸n: www.verdadypaciencia.com




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org