January 6, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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Published on: mi茅rcoles, 6 de enero de 2021 //

La crisis del sistema financiero global que se anunciaba a lo largo de 2019, la lucha de occidente encabezado por EEUU contra el ascenso imparable de China, y la toma del poder en el mundo real por parte de los nuevos barones feudales del mundo virtual han tenido en el Coronavirus su cristalizaci贸n id贸nea. En poco tiempo, el sistema financiero ha recibido inmensas inyecciones financieras camufladas como ayudas contra las consecuencias de las medidas draconianas tomadas contra el Coronavirus, sin que nadie se pregunte porqu茅, de nuevo, el mundo se sacrifica para salvar al piel a los mismos a los que se rescat贸 en la crisis financiera de 2007/8; de la misma forma, EEUU y sus aliados han empezado a reestructurar las cadenas globales de producci贸n para excluir a China, reestructuraci贸n que sin la excusa de “combatir al Coronavirus” habr铆a generado enormes resistencias; y, en occidente, las medidas para “luchar contra el Coronavirus” est谩n destruyendo precisamente a aquellos sectores econ贸micos que obstaculizaban la toma de control de la econom铆a por los monopolios digitales de Silicon Valley (sistemas p煤blicos de sanidad y educaci贸n, peque帽o comercio), adem谩s de imponer el uso de las diversas plataformas digitales en la vida diaria, algo que antes habr铆a sido impensable.

Las consecuencias de todo esto est谩n empezando a ser visibles: econ贸micamente, la principal consecuencia de las medidas contra el Coronavirus han sido un desempleo masivo, que parece que ha venido para quedarse; un aumento gigantesco de la polarizaci贸n social mediante el nuevo modelo de capitalismo digital, que es a煤n m谩s injusto que el modelo neoliberal; y la amenaza en el horizonte de una devaluaci贸n masiva del valor de las cosas y los ahorros que poseen la case trabajadora, debido a que la masa monetaria en circulaci贸n se est谩 duplicando. Socialmente, las medidas contra el Coronavirus han servido como un instrumento excelente para enfrentar a la poblaci贸n, en 2020 por las m谩scarrillas y los confinamientos, en 2021 por las vacunas; esas mismas medidas, adem谩s, han anulado cualquier posibilidad de resistencia frente al empobrecimiento acelerado de millones de personas, y adem谩s permiten la implantaci贸n de un modelo de control social que se habr铆a considerado impensable hace tan s贸lo un a帽o. A nivel internacional, las medidas contra el Coronavirus est谩n hundiendo en la miseria al Tercer Mundo, al provocar una carest铆a de alimentos y aumentar la deuda externa; y el Coronavirus est谩 siendo utilizado de manera creciente como argumento contra China en la nueva Guerra Fr铆a.

En resumen, el Coronavirus est谩 desviando la atenci贸n de las inmensas subvenciones entregadas al capital, que manda al paro a mas del 40% de una clase trabajadora que permanece encerrada incapaz de defenderse: esto no es (solo) una crisis sanitaria, es un robo a gran escala. Y el Coronavirus es tambi茅n un instrumento para justificar el cerco de China, as铆 como para mantener sometido al Tercer Mundo. El Coronavirus es, en definitivas cuentas, un arma al servicio de los poderosos, que han logrado aumentar sus riquezas un 30% a lo largo de 2020 gracias a las medidas para combatir la pandemia, las mismas que han hundido a la clase trabajadora en la pobreza. Esto no es una crisis sanitaria, sino una nueva forma de la guerra de clases.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com