March 17, 2023
De parte de ANRed
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M煤ltiples marchas convocadas por nuevos organismos de base recorren la mayor铆a de las ciudades de Francia, encontr谩ndose espont谩neamente en las calles entre s铆. La intersindical, que agrupa a sindicatos de peso nacional, llam贸 a una huelga general para el jueves 23 de marzo. Pero sindicatos de base ya est谩n en huelga indefinida o se han ido plegando al correr de las horas, desde el sindicato de la basura hasta trabajadores de la energ铆a. Los detenidos por la represi贸n policial pasan las 200 personas. Por  Leo Rodr铆guez para ANRed.


Pese a fracasar en el ajuste jubilatorio en su gobierno precedente y ser reelegido con un muy menguante apoyo popular, el presidente franc茅s, de orientaci贸n liberal, Emmanuel Macron, redobl贸 su decisi贸n de recuperar la competitividad de las empresas en Francia, mediante un salto en el ajuste sobre las condiciones de vida de los sectores populares. La llave de su plan era y es el aumento de la edad jubilatoria de 62 a 64 a帽os, combinado con el aumento del m铆nimo de a帽os de aportes jubilatorios a 43 a帽os.

No es menor anotar por qu茅 no pudo concretar el citado ajuste. En primer lugar, por la resistencia de los trabajadores, en las calles y tambi茅n mediante huelgas, fue exitosa en el anterior gobierno, como lo hab铆a sido en buena medida en gobiernos de las d茅cadas anteriores. Pero tambi茅n ese ajuste es rechazado por la gran mayor铆a de la opini贸n p煤blica (entre un 70 a un 80% de la misma). A ello se agrega que Francia tiene una de las mayores tasas de sindicalizaci贸n en el mundo, con conducciones gremiales reformistas prestas a negociar los ajustes, aunque sujetas a la presi贸n de las bases. Una presi贸n que los puede desbordar por medio de centrales m谩s peque帽as pero influyentes o bien mediante asambleas de base en lugares de trabajo claves para el funcionamiento global como el transporte, las comunicaciones y la energ铆a. Y tambi茅n se suma un movimiento estudiantil que sostiene su tradici贸n combativa, propensa a actuar junto a la clase obrera.

Con una econom铆a trabada y una creciente impopularidad, Macron logr贸 hace menos de un a帽o ser reelegido sacando un 20% del padr贸n y un 27% de quienes votaron en la primera vuelta. En realidad, s贸lo conquist贸 su reelecci贸n en segunda vuelta aprovechando la divisi贸n dentro de los sectores populares entre votar a la derecha nacionalista filo fascista de Le Pen o bien a la izquierda de Melenchon. Todo se agrav贸 con la guerra de Ucrania (avalada por Macron) al generarse inflaci贸n, sobre todo en los costos de la energ铆a y de los alimentos, golpeando tanto la competitividad empresaria como las condiciones de vida de los trabajadores.

A Macron se le vino encima el peor de los mundos: bajo una correlaci贸n de fuerzas cada vez m谩s desfavorable para 茅l, una necesidad imperiosa (desde el punto de vista de su plan) de ajustar las cuentas populares. Ello explica que 鈥渃ontra viento y marea鈥 se haya jugado al todo o nada a aprobar esta reforma. A la oposici贸n parlamentaria de la izquierda y de la derecha nacionalista, se le sum贸 la oposici贸n del bloque republicanista de provincias que apoyaba a su gobierno y el desgranamiento individual de parlamentarios de partidos de centro y centro derecha. Ante ese laberinto Macron decidi贸 鈥渟alir por arriba鈥, es decir haciendo uso del decreto de excepci贸n que la constituci贸n le autoriza anualmente.

驴La gota que rebalsa el vaso?

Esta frase se escucha cada vez m谩s seguido en las calles francesas, aunque sin el signo de interrogaci贸n. La sensaci贸n que predomina es que se cruz贸 una l铆nea roja. Sin embargo, los representantes pol铆ticos por ahora s贸lo anunciaron una moci贸n de censura contra la primera ministra delegada por Macron, pero no por la ca铆da del gobierno entero (reclamo que s铆 se escucha en la calle). Y los representantes sindicales a nivel nacional por ahora s贸lo llamaron ala huelga para el 23 de marzo.

En contraste, crecen las acciones directas espont谩neas en las calles y en las f谩bricas y emergen formas de coordinaci贸n desde abajo, como la coordinaci贸n de asambleas de facultades, llamada 鈥渋nterfacultades鈥 y la coordinaci贸n de comisiones de f谩bricas, llamada 鈥渋nterfacs鈥. De alguna manera asoma una superposici贸n o tal vez sinergia de tradicionales formas de lucha y organizaci贸n de base como en el mayo franc茅s, hasta formas recientes como la de los 鈥渃halecos amarillos鈥 en la que confluyeron transportistas, campesinos y trabajadores emprendedores de variados sectores.

驴Rebalsar谩 el vaso? Por ahora la bronca rebasa, as铆 como la basura en las urbes. Habr谩 que ver si alcanza para que caiga el decreto de Macron que le quita a帽os de vida y tiempo libre a la clase trabajadora francesa鈥





Fuente: Anred.org