December 15, 2020
De parte de El Libertario
2,400 puntos de vista

Rafa Rius
 
Cuando Parm茅nides nos dice que 鈥渟i el ser es, es imposible que no sea鈥 eso implica que cuando no sea, es imposible que a la vez sea, y con ello est谩 sentando las bases de la l贸gica y el materialismo. Por su parte, cuando el cretense Epim茅nides formula su famosa paradoja 鈥渢odos los cretenses mienten鈥 est谩 planteando un problema l贸gico de dif铆cil soluci贸n, puesto que de ser cierta, se niega a s铆 misma pues al menos ya hay uno 鈥撁﹍- que dice verdad. Nos comentaba  Arist贸teles en su Metaf铆sica que siguiendo su principio de no contradicci贸n: 鈥渆s imposible que, al mismo tiempo y bajo una misma relaci贸n, se d茅 y no se d茅 en un mismo sujeto, un mismo atributo鈥. Parece evidente que en una determinada proposici贸n disyuntiva, si uno de los t茅rminos es verdadero, necesariamente, el otro es falso (o viceversa) ya que una misma cosa no puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa. En sem谩ntica se formula a trav茅s de la conjunci贸n disyuntiva 鈥 o 鈥 que nos obliga a elegir entre dos afirmaciones que nunca se pueden dar a la vez -鈥渢e quedas o te vas鈥, es decir: 鈥渟i te quedas no te vas y si te vas no te quedas鈥.

Pues bien, a pesar de las anteriores consideraciones dignas del compa帽ero Pero Grullo, a pesar de los esfuerzos de los griegos de hace 2500 a帽os, por sentar las bases de una l贸gica que nos permitiera navegar con buen rumbo a trav茅s de nuestros inciertos avatares, en la actualidad, nuestro devenir personal y social, vale decir pol铆tico, est谩 repleto de contradicciones que no s贸lo no son tenidas como tales sino que son tomadas en consideraci贸n como si fueran fruto de la l贸gica m谩s aplastante. Nos encontramos a diario con cuestiones que aparentan que a la vez son y no son, que son a un tiempo verdaderas y falsas; elementos obviamente contradictorios que pretenden hacernos ver que no lo son.

Podr铆amos buscar ejemplos innumerables porque estamos ah铆tos de ver que el valor de verdad es m谩s relativo que nunca y las incoherencias y las falsedades son la pr谩ctica m谩s habitual entre los pol铆ticos institucionales espa帽oles 鈥搚 los de otras latitudes, claro.

Ya dec铆a Max Weber hace m谩s de cien a帽os que  el instinto de poder, 鈥減ertenece de hecho a las cualidades normales de la pol铆tica鈥. El problema aparece cuando a ese instinto de poder se subordina todo lo dem谩s. A partir de ah铆, no importa demasiado la coherencia, ni las contradicciones m谩s evidentes, ni el 鈥渄ondedijedigodigoDieguismo鈥, que ha pasado a ser pr谩ctica tan habitual que la gente ya no lo toma en cuenta o como mucho sirve para regocijo y pitorreo. En un contexto tan medi谩tico como el nuestro, ha llegado a ser normal que un determinado pol铆tico institucional de cualquier color, en sus declaraciones niegue hoy lo que dijo ayer y  pueda desdecirse para volver a defenderlo ma帽ana. Ese instinto de poder tiene como objetivo primario la conservaci贸n o mejora del sill贸n que ocupa y es un gen dominante sobre convicciones o ideolog铆as, as铆 que los l铆deres de todos los partidos interpretan la realidad en cada momento de la forma que mejor convenga aunque ello suponga caer en incoherencias y contradicciones mientras ello no afecte a sus intereses y expectativas electorales.

As铆, nos encontramos habitualmente con un 鈥渘o es no鈥 categ贸rico que pasa a ser un 鈥渟铆, pero鈥 para acabar siendo un 鈥渟铆鈥 autojustificativo y rotundo; aderezado con los pactos y contrapactos propios de un sainete de Arniches que se producen previos a una toma de posesi贸n o una aprobaci贸n de presupuestos; con el 鈥渄o ut des鈥 con las fuerzas minoritarias para ara帽ar los votos necesarios鈥 En una farsa grotesca que se traslada a menor escala a Autonom铆as y Ayuntamientos鈥

Las hemerotecas y videotecas, sirven de muy poco, son m谩s que nunca papel mojado porque ponen en evidencia contradicciones y confusiones que no interesan. El pasado no existe, borr贸n y cuenta nueva. No importa lo que se dijera o se hiciera en su momento. Cada d铆a empieza la cuenta a cero. El valor de las palabras pronunciadas con anterioridad cotiza a la baja en la bolsa de la pol铆tica institucional. Los m谩s absurdos contrasentidos, las m谩s rid铆culas meteduras de pata son s贸lo pasto de humoristas y no se reflejan en las urnas, por lo tanto: 隆A qu茅 preocuparse!

Vistas as铆 las cosas, ya dec铆a Proudhon que ning煤n programa pol铆tico est谩 exento de contradicciones as铆 que, adelante con el invento porque tal parece que ya nos han convencido de que, a pesar de los muchos pesares, este Sistema es el menos malo de los posibles.

All谩 se las componga quien se lo crea.

[Tomado de https://www.radioklara.org/radioklara/?p=8209.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com