July 27, 2022
De parte de Lobo Suelto
595 puntos de vista

Buscando salir de los mandatos de generaciones anteriores y en todo caso poder elegir, nuestra generaci贸n termin贸 entrando en otro. Desarm贸 la exigencia de maternidad, pareja para toda la vida, superaci贸n econ贸mica y trabajo estable para terminar armando el mandato de ser feliz. Hay, como dice Emiliano Exposto, un 鈥渞茅gimen de bienestar obligatorio鈥. Un imperativo que, siento, instrumentaliza el deseo de vida o deseo-fuerza, como lo llama Amador Fern谩ndez Savater, y lo reduce a deseo de algo. Por ejemplo, el deseo de una representaci贸n de nosotros mismos en tanto deseantes (personas que persiguen sue帽os, encuentran vocaciones vitales, se dedican a lo que les gusta) como medio para producir valor subjetivo y sobrevivir en un cada vez m谩s despiadado y competitivo mercado del 谩nimo.

Buena parte de mi biograf铆a adulta estuvo organizada alrededor de esa trampa. No fue una buena idea, concluyo ahora que cumpl铆 cuarenta. Este a帽o, mientras, habiendo sido expulsado por una doble crisis (sexoafectiva y de acceso a la vivienda) hacia el afuera de los barrios en los que vive la gente interesante de la ciudad, al develarme falto de convicci贸n para aceptar al mercado de la seducci贸n virtual tanto como al inmobiliario, por fin me deprim铆, es decir, quebr茅 ante 鈥渓a fatiga de ser uno mismo鈥 de la que habla Ehrenberg. En eso llega el invierno y me encuentro con Las m谩quinas ps铆quicas. Crisis, revueltas y fascismo.

La producci贸n masiva de malestar social es una condici贸n inherente a la reproducci贸n del capital,  escribe el nombrado Exposto en el libro en cuesti贸n editado por La docta ignorancia. Asocio la frase a una analog铆a que propone C茅sar Gonz谩lez en El fetichismo de la marginalidad (Sudestada, 2021), otra lectura de receso invernal: citando al Marx de 鈥淓logio del crimen鈥, recupera ah铆 la hip贸tesis de que el delincuente es alguien que produce riqueza. El ladr贸n, seg煤n el planteo, produce al sistema judicial-legal-criminal-policial que 鈥渧ive鈥 de la delincuencia, as铆 como est谩n los cineastas blancos que hacen carrera con la tematizaci贸n de la marginalidad carcelaria, villera, etc茅tera. En esa misma l铆nea, cabr铆a preguntarnos: 驴qui茅nes 鈥渧iven鈥 de nuestros malestares?, 驴cu谩l es la plusval铆a que produce el malestar?

Volviendo a las m谩quinas ps铆quicas. Hay, se afirma, una privatizaci贸n neoliberal del padecimiento. Una neo-liberalizaci贸n que entiendo en un sentido doble. Por un lado, cada uno de nosotros, como buen empresario de s铆, haciendo n煤meros y calculando qu茅 tanto malestar le va resultando rendidor manejar. Por otro, cada uno, merit贸crata al fin, haciendo m茅ritos (yendo a terapias, trat谩ndose, etc.) para ganarle individualmente a su padecer. Otro de los interrogantes que recupera el libro entonces, parafraseando a Paul Preciado, ser铆a, 驴c贸mo convertir la desafecci贸n privatizada en rabia politizada?

Las crisis ecol贸gicas, econ贸micas y sanitarias conviven con crisis subjetivas, se lee ni bien comienza el primero de los cuatro cap铆tulos. La econom铆a pol铆tica y la econom铆a libidinal son, as铆, una y la misma. La precariedad es laboral y al mismo tiempo psico-emocional. El Colectivo Juguetes Perdidos, sin ir m谩s lejos, en Qui茅n lleva la gorra (Tinta Lim贸n, 2014), sosten铆a que cada 茅poca funda sus propias formas de terror. Y que, como la precariedad es totalitaria, porque no queda nada por fuera, la forma de nuestra 茅poca es el 鈥渢error an铆mico鈥. 驴Cu谩l ser铆a un criterio para medir nuestra pertenencia a una clase social hoy, bajo esa perspectiva? Mapeando qu茅 tan expuestos o no quedamos ante ese terror, o sea, qu茅 tan cerca o tan lejos nos quedan (material y simb贸licamente) los dispositivos m茅dico-yoguico-espirituales del poder terap茅utico. En ese punto, claramente, no ser铆a lo mismo la vida en una barriada popular que la socializaci贸n copada hiperurbana de una clase media.   

La cr铆tica y los diagn贸sticos podr铆an ser continuaciones de la l贸gica de la opini贸n medi谩tica por otros medios. Sin embargo, el autor repone constantemente la fuerza de aquello que no encaja, que no acepta. Colectivos de salud mental que activan, movidas territoriales en gestaci贸n, movimientos de mujeres. Lo que se resiste, afirma, produce afectos, sentidos y saberes. Tiene, agrega, una eficacia sanadora para nuestras vidas ya que 鈥渟贸lo a trav茅s de las luchas podemos descifrar qui茅nes somos y en qu茅 nos estamos transformando鈥. Al respecto, y como le铆 煤ltimamente en alg煤n otro proyecto, textual: 驴qu茅 estrategias psicopol铆ticas se est谩n creando en nuestra capacidad de cuidarnos, pensar, actuar y disfrutar en com煤n?, 驴c贸mo reapropiarnos de la fuerza insumisa de nuestros s铆ntomas?




Fuente: Lobosuelto.com