August 4, 2021
De parte de Terraindomite
239 puntos de vista


Catedr√°tica de Procesos Diagn√≥sticos Cl√≠nicos y profesora jubilada de Bioqu√≠mica, Inmunolog√≠a y T√©cnicas Instrumentales de An√°lisis, adem√°s de Home√≥pata y Terapeuta Gestal, la doctora M¬™ Jos√© Mart√≠nez Albarrac√≠n lleva m√°s de un a√Īo investigando en profundidad la verdad sobre el supuesto coronavirus bautizado como SARS-CoV-2 que se ha ‚Äúexpandido por todo el planeta infectando a millones de personas y llevado a la muerte a cientos de miles‚ÄĚ. No duda de que los enfermos diagnosticados como afectos de Covid-19 sean reales pero niega que se trate de una enfermedad infecciosa y afirma que ni las medidas que se han adoptado, ni las PCR que se usan para su diagn√≥stico, ni las vacunas tienen sentido; es m√°s, asevera que √©stas son no solo ineficaces sino peligrosas. Pertenece a la veintena de m√©dicos (tanto convencionales como naturales) e investigadores que pusieron en marcha el llamado Proyecto Covid-20 que acaba de dar a conocer un demoledor y riguroso informe en el que se explica que buena parte de los casos graves atribuidos al coronavirus tienen en realidad origen t√≥xico. Ha colaborado asimismo en el informe sobre los peligros de las vacunas para la Covid-19.

Es llamativo que la inmensa mayor√≠a de la sociedad siga a√ļn creyendo que la Covid-19 es una enfermedad infecciosa provocada por un presunto coronavirus bautizado como SARS-CoV-2. No hay al parecer manera de que la gente comprenda que esa tesis tiene la misma verosimilitud que la creencia de que un virus llamado VIH es el causante de una enfermedad llamada SIDA. Hay muchas similitudes entre ambos casos. El SIDA es un ‚Äús√≠ndrome‚ÄĚ y la Covid-19 tambi√©n. Y eso significa que no se puede determinar la causa precisa de su patogenia. Solo que en el caso actual la diversidad sintom√°tica de los presuntos infectados es tan impresionante ‚Äďva desde asintom√°ticos hasta casos mortales o persistentes con secuelas de autoinmunidad- que es imposible que pueda ocasionarlos un solo agente y, menos a√ļn, un virus. No entiendo pues c√≥mo los vir√≥logos y los m√©dicos lo aceptan.

Seg√ļn el el conocido bi√≥logo alem√°n Stefan Lanka, el supuesto SARS-CoV-2 no se ha aislado y adem√°s no ser√≠a la causa de la pandemia que dicen nos asola pero es que, adem√°s, Lanka cuestiona toda la Virolog√≠a ya que afirma que no existe ning√ļn virus pat√≥geno. En cambio el profesor M√°ximo Sand√≠n, de cuyos trabajos nos hemos hecho eco igualmente, s√≠ cree en su existencia, en su potencial infeccioso y es de los que piensa que se trata de una quimera, de un virus fabricado en laboratorio. Me parecen muy interesantes los postulados del Dr. Stefan Lanka y en lo fundamental estoy de acuerdo con √©l pero respecto a las enfermedades transmisibles me parece importante distinguir entre el mensaje, el mensajero y el receptor del mensaje. En el √°mbito biol√≥gico un mensaje es informaci√≥n inteligible, el receptor cualquier organismo que entra en resonancia o sinton√≠a vibratoria con √©l y el mensajero el soporte por el que se transmite y puede ser de muy diverso tipo, incluido material gen√©tico. El problema es que la Biolog√≠a convencional academicista hace al mensajero responsable -o culpable- del mensaje. En cuanto a la opini√≥n del Dr. M√°ximo Sand√≠n -y de la Dra. Mae-Wan Ho- me parece relevante destacar la toxicidad a que sin duda da lugar manipular la informaci√≥n gen√©tica. Es el caso de la elaboraci√≥n en laboratorio de quimeras vacunales y de cualquier tipo de organismo gen√©ticamente modificado (OGM). Y me gustar√≠a destacar en ese sentido la opini√≥n de Piotr Garaiev y Vladimir Poponin sobre la toxicidad gen√©tica inducida por la descontextualizaci√≥n de los textos gen√©ticos al utilizar por ejemplo el sistema CRISPR.

Se llama ‚Äúsinton√≠a vibratoria‚ÄĚ a que todo organismo viviente emite mensajes energ√©ticos de distinto tipo mediante frecuencias vibratorias (fot√≥nicas, electromagn√©ticas, escalares‚Ķ) que cuando se encuentran con otras que vibran en la misma frecuencia se ‚Äúarmonizan‚ÄĚ, es decir, entran en armon√≠a, en resonancia. Cuando el mensaje que emite por ejemplo un organismo humano en estado de inflamaci√≥n aguda resuena en otro organismo humano porque las condiciones de ambos cuerpos son similares (gen√©tica similar y/o epigen√©tica similar: ambiente, alimentaci√≥n, estr√©s, conflicto biol√≥gico, etc.) se repite la vibraci√≥n y de esta manera se puede ocasionar un estado inflamatorio en las condiciones m√°s o menos similares que pueda reproducir el receptor (esta hip√≥tesis supone que el ADN tiene funci√≥n energ√©tico-vibratoria y puede comportarse como un resonador). La transmisi√≥n puede producirse por diferentes v√≠as -en algunos casos con mero soporte vibracional- pero una de ellas es apoy√°ndose en las mol√©culas que codifican informaci√≥n gen√©tica (ADN y ARN) e incluso p√©ptidos. Esta resonancia espec√≠fica -propia de una especie biol√≥gica- tiene la funci√≥n de mantener el equilibrio gen√©tico de una poblaci√≥n determinada en unas condiciones determinadas.

Garaiev y Vladimir Poponin son biof√≠sicos rusos que estudiaron la relaci√≥n del ADN con la energ√≠a vibratoria. Sobre Poponin lo m√°s conocido es su experimento del llamado ¬ęADN fantasma¬Ľ que consiste, de forma muy resumida, en la capacidad del ADN para crear un campo -llamado /Campo Nuevo/‚Äď que organiza los fotones que hay distribuidos al azar y, por tanto, interacciona con la energ√≠a de la luz. En cuanto a Garaiev [muerto en misteriosas circunstancias hace unos meses, tras anunciar que ten√≠a pruebas de que el SARS-Cov‚āā era una quimera de laboratorio y que pod√≠a eliminarse mediante ondas de luz] es un cient√≠fico fascinante y uno de los principales impulsores del instituto Linguistc Wave Genetics que estudia la gen√©tica basada en ondas. Seg√ļn este investigador el aparato gen√©tico de los organismos vivos en la Tierra no solo opera a nivel material o f√≠sico sino tambi√©n mediante ondas y campos por lo que es capaz de transferir informaci√≥n gen√©tica a trav√©s de ondas electromagn√©ticas y ac√ļsticas. El genoma de los organismos superiores funciona pues como una bio-computadora que utiliza campos s√≥nicos y electromagn√©ticos como medio de intercambio de informaci√≥n y datos regulatorios estrat√©gicos entre c√©lulas, tejidos y √≥rganos del biosistema. Cabe se√Īalar que el enfoque principal de la teor√≠a del genoma de ondas est√° en el 98% del ADN no codificante de prote√≠nas que, de manera absurda, se denomin√≥ ‚ÄúADN basura‚ÄĚ cuando en realidad es la estructura ¬ęintelectual¬Ľ clave de todas las c√©lulas de un organismo, incluido el cerebro. Es esa parte de los cromosomas la que opera en la onda, en el nivel ¬ęideal¬Ľ (campo fino). El componente ideal -que puede llamarse supergen√©tico continuo- es un holograma, formaci√≥n vital estrat√©gica que asegura el desarrollo y la vida de los seres humanos, animales y plantas.

La t√©cnica CRISPR -que se basa en manipular el ADN haciendo cortes para un simple ‚Äúcopia y pega‚ÄĚ- y la fabricaci√≥n de vacunas quim√©ricas altera el ¬ętexto¬Ľ y el ¬ęcontexto¬Ľ de la misma forma que un disco da√Īado altera la transmisi√≥n del mensaje codificado en √©l. Pues bien, las quimeras -organismos o constructos de informaci√≥n gen√©tica de varias especies diferentes como dicen que es el SARS-CoV-2 y las vacunas para combatirlo quiz√°s puedan transportar informaci√≥n a las c√©lulas de esas y otras especies pero resultan t√≥xicas porque act√ļan en un contexto desnaturalizado. Y en ese sentido la prote√≠na espiga (o prote√≠na S) de las vacunas es gen√©ticamente t√≥xica.

La Covid-19, por tanto, no es una enfermedad sino un s√≠ndrome. En un sentido nosol√≥gico ni es una enfermedad ni la produce un coronavirus. Ni siquiera el hecho de que pueda estar desencadenada por un proceso infeccioso asociado a un coronavirus, a otros virus o incluso a hongos y bacterias -como se est√° comprobando actualmente en cl√≠nica- implica que haya relaci√≥n causal. El proceso inflamatorio que puede iniciar la informaci√≥n transmitida por lo que llamamos ¬ęvirus¬Ľ o la disbiosis que supone una infecci√≥n f√ļngica o bacteriana da lugar en el organismo a una reacci√≥n inflamatoria que tiene la funci√≥n de recuperar el mejor equilibrio fisiol√≥gico posible en las condiciones actuales. El hecho de que la inflamaci√≥n se descontrole y sea muy agresiva -incluso mortal- supone que el organismo no ha sido capaz de recuperar el equilibrio debido a las malas condiciones previas en que se encontraba o a la toxicidad del estresor.

El problema es que bajo la etiqueta Covid-19 se incluyen situaciones, dolencias, s√≠ntomas y cuadros cl√≠nicos muy diferentes. Se est√° considerando ¬ęcaso Covid¬Ľ cualquier cuadro cl√≠nico -e incluso no cl√≠nico ya que se habla de ¬ęenfermos asintom√°ticos¬Ľ- que tenga toda persona que da positivo a una PCR. Se est√° hasta incluyendo -al menos como caso ¬ęsospechoso de Covid¬Ľ- cualquier proceso respiratorio o digestivo disfuncional. Por eso si da negativo se repite y repite una y otra vez el test hasta que de positivo aunque otras veces lo que se encuentran son bacterias pat√≥genas resistentes. Podr√≠a decirse entonces que la mayor√≠a de las personas que se han diagnosticado como ‚Äúcasos Covid‚ÄĚ padec√≠an simplemente una gripe com√ļn o afecciones respiratorias debidas a otras causas -por ejemplo a causa de la contaminaci√≥n ambiental- pero que hay una minor√≠a que s√≠ se caracteriza por padecer fuertes reacciones inflamatorias y tromboembolismos. Y a quienes los sufren les llamo ¬ęcasos de Covid grave¬Ľ. Y es que en esta supuesta pandemia est√° ocurriendo algo inaudito en cl√≠nica: que el diagn√≥stico principal se haga en base a un test. Solo que la falta de rigor de la PCR es tal que cualquier gripe se considera ¬ęcaso Covid¬Ľ como demuestra el hecho de que la gripe haya ¬ędesaparecido¬Ľ oficialmente en todo el mundo. La gripe y los catarros estacionales. La inmensa mayor√≠a de aquellos a los que se ha diagnosticado como ¬ęcaso Covid¬Ľ son solo personas con catarro o gripe. Ahora bien, hay otras que sufren un cuadro cl√≠nico grave y es a las que consideramos casos aut√©nticos. Y para diferenciarlos les llamamos casos de ‚ÄúCovid grave‚ÄĚ. Y ese cuadro No lo produce realmente el SARS-CoV-2.

En los √ļltimos a√Īos se ha comprobado que el n√ļmero de neumon√≠as inflamatorias ha aumentado mucho. Pasa sobre todo desde que se introdujo en la vacuna de la gripe estacional el ant√≠geno H1N1 pand√©mico, el del virus de la gripe A que llev√≥ en 2009 a la OMS a declarar otra falsa pandemia. Se trata de un ant√≠geno generado artificialmente y, por ello, bastante t√≥xico (1).

Durante el invierno/primavera de 2019-2020 hubo un aumento importante de s√≠ndromes inflamatorios con neumon√≠a at√≠pica y tendencia a la trombosis que se consider√≥ ¬ęla primera ola Covid¬Ľ. Y fue eso, sumado a la campa√Īa de terror informativo y a las declaraciones de la OMS, lo que dio lugar al elevado pico de mortalidad que refleja la estad√≠stica MoMo (sistema de vigilancia de la mortalidad diaria por todas las causas). Ahora bien, ¬Ņcu√°ntas de esas muertes se debieron realmente a la ¬ęCovid grave¬Ľ, cu√°ntas se le adjudicaron por dar positivo a una PCR y cu√°ntas porque a las personas se las dej√≥ sin tratamiento terap√©utico? Yo tengo claro que la gravedad y la mortalidad est√°n muy relacionadas con la campa√Īa previa de vacunaci√≥n antigripal (2)

Es importante distinguir entre la fisiopatología de la /Covid-19 y su patogenia, es decir, entre la descripción de cómo se alteran las funciones del enfermo grave y la forma en que la causa o causas producen esa alteración.

La fisiopatolog√≠a del S√≠ndrome Covid Grave consiste esencialmente en un cuadro inflamatorio intenso con desregulaci√≥n inmune hacia lo que se llama perfil TH2 y afectaci√≥n predominantemente vascular con endotelitis y tendencia a las trombosis. La endotelitis (inflamaci√≥n del endotelio formado por las c√©lulas epiteliales que recubren el interior de los vasos sangu√≠neos) es particularmente importante porque dificulta la circulaci√≥n sangu√≠nea favoreciendo la trombosis y la formaci√≥n de NETs. Afecta a todo el organismo pero especialmente a las zonas que, como el pulm√≥n, tienen un delicado √°rbol vascular y necesitan mucho aporte de sangre. El da√Īo a los vasos favorece tambi√©n la neoformaci√≥n vascular aberrante y la fibrosis pulmonar en un intento desesperado del organismo de recuperar el equilibrio circulatorio. Esto explicar√≠a las secuelas respiratorias ¬ępost-covid¬Ľ.

No estamos ante una enfermedad infecciosa sino ante un problema autoinmune por da√Īo a las mitocondrias. El problema autoinmune es obvio puesto que el cuadro inflamatorio de la ¬ęCovid grave¬Ľ se corresponde muy bien con un s√≠ndrome hemofagoc√≠tico (proceso caracterizado por la proliferaci√≥n y activaci√≥n an√≥mala de macr√≥fagos y linfocitos inflamatorios) y a mi juicio los s√≠ndromes hemofagoc√≠ticos son caracter√≠sticos de procesos t√≥xicos o degenerativos del llamado sistema inmune. Hasta ahora se hab√≠an observado principalmente en ni√Īos, a veces despu√©s de determinadas vacunaciones, por lo que habr√≠a que estudiar la posibilidad de que sean ocasionados por desregulaci√≥n de los gammaretrovirus end√≥genos.

Cu√°l ser√≠a la causa de esa desregulaci√≥n y c√≥mo y por qu√© se producir√≠a: Todas las vacunas v√≠ricas para humanos, porque est√°n cultivadas en c√©lulas embrionarias de otras especies animales que contienen sus propios virus, entendidos √©stos como paquetes de informaci√≥n gen√©tica con funci√≥n regulatoria. Y al realizarse ese cultivo interespecie se producen recombinaciones v√≠ricas quim√©ricas que resultan t√≥xicas por transmitir a las c√©lulas mensajes aberrantes. Si la recombinaci√≥n se produce entre gammaretrovirus -que tienen funciones muy importantes en la regulaci√≥n de la inmunidad innata- se favorecer√≠a un tipo de respuesta alterada como es el s√≠ndrome hemofagoc√≠tico. Otros investigadores, como Judy Mikovits, hablan simplemente de infecciones por gammaretrovirus animales transmitidos por las vacunas pero, tanto en mi opini√≥n como en la del Dr. Lanka, los virus no son ¬ęinfecciosos¬Ľ, entendido en el sentido convencional de la palabra. El da√Īo a las mitocondrias t√©cnicamente se produce por desregulaci√≥n a la baja de la expresi√≥n en la c√©lula endotelial del receptor ACE2, prote√≠na de la membrana celular con funci√≥n enzim√°tica que se encuentra distribuida por todo el organismo cumpliendo numerosas funciones. Una de ellas la regulaci√≥n de la presi√≥n arterial y, por tanto, del flujo sangu√≠neo a numerosos tejidos y √≥rganos. Tambi√©n es receptor de diversas prote√≠nas codificadas por retrovirus end√≥genos como las sincitinas y las sinapsinas, con funciones espec√≠ficas como la formaci√≥n de la placenta, la uni√≥n √≥vulo-espermatozoide en la fecundaci√≥n, la maduraci√≥n testicular y la transmisi√≥n del impulso nervioso en las sinapsis neuronales. La toxicidad mitocondrial ha sido puesta de manifiesto por un reciente estudio aparecido en Circulation Research en el que se demuestra que la spike protein (prote√≠na espiga o prote√≠na S) -es decir, la prote√≠na de punta del coronavirus que es lo que las vacunas g√©nicas para la Covid-19 obligan a fabricar a nuestras c√©lulas- es capaz por s√≠ misma de da√Īar las mitocondrias de las c√©lulas endoteliales de los vasos sangu√≠neos al desregular a la baja la expresi√≥n del receptor ACE2. Esto obliga a la c√©lula a sustituir la respiraci√≥n aerobia y la fosforilaci√≥n oxidativa celular por el mecanismo mucho menos eficiente de la fermentaci√≥n para producir ATP y es la raz√≥n por la que los enfermos graves tienen elevado el marcador enzim√°tico LDH. Indica que se est√° produciendo un exceso de fermentaci√≥n celular debido a la incapacidad para nutrirse energ√©ticamente con la respiraci√≥n aerobia dependiente del ox√≠geno.

Esto, entonces, es una especie de pandemia de iatrogenia. En personas relativamente sanas con un sistema inmune competente los cuadros gripales se solucionan espont√°neamente y una hipot√©tica infecci√≥n por coronavirus no ser√≠a m√°s que un cuadro gripal. Si una gripe se complica con un s√≠ndrome inflamatorio del tipo que denominamos ‚ÄúCovid grave‚ÄĚ en una persona sin patolog√≠a previa de base, es debido a una causa t√≥xica o iatrog√©nica.

El profesor Alfred H√§ssig planteaba que lo que llamamos SIDA es en realidad una enfermedad hipercatab√≥lica que no tiene un origen infeccioso sino relacionado con un desequilibrio del medio interno. Estamos ante un problema similar. En la ‚ÄúCovid grave‚ÄĚ siempre est√° desequilibrado el medio interno. El concepto de enfermedad hipercatab√≥lica es m√°s f√°cilmente aplicable a una enfermedad de curso cr√≥nico pero en los cuadros inflamatorios o infecciosos graves como la sepsis o el shock t√≥xico -y probablemente en la ¬ęCovid grave¬Ľ- se dan mecanismos similares con desplazamiento metab√≥lico-endocrino hacia la simpaticoton√≠a y activaci√≥n del eje hipofisario-suprarrenal. Lo grave es que ese desplazamiento requiere un transporte y utilizaci√≥n de glucosa y ox√≠geno celular aumentado, mientras que la prote√≠na espiga t√≥xica lo disminuye facilitando la anoxia celular y dificultando con ello la resoluci√≥n del cuadro cl√≠nico.

Los linfocitos T4 o CD4 -que son los reguladores de la respuesta inmune adaptativa- están en intima conexión reguladora con el sistema neuroendocrino. T. R. Mosmann y R. L. Coffman describieron el perfil citoquímico reversible de los linfocitos CD4 y demostraron que en estas células podían diferenciarse dos grupos diferentes denominados células Th1 y Th2. Las Th1 segregan principalmente IL-2, IL-12 e IFN gamma, que estimulan las reacciones celulares. Y las Th-2 producen preferentemente IL-4, IL-6 e IL-10 que estimulan las reacciones inmunocelulares humorales. Sabemos que las vacunas inducen principalmente la producción de anticuerpos y, por tanto, inmunidad humoral con lo que favorecen el clivaje del sistema hacia una hipotética defensa antitóxica (característica del perfil Th2) dificultando que se realicen las imprescindibles tareas de limpieza y regeneración celular propias del perfil Th1 ya que la misión del sistema inmunitario es preservar la individualidad del organismo, determinada genéticamente. Este clivaje mantenido del sistema hacia la inmunidad humoral es en realidad una inmunodeficiencia y favorece -por ejemplo- el desarrollo de tumores.

En casos graves de Covid-19 es importante evitar el estrés -incluido el emocional que induce el miedo- y los tóxicos de todo tipo; especialmente las vacunas antigripales y las vacunas para la Covid-19. Se debe además potenciar la salud mediante una alimentación adecuada y recurrir a remedios naturales en caso de enfermar siguiendo un tratamiento lo menos tóxico posible; por ejemplo terapias oxidativas para regular y modular los procesos inflamatorios, oxidar tóxicos y gérmenes patógenos y producir una potente antioxidación interna. Y es preciso cambiar completamente el enfoque terapéutico ya que los medicamentos antivirales están totalmente desaconsejados por su toxicidad.

Y en cuanto a toxicidad hemos analizado cuatro tipos de vacunas: de ARN encapsulado, de ADN vectorizado, de subunidades proteicas y de virus inactivados. Empecemos por las de ARN mensajero.

Las nuevas vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna contienen N-metilpseudouridina -un nucle√≥sido modificado artificialmente en lugar de uridina que es el nucle√≥sido natural- y codifican un p√©ptido (un conjunto de amino√°cidos) optimizado de longitud completa de la glicoprote√≠na S encapsulada en nanopart√≠culas lip√≠dicas (LNP) que contienen polietilenglicol y colesterol. En definitiva, la vacuna genera una versi√≥n artificial de una supuesta prote√≠na del coronavirus envuelta en nanopart√≠culas que contienen componentes t√≥xicos. El problema es que para que esas prote√≠nas artificiales puedan unirse al ARN, que tiene carga negativa, es necesario que contengan tambi√©n l√≠pidos cati√≥nicos, es decir, con carga positiva. Y est√° demostrado que esos l√≠pidos (3) son altamente t√≥xicos para las c√©lulas, especialmente las hep√°ticas. Tambi√©n est√°n descritas las reacciones al√©rgicas y anafil√°cticas al polietilenglicol; pueden causar incluso la muerte. Es de destacar que en los ensayos cl√≠nicos fase 1 de BioNTech (para valorar dosis-eficacia) se comprob√≥ la misma eficacia (producci√≥n de anticuerpos) con 10 microgramos que con 30 de ARN ¬°pero la toxicidad aumentaba al aumentar la cantidad! Bueno, pues a pesar de ello se decidi√≥ seleccionar la dosis m√°s alta, administrar tambi√©n una segunda dosis ¬°y ya se est√° anunciando la tercera para el oto√Īo! En cuanto al ARNm de Moderna hay que se√Īalar que es una dosis muy alta (100 microgramos) por lo que inducir√° a√ļn mayor toxicidad. Adem√°s hay otros dos tipos de vacunas de ARNm sint√©tico que tambi√©n han entrado en fase de pruebas. CureVac est√° haciendo un ensayo de eficacia y seguridad -a la vez- a base de uridina sin modificar. Y en verano Arcturus Therapeutics y el Imperial College /de Londres comenzar√°n un ensayo fase 1 de lo que llaman vacunas autoamplificadoras que multiplicar√°n de forma indefinida la producci√≥n de la prote√≠na espiga por lo que permanecer√° mucho m√°s tiempo en sangre y se acumular√° en √≥rganos diana. En suma, la toxicidad de ambas vacunas ser√° muy superior.

Para fabricar esas vacunas es imprescindible disponer de las prote√≠nas y la informaci√≥n gen√©tica del SARS-CoV-2 y no consta que exista y se haya aislado tal coronavirus. ¬ŅDe d√≥nde obtienen pues la prote√≠na espiga sint√©tica que llevan? El supuesto /SARS-CoV-2 /ser√≠a un virus quim√©rico construido con fragmentos gen√©ticos de distintas especies y montado sobre un esqueleto gen√©tico de murci√©lago de herradura. Esto puede haberse hecho perfectamente en un laboratorio avanzado pero eso no implica que est√© circulando entre la poblaci√≥n. La prote√≠na espiga estar√≠a as√≠ codificada por una determinada secuencia de ARN del virus quim√©rico y ser√≠a tambi√©n una prote√≠na quim√©rica que contendr√≠a inserciones pept√≠dicas humanas pues de lo contrario no podr√≠a interactuar con el receptor celular humano. Por eso los anticuerpos producidos en los vacunados interact√ļan de forma cruzada con tejidos humanos comport√°ndose como autoanticuerpos(4). Para fabricar el genoma codificante de esta prote√≠na quim√©rica pueden utilizarse plataformas de ARN pero es m√°s r√°pido y barato utilizar reactores de bacterias E. coli transg√©nicas con la informaci√≥n necesaria en su genoma y transcribir el ARN desde el ADN bacteriano. Ahora bien, eso conlleva en estas vacunas (5) problemas de residuos de ADN bacteriano si no se ha hecho una escrupulosa purificaci√≥n. Y cuando se fabrican r√°pidamente millones de dosis es que no se es demasiado escrupuloso.

Los problemas m√°s graves, pues, que pueden generar tales vacunas no son pocos as√≠ que voy a sintetizar (6). Empecemos hablando de la distribuci√≥n del ARN vacunal. Est√° demostrado que no se queda en el lugar de la inyecci√≥n sino que se distribuye a trav√©s de la sangre por todo el organismo pudiendo atravesar la barrera hematoencef√°lica y llegar al cerebro. De hecho es bien conocido en Neuroinmunopatolog√≠a el importante papel que juega la prote√≠na S o espiga. Adem√°s las prote√≠nas unidas al ARN vacunal sufren cambios en su conformaci√≥n que las hace adquirir conformaci√≥n pri√≥nica con la posibilidad de generar demencias tipo alzheimer. Por lo que se refiere a las denominadas homolog√≠as de secuencia del ARN vacunal (ep√≠topos inseguros) hay al menos dos publicaciones que demuestran que los anticuerpos contra la prote√≠na espiga reaccionan de forma cruzada con ¬°28 tejidos humanos! Luego est√°n los problemas derivados de la interacci√≥n con el receptor ACE2. Es un aspecto realmente preocupante porque dicho receptor celular est√° presente en casi todo el organismo ya que, entre otras cosas, tiene que ver con la regulaci√≥n de la presi√≥n sangu√≠nea arterial y, por tanto, con el aporte de ox√≠geno a los tejidos. Hay varias publicaciones (7) que demuestran que la prote√≠na S por si sola es capaz de producir cambios en la se√Īalizaci√≥n celular que afectan al sistema inmune reprogramando las respuestas inmunitarias tanto innatas como adaptativas y favoreciendo respuestas inflamatorias ante hongos y bacterias oportunistas a la vez que interacciona en la ruta de los receptores de citocinas. Es decir, que producir√≠a el cuadro cl√≠nico que caracteriza a la ¬ęCovid grave¬Ľ. De hecho se est√°n viendo en cl√≠nica cuadros de ¬ęCovid grave¬Ľ en personas vacunadas. La interacci√≥n con ACE2 explicar√≠a tambi√©n los trombos y la endotelitis producida por desregulaci√≥n a la baja de ACE2 en las c√©lulas endoteliales vasculares que induce la prote√≠na S (8). Esta prote√≠na -que como antes coment√© es la que las vacunas de ARN hacen fabricar a nuestras c√©lulas- da√Īa las mitocondrias de las c√©lulas endoteliales ocasionando la patogenia de la ¬ęCovid grave¬Ľ. Otros √≥rganos con importante expresi√≥n de ACE2 son ri√Ī√≥n y coraz√≥n lo que podr√≠a estar en el origen de las miocarditis post-vacunales observadas incluso en adolescentes. La ACE2 tambi√©n se expresa en el sistema nervioso, concretamente es el receptor de las sinapsinas, prote√≠nas imprescindibles para una adecuada neurotransmisi√≥n por lo que su da√Īo por la prote√≠na S puede ocasionar problemas de comportamiento y memoria, entre otras patolog√≠as neurol√≥gicas. Por √ļltimo cabe decir que las ACE2 se expresan especialmente en los √≥rganos reproductores -sobre todo en los test√≠culos y la placenta- y son imprescindibles para su maduraci√≥n lo que explicar√≠a el elevado n√ļmero de abortos que se produce en las gestantes vacunadas. Otro grave problema es el denominado S√≠ndrome ADE/ (por Antibody-dependent enhancement o Amplificaci√≥n de la infecci√≥n dependiente de anticuerpos). Es uno de los principales y m√°s documentados problemas que presentan las vacunas para la /Covid-19. Y no solo las de ARNm sino todas, incluyendo las de virus inactivados, de ant√≠genos proteicos y de ADN vectorizado. Por √ļltimo, no olvidemos la posible inserci√≥n gen√≥mica del ARN vacunal en el ADN que puede ocasionar cambios a largo plazo en la expresi√≥n g√©nica.

Los posibles problemas de las vacunas menos conocidas de ADN vectorizado que fabrican Astra Zeneca, Janssen, Sputnik y Cansino son, sobretodo, la toxicidad. Los f√°rmacos g√©nicos de ADN vectorizado -categor√≠a a la que pertenecen esas vacunas- se est√°n ensayando desde los a√Īos noventa del pasado siglo XX y no se han podido comercializar debido a su elevada toxicidad. Esta supuesta pandemia ha sido una ocasi√≥n id√≥nea para ‚Äúdarles salida‚ÄĚ y rentabilizar la inversi√≥n que las farmac√©uticas hicieron en su estudio. Son vacunas dise√Īadas para entrar en el n√ļcleo de la c√©lula y a partir de ah√≠ iniciar el proceso de transcripci√≥n y traducci√≥n a prote√≠nas. En general se comportan de manera similar a las de ARNm con la caracter√≠stica de que son m√°s proclives a producir trombocitopenia tromb√≥tica, fen√≥meno autoinmune ocasionado por los adenovirus empleados como vectores y que no es infrecuente como se nos intenta hacer creer. Es conocido desde hace bastante tiempo como lo demuestran las publicaciones cient√≠ficas al respecto (9). Estas trombosis se est√°n observando en vacunados para la Covid-19 incluso en grandes arterias como la car√≥tida o las cerebrales. Y se trata de un fen√≥meno rar√≠simo en cl√≠nica debido a que la sangre circula a presi√≥n por las arterias y est√°n siendo causa de muerte por ictus e infarto. Tambi√©n se est√° observando con frecuencia muertes por hemorragias digestivas muy dif√≠ciles de tratar. Los adenovirus secuestran plaquetas -especialmente en el territorio de la vena porta (bazo e h√≠gado)- y eso favorece las trombosis y hemorragias en el aparato digestivo.

Hay un tercer grupo a√ļn en desarrollo por Novavax y Sanofi/GSK. Tienen un dise√Īo m√°s cl√°sico basado en ant√≠genos. No utilizan la prote√≠na S completa sino determinados fragmentos antig√©nicos para provocar la formaci√≥n de anticuerpos. Son m√°s parecidas a las actuales vacunas antigripales o contra la hepatitis. He le√≠do que Novavax, que parece ser la primera que va a comercializarse, ha utilizado la prote√≠na purificada que est√° codificada por la secuencia gen√©tica de la prote√≠na S del SARS-CoV-2 y se produce en c√©lulas de insectos.

Las vacunas chinas de virus inactivados: Sinovac y Sinopharm al parecer se están utilizando en Iberoamérica pero no en Europa. Estas vacunas son también de tipo clásico, es decir, basadas en cultivos virales. Han sido testadas en animales y por eso se conoce bien su ineficacia y peligrosidad ya que todos ellos -incluidos simios- enfermaron o murieron al ser desafiados con virus similares (10)

El principal problema de todas las vacunas para la Covid-19 es que pueden dar lugar al S√≠ndrome ADE, a una enfermedad a√ļn m√°s grave cuando el vacunado se expone luego a cualquier virus. Es un efecto adverso com√ļn a todas ellas debido a las caracter√≠sticas de los coronavirus y al tipo de reactividad inmune que producen. Se ha comprobado exhaustivamente. Es particularmente preocupante en las personas de edad as√≠ como en las de raza negra y mestiza porque son m√°s susceptibles a desarrollarlo. Nos llama particularmente la atenci√≥n, por ejemplo, que los estudios cl√≠nicos fase 3 de la vacuna de ARNm de Pfizer se haya probado en tan pocas personas mayores de 70 a√Īos y de las razas citadas (11). En cuanto a las vacunas g√©nicas son un experimento en masa que se est√° haciendo sin garant√≠as y eso es inaceptable. Para aprobarlas han tenido que modificarse leyes por v√≠a urgente con la excusa de la pandemia ya que estaba prohibido experimentar en humanos inocul√°ndoles organismos gen√©ticamente modificados. Es vergonzoso.

Se afirma que en algunas vacunas se est√°n introduciendo nanochips. Es una posibilidad que no descarto pero no creo que las vacunas actuales los contengan. Otra cosa es que pueda haber en ellas algunos nanocomponentes no declarados como en 2017 demostraron Antonietta Gatti y Stefano Montanari. Los hay en casi todas las vacunas de uso humano.

El proyecto de la Comisi√≥n Europea Combating 2019 n-CoV: Advanced Nanobiosensing platforms for POC global diagnostics and surveillance (Combatiendo la Covid-19: plataformas avanzadas de nanobiosensores para diagn√≥stico y vigilancia global de POC)(12) est√° financiado con 2.547.152 euros, en Espa√Īa lo coordina el Instituto Catal√°n de Nanociencia y Nanotecnolog√≠a, su periodo de desarrollo es de 10 de marzo de 2020 a 9 de marzo de 2022 y se trata de un m√©todo que usa biosensores nanofot√≥nicos en formato Point-of-Care (POC) para la detecci√≥n e identificaci√≥n en tiempo real del SARS-CoV-2/y otros coronavirus. Tambi√©n se est√° investigando con hidrogeles inteligentes. Y hay otra iniciativa de la Uni√≥n Europea dentro del Proyecto CORDIS sobre transg√©nesis persistente para conseguir modificaciones gen√©ticas en la especie humana que sean duraderas y transmisibles a la descendencia. Es el llamado Smart multi- Stimuly responsive Supports for controlled cell growth (Soportes inteligentes multiestimulantes sensibles para el crecimiento celular controlado) que se desarroll√≥ entre 2014 y 2016 y coordin√≥ un equipo de la Universidad T√©cnica de Graz (Austria). Tambi√©n existen varias patentes sobre dispositivos de identificaci√≥n por radiofrecuencias o RFID (por las siglas de Radio Frequency Identification) para poder almacenar y recuperar datos remotos mediante transpondedores. El propio Bill Gates reconoci√≥ en junio de este a√Īo que trabaja desde hace tiempo en implantar mediante microagujas un nanochip que se disuelve bajo la piel dejando unos ¬ępuntos cu√°nticos encapsulados¬Ľ que permitir√°n saber -entre otras cosas- qui√©n se ha vacunado y qu√© vacuna se inocul√≥. La compa√Ī√≠a que trabaja en ello se llama ID2020 [nombre que comparte adem√°s con un programa de GAVI, la Alianza Global por la Vacunaci√≥n, de Bill Gates, y la ONU] y pertenece a Microsoft. Y no hablamos de algo nuevo. La Casa Blanca ya anunci√≥ abril de 2013 -la misma fecha en que se inici√≥ el Proyecto CORDIS‚Äď la Iniciativa BRAIN. Hoy cuenta con el apoyo de varias agencias federales y decenas de empresas de tecnolog√≠a, instituciones acad√©micas, cient√≠ficos y entidades clave en el campo de la Neurociencia. Hasta DARPA, la agencia de investigaci√≥n del Ej√©rcito estadounidense, est√° involucrada en BRAIN. Es evidente que el objetivo no declarado es el control absoluto de la poblaci√≥n por parte de una √©lite cada vez m√°s ebria de poder. Mi opini√≥n es que con la Covid-19 se est√° testando el grado de tolerancia de la sociedad para saber cu√°ndo podr√°n poner todo en marcha.

Est√° claro que se pretende imponer un sistema de pensamiento √ļnico y para conseguirlo [‚Ķ] me temo que la situaci√≥n va a llegar a l√≠mites extremos. Es pues una aberraci√≥n pero tambi√©n una excelente oportunidad para poner en cuesti√≥n las acciones, valores e incluso el sentido de muchas de las instituciones que nos han tra√≠do hasta aqu√≠. Hay que hacer cambios completos y radicales que solo ser√° posible acometer si somos capaces de perder el miedo y regirnos por la autocr√≠tica y la √©tica. Ojal√° sea as√≠.

Referencias

(1) Makoto Hibino y Tetsuri Kondo. Interstitial Pneumonia Associated with the Influenza Vaccine: A Report of Two Cases. Internal Medicine. 2017.

(2) Christian Wehenkel. Positive association between Covid-19 deaths and influenza vaccination rates in elderly people worldwide./ Peer Journal, oct 2020.

(3) http://enformtk.u-aizu.ac.jp/howard/gcep_dr_vanessa_schmidt_krueger/

(4) https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fimmu.2020.617089/full/

(5) http://enformtk.u-aizu.ac.jp/howard/gcep_dr_vanessa_schmidt_krueger/

(6) https://biologosporlaverdad.es/vacunascovid19.pdf/

(7) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33440640/ https://europepmc.org/article/PPR/PPR334978/

(8) https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCRESAHA.121.318902/

(9)Daniel Stone y otros. Adenovirus-platelet interaction in blood causes virus sequestration to the reticuloendothelial system of the liver. Journal of Virology 2007. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17301138/

(10) Wen Shi Lee y otros. Antibody-dependent enhancement and SARS-CoV-2 vaccines and therapies. /Nature Microbiology sep. 2020. Chien-Te Tseng y otros. Imnmunization with SARS Coronavirus Vaccines Leads to Pulmonary Immunopathology on Challenge with the SARS Virus. /Plos One. April 2012. Wang S.F. y otros. Antibody-dependent sars coronavirus infection is mediated by antibodies against spike proteins. Biochem Biophys Res Commun. 2014. *Liu L. y otros. Anti-spike IgG causes severe acute lung injury by skewing macrophage responses during acute SARS-CoV infection. JCI Insight.2019.

(11) Fernando P. Polack M.D. y otros. Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine. The New England Journal of Medicine. Dic 2020. 

(12) https://cordis.europa.eu/project/id/101003544/es/

Mª José Martínez Albarracín

(Revista Discovery Salud n¬ļ 250, julio 2021)

  




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org