February 20, 2022
De parte de Nodo50
2,003 puntos de vista

En un pa铆s asediado por contaminaci贸n, crisis clim谩tica y enfermedad, la agroecolog铆a propone otras l贸gicas que revelan que el modelo agrot贸xico es anacr贸nico. El crecimiento exponencial en lugares como Guamin铆, donde se cerr贸 el Mes de la Agroecolog铆a, muestra c贸mo la rentabilidad se combina con la 茅tica, la alimentaci贸n sana y la recuperaci贸n de los campos. De 100 hect谩reas en campos grandes pasaron a 5.000 y la producci贸n local de alimentos creci贸 3000% en dos a帽os. C贸mo cambiaron las vidas y las miradas de la gente que eligi贸 construir grupalmente su propio destino. Por Sergio Ciancaglini.

Foto: Sebasti谩n Smok

La utop铆a tiene buena prensa. Y la peor. 

Desde que se le ocurri贸 la idea de su libro en 1516 a don Tom谩s Moro (pensador ingl茅s, escritor, santo, poeta, profesor, juez, abogado y canciller de la monarqu铆a, entre otros empleos temporarios), el concepto se refiere al dise帽o de una sociedad ideal. 

El diccionario define a la utop铆a como un 鈥減lan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy dif铆cil realizaci贸n鈥. Segunda acepci贸n: 鈥淩epresentaci贸n imaginativa de una sociedad futura de caracter铆sticas favorecedoras del bien humano鈥. A Tom谩s Moro, por determinadas rebeld铆as, le podaron las representaciones imaginativas en 1535 mediante un mecanismo tajante: fue decapitado. 

El concepto de utop铆a qued贸 vigente. El propio Moro planteaba en su libro que esa sociedad ideal no podr铆a existir nunca. De hecho, utop铆a significa 鈥渘o-lugar鈥, 鈥渓ugar que no existe鈥: una sociedad colaborativa, arm贸nica y acaso feliz, que a la vez es irrealizable porque tales perfecciones son imposibles en estas vidas imperfectas, de tan humanas, que nos toca transitar. 

Muchos progresismos se aferraron a las utop铆as, resultando en t茅rminos deportivos un gol en contra: al calificarlas as铆 plantean desde el arranque, sin decirlo, que esos sue帽os son inalcanzables. Del otro lado de la grieta quedan los autopercibidos 鈥渃ient铆ficos鈥, 鈥渢茅cnicos鈥, 鈥渞ealistas鈥 & afines, que tienden a tachar como ut贸pica cualquier idea nueva que signifique una mejora pr谩ctica que no les conviene.

Estas extra帽as asociaciones me surgieron observando acelgas, lechugas y berenjenas. Y recorriendo campos junto a personas hospitalarias y divertidas dedicadas a la agroecolog铆a, a la que hay quienes describen como utop铆a para ensalzarla, y otros para ningunearla.   

Tales encuentros no ocurrieron en un 鈥渘o lugar鈥, sino en un lugar llamado Guamin铆, en el oeste bonaerense, que parece una representaci贸n imaginativa dise帽ada junto a la Laguna del Monte, una de las Lagunas Encadenadas que 鈥揹e tan grandes y bellas鈥 parecen un mar en el medio del continente con la otra orilla a 9 kil贸metros, casi en el horizonte.  

Sorpresas encadenadas

Guamin铆 ha hecho un largo camino de hallazgos sorprendentes y nada ut贸picos en sus territorios y, al final, lo que estaba m谩s cerca y no se ve铆a: la propia mesa. La historia puede comenzar con un vecino, bi贸logo y doctor en Recursos Acu谩ticos Renovables llamado Marcelo Schwerdt. Fue director de Medio Ambiente de la municipalidad desde 2008 durante una gesti贸n que aliaba a radicales y vecinalistas. Le preocupaba la contaminaci贸n de las aguas y lagunas, y tuvo ideas encadenadas. 鈥淣os lanzamos a hacer una ordenanza municipal para evitar la contaminaci贸n y regular el uso de agroqu铆micos鈥. Usaron entre sus fundamentos un trabajo de la Escuela Secundaria n潞 4. Sus estudiantes adolescentes detectaron sin dificultad lo que el Estado y las universidades, por ejemplo nunca hab铆an investigado: el uso desaprensivo de venenos. En 2011 cambi贸 el gobierno, gan贸 el Frente para la Victoria y mantuvo a Schwerdt en el cargo, pero la ordenanza segu铆a cajoneada incluso en 2014. Se organiz贸 una conferencia con el ingeniero Marcos Tomasoni, de la campa帽a Paren de Fumigarnos de Santa Fe. Schwerdt: 鈥淐ont贸 que la deriva de los agrot贸xicos no se soluciona con 100 ni con 1.000 metros, sino que se han detectado en lugares como la Ant谩rtida y el Sahara, donde jam谩s se aplicaron, por el modo en el que permanecen en la atm贸sfera鈥. 

Visit贸 Guamin铆 el doctor Horacio Lucero de la Universidad Nacional del Nordeste, Chaco, describiendo los da帽os gen茅ticos en zonas fumigadas, malformaciones de reci茅n nacidos, abortos espont谩neos, c谩ncer, disrupciones hormonales. El cient铆fico Dami谩n Marino, de la Universidad de La Plata, inform贸 sobre la presencia de pesticidas como glifosato y atrazina hasta en el agua de lluvia, en la zona de Guamin铆. Otra conferencia acerc贸 al ingeniero agr贸nomo Eduardo Cerd谩: 鈥淎groecolog铆a, una posibilidad de producir con menores costos, rendimientos similares y menores riesgos鈥. Habl贸 frente a los agricultores de no menos de 50 o 100 hect谩reas, que lo escuchaban con amable escepticismo. Pero hablaban el mismo idioma. Cerd谩 explic贸 lo que significa la agroecolog铆a como dise帽o y estilo de la producci贸n. Cont贸 lo que propone con respecto a las malezas. 鈥淟as promesas de los 煤ltimos a帽os no se cumplieron, cada vez se usan m谩s agroqu铆micos y resulta que pasamos de no tener malezas a tener m谩s de 30 que son resistentes al paquete tecnol贸gico鈥. Cont贸 que cereales como la avena, el trigo y el sorgo, por ejemplo, se consocian con leguminosas como la vicia y el tr茅bol rojo que fijan nitr贸geno y fertilizan el suelo. Se va dejando sin espacio a las malezas o se las integra al proceso, el suelo queda cubierto, h煤medo, enriquecido, con un complemento posible en la ganader铆a. Mostr贸 los n煤meros de un campo emblem谩tico, La Aurora, de Juan Kiehr, en Benito Ju谩rez. Por ejemplo: los costos directos (al no comprar insumos) eran un 65% menores. El margen bruto (ganancia), un 40% mayor. El retorno por cada d贸lar invertido, 1,13 para los campos agroqu铆micos, y 5,15 para La Aurora (un 350% m谩s). 

Todo esto sin contar los beneficios para la salud y ambientales.     

Un pu帽ado de productores se qued贸 conversando y acordaron el asesoramiento de Cerd谩 para dar los primeros pasos de la transici贸n. Viajaron a La Aurora, a la Granja Naturaleza Viva de Santa Fe, y tomaron la decisi贸n: empezaron a probar qu茅 ocurr铆a si hac铆an agroecolog铆a sumando entre ocho agricultores unas 100 hect谩reas. 

Resultado: un a帽o despu茅s eran casi 1.000 las hect谩reas agroecol贸gicas, y actualmente llegan a 5.000. Las cosechas de trigo pasaron de tener rendimientos de 2.800 kilos por hect谩rea, a 4.300, sin usar ni uno de los insumos qu铆micos que las corporaciones y las facultades de Agronom铆a sostienen que son indispensables para producir.

En ese grupo original estaban el ingeniero Norman Best y su compa帽era, la bioqu铆mica Cecilia Aguier, que apostaron por abandonar las neurastenias urbanas y hoy combinan la serenidad por un campo 鈥渕ucho m谩s rentable鈥 con la alegr铆a de haber tomado una decisi贸n que les cambi贸 la vida y el entusiasmo. 

Rafael Bilotta, ex integrante de Aapresid, la asociaci贸n de siembra directa que promueve el agronegocio transg茅nico: 鈥淓mpec茅 con 30 hect谩reas y termin茅 haciendo todo agroecol贸gico. En Aapresid solo se pensaba en producir m谩s, sin pensar el modo. Pero encima, en los n煤meros, el margen da a favor del productor agroecol贸gico鈥 dice este hombre que no hizo la transici贸n a la agroecolog铆a por razones ut贸picas, pero que siente que le mejor贸 no solo la econom铆a. 

Estaban tambi茅n en el grupo el tambero Mauricio Bleynat; Atilio Schwerdt (el padre de Marcelo, que calcula que en sus 40 hect谩reas se est谩 ahorrando 5.000 d贸lares anuales de costos de agrot贸xicos 鈥測 encima no jodo al campo鈥); el productor Mart铆n Rodr铆guez (que empez贸 creyendo que esto era una cuesti贸n de hippies y hoy es un motor del Centro de Educaci贸n Agraria 20 que est谩 difundiendo y ampliando la agroecolog铆a en toda la regi贸n); Hugo Benito (鈥済anamos tambi茅n paz, la paz es un derecho鈥); Fabi谩n Fato Soracio (afinado productor, f茅rtil guitarrero, define como 鈥渁gro-oncol贸gico鈥 al modelo actual); Ana Alberdi de Coronel Su谩rez quien con su pareja Mat铆as Corzo cultiva trigo, avena, sorgo, cebada, centeno, ma铆z, girasol y decidieron este cambio de vida a partir de tres preguntas inquietantes: 

鈥 驴Qu茅 nos estamos metiendo en la boca?

鈥 驴Con qu茅 alimentamos a nuestros hijos?

鈥 驴C贸mo estamos viviendo? 

Mientras el grupo se afianzaba se dict贸 la ordenanza regulando el uso de plaguicidas. Schwerdt: 鈥淰ista hoy es rid铆cula, porque solo plantea 300 metros de distancia y 700 de amortiguaci贸n. Mi posici贸n es la del doctor Dami谩n Marino: la distancia ideal para los agrot贸xicos es el infinito鈥. 

Guamin铆, adem谩s, particip贸 como puntal de la fundaci贸n de la RENAMA, la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecolog铆a que impuls贸 Eduardo Cerd谩 y hoy preside el propio Marcelo Schwerdt. Fue la sede, en este noviembre de 2021, del cierre del Mes de la Agroecolog铆a. 

Se agrandaron las lechugas

En 2017 Schwerdt renunci贸 al empleo municipal, un tanto hastiado de empantanarse en burocracias. Pas贸 a conducir el Centro de Educaci贸n Agraria 20, con ideas de siembra educativa. 鈥淓n uno de esos pocos d铆as de lucidez que se tienen cada tanto, nos dimos cuenta de que est谩bamos con la agroecolog铆a extensiva, en campos grandes de pastizales y cereales, pero resulta que todos los alimentos del pueblo hab铆a que traerlos de afuera, porque aqu铆 no se produc铆a pr谩cticamente nada. Eso era muy poco agroecol贸gico鈥, cuenta con ojos asombrados.

El CEA se lanz贸 a la agroecolog铆a intensiva en 2019: 鈥淗icimos una huerta de media hect谩rea y un invernadero a pleno. Tenemos ajo, remolacha, acelga, apio, cebolla, cebolla de verdeo y ceboll铆n, r煤cula, kale, porotos, tres variedades de lechuga y todo lo que te imagines de cultivos de invierno, y en primavera agregamos berenjena, morr贸n, tres variedades de tomate, zapallo de todas las clases, ma铆z, y todo sin uso de qu铆micos. Tambi茅n cr铆an patos, gansos, conejos, gallinas ponedoras, ovejas, cerdos, siempre criados agroecol贸gicamente鈥. En 2019 otro intendente, Jos茅 Augusto Nobre Ferreyra (FdT) le ofreci贸 a Schwerdt ser secretario de Turismo y Patrimonio. Pidi贸 agregar Desarrollo Rural Sustentable: lo logr贸. 鈥淓so me permite trabajar en lo que hac铆a, y colaborar para que todo esto siga creciendo鈥. 

La movida nutritiva empez贸 a incluir a posibles productores de alimentos: 鈥淪e logr贸 algo similar a lo de los campos extensivos, donde pasamos de 100 a 5.000 hect谩reas. En horticultura intensiva empezamos desde la casi nada, pero ya hay 12 hect谩reas de cultivo de alimentos con proyecci贸n a 20 muy pronto鈥. Transici贸n: de menos de 10 toneladas de alimentos en 2019 se pas贸 a 100 en 2020 y 300 toneladas en este 2021 (3.000 % m谩s que en el arranque).

Entre los productores est谩 Miriam Mori, en Arroyo Venado, a 15 km de Guamin铆, cocinera profesional: 鈥淧arece que me salen bien las tartas, pero me dedico a la huerta que me cambi贸 la vida鈥 dice recorriendo esos lotes junto a MU. 鈥淗ace tres a帽os sac谩bamos lechugas de 200 gramos. Hoy son de 800 gramos. Se agrandaron las lechugas y nos agrandamos nosotros sin utilizar qu铆micos ni fertilizantes. Estamos re contentos鈥 anuncia por ella y por su marido, Javier Basualdo. 

El impulso municipal les permiti贸 pasar de un cuarto de hect谩rea a dos. 鈥淎hora ya no cultivamos solo para los 70 habitantes de Arroyo Venado sino que vamos a ferias y verduler铆as de distintos pueblos. Estamos trabajando para que lo agroecol贸gico aparezca diferenciado en las verduler铆as porque cada vez m谩s la gente quiere este tipo de alimentos. Se agrand贸 tambi茅n la soberan铆a alimentaria鈥 explica Miriam, mam谩 de 脕lvaro (17), Guadalupe (15) y Matilde (10). 鈥淭odos colaboran con la huerta. Es que si te gusta lo que hac茅s no es un peso. Se va encontrando un equilibrio. Yo cre铆a que hab铆a que usar plaguicidas para el gram贸n, para las hormigas, para todo, hasta que aprend铆 que no es necesario y esto tambi茅n nos tranquiliza como personas, por nuestra salud, y por nuestros hijos鈥. 

Dice que ahora hay diversidad, con corredores de plantas para que las posibles plagas de insectos tengan de qu茅 alimentarse. 鈥淪i encuentran todo fumigado y pelado, se van a comer tu cultivo. Si dej谩s de hacer todo eso, vimos que las cosas salen mejor y te evit谩s todo el veneno鈥. 

Hablemos de plata

驴Ser谩 una imprudencia consultar cu谩nto est谩n ganando? 鈥淓n invierno fueron unos 75.000 pesos por mes, con pocos productos. En verano es mucho m谩s: se duplica o triplica. Y haciendo algo que a la vez es lind铆simo鈥. Tambi茅n hay una parte de inversi贸n: 鈥淗ace dos a帽os ten铆amos apenas 300 plantas de tomate, ahora compramos 2.000 plantines, 1.600 de morrones, otros 1.600 de berenjenas, y eso nos llev贸 unos 70.000 pesos, pero los generamos con la huerta y todo eso despu茅s se reproduce como ventas鈥. 

Los precios de las verduras agroecol贸gicas son los mismos o menores a los del resto del mercado: 鈥淨ueremos que todo el mundo tenga acceso a estos alimentos. La gente los empieza a reconocer. La vez pasada me dec铆an: 驴qu茅 le echaron al tomate, que est谩 espectacular? Y la realidad es que est谩 espectacular porque no le echamos nada鈥. Conviene recordar que las verduras tratadas con fertilizantes sint茅ticos y plaguicidas pierden sabor justamente por el tipo de tratamiento al que son sometidos los suelos. Los alimentos agroecol贸gicos mantienen en cambio los nutrientes de los cultivos, y su sabor (ver nota en MU 157: 鈥淐贸mo como鈥). 

Cuenta esta mujer de sonrisa espont谩nea que todo es aprendizaje. 鈥淯samos purines de ortiga y no sab茅s los resultados. No es dif铆cil. Y es hermoso. Vemos todo lleno de lombrices: para nosotros ese es la demostraci贸n de un suelo vivo鈥.   

Una huerta = ocho empleos

Patricio Hern谩ndez sonr铆e desde las alturas: mide 1,94. 脡l y su esposa Loren Sotelo, paraguaya instalada hace 15 a帽os en Argentina, tienen tres hijos y un r茅cord: la producci贸n de huerta agroecol贸gica les permiti贸 abandonar definitivamente ocho trabajos: Patricio, en un estudio contable y dos oficinas m谩s, lo que le llevaba entre 10 y 12 horas diarias; Loren, limpiando en cinco casas de familia. 鈥淓stuve 15 a帽os trabajando en contabilidad pero hac铆a mi huerta en el patio de mi casa. Pudimos ir aprendiendo y hoy tenemos 3.000 metros cuadrados aqu铆 en el pueblo. Los vecinos me fueron dando bald铆os abandonados, de 20 x 50 metros. Los recuperamos, y tenemos la huerta del pueblo. En el campo alquilamos casi 3 hect谩reas m谩s intensivas, con toda la producci贸n a cielo abierto. Ac谩 en el pueblo gracias a Dios hemos ido armando invern谩culos. Entonces de la huerta familiar pasamos a una producci贸n mucho mayor鈥. 

Patricio solo lamenta algo, a los 37 a帽os: 鈥溌縋or qu茅 no habr茅 hecho esto 5 a帽os antes y me sacaba los otros trabajos de encima? Por donde lo mire, esto es algo que me cambi贸 la vida, incluyendo la tranquilidad, lo que se disfruta, y encima lo econ贸mico鈥. Loren: 鈥淟o de limpiar casas me lleva medio d铆a, y ya no me sirve. Quiero dedicarme a esto, la gente est谩 muy entusiasmada y necesitada de comer alimentos sanos鈥 dice llevando un caj贸n de lechugas deslumbrantes. Lo que no abandon贸 Patricio es su funci贸n como bombero voluntario en Guamin铆. 鈥淟o tomo como una responsabilidad ante el pueblo. Mi viejo fue bombero, y mi hija mayor ya est谩 por sumarse鈥. 

Paradoja agroecol贸gica: no ve el trabajo como un trabajo. 鈥淓st谩s contento, con la tierra, de golpe pas谩s m谩s horas con esto, pero ac谩 no est谩n los nervios, la mala cara del trabajo. Pusimos g贸ndolas y vendemos en el comedor de mi casa. Repartimos en los negocios del pueblo y tambi茅n bolsones de verdura, que est谩n medio de moda. Llegamos a varios pueblos y ciudades, tanto a familias como a negocios y verduler铆as. En plata hemos hecho 145.000 mensuales de ganancia limpia para nosotros en invierno. Pero es la parte baja: en verano es el triple. Buscamos cantidad y calidad con un precio que a la vez sea muy accesible. Si en los negocios ten茅s la verdura a 80 pesos, ponele, nosotros la vendemos a 40 o 50鈥. 

No valora Patricio solo lo econ贸mico: 鈥淟o principal es la tranquilidad mental, hacer las cosas con todo el grupo de producci贸n y saber que frente al negocio de los agrot贸xicos, ac谩 estamos haciendo la cosas bien鈥. En el grupo tambi茅n est谩 Nicol谩s Porchilote, 25 a帽os, que empez贸 con 20 metros x 40 y ya pas贸 a 3 hect谩reas en el campo de su padre. 鈥淢e gusta lo grupal, lo sano, y la entrada econ贸mica es muy buena鈥. Diferencias: 鈥淟o que compr谩s en una verduler铆a parece de telgopor. Ac谩 ten茅s verduras con jugo, con sabor, la gente lo est谩 pidiendo porque hay un cambio de mentalidad. Estamos comiendo alimentos que hacen muy mal. Es la realidad. Hay que producir y comer otro tipo de cosas. La gente tiene que buscar y nosotros tenemos que acercarle esos alimentos, porque as铆 se genera conciencia y adem谩s un mercado鈥. 

El salto agroecol贸gico en alimentos tuvo que ver tambi茅n con el contacto con el ingeniero agr贸nomo Walter Tejada (le dicen Juje, de puro juje帽o), que desde el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense impulsa desde hace 10 a帽os el crecimiento de la horticultura intensiva y form贸 la Red Hort铆cola Ecol贸gica de la RENAMA. 鈥淓sto es un desarrollo de la periferia al centro. En el oeste y norte de la provincia hemos reunido ciudades, pueblos y localidades que ya suman 250 hect谩reas de producci贸n de alimentos en Jun铆n, Rojas, General Viamonte, Bragado, Bolivar, Daireaux, Pig眉茅, Saliquel贸, Rivadavia, General Villegas, Ameghino, General Pinto, Lincoln, Tres Lomas, Pehuaj贸, Yrigoyen, Carlos Tejedor, entre otros. El agricultor sabe que la manipulaci贸n de agroqu铆micos es violenta, que genera enfermedades, muertes, y empieza a buscar otra relaci贸n de producci贸n y de comecializaci贸n. Es algo desde abajo, porque en 10 a帽os no hemos tenido ninguna participaci贸n ni acercamiento de las facultades argentinas. S铆 de M茅xico, donde hemos dado cursos a productores de m谩s de 12 municipios. De 36 facultades de agronom铆a en el pa铆s, solo dos tienen a la agroecolog铆a como materia obligatoria de su curr铆cula鈥. 

Lo que recibe el consumidor: 鈥淟os precios son mucho m谩s accesibles, verdura de alta calidad que llega a estar a 2/3 de precio o menos que la otra鈥. 

La clave productiva: 鈥淧asar de la huerta hogare帽a a la horticultura intensiva agroecol贸gica, mediante mecanismos de producci贸n escalonados que permiten que no haya baches y siempre se pueda estar produciendo. Es la llamada escalera boliviana: primero siembran hortalizas r谩pidas como r煤cula, achicoria, rabanito que se cosechan en 20/25 d铆as con un ingreso constante; luego hojas de mayor tama帽o como lechuga, acelga y remolacha que llevan de 30 a 60 d铆as con mayor entrada de dinero; un tercer escal贸n de frutos (tomate, berenjena, pimientos) sin dejar de hacer nada de lo otro. El resultado es inclusi贸n social gracias al sistema que trajeron desde Bolivia, donde la gente es muy sabia y logra implementar r谩pidamente t茅cnicas e innovaciones鈥. Para Walter 鈥渆sto tambi茅n es parte de una nueva conciencia social sobre la alimentaci贸n. Pero es tambi茅n un sistema que incluye lo familiar, lo social, lo cultural y principalmente lo ambiental. Lo productivo es un plano que puede correr paralelo, pero todo lo otro tambi茅n tiene una importancia central鈥. 

Aplauso para el asador 

Otro encadenamiento agroecol贸gico apunta a una novedad: la posibilidad cada vez m谩s cercana para quienes consumen de acceder a carne agroecol贸gica.  En Guamin铆, Jorge Themtham, productor de Treinta de Agosto (a 84 km) y miembro del grupo Suelo Vivo, que integra la RENAMA, cuenta el acuerdo con la UTT (Uni贸n de Trabajadoras y Trabajadores de la Tierra): 鈥淐omenzamos la venta al p煤blico de carne de animales criados a pasto, agroecol贸gicamente en la carnicer铆a de la UTT en Sarand铆. Hace meses ven铆amos conversando, nos hemos reunido, y ya en este fin de noviembre se inaugur贸 esa modalidad. Van a vender al p煤blico y tambi茅n envasar al vac铆o para ofrecer en sus distintos mercados鈥. 驴Diferencia de la carne agroecol贸gica? 鈥淓s mucho m谩s sabrosa, no tiene ese gusto a cerdo, o a chiquero, de la carne de feed lot. Tiene una coloraci贸n m谩s roja y la grasa tiene una tonalidad amarilla. Lo bueno es que se va a vender adem谩s a un precio justo, porque nos evitamos mandar a rematar la hacienda al Mercado de Liniers. Estamos muy entusiasmados, puede representar un cambio grande para la producci贸n y tambi茅n para la gente鈥. En la propia Guamin铆, Norman Brest tiene una remera blanca con un escudo: Asociaci贸n Grassfed Argentina 鈥 Regenerando suelos. 鈥淓s una creaci贸n de hace un par de semanas como entidad sin fines de lucro, para ir encontrando formas de difundir y comercializar la carne criada a pasto, y romper el mito de que la ganader铆a contamina. Los que contaminan el planeta son los feed lots, adem谩s de todo lo que afectan a la salud animal y humana. Y yo me sum茅 con la idea tambi茅n de que la carne de alta calidad tiene que mantener un precio accesible a la gente, y que sepas lo que est谩s comiendo. Ac谩 si hac茅s las cosas bien te dejan m谩s solo que loco malo. Lo que nosotros queremos es revalorizar esta producci贸n, regenerar suelos y que todas las familias tengan acceso a alimentos sanos鈥.   

La l贸gica del presente

Eduardo Galeano dec铆a: 鈥淟a utop铆a est谩 en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos m谩s all谩. 驴Entonces para qu茅 sirve la utop铆a? Para eso, sirve para caminar鈥. 

Tomando esa bella imagen, puede confirmarse que la agroecolog铆a tambi茅n sirve para caminar: llevo varios pares de zapatos gastados en recorrer estos campos incre铆bles durante los 煤ltimos a帽os. 

Pero la agroecolog铆a, al rev茅s que la utop铆a, no es algo que se aleja, sino una realidad pr谩ctica que no solo se acerca sino que est谩 aqu铆, en el presente, en el suelo, en lo que se produce y en lo que (a veces) comemos. Conviene recurrir nuevamente a la creatividad de Fabi谩n Soracio, quien perge帽贸 el concepto del 鈥渕odelo agro-oncol贸gico鈥 pero adem谩s, en este viaje a Guamin铆, me ilustr贸 con otro hallazgo: 鈥淪omos agroecol贸gicos, pero sobre todo somos agro-l贸gicos鈥. 

Otro neologismo inolvidable: la agro-l贸gica, para entender Guamin铆 y cada mil铆metro dedicado a la esta forma de producci贸n. El sentido com煤n como observaci贸n y capacidad de transformaci贸n de la realidad, de suelos y de lugares concretos. La visi贸n agro-l贸gica que calladamente plantea respuesta y propuesta a temas laborales, ambientales, personales, sociales, econ贸micos, territoriales, de salud, 茅ticos, planetarios. 

En el cierre del Mes de la Agroecolog铆a, Guamin铆 recibi贸 entre los visitantes a uno de los pioneros de la actividad, Juan Kiehr, joven clase 1943, quien me plantea su hip贸tesis: 鈥淓sto no es una opci贸n. Es la soluci贸n鈥. 

La agroecolog铆a, en ese caso, ser铆a una noci贸n que no decapita sino que reinstala cabezas y recupera corazones. Parece capaz de desplegar proyectos, deseos y realidades f茅rtiles. Se aleja de una cultura bastante zombi y resignada de pensamiento que tal vez sea, adem谩s de enferma, anacr贸nica. 

Marcelo encadena el argumento en t茅rminos pr谩cticos, cient铆ficos y tambi茅n nutritivos. 鈥淐reo que se est谩 demostrando que se pueden hacer las cosas bien. Le estamos encontrando el agujero al mate鈥.

鈥  De 100 hect谩reas agroecol贸gicas en 2014 pasaron a 5.000 en 2021.   

鈥  Producci贸n de trigo: 2.300 kilos por hect谩rea en los campos agroqu铆micos, 4.800 en los agroecol贸gicos.

鈥  Instalaron un molino, La Clarita, de harina integral agroecol贸gica. Por el 茅xito, se abrieron otros 9 molinos similares en la zona, convertida en polo harinero. Los productores ganan entre 5 y 10 veces m谩s que vendiendo a molinos convencionales. 

鈥  Horticultura: en 2019 hab铆a menos de 10 toneladas de alimentos cultivados en la regi贸n. En 2021 se han organizado 10 productores que llegan a 300 toneladas (3.000% m谩s) en 13 hect谩reas, que pronto ser谩n 20. Ya pueden abastecer al 25 o 30% de la demanda de verduras en Guamin铆. 

鈥  Con productores de la zona y de Treinta de Agosto, se lanza la venta de carne de animales criados a pasto, en contacto con la UTT que as铆 inaugur贸 su primera carnicer铆a agroecol贸gica. 




Fuente: Lavaca.org