May 8, 2021
De parte de La Haine
220 puntos de vista


Los m煤ltiples conflictos y campa帽as del control social en el mundo entra帽an la fusi贸n de la acumulaci贸n privada con la militarizaci贸n estatal

La decisi贸n del presidente de EEUU Joe Biden, el pasado 15 de abril, de expulsar a 10 diplom谩ticos del Kremlin y de imponer nuevas sanciones contra Rusia por su alegada injerencia en las elecciones presidenciales estadunidenses de 2020 鈥揳 lo cual ya contest贸 Rusia鈥 se produjo pocos d铆as despu茅s de que el Pent谩gono realizara ejercicios navales frente a costas de China. Las dos acciones representan una escalada de las agresiones con el af谩n de Washington de intensificar la nueva guerra fr铆a en contra de Rusia y China, llevando al mundo cada vez m谩s hacia la conflagraci贸n pol铆tico-militar internacional.

La mayor铆a de los observadores atribuyen esta guerra, instigada por EEUU, a la rivalidad y la competencia sobre la hegemon铆a y el control econ贸mico internacional. No obstante, estos factores s贸lo explican en parte esta guerra. Hay un cuadro m谩s amplio 鈥搎ue ha sido pasado por alto鈥 que impulsa este proceso: la crisis del capitalismo global.

Esta crisis es econ贸mica, de estancamiento cr贸nico en la econom铆a global. Pero tambi茅n es pol铆tica, una crisis de la legitimidad del Estado y de la hegemon铆a capitalista. En EEUU, los grupos dominantes se esfuerzan por desviar la inseguridad generalizada producida de la crisis hacia chivos expiatorios, como los inmigrantes o enemigos externos como China y Rusia. Las crecientes tensiones internacionales legitiman el aumento en presupuestos militares y de seguridad y abren nuevas oportunidades lucrativas mediante los conflictos y la extensi贸n de los sistemas trasnacionales de control social y represi贸n.

Los niveles de polarizaci贸n social global y la desigualdad registrados en la actualidad est谩n en niveles sin precedente. En 2018, el uno por ciento m谩s rico de la humanidad control贸 m谩s que la mitad de la riqueza del mundo mientras el 80 por ciento m谩s pobre tuvo que conformarse con apenas 5 por ciento. Estas desigualdades socavan la estabilidad del sistema, mientras crece la brecha entre lo que el sistema produce o podr铆a producir y lo que el mercado puede absorber.

Las corporaciones trasnacionales registraron niveles r茅cord de ganancias entre 2010 y 2019, al mismo tiempo que las inversiones corporativas disminuyeron. El monto total de dinero en reservas de las 2 mil corporaciones no financieras m谩s grandes en el mundo pas贸 de 6.6 billones de d贸lares a 14.2 billones entre 2010 y 2020 鈥揷antidad por encima del valor total de todas las reservas en divisas de los gobiernos centrales del planeta鈥 al mismo tiempo que la econom铆a global se qued贸 estancada.

La econom铆a mundial ha llegado a depender cada vez m谩s del desarrollo y despliegue de los sistemas de guerra, de control social trasnacional, y de represi贸n, simplemente como medio para sacar ganancia y seguir acumulando el capital de cara al cr贸nico estancamiento y la saturaci贸n de los mercados globales. Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 marcaron el inicio de una era de guerra global permanente en que la log铆stica, la guerra, la inteligencia, la represi贸n, el monitoreo y rastreo, y hasta el personal militar son cada vez m谩s el dominio privado del capital trasnacional.

El presupuesto del Pent谩gono creci贸 91 por ciento en t茅rminos reales entre 1998 y 2011, mientras a escala mundial, el conjunto de los presupuestos militares estatales creci贸 50 por ciento entre 2006 y 2015, de 1.4 billones de d贸lares, a 2.03 billones. Durante este lapso, las ganancias del complejo militar-industrial se cuadruplicaron.

Los m煤ltiples conflictos y campa帽as del control social en el mundo entra帽an la fusi贸n de la acumulaci贸n privada con la militarizaci贸n estatal. En esta relaci贸n, el Estado facilita la expansi贸n de las oportunidades para que el capital privado acumule ganancias, como facilitaci贸n de la venta global de armamentos por parte de compa帽铆as del complejo militar-industrial-seguridad. Las ventas globales de armamentos por parte de los 100 fabricantes m谩s grandes aumentaron 38 por ciento entre 2002 y 2016.

En 2018, el entonces presidente estadunidense, Donald Trump, anunci贸 la creaci贸n de un sexto servicio de sus fuerzas armadas, la llamada Fuerza Espacial, con el pretexto de que era necesario para que EEUU enfrentara crecientes amenazas internacionales. Pero tras bastidores, un peque帽o grupo de ex funcionarios gubernamentales con fuertes lazos con la industria aeroespacial hicieron cabildeo para su creaci贸n con el fin de ampliar el gasto militar en sat茅lites y otros sistemas espaciales.

En febrero pasado, la Federaci贸n de Cient铆ficos Estadunidenses denunci贸 que detr谩s de la decisi贸n de Washington de invertir no menos de 100 mil millones de d贸lares en una renovaci贸n del arsenal nuclear, se dio un constante cabildeo por parte de las compa帽铆as que producen y mantienen dicho arsenal. La administraci贸n Biden anunci贸 con fanfarrias a principios de abril que iba a retirar todas las tropas estadunidenses en Afganist谩n. Sin embargo, sus 2 mil 500 soldados en ese pa铆s palidecen en comparaci贸n con los m谩s de 18 mil contratistas de auxilio privados desplegados por EEUU, entre ellos al menos 5 mil soldados bajo la planilla de las corporaciones militares privadas.

Pero si bien la ganancia de capital trasnacional y no la amenaza externa es la explicaci贸n para la expansi贸n de la maquinaria estadunidense de guerra estatal y corporativa, esta expansi贸n necesita ser justificada por la propaganda oficial del Estado y la nueva guerra fr铆a cumple con esa finalidad.

El af谩n del Estado capitalista de externalizar las consecuencias pol铆ticas de la crisis incrementa el peligro de que las tensiones internacionales conduzcan a la guerra. Los presidentes estadunidenses hist贸ricamente registran el 铆ndice de aprobaci贸n m谩s alto cuando lanzan las guerras. El de George W. Bush alcanz贸 el m谩ximo hist贸rico de 90 por ciento en 2001, en el momento en que su administraci贸n se alistaba para invadir a Afganist谩n, en tanto el de la administraci贸n de su padre, George H. W. Bush, alcanz贸 un 铆ndice de 89 por ciento en 1991, a ra铆z de su declaraci贸n de que concluy贸 exitosamente la (primera) invasi贸n a Irak y la liberaci贸n de Kuwait.

* William I. Robinson, es profesor de Sociolog铆a en la universidad de Santa B谩rbara, California.

La Haine




Fuente: Lahaine.org