November 16, 2021
De parte de ANRed
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Andy Buchanan / AFP)

La COP 26 finaliz贸 con sabor agridulce, d茅bil en compromisos de reducci贸n de carbono y sin compromisos econ贸micos para enfrentar la crisis clim谩tica. Argentina realiz贸 m谩s anuncios que compromisos reales y llev贸 una postura contradictoria: reclam贸 deuda ecol贸gica, pero sostuvo el modelo extractivo como principal actividad. El rol clave de los movimientos sociales. Teatralizaci贸n en la COP 26 y un mensaje: 芦L铆deres del mundo: 煤ltimo llamado para la acci贸n clim谩tica禄. Por Emilio Spataro (*), desde Glasgow, Escocia (Agencia Tierra Viva).


La COP 26 de Glasgow, la cumbre sobre cambio clim谩tico que comenz贸 el 31 de octubre de 2021 con una gran atenci贸n mundial, lleg贸 a su fin. Luego de dos a帽os de pandemia de Covid-19, que llevaron a la postergaci贸n de la COP en 2020 y el cambio de local铆a de Italia a Escocia, m谩s las muchas urgencias que implican la implementaci贸n del Acuerdo de Par铆s, el resultado final de la cumbre salv贸 las ropas en lo formal. El acuerdo marco seguir谩 dando que hablar porque no atiende todos los aspectos necesarios para alcanzar el objetivo de mantener la temperatura global por debajo del l铆mite de 1,5掳C.

Por su parte, Argentina naveg贸 en un mar de contradicciones diplom谩ticas en las que propuso canjear deuda por acci贸n ambiental, mientras la Secretar铆a de Energ铆a publicaba en el bolet铆n oficial, el mismo d铆a de comienzo de la conferencia, sus 鈥淟ineamientos para un Plan de Transici贸n Energ茅tica al 2030鈥. En los lineamientos, la principal pol铆tica energ茅tica es profundizar la explotaci贸n de hidrocarburos, especialmente las cuencas gas铆feras de Vaca Muerta y otras.

En ese contexto de escasos compromisos de los Estados, los pueblos se hicieron o铆r. Si los gobiernos avanzaron en algunas propuestas fue solo por dos motivos: la contundencia de la evidencia cient铆fica y el empuje social. J贸venes, pueblos ind铆genas, ecologistas y activistas de todo el mundo pusieron cuerpo y voz, ocupando todos los espacios posibles (con o sin voluntad de la ONU), para elevar los niveles de ambici贸n de objetivos para frenar el calentamiento global y reducir las pulsiones a la no acci贸n de las elites pol铆ticas.

Foto: Mauro Pimentel / AFP.

驴Con qu茅 tareas se llegaba a la COP 26 en Glasgow? 

La COP 26 deb铆a ser, en lo formal, la concreci贸n de la reglamentaci贸n del art铆culo 6 del Acuerdo de Par铆s, que versa sobre los mecanismos financieros necesarios para que los pa铆ses cooperen entre s铆 para la reducci贸n de las emisiones de carbono. Bonos, compensaciones, canjes, entre otras herramientas financieras. Todo esto entra en la discusi贸n de la reglamentaci贸n de este art铆culo.

En lo pol铆tico, el regreso de Estados Unidos, ahora bajo la administraci贸n de Joe Biden, supon铆a una novedad importante a la hora de solidificar los compromisos y aumentar el nivel de ambici贸n necesario para llegar a la meta de reducciones de emisiones que permitan estar dentro del 1,5潞 de aumento de la temperatura.

Desde el Sur global, varios pa铆ses 鈥攃on un protagonismo insoslayable de 脕frica como conjunto鈥 alzaron la voz en torno al aumento de fondos por la necesidad de adaptaci贸n al cambio clim谩tico. Y es que m谩s all谩 de la contundencia o no en los esfuerzos de reducci贸n de las emisiones, los impactos del cambio clim谩tico ya se sienten con fuerza y suman un factor m谩s de desposesi贸n para millones de pueblos empobrecidos. 脕frica, con menos del 3% de las emisiones de carbono a nivel global, es uno de los territorios m谩s afectados por la crisis clim谩tica.

Midia Ninja

La posici贸n Argentina: canje por deuda y una matriz contradictoria 

La propuesta Argentina de canje de deuda por acciones clim谩ticas recupera desde lo discursivo mucho de lo reclamado por las organizaciones del Sur, en torno a las deudas hist贸ricas y la deuda ecol贸gica que tiene el Norte con el Sur, pero a煤n carece de un plan de acci贸n y de propuestas de mecanismos para llevarla adelante. La reivindicaci贸n de la deuda ecol贸gica tuvo m谩s repercusi贸n en los medios internacionales, por las acciones de las organizaciones ecologistas, que en el documento final de la Conferencia donde no hubo ninguna referencia a la propuesta de Argentina, que tambi茅n fue acompa帽ada por  Ecuador.

Por otra parte, la presentaci贸n Argentina en la COP 26, tuvo m谩s 茅nfasis en los anuncios y eventos paralelos que en los compromisos formales; por ejemplo la declaraci贸n sobre la deforestaci贸n ilegal llamada; 鈥淒eclaraci贸n de los l铆deres de Glasgow sobre los bosques y el uso de la tierra鈥 firmada por 141 pa铆ses, es solo una declaraci贸n de buena voluntad sin proceso formal.

En ese aspecto, el anuncio de inversi贸n en 鈥渉idr贸geno verde鈥 por parte la empresa australiana Fortescue, que desembolsar铆a 8400 millones de d贸lares para desarrollar el combustible de hidr贸geno en la provincia de R铆o Negro, fue un evento paraleo. Todo ocurri贸 sin brindar ning煤n tipo de informe, precisi贸n u hoja de ruta al respecto.

En cuanto al planteo de la deuda ecol贸gica, Ecuador en su presentaci贸n fue por el mismo camino, pero, a diferencia de la Argentina, s铆 present贸 un objetivo concreto: la protecci贸n de 谩reas marinas adyacentes a las islas Gal谩pagos.

驴Qu茅 significa esta Conferencia y de d贸nde viene? 

COP es la sigla de 鈥淐onferencia de las Partes鈥, la reuni贸n anual (o bianual, seg煤n las circunstancias) de la 鈥淐onvenci贸n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim谩tico鈥. Una de las convenciones que surgieron de la Cumbre de la Tierra celebrada 1992 en R铆o de Janeiro.

En 29 a帽os los pa铆ses se han reunido 26 veces, por eso la COP 26. En estos casi 30 a帽os y 26 reuniones, mucha agua ha corrido bajo el puente y hubo varios hitos; como el protocolo de Kyoto (1997), conformado por la Uni贸n Europea y 37 pa铆ses industrializados, menos China e India. Y luego firmado por la Uni贸n Europea en 2002, aunque no entr贸 en vigor hasta 2005 con su ratificaci贸n.

En la COP21 de Par铆s (2015) fue donde se firm贸 el acuerdo que lleva el nombre de la capital francesa para sustituir al protocolo de Kyoto, que expir贸 en 2020. La Uni贸n Europea lo defini贸 como 鈥渆l primer acuerdo universal y jur铆dicamente vinculante sobre el cambio clim谩tico鈥. Sus objetivos son mantener los niveles de calentamiento global muy por debajo de los 2 grados cent铆grados a fin de siglo, con la intenci贸n de llegar a una limitaci贸n de 1,5 grados.

Pero lo poco que se hab铆a avanzado retrocedi贸 significativamente con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, entre 2017 y 2021, aupado por las poderosos corporaciones hidrocarbur铆feras de los Estados Unidos, que lograron el objetivo de retirar a dicho pa铆s del Acuerdo de Par铆s y dejarlo, por tanto, maltrecho.

En paralelo, todos los intereses econ贸micos, corporativos y gubernamentales han dilatado la construcci贸n de un verdadero marco para la reducci贸n de las emisiones de carbono; mientras que la evidencia cient铆fica es cada vez m谩s clara y contundente con sus advertencias.

La evidencia cient铆fica que la COP 26 no escuch贸  

Los cient铆ficos est谩n observando cambios en el clima de la Tierra en todas las regiones y en todo el sistema clim谩tico. Seg煤n el 煤ltimo Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim谩tico (IPCC), 鈥渆l cambio clim谩tico est谩 trayendo m煤ltiples cambios en diferentes regiones, que aumentar谩n con un mayor calentamiento鈥. Algunos de esos cambios descritos en el 煤ltimo informe son:

  • 鈥淓l cambio clim谩tico est谩 intensificando el ciclo del agua. Esto trae lluvias m谩s intensas e inundaciones asociadas, as铆 como una sequ铆a m谩s intensa en muchas regiones.鈥
  • 鈥淓l cambio clim谩tico est谩 afectando los patrones de lluvia. En latitudes altas, es probable que aumente la precipitaci贸n, mientras que se prev茅 que disminuya en grandes partes de los subtr贸picos. Se esperan cambios en las precipitaciones del monz贸n (viento estacional que se produce por el desplazamiento del cintur贸n ecuatorial), que variar谩n seg煤n la regi贸n.鈥
  • 鈥淟as 谩reas costeras ver谩n un aumento continuo del nivel del mar a lo largo del siglo XXI (鈥) Los eventos extremos del nivel del mar que ocurrieron anteriormente una vez cada cien a帽os podr铆an ocurrir todos los a帽os a fines de este siglo.鈥
  • 鈥淯n mayor calentamiento amplificar谩 el deshielo del permafrost y la p茅rdida de la capa de nieve estacional, el derretimiento de los glaciares y las capas de hielo y la p茅rdida del hielo marino del 脕rtico en verano.鈥
  • 鈥淟os cambios en el oc茅ano, incluido el calentamiento, las olas de calor marinas m谩s frecuentes, la acidificaci贸n del oc茅ano y la reducci贸n de los niveles de ox铆geno, se han relacionado claramente con la influencia humana.鈥
  • 鈥淓n el caso de las ciudades, algunos aspectos del cambio clim谩tico pueden amplificarse, incluido el calor, las inundaciones causadas por fuertes precipitaciones y el aumento del nivel del mar en las ciudades costeras鈥 (IPCC, 2021).

Foto: The Human Exploring Society.

La gobernanza global no salvar谩 al planeta 

El texto final de la COP 26 es aceptable en sus buenas formas: reafirma el objetivo del 1,5 grados cent铆grados de aumento m谩ximo de temperatura para fin de siglo, consolida el lenguaje basado en los derechos de los pueblos ind铆genas y evita mecanismos indigeribles que llegaron a discutirse, como la doble contabilizaci贸n de las cancelaciones de carbono.

Pero se deshilacha en los compromisos para los cambios que realmente har铆an la diferencia: la menci贸n a la eliminaci贸n gradual del carb贸n, en su redacci贸n final es un canto a la tibieza. Tambi茅n brillaron por su ausencia en el texto final los compromisos econ贸micos que discursivamente asumieron los pa铆ses desarrollados para financiar la mitigaci贸n y adaptaci贸n al cambio clim谩tico.

El balance positivo de la COP 26 es que ha sido tomada por dentro y por fuera por protestas, eventos, reuniones, banderazos, y expresiones de la sociedad civil, a pesar de las falencias organizativas y las restricciones impuestas por el gobierno Brit谩nico, anfitri贸n de la Cumbre, que con el argumento de la pandemia de Covid-19 limit贸 el acceso a grupos de trabajos y zonas de negociaci贸n.

En medio de los sistemas de gobernanza global, donde los poderes reales se congregan para delinear y disputar marcos seg煤n sus intereses, el activismo sigue encontrando grietas para incidir, juntarse, organizarse y empujar. Y es en ese preciso punto donde la inteligencia y creatividad colectiva logran a trav茅s de todos los medios posibles resistir la concreci贸n de intereses regresivos y sacudir las pulsiones a la quietud.

Las cumbres no salvar谩n el clima, ni los bosques ni nada que est茅 en peligro. Ser谩n los pueblos en lucha, ocupando, reclamando e incidiendo en todos los espacios posibles, a煤n en el centro de la hegemon铆a global. Ser谩 la capacidad de las organizaciones sociales de plantear la discusi贸n desde abajo acerca de qu茅 es y qu茅 implica la transici贸n ecol贸gica, de cu谩les son y no son los modelos territoriales de vida en equilibrio con el entorno, donde seguir谩n apoy谩ndose las chances reales y materiales de un cambio de rumbo de la humanidad.

Mientras tanto, la resistencia a los proyectos de mayor extractivismo, en todos los territorios del planeta, es la dura y real agenda diaria de lucha contra el cambio clim谩tico. La COP es solo una foto, un recorte de dos semanas, donde la expresi贸n de todos los actores de ese conjunto de agresores clim谩ticos y defensores ambientales concluyen en un mismo lugar, esta vez en Glasgow.

(*) Licenciado en Gesti贸n Ambiental, Ecologista.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/cop-26-la-encrucijada-entre-agresores-climaticos-y-defensores-ambientales/





Fuente: Anred.org