September 23, 2022
De parte de ANRed
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Imágenes: Ademys.

Fuentes gremiales de UTE y de ADEMyS dan cifras cercanas al 90% de adhesión docente al paro de este jueves 22 de septiembre, al que se sumó una enorme cantidad de actividades de protesta en esquinas céntricas de toda la ciudad. El gobierno de la ciudad de Buenos Aires pasó de dos días de ásperos ataques contra la docencia a llamarse a silencio. La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, se empeña en demonizarlos. Por Leandro Rodríguez, para ANRed.


La relación entre el gobierno del PRO y la docencia de la educación pública nunca fue buena. Pero esta semana la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, decidió dar un salto en sus hostilidades. Una cadena de tweets se repitieron en estos días, acusando a los docentes de ser quienes “sostienen y alimentan la tragedia educativa”, de “dejar a los chicos sin clases, usan a los chicos como campo de disputa y los alientan a tomar escuelas”, quienes “militaron las escuelas cerradas”, o que “son de lo más previsible, hacen política, pararon para oponerse al Zoom, para decirle no al FMI, por un condenado por prender fuego la legislatura de Chubut», entre otras cosas.

Imágenes: Ademys.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires publicó un comunicado agitando hipotéticas tomas de escuelas, ante las cuales remarcan que las últimas resoluciones ponen como responsables tanto a directivos como a las familias, exclusivas responsables ante posibles daños que hubiera en ellas.

Toda esta andanada fue precedida por la decisión del gobierno de incorporar los sábados como día de trabajo docente, en principio para compensar el día “perdido” por el feriado decretado ante el intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández. Y como mar de fondo una sostenida caída (desde el 2007 hasta el día de hoy) tanto en el poder adquisitivo del salario docente como en el presupuesto de la educación publica en el distrito.

En este marco, los dos gremios mayoritarios, UTE y ADEMyS, convocaron a sacar a la luz la indignación docente en una enorme cantidad de acciones descentralizadas a lo largo y ancho de la ciudad. En todas ellas se vieron infinidad de carteles artesanales y diálogos callejeros como no pasaba hacía tiempo.





Fuente: Anred.org