November 5, 2022
De parte de Asociacion Germinal
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Conversaci贸n con Miguel Amor贸s en la radio libre La Nevera el 19 de octubre de 2022 a prop贸sito de la publicaci贸n de 芦Los Amigos de Durruti en la revoluci贸n espa帽ola禄

-驴Por qu茅 has decidido escribir el libro ya habiendo escrito el de Balius, 芦La Revoluci贸n Traicionada禄?

La historia escrita nunca es definitiva. Se ampl铆an las lecturas, la perspectiva se profundiza, un mayor documentaci贸n se vuelve accesible, surgen nuevas publicaciones a tener en cuenta y aparecen manifiestos olvidados. De todas formas, el libro es distinto: he soslayado bastante la figura de Jaime Balius y me he centrado exclusivamente en la Agrupaci贸n 芦Los Amigos de Durruti禄, en su visi贸n de los acontecimientos y en su papel revolucionario. A la vez, intento ilustrar mejor las pendientes resbaladizas del circunstancialismo por las que fue deslizada la obra revolucionaria, se帽alando un escenario donde converg铆an los comit茅s responsables libertarios, el estalinismo, la socialdemocracia y el republicanismo burgu茅s. 驴C贸mo explicar si no el sost茅n de la CNT a los gobiernos de Largo Caballero y Negr铆n y su falta de respuesta a la aniquilaci贸n de las conquistas proletarias?

-驴Crees que hay una mayor aceptaci贸n de la 鈥渉ist貌ria negra鈥 de la CNT en el 谩mbito libertario?

El conocimiento ver铆dico de las luchas pret茅ritas del proletariado libertario es necesario para que los protagonistas de las actuales comprendan la posici贸n real que ocupan en la sociedad presente. Pero estos viven de espaldas al pasado. Actualmente, las distintas organizaciones anarcosindicalistas que reivindican la herencia de la CNT est谩n absortas en problemas materiales corrientes relativos a la baja afiliaci贸n, la problem谩tica laboral, la precariedad, los desahucios, los derechos de la mujer, etc. No es que eso sea malo, al contrario, pero en ausencia de una situaci贸n revolucionaria, con el pueblo trabajador fuera de la escena de la historia y la sociedad de individuos desarraigados sin querer salir de la anomia, el pasado importa poco. No aporta soluciones pr谩cticas inmediatas, solamente conciencia hist贸rica, algo que desde帽an por igual los pragm谩ticos y los activistas. Por eso tiende a ser mitificado, es decir, a ser proyectado fuera de la realidad cotidiana, y, en consecuencia, a ser idealizado. Y, a todos los efectos, olvidado. La revisi贸n cr铆tica que hacemos contribuye a desmitificarlo y traerlo a la memoria, pero al no afectar para nada el d铆a a d铆a, no ahonda las contradicciones, no causa verdadero debate, por lo que dicha revisi贸n resulta tan aceptable como los trabajos apolog茅ticos y santificadores. Mientras se mantenga el dualismo entre las buenas intenciones y los hechos reales, la raz贸n y la acci贸n, la teor铆a y la praxis, el mundo material y las sociedad ideal, tan t铆pico de la ideolog铆a anarquista (y de cualquier otra ideolog铆a), la glorificaci贸n cosificadora seguir谩 trabando en buena medida la labor subversiva de la verdad.

-驴Qu茅 clase de revoluci贸n se produjo en el 36 ?

Para responder me remitir茅 a los an谩lisis de Los Amigos de Durruti. De acuerdo con estos la revoluci贸n proletaria desencadenada en el verano del 36 no fue originada simplemente por el golpe de Estado militar-fascista. El gobierno del Frente Popular y sus bases socialistas y burguesas pintaban cada vez menos y que, como m铆nimo desde febrero, la iniciativa social e hist贸rica correspond铆a enteramente al proletariado. El 19 de julio el protagonismo obrero se hizo visible desde todos los 谩ngulos, planteando en actos la disyuntiva 芦fascismo o revoluci贸n social禄. La mayor铆a de los dirigentes significativos de la CNT y la FAI no se sintieron capaces de afrontar ese dilema y prefirieron compartir la victoria de los trabajadores con los dem谩s sectores, respetando las instituciones republicanas y permitiendo que los enemigos de la revoluci贸n se hicieran fuertes en ellas. De este modo, por m谩s que venciese la clase obrera, otros eran quienes en 煤ltimo t茅rmino administraron su triunfo. Las consecuencias no se hicieron esperar: a los seis meses la guerra se separaba de la revoluci贸n y esta retroced铆a, los comit茅s revolucionarios eran reemplazados por consistorios municipales, la retaguardia era desarmada y el orden p煤blico pasaba a la guardia de asalto; la justicia burguesa renac铆a, las milicias se integraban en un Ej茅rcito Popular, el proceso colectivizador se deten铆a, y en fin, el Estado se reconstru铆a. La contrarrevoluci贸n avanzaba, el estalinismo se expand铆a y la encabezaba, volv铆an a celebrarse misas, las conquistas obreras eran atacadas y las provocaciones se suced铆an.

-Se cre贸 una 茅lite libertaria con intereses propios contrarios a los de sus bases proletarias. 驴No es as铆?

La din谩mica de la organizaci贸n de masas trajo como consecuencia una burocratizaci贸n muy r谩pida que fue concentrando la toma de decisiones en los comit茅s org谩nicos. Paralelamente, la democracia directa fue siendo reducida y sus mecanismos -las asambleas, los congresos, los plenos comarcales- progresivamente abandonados. La entrada en las instituciones y la militarizaci贸n de las columnas aceleraron el proceso, que termin贸 en un claro divorcio entre la c煤spide estatalista, cada vez m谩s capituladora (芦renunciamos a todo禄), y la base revolucionaria, cada vez m谩s desmoralizada. La burocracia dirigente viraba hacia el estatalismo y el nacionalismo. As铆 pues, la guerra dejaba de ser una guerra de clases para convertirse en una guerra de la independencia. La carne de ca帽贸n del ej茅rcito regular era principalmente libertaria; ya no luchaba contra la burgues铆a, sino contra el enemigo invasor, alem谩n, italiano o moro.

-驴Por qu茅 surgen Los Amigos de Durruti?

La Agrupaci贸n nace en febrero del 37 fruto de un encuentro entre algunos militantes de la retaguardia preocupados por la contrarrevoluci贸n que se fraguaba a plena luz del d铆a y un contingente de milicianos de la Columna Durruti reacios a la militarizaci贸n. Se propon铆a detener la carrera de las concesiones y enderezar la situaci贸n. Reivindicaba una justicia aut茅nticamente proletaria y el control sindical de la administraci贸n local, el orden p煤blico, la econom铆a y la distribuci贸n: era el 芦Todo el poder a los sindicatos禄 propugnado antes por el grupo 芦Nosotros禄. Asimismo ped铆a la formaci贸n de un ej茅rcito revolucionario y la constituci贸n de una Junta Revolucionaria compuesta por obreros, campesinos y milicianos.

-驴Cu谩l es el significado de las Jornadas de Mayo?

Los sucesos de Mayo del 37 no fueron una simple protesta obrera ante los atropellos sufridos, sino una verdadera batalla librada contra los enemigos de clase que estaban desmantelando la revoluci贸n con el objeto de restaurar la rep煤blica burguesa de antes. Como pas贸 en julio, la victoria proletaria fue anulada por los dirigentes: la traici贸n fue formidable. Asombrosamente, los vencedores se rindieron a los vencidos. El colaboracionismo confederal alcanz贸 las m谩s cotas de ignominia. Aquello signific贸 el fin de la revoluci贸n y la aceleraci贸n del proceso contrarrevolucionario en el bando republicano, que r谩pidamente adquiri贸 visos dictatoriales. Las c谩rceles se poblaron de antifascistas, la desmoralizaci贸n fue completa y como resultado la guerra se perdi贸.

-驴Qu茅 papel desempe帽aron Los Amigos de Durruti despu茅s de Mayo?

La Agrupaci贸n fue la expresi贸n m谩s avanzada del anarquismo revolucionario y a trav茅s del peri贸dico 芦El Amigo del Pueblo禄 desempe帽贸 una labor de oposici贸n respaldada por muchos sindicatos, grupos de afinidad, soldados del Frente de Arag贸n y presos antifascistas. En todo momento combati贸 la deriva autoritaria del Gobierno y ofreci贸 alternativas a la par谩lisis estrat茅gica del movimiento libertario. Insisti贸 en buscar el apoyo del proletariado internacional y no el de las potencias. Se apart贸 de la cr铆tica 芦puritana禄 limitada a lamentar el abandono de los principios, y plante贸 abiertamente cuestiones espinosas como la necesidad de 芦un programa concreto禄, la 芦toma del poder禄 y la 芦direcci贸n revolucionaria禄. En los primeros meses de exilio la Agrupaci贸n se mantuvo activa en los campos de refugiados, proporcionando los primeros an谩lisis de las causas de la derrota, que solamente unas pocas publicaciones radicales independientes como 芦L鈥橝dunata dei Refrattari禄 osaron publicar.

-驴Crees que el libro va a tener mayor eco ahora que cuando escrib铆steis el de Balius?

No lo creo. Primero, porque casi no quedan patriarcas guardianes del templo que se rasguen las vestiduras ante el menor cuestionamiento del gubernamentalismo durante la guerra civil; segundo, porque las nuevas generaciones que se denominan libertarias no tienen inter茅s en formarse y, por lo tanto, no leen. Si lo hacen, sus lecturas preferentes giran en torno a la fabricaci贸n social del g茅nero, la interseccionalidad, el bienestar animal o la deconstrucci贸n de las identidades sexuales. En su imaginario, el sujeto de la revoluci贸n, la clase oprimida, ha sido sustituida por un conjunto de minor铆as marginadas. La historia se arrodilla ante la moda universitaria americana.

-Habiendo escrito el de la Columna de Hierro y el de Los Amigos 驴escribir谩s uno ahora sobre la Columna Maroto?

En cuanto se presente la ocasi贸n, que es como decir cuando se agote la primera edici贸n. Tengo un mont贸n de material in茅dito sobre Maroto y sus compa帽eros con el que completar su biograf铆a.

L鈥橝dunata dei Refrattari y Los Amigos de Durruti

L鈥橝dunata (La Llamada) fue un semanario de Nueva York redactado en italiano de cuya direcci贸n se hizo cargo en 1928 Raffaele Schiavina, un anarquista convencido de que al fascismo solo se le pod铆a derrocar con las armas mediante una insurrecci贸n popular que destrozara su Estado. Totalmente contrario al derrotismo y al pacifismo de muchos libertarios, era igualmente cr铆tico con lo que supon铆a desviaciones ideol贸gicas tales como el posibilismo democr谩tico (lo que hoy se llamar铆a municipalismo), la plataforma Archinov o el mism铆simo anarcosindicalismo. La publicaci贸n, consciente del car谩cter revolucionario del momento ib茅rico, sostuvo la pol铆tica ambigua de la CNT en la Rep煤blica, pese a saber que esta solo representaba los intereses de una burgues铆a que en gran parte la hab铆a abandonado. Admiraba el impulso creativo del pueblo trabajador espa帽ol y este se cubr铆a con las siglas CNT-FAI. L鈥橝dunata denunci贸 la falacia de que en la pen铆nsula el combate se realizaba en defensa de la democracia: se luchaba para acabar con el capitalismo, para destruir la propiedad privada y para expropiar la riqueza en poder de una minor铆a. En suma, se luchaba por la revoluci贸n social, algo que parec铆a contradecir la entrada en el gobierno de la CNT, consecuencia seg煤n Schiavina de un oportunismo t谩ctico que ven铆a de lejos. El anarquismo atemperado por las concesiones y renuncias que desvirtuaban su naturaleza, sus m茅todos y sus fines, conduc铆a directamente al fracaso. Durante las jornadas de Mayo, L鈥橝dunata se pronunci贸 a favor de la resistencia a ultranza proclamada por Los Amigos de Durruti, las Juventudes Libertarias y otros anarquistas revolucionarios, contra la reacci贸n encabezada por los estalinistas que, entre tantas, se hab铆a cobrado la vida de Camilo Berneri. En el ejemplar del 19 de junio de 1937 anunciaba la aparici贸n de 芦El Amigo del Pueblo禄 y siete d铆as m谩s tarde publicaba el demoledor manifiesto que la Agrupaci贸n distribuy贸 el 8 de mayo. En el n煤mero del 22 de julio el semanario lament贸 las adhesiones al ministerialismo de los medios libertarios de fuera de Espa帽a, en contraste con la persecuci贸n org谩nica de las protestas como la de Los Amigos de Durruti, absolutamente silenciada. As铆, el 28 de agosto public贸 el art铆culo titulado 芦Una Situaci贸n Intolerable禄, que hab铆a salido en el n潞 5 de 芦El Amigo del Pueblo禄. Al acabar la guerra, L鈥橝dunata public贸 el an谩lisis durrutista de las causas de la derrota que m谩s abajo reproducimos. Finalmente, el ejemplar correspondiente al 11 de mayo de 1940 recogi贸 el testimonio de un participante en las jornadas de Mayo, que firmaba 芦Saida禄. Su valoraci贸n fue la siguiente:

芦La Semana Sangrienta de Barcelona fue una pu帽alada en el coraz贸n del mayor incendio emancipador de todos los tiempos 隆Conviene recordarlo!

Ocurri贸 que la Espa帽a libertaria amenazada por todas las traiciones, todas las abjuraciones y todas las renuncias, tuvo que hincar las rodillas como los toros en la ardiente arena, por m谩s que de un tit谩n de ese calibre se esperara la gloria de sucumbir de pie.

De una cosa estamos convencidos. Aunque quienes justifican el sectarismo o la inconsciencia de los responsables del movimiento libertario espa帽ol no lo crean, si se hubiese tomado el toro por los cuernos y se hubiera ocupado Catalu帽a, Arag贸n y Levante, como era posible indiscutiblemente en Mayo del 37, aceptando el desaf铆o que ello implicaba en sus consecuencias extremas, el movimiento ib茅rico hubiera salido dignificado y su futuro se habr铆a salvado.禄

Las causas de la derrota del proletariado espa帽ol

El movimiento proletario debe sacar provecho de la experiencia espa帽ola. A nosotros, militantes de Espa帽a, nos incumbe, en el momento actual, lamentar que las ayudas recibidas del proletariado internacional han sido inadecuadas. A nosotros incumbe la misi贸n de exponer a los trabajadores del resto del mundo las causas de nuestra derrota.

La Agrupaci贸n Los Amigos de Durruti compuesta por militantes anarquistas indic贸 a su debido tiempo cu谩l ser铆a la suerte del proletariado espa帽ol si se continuaba con la pol铆tica del Frente Popular.

Hab铆amos sostenido desde el comienzo que la guerra ib茅rica era una guerra de clase, enfrent谩ndonos a la posici贸n de los que sosten铆an que nuestra guerra pose铆a el car谩cter de una guerra de la independencia.

El celo desplegado por el sector burgu茅s, el socialista o el estalinista en clasificar nuestra epopeya como una guerra de la independencia no ten铆a nada de sorprendente, ya que eran conocidas las tendencias contrarrevolucionarias de quienes sosten铆an esta tesis. Lo que en cambio si sorprend铆a, lo que nunca nos habr铆amos atrevido a suponer, era el hecho de que determinados militantes de la CNT-FAI asumiesen la misma posici贸n que aquellos que se hab铆an emboscado para apu帽alar a la revoluci贸n.

Tergiversado de tal guisa el sentido de la lucha empe帽ada por los trabajadores espa帽oles, se llegaba a hacerlo coincidir con las pretensiones del mism铆simo Franco, que a su vez proclamaba combatir por la independencia de Espa帽a. 驴Qu茅 pensar铆an los trabajadores de otros pa铆ses de una confusi贸n semejante?

Pero las tergiversacciones no terminaban aqu铆. En un comicio tenido en Barcelona, una militante anarquista lleg贸 a decir que los antifascistas eran los defensores de la Naci贸n Espa帽ola. En todos los actos p煤blicos en los que participaban los dirigentes de la CNT-FAI, nos encontr谩bamos, no sin dolor, tales desviaciones de los conceptos de clase y de anarqu铆a que en el pasado hicieron de nuestras organizaciones los baluartes m谩s s贸lidos del proletariado espa帽ol.

La prevalencia de la psicosis contrarrevolucionaria volv铆a imposible esperar un ep铆logo satisfactorio. Todos los grandes acontecimientos humanos necesitan apoyo moral. El esp铆ritu de sacrificio de los descamisados franceses, dispuestos a todo con tal de vencer, y el heroismo de los proletarios rusos, se alimentaba de la convicci贸n profunda de que ambos defend铆an sus propios intereses. En cambio, al proletariado espa帽ol le faltaba ese convencimiento que transforma a los hombres en gigantes.

La contrarrevoluci贸n hab铆a ido perfil谩ndose desde antes de Mayo de 1937. Pero la derrota sufrida por el proletariado en aquellas jornadas acarre贸 las manifestaciones de injusticia m谩s brutales. Tras la entronizaci贸n del Gobierno Negr铆n -que fue el gobierno de la derrota, del delito legalizado y de la verg眉enza- se aceler贸 el ritmo de la contrarrevoluci贸n. El gobierno Negr铆n se distingui贸 por la persecuci贸n de los trabajadores revolucionarios, por el servilismo abyecto a la pol铆tica de la URSS, por la especulaci贸n de v铆veres m谩s escandalosa, por la infame actividad de la Cheka, por la delincuencia en todos los campos, por los desmesurados privilegios de la burocracia鈥

Dadas estas circunstancias ultrarreaccionarias no hac铆a falta averiguar c煤al pod铆a ser la moral de las clases trabajadoras. El pueblo antifascista se hab铆a desmoralizado. No sab铆a por qu茅 luchaba. El agotamiento causado por la guerra y los sacrificios que solamente 茅l realizaba le induc铆an a razonar as铆: En el momento en que, bajo Negr铆n, a los trabajadores nos persiguen y nos condenan al hambre, que venga lo que fuere, porque la guerra acabar谩 pronto.

Pero si los trabajadores espa帽oles hubieran tenido la seguridad de que los pelotones de ejecuci贸n, los campos de concentraci贸n y las prisiones estaban destinados exclusivamente a los fascistas, esa convicci贸n hubiera llegado igualmente a todos los ciudadanos; y si estaban seguros de que ellos mismos sosten铆an los destinos del pa铆s, el prodigio colectivo se hubiera producido y el fascismo hubiera encontrado en cada palmo de terreno una muralla de pechos imposible de abatir, por m谩s grande que fuese la cantidad de plomo disparado.

Nuestra Agrupaci贸n -que en la emigraci贸n se propone recoger las ense帽anzas que deja la revoluci贸n espa帽ola- reafirma que los militantes de la CNT-FAI no han estado, en su gran mayor铆a, a la altura de la situaci贸n. En las jornadas de Julio y en las de Mayo dispon铆amos de enormes posibilidades, por m谩s que muchos vengan repitiendo que si, nosotros los anarquistas, hubi茅ramos intentado imponer nuestras aspiraciones en sentido totalitario hubi茅ramos precipitado el mismo ep铆logo que hoy deploramos.

Nosotros -芦Los Amigos de Durruti禄- creemos que las convulsiones sociales no pueden mantenerse en un plano intermedio. En el caso de Espa帽a, no se pod铆a sostener que nos encontr谩ramos en una revoluci贸n capitalista. Esta etapa hab铆a sido superada el 14 de abril de 1931. La Revoluci贸n Social hab铆a hecho su aparici贸n en febrero de 1936, cuando el poder del Estado se encontraba en las manos de Portela Valladares. Aza帽a intent贸 que la clase trabajadora se pusiera a dormir con el espejuelo de la democracia, pero la incertidubre de la situaci贸n no ofrec铆a suficientes garant铆as a la Espa帽a Negra, que hizo su cl谩sica puesta en escena. El trabajo militante plant贸 cara al movimiento reaccionario con un 谩nimo desconocido para el r茅gimen de Negr铆n y el provocador del PSUC Comorera. Aquel fue un momento revolucionario en el sentido m谩s completo de la palabra, y no ya uno de tipo h铆brido y represivo como lo que m谩s tarde false贸 la epopeya espa帽ola.

La causa principal de la derrota hay que buscarla en la duda que se apoder贸 de los militantes responsables de la CNT-FAI en las jornadas de Julio y en las de Mayo. Si en aquellas circunstancias de la historia de Espa帽a, hubi茅semos asumido la direcci贸n completa del pa铆s, no se hubiera podido verificar el contrasentido de que, habiendo ganado los trabajadores en aquellas dos ocasiones, despu茅s fueran derrotados por los sectores contrarrevolucionarios que crearon las condiciones de la victoria de Franco.

La experiencia ha sido dura. Por culpa de la derrota del proletariado espa帽ol, la revoluci贸n mundial padece un retraso enorme. Pero cuando, en los vaivenes de los acontecimientos que constituyen la historia del pueblo, se presente una nueva convulsi贸n social, que los trabajadores no olviden que solo ellos pueden defender sus propios intereses y que, en ese terreno, la m铆nima concesi贸n puede resultar fatal.

Si los trabajadores del mundo entero aprovecharan las ense帽anzas de nuestra revoluci贸n, nuestro dolor y nuestra suerte nos causar铆an menos aflicci贸n鈥

Secretariado de la Agrupaci贸n Los Amigos de Durruti

L鈥橝dunata dei refrattari, New York, 30-IX-1939

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Fuente: Asociaciongerminal.org