November 30, 2020
De parte de CGT Fesi Bac
1,016 puntos de vista

Estamos inmersos en el tramo final de las negociaciones de nuestro Convenio. Todo apunta a que, para el 31 de diciembre, tras haber acordado una prórroga en base a un esquema de negociación, ya tendremos sobre la mesa un nuevo Convenio que nos regulará durante 4 largos años (o 5 si sigue adelante la propuesta de la AEB con acuerdo de la plataforma conjunta CCOO-UGT-FINE (ACB)), en los que probablemente estaremos acompañados por la plantilla de otra entidad. Dichas negociaciones debieran de haber comenzado con la suficiente antelación para que, antes de vencer el mismo, ya se tuviera otro para poder firmar.

No es de recibo que hayamos tenido tantas reuniones que supuestamente tenían que versar sobre dicho Convenio, y nos hayamos encontrado con la “negociación” de facilidades sindicales, que, como ya os informamos, supuso una imposición/acuerdo de liberados y asignaciones económicas para quienes mantenían el anterior Convenio aún vigente y negociaban el nuevo, y el Registro de Jornada, cuyo acuerdo marco se produjo en el sector de Ahorro y, después, casi calcado, en el de Banca para asegurarse permitir defraudando miles de horas a la plantilla y a la Seguridad Social.

No contentos con esa dedicación del tiempo a otros contenidos menos urgentes, han apurado el tiempo para que vuelva a aparecer el miedo a la “ultra actividad”. Con este refugio, otros sindicatos se autoconvencen de tener que
firmar bajo la premisa de que “es lo menos malo”.

En CGT representamos al 18% de la plantilla, pero es curioso que, hablando con dicha plantilla, la mayoría esté de acuerdo en que el actual Convenio deja mucho que desear: el nuevo nivel de ingresos, la eliminación de Oposiciones al nivel 8 a cambio de un redactado que los mismos firmantes quieren cambiar en este nuevo Convenio porque “se la colaron”, la referencia al RAE sectorial (que también quieren cambiar los firmantes porque la interpretación tendenciosa de la patronal ha supuesto que, lejos de suponer que nos pagaran más en abril de cada año si se cumplían unos requisitos, se aprovechaba la cláusula de compensación y absorción del propio Convenio para que BBVA y otros absorbieran dicha paga en el pago del variable de febrero), etc.

Os lo hemos ido contando en las negociaciones Convenio tras Convenio (esta vez, en primera persona y no dependiendo de las escasas comunicaciones de los sindicatos presentes en la Mesa); por desgracia, siempre pasa igual. Ya sabemos que hay varias fases:

Primera: La patronal, la AEB, lanza una propuesta disparatada, llena de condiciones abusivas.

Segunda: Los sindicatos institucionales citados se llevan las manos a la cabeza y publican escritos a la plantilla alegando que es una aberración. ¡Que nadie se preocupe que ya están ellos para negociar! Ellos van a solucionar esos puntos que les impiden firmar y “van a hacer entrar en razón a la AEB”. ¿Cómo hasta ahora? .Uno de los puntos que debieran haber derogado en éste y anteriores Convenios es el que permite hacer ERE “con el fin de mantener la mayor estabilidad posible de los puestos de trabajo”, y que ha supuesto la destrucción de 120.000 puestos de trabajo en el sector financiero en los últimos 12 años, además de miles de personas alejadas de su domicilio familiar para poder conservar su trabajo. Han firmado varios ERE en el Santander, UNNIM, CX, Caixabank, Banco Sabadell, etc.

Tercera: Se reúnen con la AEB, y “logran ponerle en su sitio”, haciendo que rebaje sus pretensiones bajo la amenaza de una presión sindical y movilizaciones en todo el sector… que nunca ocurren en la realidad.

La realidad es que no pueden oponerse por los muchos intereses en juego (liberados sindicales y asignaciones económicas). Nuestra presencia en este Convenio ha motivado, entre otras cosas, tener que explicar una práctica habitual que supuso una imposición desequilibrada y favorecedora a los sindicatos tradicionalmente presentes en la Mesa y firmantes de los Convenios.

Cuarta: Se vende la firma del Convenio como la única alternativa que les quedaba, so pena de incurrir en la ultra actividad.

La quinta: 4 años (o 5) sujetos a un Convenio sobre el que no se ha presionado a la patronal para mejorarlo.

Resumamos: Se seguirán firmando este tipo de Convenios regresivos para los intereses de la plantilla, se seguirán firmando ERE en bancos con beneficios, se seguirá despreciando el trabajo bancario, se seguirá destruyendo empleo, mientras siga existiendo este sistema que sólo beneficia y ampara a los de siempre. Cada uno que lea atentamente el mensaje y saque sus conclusiones.

En CGT pensamos que las negociaciones no van por buen camino, simplemente porque están haciendo lo mismo que en anteriores Convenios.

Es hora de exigir transparencia y coherencia para con lo que se reivindica y pretende con ello. CGT nos encontraremos con quienes lo practiquen. Seguiremos informando.

Noviembre de 2020




Fuente: Fesibac.org