May 10, 2022
De parte de Acracia
176 puntos de vista

A menudo se nos recrimina, dado el pertinaz y alto nivel de cr铆tica que exhibimos en este blog, el no aceptar que las personas crean y practiquen lo que les venga en gana para tratar de mejorar sus vidas. Se trata de la primera falacia, creemos que repetida como un mantra, cuyo escollo a veces es notablemente dif铆cil de salvar.

En su vida, cada uno se agarra a lo que quiere, o a lo que puede; sea la creencia en Dios, el acudir al templo por un sentirse mejor, el abrazar tal terapia, del tipo que sea, o el re铆rse como un descosido en grupo si cree que eso le va a hacer sentirse mejor. Todo ello puede ser muy comprensible, desde el punto de vista del usuario, pero no convierte en verdad cada una de las creencias ni garantiza la curaci贸n o bienestar definitivo del usuario. Lo que provoca la m谩s feroz de nuestras cr铆ticas es que cada creencia, adem谩s de suponer un irritante reduccionismo acerca de la visi贸n de la realidad humana, es vendida como una verdad definitiva que va a salvar, o a 芦sanar禄, a la humanidad. En otras palabras, no nos detenemos en ello como un mero consuelo m谩s o menos eficaz, que es de lo que en realidad se trata, sino que estamos obligados a profundizar para tratar de cambiar las cosas. Y ello, precisamente, porque no nos limitamos 煤nicamente al campo del conocimiento, sino que somos conscientes de lo muy vinculado que est谩 al resto de las facetas humanas. Aquel 芦cl谩sico禄 dijo que las condiciones econ贸micas lo determinan todo, incluido por supuesto lo espiritual; es una visi贸n, tal vez, algo categ贸rica, pero hay mucho de cierto en que el sufrimiento 芦terrenal禄 provoca toda suerte de creencias en fantas铆as espirituales.

En cualquier caso, ya sea a un nivel pol铆tico, econ贸mico, psicol贸gico o incluso cient铆fico, es necesario desde nuestro punto de vista ser siempre 芦radical禄; ello, si no queremos que las cosas cambien 煤nicamente a un nivel epid茅rmico, mientras que en el fondo se mantienen igual. Si esto ocurre, es decir, con tanto sufrimiento existentes para personas de todo tipo en diferentes sociedades y contextos, siempre se va a buscar refugio en todo tipo de creencias; el 芦consuelo禄 al que alud铆amos antes. Los l铆deres religiosos, con sus verdades definitivas a cuestas, siempre aluden a que si el ser humano deja de creer en Dios, empezar谩 a creer en cualquier cosa; con eso se quiere explicar las muy diversificadas creencias absurdas que existen en las sociedades avanzadas. Por supuesto, nos negamos a creer en tal simpleza; la creencia en el absurdo adopta muchas formas, insistimos en que consecuencia de tantos problemas no resueltos para la humanidad (bien instrumentalizados por los poderosos para vender sus mercanc铆as y asegurar sus privilegios); es otorgando un mayor horizonte para la 茅tica y la raz贸n, lo que inevitablemente implica profundizar en todas las cuestiones, donde deber铆amos poner nuestros esfuerzos.

Junto a las tradicionales creencias religiosas, las nuevas formas de 芦espiritualidad禄 y la pr谩ctica de toda suerte de 芦pseudociencia禄, existe otra consecuencia de estas peculiares situaciones de la 芦sociedades avanzadas禄; se trata de los inevitables, y muy exitosos, libros de 芦autoyuda禄. Diremos, en primer lugar, que por supuesto hay que separar el grano de la paja. Es decir, como en cualquier otro campo, hay obras muy valiosas que hoy podr铆amos calificar gratuitamente con ese apelativo. Por ejemplo, una maravilla de libro, accesible para todo el mundo, como La conquista de la felicidad, de Bertrand Russell, que deber铆a ser de lectura recomendada para ni帽os y adultos, es posible que lo encontremos en las librer铆as junto a los de otros escritos por autores cuestionables. El problema es que, en nuestra opini贸n, el nivel filos贸fico y human铆stico de estas obras, dejando aparte las que resultan simples enga帽os, en la actualidad es muy, muy bajo; muy probablemente, gran parte de las personas no tengamos las armas necesarias para separar lo valioso de lo que no lo es. Si lo que denominamos sociedades avanzadas, se caracterizan por el individualismo m谩s fr铆volo, el consumo del placer inmediato, la falta de reflexi贸n y la incapacidad para profundizar en los problemas, todo ello se reflejar谩 en las diversas facetas humanas. Es el caso, tambi茅n, a nivel literario en esta vertiente, m谩s o menos psicol贸gica o 芦espiritual禄, que nos ocupa.

La conquista de la felicidad, la verdadera, resulta francamente dif铆cil en un contexto tan pobre como el actual, y por supuesto ello no puede producirse de modo aislado ni a costa de nuestras semejantes, uno de los rasgos de las sociedades posmodernas. Estamos convencidos de que ello implica un proyecto vital s贸lido y profundo, a un nivel intelectual, pol铆tico y 茅tico. Si el empobrecimiento cultural imperante propugna la salvaci贸n, el 茅xito y el disfrute individuales, todo ello impregnar谩 nuestro modo de actuar, por mucho que se quiera vestir con conceptos, por otra parte sin mucho contenido, como 芦pensamiento positivo禄, 芦crecimiento personal禄 o 芦ser uno mismo禄. Como en tantos otras casos, no existe un cambio verdaderamente real, sino un mantra repetido hasta la saciedad; como sabemos, y empezamos este texto, esto puede servir muy bien como consuelo moment谩neo, e incluso como bienestar temporal, pero no supone una transformaci贸n 芦radical禄. Particularmente, como forma de ayudar a las personas, recomendamos obras como la de Russell, que recoge una tradici贸n filos贸fica primordial en la que la felicidad humana abarca una tradici贸n human铆stica amplia. Precisamente, porque no nos detenemos 煤nicamente en el campo del conocimiento, sino que somos conscientes de lo muy vinculado que est谩 al resto de las facetas humanas. Para separar ese grano de la paja, es necesario en primer lugar un esfuerzo cultural importante, con capacidad para indagar y contrastar, junto a un nivel de conciencia que nos haga identificar tanta literatura superflua y distorsionadora escrita por tanto charlat谩n e iluminado.

Capi Vidal




Fuente: Acracia.org