October 13, 2021
De parte de Amor Y Rabia
393 puntos de vista


Extraido de Nacionalismo y Cultura, C谩p. IX: 芦Las ideas liberales en Europa y en Am茅rica禄

En Am茅rica las ideas del radicalismo pol铆tico dominaron largo tiempo a los mejores cerebros y con 茅stos a la opini贸n p煤blica. Todav铆a hoy no han sido olvidadas por completo, aunque la dominaci贸n aplastante y aplastadora del capitalismo y de su econom铆a monopolista socav贸 las viejas tradiciones hasta tal grado que aquellas ideas s贸lo pueden servir de r贸tulo de fachada para aspiraciones bien distintas. Sin embargo, no siempre fue as铆. Hasta un car谩cter de temperamento tan conservador como el de George Washington, a quien Paine hab铆a dedicado la primera parte de sus Derechos del hombre 鈥攍o que no le impidi贸 despu茅s atacar violentamente al primer presidente de los Estados Unidos, cuando crey贸 reconocer que 茅ste entraba por una senda que ten铆a que apartarle de la ruta de la libertad鈥, hasta Washington hizo esta declaraci贸n:

El gobierno no conoce la raz贸n ni la convicci贸n, y por eso no es otra cosa que la violencia. Lo mismo que el fuego, es un servidor peligroso y un amo terrible. No hay que darle nunca ocasi贸n para cometer actos irresponsables.

Thomas Jefferson, que calific贸 el derecho a la rebeli贸n contra un gobierno que ha lesionado la libertad del pueblo, no s贸lo como derecho, sino como deber de todo buen ciudadano, y era de opini贸n que una peque帽a insurrecci贸n de tanto en tanto no puede menos de ser beneficiosa para la salud de un gobierno, resumi贸 su concepci贸n sobre toda la esencia del gobierno en estas lac贸nicas palabras: 芦El mejor gobierno es el que gobierna menos禄. Adversario irreductible de todas las limitaciones pol铆ticas, consideraba Jefferson toda intromisi贸n del Estado en la esfera de la vida personal de los ciudadanos como despotismo y violencia brutal.

Benjam铆n Franklin replic贸 al argumento de que el ciudadano debe sacrificar una parte esencial de su libertad al Estado para procurarse as铆 la seguridad de su persona, con estas palabras tajantes:

El que est谩 dispuesto a abandonar una parte esencial de su libertad para conseguir en cambio una seguridad temporal de su persona, pertenece a los que no merecen ni la libertad ni la seguridad.

Wendell Phillips, el vigoroso combatiente contra la esclavitud de los negros, expres贸 su convicci贸n de que el 芦gobierno es simplemente el refugio del soldado, del hip贸crita y del cura禄. Y manifest贸 en uno de sus discursos:

Tengo una pobre opini贸n de la influencia moral de los gobiernos. Creo con Guizot que es una burda ilusi贸n creer en el poder soberano de una m谩quina pol铆tica. Cuando se oye con qu茅 veneraci贸n habla cierta gente del gobierno, se podr铆a creer que el Congreso es la encarnaci贸n de la ley de la gravitaci贸n universal, que mantiene a los planetas en su ruta.

Abraham Lincoln previno a los americanos para que no confiasen a un gobierno la garant铆a de sus derechos humanos:

Si hay algo en la tierra que un ciudadano no deber铆a confiar a manos extra帽as, es la conservaci贸n y la persistencia de la propia libertad y de las instituciones ligadas a ella.

De Lincoln proceden tambi茅n estas significativas palabras:

Fui siempre de opini贸n que el hombre tiene que ser libre. Pero si hay hombres a quienes la esclavitud parece conveniente, son los que la desean para ellos mismos y los que la quieren imponer a los otros.

Ralph Waldo Emerson expres贸 estas conocidas palabras:

Todo Estado verdadero est谩 corrompido. Los hombres buenos no deben obedecer demasiado a las leyes.

Emerson, el poeta fil贸sofo de Am茅rica, sent铆a sobre todo abierta repugnancia contra el fetichismo de las leyes y sosten铆a que 芦pagamos demasiado caro nuestra desconfianza rec铆proca. El dinero que entregamos para la instituci贸n de tribunales y de prisiones, es un capital malamente invertido禄. Y dec铆a tambi茅n que 芦la ley de la autoconservaci贸n ofrece al hombre m谩s seguridad de lo que podr铆a hacerlo cualquier legislaci贸n禄.

Este esp铆ritu inspiraba toda la literatura pol铆tica de Am茅rica en aquellos tiempos, hasta que apareci贸 el capitalismo moderno, que condujo a nov铆simas condiciones de vida, con sus efectos espiritual y moralmente corruptores, desplazando cada vez m谩s las viejas tradiciones o interpret谩ndolas en su beneficio. Y as铆 como las mismas corrientes de ideas llegaron en Inglaterra a su cima en la Justicia pol铆tica de Godwin, as铆 tambi茅n alcanzaron la m谩s alta perfecci贸n en la acci贸n de hombres como H. D. Thoreau, Josiah Warren, Stephen Pearl Andrews y algunos otros que se atrevieron a dar valerosamente el 煤ltimo paso y dijeron con Thoreau:

Reconozco de todo coraz贸n este principio: el mejor gobierno es el que gobierna menos: s贸lo deseo que se pudiera avanzar m谩s r谩pida y sistem谩ticamente de acuerdo con ese principio. Justamente empleado, ese pensamiento implica todav铆a otro, que apruebo igualmente: el mejor gobierno es, en general, el que no gobierna.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com