November 4, 2021
De parte de La Haine
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Fidel Castro fue el primer jefe de Estado en alertar sobre la grav铆sima amenaza que significaban la contaminaci贸n ambiental y los gases de efecto invernadero para la especie humana.

Pronto se cumplir谩n 30 a帽os de aquella advertencia realizada en poco menos de seis minutos en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en R铆o de Janeiro en 1992. Una importante especie biol贸gica 鈥揳firm贸 el l铆der cubano鈥撀 est谩 en riesgo de desaparecer por la r谩pida y progresiva liquidaci贸n de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Y de inmediato fue a la esencia de la cuesti贸n, que no son los gases de efecto invernadero por s铆 mismos, sino toda una compleja crisis multidimensional originada por el sistema capitalista.

Es necesario se帽alar 鈥揳帽adi贸 el comandante鈥 que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucci贸n del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metr贸polis coloniales y de pol铆ticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayor铆a de la humanidad. Con s贸lo 20 por ciento de la poblaci贸n mundial, ellas consumen dos terceras partes de los metales y tres cuartas partes de la energ铆a que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y r铆os, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atm贸sfera de gases que alteran las condiciones clim谩ticas con efectos catastr贸ficos que ya empezamos a padecer (https://lahaine.org/cK3x).

S贸lo con algunos ajustes en las cantidades aquellas palabras permiten caracterizar todav铆a la brutal depredaci贸n de la naturaleza y la explotaci贸n de las grandes mayor铆as por las potencias imperialistas. En realidad, la situaci贸n que describ铆a su prof茅tica alerta no ha hecho m谩s que empeorar, pues durante las tres d茅cadas transcurridas se profundizaron las b谩rbaras pol铆ticas neoliberales, que acentuaron la explotaci贸n capitalista, el saqueo y la depredaci贸n ambiental practicadas por el capital imperialista, causantes del catastr贸fico calentamiento global y la contaminaci贸n.

Fidel fue tambi茅n el l铆der mundial que en toda la segunda mitad del siglo XX dedic贸 m谩s energ铆as de su mente genial a analizar la explotaci贸n capitalista e imperialista y sus consecuencias. Entre ellas el grav铆simo problema del calentamiento global que, junto al peligro de guerra nuclear, form贸 parte sustancial de sus preocupaciones hasta los 煤ltimos d铆as de su vida. Desde su alerta en R铆o hasta las Reflexiones de la etapa final los hechos dan la raz贸n al comandante. Lo constatamos en el desarrollo de la COP-26. Como denuncian la mayor铆a de los movimientos sociales asistentes, con particular 茅nfasis los representantes de los pueblos originarios, es muy poco lo que los pa铆ses desarrollados, principales causantes de esa situaci贸n, han hecho hasta la fecha por detenerla y revertirla.

De hecho, pese a lo amenazante que se ha tornado el fen贸meno, no se ha cumplido ninguna de las metas de reducci贸n de emisiones contaminantes fijadas en el famoso Acuerdo de Par铆s, que entr贸 en vigor en 2016, por no hablar de los anteriores de Kyoto. Al contrario, ya se alcanz贸 un aumento de la temperatura de 1.1 grados Celsius respecto de la era preindustrial, la m谩s alta registrada en 2 millones de a帽os. Tampoco los compromisos alcanzados por ahora en la COP26 alcanzan para evitar, antes de mediados del siglo XXI, un aumento en las temperaturas superior a 2 grados Celsius y una alteraci贸n del clima de efectos terriblemente catastr贸ficos.

Crecientes y m谩s frecuentes olas de calor que matar谩n a muchas personas, p茅rdida de bosques y desertificaci贸n; derretimiento de glaciares, polos y el permafrost de Groenlandia; sequ铆as extremas y prolongadas, lluvias e inundaciones de magnitud in茅dita, aumento de la temperatura y la acidez en los mares, inundaci贸n irreversible de amplias zonas costeras y desaparici贸n de peque帽as islas a consecuencia del aumento del nivel del mar, ciclones tropicales y tormentas m谩s frecuentes e intensos, migraci贸n de importantes masas humanas; extinci贸n de decenas de miles de especies y p茅rdida de cientos de nichos ecol贸gicos, ambos de consecuencias dif铆cilmente previsibles pero con seguridad desastrosas para la vida. En verdad estos fen贸menos ya est谩n aqu铆 y forman parte de nuestra cotidianidad. S贸lo que se har谩n cada vez m谩s habituales y se agravar谩n de manea exponencial, creando una situaci贸n invivible para millones de seres humanos.

Reuniones como la COP26 sirven para crear conciencia de la magnitud y grave amenaza a la vida que todo lo anterior significa y para arrancar ciertas concesiones, pero no van a solucionarlos. S贸lo un gigantesco trabajo pedag贸gico unido a grandes movilizaciones populares pueden forzar a los gobiernos a actuar en este crucial tema para la humanidad. La clave la dio Hugo Ch谩vez: no cambiemos el clima, cambiemos el sistema.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org