July 21, 2022
De parte de ANRed
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En el a帽o 2009 la entonces presidenta Cristina Kirchner lanz贸 el  a cargo del Ministerio de Desarrollo Social. El mismo apuntaba a crear 100 mil programas de empleo a trav茅s de la conformaci贸n de cooperativas que estaban a cargo de las intendencias principalmente. No hubo que esperar mucho para que llovieran las denuncias contra los punteros que actuaban bajo el mando de los municipios y que utilizaban el programa para el clientelismo. Ese a帽o los movimientos sociales dieron una fuerte batalla contra el clientelismo y los punteros del peronismo. Hoy esa disputa territorial se reaviva. Por Prensa FOL.


En el a帽o 2009 la entonces presidenta Cristina Kirchner lanz贸 el programa Argentina Trabaja a cargo del Ministerio de Desarrollo Social. El mismo apuntaba a crear 100 mil programas de empleo a trav茅s de la conformaci贸n de cooperativas que estaban a cargo de las intendencias principalmente. No hubo que esperar mucho para que llovieran las denuncias contra los punteros que actuaban bajo el mando de los municipios y que utilizaban el programa para el clientelismo.

El 鈥淎rgentina Trabaja鈥 (PAT) surge tras la crisis mundial del 2008 que produjo un descenso brusco del crecimiento de la econom铆a y una profundizaci贸n de los niveles de desocupaci贸n y pobreza. A su vez, el lanzamiento se vio marcado por la crisis pol铆tica que afectaba al gobierno de Cristina Kirchner tras el enfrentamiento con los sectores concentrados del campo el a帽o anterior. Ese conflicto impact贸 en las elecciones legislativas de junio del 2009, en las cuales el Frente para la Victoria perdi贸 la mayor铆a parlamentaria en el Congreso.

Dos meses despu茅s de aquella derrota, el PAT se propon铆a recomponer a la alianza gobernante recuperando su incidencia en el territorio mediante los Entes Ejecutores en mano de los intendentes del conurbano, la regi贸n m谩s densamente poblada de la provincia de Buenos Aires, y de organizaciones cercanas como la CNCT u otras cooperativas del arco kirchnerista. En una segunda etapa se planteaba la nacionalizaci贸n del mismo. La normativa establec铆a que los objetivos del PAT eran la generaci贸n de trabajo a trav茅s de la capacitaci贸n de sus beneficiarixs para que luego se conformaran en cooperativas destinadas a la ejecuci贸n de obras de infraestructura de baja complejidad, saneamiento y zanjeo, y mantenimiento de espacios p煤blicos.

Pero desde un comienzo comenzaron a evidenciarse los problemas. Los movimientos sociales que ven铆an construyendo en los territorios desde la d茅cada del 鈥90 y que hab铆an sido protagonistas fundamentales en el estallido social del 2001, denunciaron la implementaci贸n sesgada del PAT y su aplicaci贸n clientelar.

Nace el frente de lucha 鈥淐ooperativas sin Punteros鈥

Al poco tiempo de anunciado el PAT, las organizaciones sociales comenzaron a denunciar que hab铆a una clara decisi贸n de dejar afuera del programa a quienes integraban los movimientos independientes del gobierno. En un comunicado de aquella 茅poca expresaron 鈥渆ntendemos claramente que hay una discriminaci贸n ideol贸gica por parte del gobierno en este sentido y por eso ya hemos radicado una denuncia en el INADI que describe estos sucesos鈥.

Es as铆 que se conform贸 el frente 鈥淐ooperativas sin Punteros鈥 que nucleaba a m谩s de 20 organizaciones entre las que se encontraban el MTD An铆bal Ver贸n Nueva Fuerza, el Frente Popular Dar铆o Santill谩n, la Federaci贸n de Organizaciones de Base (FOB), Organizaci贸n Popular Fogoneros, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Mov. Unidad y Lucha, MTL Rebelde, MTR por la Democracia Directa, Agrup. Territorial V铆ctor Choque 鈥淭ierra y Libertad鈥 y Organizaci贸n Popular y Rebelde Villa Hidalgo.

El 22 de septiembre realizaron una gran manifestaci贸n con 18 cortes simult谩neos en los accesos a la Capital Federal y la Ciudad de La Plata, y en m谩s de 10 provincias del interior del pa铆s. As铆 se sumaba tambi茅n el reclamo por la nacionalizaci贸n del programa y el conflicto se masific贸. En esa instancia no se logr贸 torcerle el brazo al gobierno, por lo que las manifestaciones continuaron.

Luego de varias medidas de lucha, el 2 y 3 de noviembre las organizaciones realizaron un masivo acampe en la Avenida 9 de Julio denunciando que Yeni Amaya, vicejefa de gabinete de Alicia Kirchner en el ministerio de Desarrollo Social, hab铆a incumplido el acuerdo por el cual se compromet铆a a ingresar a miembros de los movimientos en el PAT.

Lxs referentes denunciaban que la presidenta hab铆a anunciado 100 mil puestos de trabajo de los cuales solo se hab铆an hecho efectivos 30 mil, y que lo que ellxs reclamaban eran 10 mil puestos. Hac铆an hincapi茅 en que la discriminaci贸n se deb铆a principalmente a que eran organizaciones independientes de la alianza gobernante y que por lo tanto lo que se escond铆a detr谩s de esta pol铆tica era el inter茅s por manejar los territorios a su antojo, con claros fines clientelares y electorales.

En aquella oportunidad recibieron el hostigamiento por parte de la polic铆a que apunt贸 a lxs manifestantes con armas de 9 mil铆metros, luego de lo cual detuvieron a dos compa帽eros que se dirig铆an a buscar agua. Uno de ellos fue liberado tras la presi贸n popular durante la madrugada, mientras que el otro permaneci贸 detenido por m谩s tiempo.

El conflicto continu贸 escalando y vuelven a acampar esta vez por 48 horas desde el 1 al 3 de diciembre frente al Ministerio de Desarrollo Social. Pese al amedrentamiento, el aumento de la tensi贸n y la decisi贸n de permanecer en la calle logr贸 que finalmente se consiguiera una victoria: la negociaci贸n con el gobierno dio la posibilidad de crear cooperativas aut贸nomas al gobierno, y los movimientos pudieron ingresar el programa Argentina Trabaja.

Este frente de lucha fue el origen de lo que en marzo del 2011 se conoci贸 como la Asociaci贸n Gremial de Trabajadorxs Cooperativistas Autogestivxs y Precarizadxs (AGTCAP) que nucle贸 a m谩s de 3 mil cooperativistas y fue un polo de atracci贸n para diversas organizaciones del campo popular que luchaban por trabajo y cambio social. A lo largo de los a帽os continuaron luchando por la efectiva implementaci贸n del PAT y por otros reclamos como el fin a la tercerizaci贸n del empleo p煤blico y precarizaci贸n de las condiciones de trabajo; la igualaci贸n de las remuneraciones a la Canasta B谩sica Familiar; Subsidios a la producci贸n de Empresas Recuperadas y Emprendimientos Autogestivos; y por derechos b谩sicos como obra social, aguinaldo, vacaciones pagas, etc.

El rol de los punteros en los barrios

En aquel momento el rol de los punteros pol铆ticos, amparados por los municipios, era administrar el PAT a su antojo. Comenzando por el poder de decisi贸n de forma arbitraria de qui茅n ingresaba y quien no, cientos de personas denunciaban un sinf铆n de irregularidades.

Cintia quien en aquel entonces depend铆a del municipio de Florencio Varela, cont贸 que a los punteros no les interesaba que efectivamente se trabaje, sino que usaban el programa en su propio beneficio qued谩ndose con gran parte del dinero o exigi茅ndole a la gente que vaya a limpiarle su vivienda. 鈥淓l municipio hac铆a la vista gorda o en otros casos peores aun hemos llegado a escuchar pedidos sexuales a cambio del programa鈥.

Este tipo de pr谩ctica se reproduc铆a en todos los municipios. Karina, de La Plata record贸 鈥渕is compa帽erxs y yo fuimos maltratadxs y extorsionadxs, no respetaban nuestros derechos. Nos hac铆an trabajar jornadas completas por un salario miserable y no pod铆as reclamar nada porque si no te amenazaban con dejarte sin laburo, y en esa 茅poca la situaci贸n estaba tan dif铆cil que nosotrxs ten铆amos que bajar la cabeza鈥.

Otro de los problemas recurrentes es que los municipios subejecutaban los fondos que deb铆an destinarse para materiales, ya que como no les importaba que la gente trabaje no ten铆an en qu茅 gastar el dinero asignado. 鈥淪e usaba la plata para cosas como actos pol铆ticos, plantar palmeras en la avenida como si fu茅ramos Miami o pintar cordones porque ven铆a una visita presidencial, pero hac铆as una cuadra y todas las calles eran de tierra鈥 cont贸 Cintia.

El relato coincide con el de Valeria, quien trabajaba para el municipio de Berazategui: 鈥渓a puntera que estaba con nosotras estaba a favor de Mussi y Cristina, entonces cuando hubo elecciones ella se present贸 para concejal mostrando nuestro trabajo (鈥). Tampoco te dejaban pasarte a tu barrio, ten铆a que viajar media hora en colectivo y cuando me mandaron a control urbano por la misma plata y ten铆a que limpiar inodoros, no aguante y me fui鈥.

Este y los anteriores testimonios dejan en evidencia una cuesti贸n clave de las pol铆ticas de empleo asistenciales que es la generaci贸n de trabajo precario y por fuera de los convenios colectivos de municipales o del Estado, siendo que las tareas que llevan a cabo pertenecen a esos sectores. As铆 lxs beneficiarios no obtienen el debido reconocimiento de los derechos correspondientes y se transforman en mano de obra barata.

Pese a esto, quienes est谩n enmarcadxs en movimientos remarcan que una diferencia sustancial es que dentro de la organizaci贸n pueden decidir el r茅gimen de trabajo, la cantidad de horas y pueden realizar las tareas en su propio barrio y en beneficio del conjunto de su comunidad.

鈥淎 los punteros pol铆ticos no volvemos nunca m谩s鈥

Esta consigna volvi贸 a escucharse en los 煤ltimos meses tras la avanzada de la vicepresidenta Cristina Kirchner contra los movimientos sociales. El repaso de la historia es clave para entender la pol铆tica sistem谩tica de disputa territorial que est谩 en las ra铆ces del kirchnerismo. El conurbano bonaerense fue siempre su basti贸n ante las elecciones, pero la profunda inestabilidad de la alianza gobernante sumado a la grav铆sima crisis econ贸mica que se acentu贸 en los 煤ltimos a帽os, hace peligrar el poder铆o del Frente de Todos en esa zona.

De esta manera, Cristina vuelve a las viejas recetas: correr a los movimientos sociales para traspasar todo el mando y el poder a los varones del conurbano y sus punteros pol铆ticos. La estigmatizaci贸n y criminalizaci贸n del derecho a organizarse desat贸 una ola de allanamientos contra los movimientos en todo el pa铆s que no distingui贸 entre oficialistas y opositores.

Ante esto, todas las organizaciones m谩s all谩 de las diferencias pol铆ticas y los matices vienen ensayando la unidad en la lucha contra la persecuci贸n, ya que el ciclo pol铆tico que se abre tendr谩 como caracter铆stica el incremento de la represi贸n y el ajuste. Por lo que, s贸lo la unidad del campo popular podr谩 hacerle frente.

Fuente: https://folweb.com.ar/nota/2284/cooperativas_sin_punteros_una_lucha_que_se_repite/





Fuente: Anred.org