October 27, 2021
De parte de Terraindomite
362 puntos de vista


Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Italia y por lo menos una docena de pa铆ses tradicionalmente democr谩ticos est谩n terminando de instalar un sistema de pasaportes sanitarios que, a todas luces, ser谩 incluso m谩s dist贸pico y autoritario que el sistema chino de 鈥渃r茅ditos sociales鈥. Todo esto de la mano de decretos ejecutivos facilitados por un estado de emergencia que no tiene cu谩ndo acabar.

Este nuevo sistema de control digital determinar谩 鈥揺n funci贸n de nuestra obediencia a las autoridades鈥 qui茅nes podr谩n continuar viviendo tal como lo hacemos hasta el momento: decidir谩 qui茅n podr谩 trabajar, viajar, comprar, obtener cr茅ditos bancarios, realizar tr谩mites legales y hasta tomarse un caf茅 o ir al cine.

Debido al car谩cter sanitario de la emergencia que viene facilitando esta y muchas otras imposiciones (muchas de ellas completamente arbitrarias), si usted decide no inocularse de manera recurrente 鈥損ues la protecci贸n de las vacunas experimentales de ARN mensajero contra el Covid-19 desaparece luego de unos meses de la inyecci贸n鈥 su pasaporte o 鈥減ase Covid鈥 ser谩 revocado. Si rechaza este r茅gimen de inoculaci贸n peri贸dica de vacunas y refuerzos (鈥渂oosters鈥), usted ser谩 considerado un peligroso foco infeccioso 隆a pesar de que ya sabemos que las vacunas no detienen el contagio ni la infecci贸n!

Tambi茅n sabemos que quienes ya han padecido el Covid-19 tienen una mejor inmunidad 鈥搚 de m谩s larga duraci贸n鈥 que la procurada por cualquier vacuna. Extra帽amente y a pesar del supuesto inter茅s en la salud p煤blica, el nuevo aparato de vigilancia sanitaria y sus dise帽adores no parecen interesados en ning煤n tipo de inmunidad natural. Simplemente hay que vacunarse y ya, a la bruta. Tampoco parece importar el riesgo de hospitalizaci贸n debido al virus, que en j贸venes y ni帽os es desechable. La vacuna experimental 鈥搎ue viene produciendo m谩s efectos secundarios y muertes que cualquier otra en la historia, como puede observarse en el sistema VAERS鈥 se ha presentado como soluci贸n 煤nica y universal para toda la humanidad, sin atender a ning煤n tipo de diferencia.

El pasado 7 de octubre, el fil贸sofo italiano Giorgio Agamben 鈥搎ue tambi茅n viene haciendo de Casandra en el 煤ltimo a帽o y medio sin encontrar o铆dos鈥 plante贸 la cuesti贸n as铆 ante la Comisi贸n de Asuntos Constitucionales del senado italiano:

鈥淪abemos que el Gobierno, gracias a un decreto, se exime de cualquier responsabilidad por los da帽os que ocasiona la vacuna鈥 que no ha terminado su fase de prueba. Y, sin embargo, al mismo tiempo intenta obligar a los ciudadanos a vacunarse por cualquier medio, excluy茅ndolos, de lo contrario, de la vida social y ahora鈥 priv谩ndolos incluso de la oportunidad de trabajar. 驴Es posible imaginar una situaci贸n jur铆dica y moral m谩s anormal? 驴c贸mo puede el Estado acusar de irresponsabilidad a quienes deciden no vacunarse, cuando el mismo Estado es el primero en declinar formalmente cualquier responsabilidad por las posibles consecuencias graves de la vacuna?鈥 (The Unconditional Blog, 10/10/21, traducido del italiano con el traductor de Google).

Mencionamos el car谩cter recurrente de las vacunaciones que se nos exigen. En Israel, por ejemplo, quienes tienen solamente dos dosis de la vacuna contra el Covid-19 ya no son considerados vacunados para efectos de su 鈥減ase Covid鈥. Ahora, solo los que tienen ambas dosis y un 鈥渂ooster鈥 son libres de moverse y hacer su vida con normalidad. Debido a los constantes rebrotes pand茅micos 鈥揳 pesar del 鈥溍﹛ito鈥 del proceso masivo de vacunaci贸n鈥, el gobierno israel铆 ya est谩 considerando la obligatoriedad de un segundo refuerzo.

Y para los que objetar铆an que vacunarse nos salvar谩 de acabar en la UCI, los invitamos a usar las calculadoras de riesgo de Covid que se encuentra en las p谩ginas web de la Universidad de Harvard o de la Johns Hopkins, en las que uno puede ingresar su edad y otros datos y enterarse del riesgo que corre de acabar en el hospital (sin vacunarse). El riesgo de quien escribe es de 0.03%. A menos que sufra de serias comorbilidades o uno sea un adulto (muy) mayor, las probabilidades siguen siendo entre m铆nimas e irrisorias. Pero usemos la l贸gica con respecto a la obligatoriedad (no oficial, sino mediante variadas formas de coacci贸n) de la vacuna: si la transmisi贸n e infecci贸n igual ocurren en los vacunados, pero estos, como se se帽ala, se ahorran el riesgo de acabar en un hospital, 驴qu茅 beneficio obtienen de tener vacunado al resto? 驴o estar谩n pensando en no recargar el gasto p煤blico? Eso ser铆a una discriminaci贸n absurda, pues en ese caso deber铆amos estar quej谩ndonos por todos aquellos que son atendidos debido a sus vicios, adicciones, descuidos u objeciones, quienes jam谩s en la historia han dejado de atenderse. La idea de que deber铆amos vacunarnos 鈥減or los dem谩s鈥 tambi茅n resulta aberrante y carece totalmente de 茅tica. Imag铆nese ir al m茅dico y salir con una larga receta de medicamentos y terapias 隆en beneficio de terceros!

Tecnofeudalismo

Por supuesto que este asunto excede claramente lo sanitario, pues los planes para instalar un sistema de identificaci贸n global 鈥揹e caracter铆sticas chinas鈥 son anteriores a la pandemia y no est谩n directamente relacionados con la salud de nadie. Como se帽ala un documento del Foro Econ贸mico Mundial de Davos de 2018, 鈥淚dentidad en un mundo digital鈥 (el t铆tulo y la cita han sido traducidos del ingl茅s):

鈥溾omo las tecnolog铆as digitales de la Cuarta Revoluci贸n Industrial avanzan, nuestra identidad es cada vez m谩s digital. Esta identidad digital determina a qu茅 productos, servicios e informaci贸n podemos acceder o, por el contrario, lo que se nos cierra鈥.

Este sistema de control, que informar谩 a las autoridades sobre su obediencia con respecto los dict谩menes de la tecnocracia globalizada, definir谩 su condici贸n de ciudadano o, en su defecto, de paria y apestado social. Como el documento del elitista foro de Davos explica inmediatamente debajo de su t铆tulo, referido arriba, nos encontramos ante 鈥渦n nuevo cap铆tulo en el contrato social鈥. La magnitud de este cambio de paradigma no podr铆a ser exagerado. Tampoco hay que dejarse enga帽ar por el lenguaje filantr贸pico y en apariencia bienintencionado del documento citado 鈥搚 del lenguaje corporativo en general鈥: si usted no forma parte de la discusi贸n y el asunto no se somete al proceso democr谩tico, puede estar seguro de que se encuentra ante un modelo autoritario y vertical.

Nos encontramos ante el tecnofeudalismo en ciernes. A menos que deseemos fervientemente este 鈥渕undo feliz鈥 planteado por Davos 鈥搎ue augura un 2030 en el que 鈥渘o poseo nada, pero la vida nunca fue mejor鈥濃, es hora de despertar y empezar a oler el excremento. Los 鈥渓iberales鈥 que escriben opini贸n para El Comercio no le informar谩n al respecto, no solo no est谩n al tanto de nada, sino que son conservadores y reaccionarios que han encontrado en un falso liberalismo la mejor forma de servir a Don Dinero; les va a encantar vernos a todos bien identificados y controlados antes de que se termine de derrumbar el orden neoliberal que los ha enriquecido. La centroizquierda neoliberal del diario La Rep煤blica tampoco nos ayudar谩. Solo hace unos d铆as, este 煤ltimo informaba de las multitudinarias protestas en Italia 鈥揷ontra la imposici贸n del pasaporte sanitario鈥 como protestas de 鈥渁ntivacunas鈥 y de la derecha radical.

Volviendo al foro de Davos, debemos asegurarle al lector que sus integrantes detestan la democracia. Como explica el documental 鈥淭he New Corporation鈥, en 2005 se dio un notorio cambio en el discurso corporativo y empez贸 a tramarse eso del capitalismo de 鈥渟takeholders鈥, es decir, se pasaba de uno orientado al due帽o de la empresa, el 鈥渟hareholder鈥 (accionista), a uno que considera o toma en cuenta a m谩s partes interesadas (todos aquellos que tienen un 鈥渟take鈥 o inter茅s en el asunto).

La gran corporatocracia globalizada 鈥揷omo confirma tambi茅n la intelectual canadiense Naomi Klein鈥 viene intentando remozar su fachada asegur谩ndole al mundo que est谩 buscando una 鈥渕ejor forma de capitalismo鈥, pues ahora entiende lo que el mundo necesita. 鈥淪i Davos no estuviera buscando 鈥榰na mejor forma de capitalismo鈥 para resolver las cada vez m谩s graves crisis que el mismo Davos ha profundizado sistem谩ticamente, no ser铆a Davos鈥, dice Klein (The Intercept, 08/12/20).

Como resultado, tenemos a los CEO de las m谩s importantes petroleras hablando de un 鈥渇uturo verde鈥 鈥搇iderado por ellos y sus fundaciones 鈥渇ilantr贸picas鈥濃, pero entre discurso y discurso, sus plantas criminalmente desreguladas siguen vertiendo aceite en nuestros mares y matando a sus propios trabajadores en terribles accidentes evitables, como sucedi贸 con Deepwater Horizon en 2010, por citar un desastre entre varias docenas.

En 2009, la hoy idolatrada Pfizer acord贸 pagar m谩s de 2 mil millones de d贸lares al fisco estadounidense por publicidad fraudulenta 鈥搇a multa m谩s grande de la historia en ese rubro鈥; adem谩s, es una compa帽铆a que, m谩s all谩 de lo que pueda decir como parte de sus hip贸critas relaciones p煤blicas, recientemente quiso obligar a varios pa铆ses, como Argentina y Brasil, a poner parte de sus activos soberanos (隆incluyendo bases militares y embajadas!) como colateral para cubrir el costo que pudiera derivarse de futuras demandas por da帽os ocasionados por sus vacunas. No merece ning煤n tipo de cr茅dito, pero sus declaraciones y 鈥渞esultados de estudios鈥 son transmitidos diariamente y dados por ciertos de manera autom谩tica por la prensa mainstream, financiada y alineada por su publicidad.

Ensanchar el espectro

Desde que empez贸 la pandemia, los medios de comunicaci贸n masiva 鈥搃ncluidas las redes sociales鈥 han sido un veh铆culo para la censura de todo debate cient铆fico relacionado a las medidas dictadas para combatirla. Los cient铆ficos y m茅dicos en contra de esas medidas se cuentan por decenas de miles, 驴lo sab铆a? Por supuesto que no: sus justas, racionales e informadas objeciones son censuradas y descalificadas por un sistema bien engrasado de medios de comunicaci贸n que no se dedican a otra cosa que a la propaganda.

Lejos de producir o promover el debate de ideas, la gran prensa, Facebook, YouTube y el resto de gigantes de las redes sociales han conducido a las masas por ciertos caminos predeterminados por las 茅lites ya se帽aladas y sus bien pagados expertos, siempre de la mano del miedo, el amedrentamiento, la verg眉enza, la manipulaci贸n y el lisonjeo vac铆o dirigido al obediente 鈥搎ue 鈥渃ree鈥 en la ciencia鈥.

La l贸gica detr谩s de la propaganda vertida por la gran prensa, los gobiernos m谩s poderosos del mundo occidental y varias entidades no gubernamentales 鈥搕odos ellos de propiedad del 0.1% o capturados por este鈥 es la siguiente: el ciudadano de a pie es demasiado tonto, demasiado idiota como para determinar qu茅 es lo mejor para su salud y bienestar, de manera que quienes ostentan el poder deben decidirlo todo, de manera paternalista, para luego coaccionarnos con colosales campa帽as de propaganda como la experimentada durante los 煤ltimos 22 meses. Muchos periodistas est谩n totalmente de acuerdo con esta visi贸n de una sociedad idiota e infantil y colaboran con el miedo masivo, mientras que otros 鈥搇a mayor铆a鈥 est谩n en la Luna.

Estamos ante nuevas formas de control de la sociedad contempor谩nea 鈥揳l borde de la imposici贸n de esta idea cuasi religiosa de la 鈥淐uarta Revoluci贸n Industrial鈥濃. Este control a trav茅s de la vigilancia y el espionaje a gran escala se aceler贸 de manera pasmosa en 2001 tras el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. La pandemia de Covid-19 est谩 siendo instrumentalizada para terminar de instalar una distop铆a que ya hab铆a sido advertida por intelectuales visionarios a mediados del siglo XX como George Orwell o Aldous Huxley. El primero fue claro al se帽alar que, si queremos imaginar el futuro de la humanidad, 鈥渋maginemos una bota sobre un rostro humano, para siempre鈥. No importa si eso suena horrible: lo importante es si es cierto o no. Debemos reconocer que, instintivamente, preferimos vivir en cualquier fantas铆a colectiva 鈥揵uscando seguridad y refugio en el grupo grande鈥, antes que buscar la realidad factual, un esfuerzo casi siempre solitario. Ese es el gran problema.

Como ense帽aron otros dos sabios del siglo XX, Noam Chomsky y Edward Herman, la prensa corporativa reduce el espectro de opini贸n a lo que sus due帽os y otros intereses de 茅lite consideran 鈥渁ceptable鈥, y luego promueve cierto debate 鈥揹entro de esos angostos m谩rgenes鈥, de manera que parezca que hay pluralidad y libertad de expresi贸n.

Daniel Espinosa Winder 




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org