April 3, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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Los confinamientos y el cierre de actividades econ贸micas solo generan considerables r茅ditos pol铆ticos para los gobernantes

por Juan Manuel Blanco

2 de marzo de 2021

La mayor铆a de los gobiernos de Occidente abord贸 la actual pandemia de covid-19 aplicando medidas singularmente restrictivas, que carec铆an de precedente en la historia moderna. Centr谩ndose 煤nicamente en el n煤mero de contagios diarios, las autoridades desde帽aron otros problemas y otras enfermedades m谩s graves, sin considerar los enormes costes sanitarios, ps铆quicos, sociales y econ贸micos que tan agresivas medidas ocasionar铆an. Porque los confinamientos, y otro tipo de radicales restricciones, no solo generaron desempleo, pobreza y quiebra de empresas: tambi茅n contribuyeron a agravar la incidencia de otras enfermedades que causan m谩s fallecimientos que la covid-19 y a exacerbar la prevalencia de los trastornos mentales. Para colmo de males, y en contra de la propaganda, los confinamientos apenas habr铆an contribuido a salvar vidas.

Nunca debe despreciarse la letalidad de una pandemia. Aun as铆, la covid-19 no ha sido la principal causa de fallecimiento en 2020, ni siquiera la segunda. Atribuyendo al nuevo coronavirus todo el exceso de mortalidad durante 2020 (un 20% en Espa帽a) y suponiendo que los fallecidos por el resto de enfermedades se mantuvieran estables, la covid-19 habr铆a causado en Espa帽a 16 de cada 100 muertes durante 2020 frente a 24 las enfermedades coronarias y 22 el c谩ncer (tabla 1).

Sin embargo, es improbable que el n煤mero de fallecidos por otras enfermedades se haya mantenido estable pues los confinamientos y las restricciones de movimientos tambi茅n habr铆an generado exceso de mortalidad por enfermedades coronarias, c谩ncer, sobredosis y suicidio, tal como muestran diversos estudios. Y buena parte de este incremento de fallecimientos se prolongar谩 en el futuro cercano.

C脕NCER, CORAZ脫N Y SALUD MENTAL

Todos los datos apuntan a un incremento de la mortalidad presente y futura por c谩ncer debido a las restricciones y al p谩nico causado por las alarmantes noticias. Durante el primer confinamiento en el Reino Unido (marzo a mayo de 2020), tres millones de personas aplazaron sus pruebas tumorales, una demora que convirti贸 muchos c谩nceres curables en incurables, seg煤n se帽alan P. Jenkins, K. Sikora y P. Dolan en 鈥渓ife-Years and lockdowns: estimating the effects on Covid-19 and cancer outcomes鈥. Los autores estiman que un retraso de seis meses en el diagn贸stico incrementa la mortalidad en 9.280 personas, con una p茅rdida total de 173.540 a帽os de vida.

Tambi茅n habr铆a aumentado la mortalidad por enfermedades cardiovasculares por la considerable reducci贸n de consultas, admisiones, diagn贸sticos y rehabilitaciones cardiacas y por la gran dificultad para realizar ejercicio f铆sico y llevar una vida saludable. En 鈥減lace and causes of acute cardiovascular mortality during Covid-19鈥, Jianhua Wu y sus coautores concluyen que, durante la pandemia, las muertes por enfermedades coronarias (sin relaci贸n con el coronavirus) se incrementaron un 8% en EEUU, respecto a su nivel habitual.

Pero los efectos m谩s demoledores, y ocultos, se encuentran en el 谩mbito de la salud mental. Los confinamientos y las restricciones han ralentizado los servicios y tratamientos psiqui谩tricos, por ser considerados no esenciales, mientras el deterioro ps铆quico causado por los encierros, la incertidumbre, el desempleo, la p茅rdida de ingresos, la sensaci贸n de soledad o aislamiento incrementaba exponencialmente la poblaci贸n necesitada de estos servicios, con especial incidencia en los j贸venes. Esta tendencia se desbordar谩 previsiblemente en el futuro, aumentando desgraciadamente el n煤mero de suicidios.

En 鈥渢he implications of COVID-19 for mental health and substance use鈥, N. Panchal y otros, destacan el gigantesco crecimiento del n煤mero de personas que sufre ansiedad o depresi贸n en EEUU (Tabla 2). El deterioro mental durante los confinamientos fue mucho m谩s intenso entre las personas de ingresos m谩s bajos, aquellas que recibieron de manera desproporcionada el impacto de las prohibiciones (Tabla 3). No es lo mismo permanecer encerrado en una gran mansi贸n con posibilidad de teletrabajo que en un min煤sculo y oscuro cuarto, sin perspectivas de encontrar empleo. Por su parte, las muertes por sobredosis experimentaron un notable repunte a partir de abril de 2020, coincidiendo con el inicio de los confinamientos en los Estados Unidos.

驴REDUCEN LOS CONFINAMIENTOS LAS MUERTES POR CORONAVIRUS?

Aun infligiendo tan enormes costes a la sociedad, estas draconianas medidas aun podr铆an justificarse si contribuyeran a salvar muchas vidas. Pero no es as铆.

En 鈥渇our stylized facts about Covid-19鈥, A. Atkenson y sus colaboradores muestran que la trayectoria de la curva de contagios sigue un patr贸n bastante homog茅neo y universal, con independencia de la intensidad de las medidas restrictivas. As铆, al contrario de lo que predicen ciertos modelos matem谩ticos, el ascenso de los contagios alcanza un pico y una fase de descenso al cabo de un tiempo, tanto si el pa铆s aplica prohibiciones draconianas como si se limita a medidas laxas. Seg煤n estos autores, la curva de contagios no muestra nunca una tendencia explosiva porque los seres humanos modifican voluntariamente su conducta para reducir la exposici贸n. O porque ciertas causas naturales, todav铆a poco conocidas, conducen a que la enfermedad se manifieste a trav茅s de olas, que surgen y remiten de manera espont谩nea, como ocurre con la gripe estacional.

En 鈥渁ssessing mandatory stay-at-home and business closure effects鈥 E. Bendavid y otros concluyen que las intervenciones laxas, aquellas con un fuerte componente de voluntariedad y recomendaci贸n, contribuyen significativamente a la reducci贸n de los contagios mientras que, a partir de ese umbral, medidas adicionales mucho m谩s restrictivas (confinamientos, bloqueos, toques de queda o cierre de actividades econ贸micas) no aportan reducci贸n alguna de contagios o muertes e, incluso, podr铆an generar el efecto contrario.

As铆, en la fase de aceleraci贸n de los contagios, muchos gobiernos aplican medidas draconianas. Si no funcionan, introducen otras nuevas, en un ejercicio de imaginaci贸n inconcebible hace tan solo un a帽o. Pasado un tiempo, los contagios van remitiendo y la opini贸n p煤blica tiende a establecer una relaci贸n causa-efecto que no es cierta pues los contagios habr铆an disminuido de cualquier modo. En ese contexto, los confinamientos y el cierre de actividades econ贸micas solo generan considerables r茅ditos pol铆ticos para los gobernantes: no s贸lo sirven de coartada para impedir ser culpados de las muertes, tambi茅n les permite atribuirse el m茅rito de salvar a la poblaci贸n de una enfermedad.

LAS MEDIDAS RADICALES, DESCARTADAS

En el pasado, los expertos en salud consideraban prioritario que la sociedad continuara funcionando con la mayor normalidad posible durante una pandemia con el fin de evitar un desgarro del tejido social que agravase todav铆a m谩s los problemas. Estaban convencidos de que las medidas m谩s eficaces eran aquellas que toman los ciudadanos de buena voluntad tras recibir informaci贸n objetiva. Las medidas radicales, como las actuales, quedaban completamente descartadas por considerarse muy peligrosas: el remedio pod铆a ser mucho peor que la enfermedad.

Pero el mundo pareci贸 enloquecer en marzo de 2020 y, siguiendo la estela de China, se inici贸 en Occidente un devastador experimento que causar谩 da帽os sociales, pol铆ticos y econ贸micos especialmente graves y duraderos. Destruir谩 parte de los peque帽os negocios, restando competencia a las grandes empresas. Empobrecer谩 a quienes no dispongan de recursos o posibilidad de adaptar su trabajo a las nuevas tecnolog铆as, asignando la carga de desempleo, pobreza y miseria sobre los m谩s d茅biles. Y, de forma irreversible, incrementar谩 considerablemente el porcentaje de poblaci贸n dependiente del Estado: de la voluntad de los pol铆ticos. En esta encrucijada, no s贸lo es la salud f铆sica y mental lo que est谩 en juego. Tambi茅n el propio tejido social, el sustento de muchas familias y, sobre todo, los derechos y libertades de los ciudadanos. 




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com