January 9, 2022
De parte de La Haine
192 puntos de vista


Los apagones s贸lo en Buenos Aires afectan a m谩s de 218.000 usuarios. La energ铆a no puede estar en manos del capital privado, local o transnacional

La Federaci贸n de Trabajadores y Trabajadoras de la Energ铆a de la Rep煤blica Argentina, (FeTERA), viene planteando desde sus or铆genes la necesidad de recuperar la gesti贸n estatal con participaci贸n popular de las empresas privatizadas.

Sostenemos que para un desarrollo integrado del pa铆s es absolutamente indispensable que una herramienta de car谩cter estrat茅gico, como la energ铆a, no puede estar en manos del capital privado, local o transnacional.

Con el modelo privatizador de las empresas de servicios estrat茅gicos de la d茅cada de 1990 se ven perjudicados los usuarios, los trabajadores y el propio Estado. Transcurridos m谩s de 22 a帽os de concesi贸n de un servicio est谩 muy claro que este no resulta de calidad y se caracteriza por la inestabilidad.

Los vecinos denuncian apagones que llevan d铆as y variaciones en la tensi贸n suministrada afectando los artefactos el茅ctricos del hogar y deteriorando las condiciones de vida en general.

Durante muchos a帽os se han sufrido cortes de car谩cter prolongado e injustificable por razones achacables a la falta de responsabilidad empresarial.

No resulta extra帽o que los extensos y masivos cortes de luz se produzcan en 茅pocas de mayor demanda. La explicaci贸n es que las empresas no invierten en beneficio de los usuarios. Esa falta de inversiones se explica 煤nicamente por la avaricia empresarial, orientada a aumentar la tasa de ganancia a expensas la calidad del servicio el茅ctrico.

El concepto fundamental del modelo privatizador es que la energ铆a es una mercanc铆a y los usuarios son considerados clientes, en t茅rminos capitalistas. Y como tal, esa mercanc铆a est谩 sujeta a la oferta y la demanda, a la capacidad de pagarla de los usuarios.

Pero resulta que el servicio el茅ctrico se entrega como zona geogr谩fica y desprovista de competencia, es decir con un mercado cautivo (usuarios radicados en un barrio o ciudad), muy lejos de la l贸gica de la oferta y la demanda [m谩s bien con l贸gica de monopolio].

Urge cambiar el modelo

La energ铆a NO es una mercanc铆a, sostenemos desde FeTERA; por el contrario, afirmamos que se trata de un derecho humano.

Nadie puede vivir en el mundo moderno sin energ铆a. Es una necesidad b谩sica, un derecho, porque ning煤n hogar puede prescindir de este elemento esencial para estudiar, trabajar, comunicarse, alimentarse o atender su salud. Es la propia vida.

La concepci贸n contraria hoy vigente supone el respaldo a un sistema basado en la consolidaci贸n y extensi贸n de la desigualdad social. Deber铆a estar claro que la energ铆a y los servicios esenciales como el agua y el gas SON derechos humanos porque hacen a la dignidad de las personas.

Todos los usuarios deber铆an tener acceso garantizado a la energ铆a en forma eficiente, sin cortes y con tarifas justas y accesibles de acuerdo a sus ingresos.

Los usuarios deben dejar de ser considerados clientes porque est谩 claro que desde los 90, los servicios p煤blicos en manos privadas han brindado un servicio absolutamente deficiente, de baja calidad y que afecta a millones de personas en forma reiterada, con continuos y prolongados cortes.

En todo este periodo las empresas no han dejado de obtener enormes ganancias a expensas de los usuarios. Beneficios extraordinarios que no han sido reinvertidas en un mejor servicio y que por el contrario fueron generalmente giradas al exterior.

En t茅rminos generales las instalaciones tienen m谩s de 30 a帽os de construidas y las 煤ltimas inversiones importantes fueron realizadas por el Estado.

Las privatizadas fueron beneficiadas de distinta manera en todos los gobiernos, a trav茅s de subsidios o aumentos gigantescos de las tarifas, con el solo objeto de maximizar ganancias.

El Estado se ha convertido en el garante de ganancias. Y cada vez que se subsidiaba o se produc铆an tarifazos nunca se control贸. Y menos se exigi贸 que las privatizadas hicieran las inversiones necesarias para brindar un servicio eficiente y de calidad.

Soberan铆a energ茅tica

Sin cambio de modelo, la energ铆a y los servicios esenciales seguir谩n consider谩ndose una mercanc铆a No se har谩n las inversiones necesarias, la presi贸n de las privatizadas para aumentar las ganancias seguir谩n para obtener tarifazos o m谩s subsidios del estado.

Hay que considerar que los apagones se producen [casualmente…] en el medio de una decisi贸n gubernamental de reducir del 2% al 1% del Producto Bruto Interno los subsidios a las empresas privatizadas, una enormidad que expone al Estado Nacional como reh茅n y garante de las ganancias de las multinacionales.

Desde FeTERA sustentamos la renacionalizaci贸n y socializaci贸n de las empresas de energ铆a. Eso implica el control efectivo de las fuentes de generaci贸n, del transporte y la distribuci贸n el茅ctrica, 煤nica manera de garantizar el derecho a la energ铆a para todos y todas e introducir el debate acerca de para qu茅 y para qui茅n es la energ铆a que se produce.

No se trata solo de gesti贸n estatal, sino de la participaci贸n popular en la toma de decisiones sobre la pol铆tica energ茅tica y la gesti贸n de las empresas.

Hoy la energ铆a est谩 al servicio del extractivismo, la primarizaci贸n de la econom铆a y el saqueo. Todo en beneficio del gran capital concentrado, como forma de apropiaci贸n del excedente econ贸mico socialmente producido.

Desde FeTERA propugnamos un modelo alternativo, donde la energ铆a est茅 al servicio del pueblo y un desarrollo autogestionario que contacte con otros procesos similares en la regi贸n y en el mundo. La industrializaci贸n no subordinada requiere salir del modelo privatizador y desmercantilizar la energ铆a.

Ello supone orientarse hacia otro modelo productivo, 煤nica manera de generar empleo, reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida del pueblo.

Desde la FeTERA sostenemos que, sin soberan铆a energ茅tica, sin desmercantilizaci贸n, se profundizar谩n las desigualdades sociales, la explotaci贸n y el saqueo.

Es tiempo de recuperar para el Estado y el pueblo las empresas concesionadas en el ciclo de ajuste y reestructuraci贸n regresiva consolidado en los noventa del siglo pasado. Es tiempo de soberan铆a energ茅tica, porque la energ铆a no es una mercanc铆a, es un derecho.

Nos comprometemos a luchar por estos objetivos en el nuevo a帽o que se avecina.

* Julio Acosta es secretario general de la FeTERA y secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza de La Pampa
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Fuente: Lahaine.org