March 2, 2021
De parte de Asociacion Germinal
340 puntos de vista


  • Los pa铆ses del Norte global son los que m谩s armas exportan, m谩s gasto militar presentan y m谩s contaminan, mientras los riesgos del cambio clim谩tico se concentran en los pa铆ses del Sur global.
  • Un nuevo informe del Centre Del脿s d鈥橢studis per la Pau constata c贸mo la degradaci贸n ecol贸gica es inherente a los procesos de militarizaci贸n.

El conjunto de los principales pa铆ses exportadores de armas representa el 35,48% de la poblaci贸n mundial, concentra el 82% del gasto militar global y es responsable de generar el 67,1% de las emisiones mundiales de CO2 que causan el calentamiento planetario. Adem谩s, estos pa铆ses concentran los centros de poder que controlan de manera efectiva m谩s de 63.000 corporaciones transnacionales. Es decir, mientras que, el foco de poder y la fuerza militar se concentran, principalmente en los pa铆ses del Norte -gasto militar, exportaciones de armas y poder corporativo-, son los pa铆ses del Sur los que m谩s sufren los efectos de la crisis ambiental, de la que el militarismo como forma de seguridad mayoritaria es, en gran parte, responsable.

S贸lo la actividad militar de EE.UU. fue la responsable de la emisi贸n de 212 millones de toneladas de CO2e durante el a帽o 2017. Estas emisiones son casi el doble de las emisiones totales de un pa铆s como B茅lgica (114 millones de toneladas de CO2 en un a帽o). De hecho, las fuerzas armadas de EE.UU. consumen m谩s petr贸leo y emiten m谩s Gases de Efecto Invernadero (GEI) que la mayor铆a de los pa铆ses de tama帽o medio.

鈥淭odo ello mientras se estima que, con el gasto de 1,8 billones de d贸lares repartidos en 10 a帽os, se ayudar铆a a paliar los efectos del cambio clim谩tico en los pa铆ses m谩s vulnerables, esta cantidad es exactamente la misma que dedicamos al gasto militar en todo el mundo solo en un a帽o, en 2018鈥, alerta Pere Brunet, investigador del Centre Del脿s y tambi茅n coordinador del informe.

Infografia MilitarismoYCrisisAmbiental CAST

鈥淟os da帽os medioambientales de la actividad militar ocurren tanto en tiempos de paz como en tiempos de guerra, y tienen repercusiones tanto en las emisiones de CO2 provocadas por el elevado consumo de combustibles f贸siles de las armas y equipamientos militares, como en la destrucci贸n de h谩bitat y ecosistemas, y en la contaminaci贸n de aguas y tierras por los desechos t贸xicos de las armas, del desarrollo tecnol贸gico y de las infraestructuras militares, entre muchos otros鈥, apunta Chlo茅 Meulewaeter, investigadora del Centre Del脿s y coordinadora de la publicaci贸n.

Adem谩s, la relaci贸n entre medioambiente y militarismo impacta de forma agresiva en la vida y los derechos de las personas, ya que el militarismo es la respuesta que se da a las consecuencias de esta crisis ambiental. Se estima que los desplazamientos forzados por causas clim谩ticas superar谩n los 200 millones de personas en 2050. En las 煤ltimas d茅cadas se ha producido un incremento notable de construcci贸n de muros en las fronteras que interfieren en las rutas migratorias de las personas desplazadas por cuestiones ambientales, de hecho, de los 15 pa铆ses m谩s contaminantes del mundo, cuatro de ellos (Estados Unidos, India, Arabia Saud铆 y Sud谩frica) han construido muros en sus fronteras. La figura de refugiada clim谩tica o ambiental sigue sin estar contemplada en el derecho internacional, con lo que estas personas se encuentran en absoluta desprotecci贸n.

Cabe destacar, que las personas defensoras de los derechos humanos medioambientales tienen tres veces m谩s probabilidad de sufrir violencia y coacci贸n en relaci贸n a otras personas defensoras de derechos humanos. En 2018, el 77% de las personas asesinadas defensoras de derechos humanos, eran defensoras de derechos ambientales.

La publicaci贸n constata entonces que para hablar de crisis ambiental es necesario tener en cuenta el gasto militar y el militarismo. Porque, como ha demostrado la pandemia de la Covid19, los actuales modelos de seguridad militares no dan respuesta a las grandes problem谩ticas de nuestro siglo, entre ellas la crisis ambiental.

鈥淟a seguridad ser谩 imposible sin una justicia clim谩tica鈥, concluye el informe , 鈥渓as propuestas para una transici贸n ecol贸gica deben incorporar necesariamente un estudio riguroso del actual gasto militar, de la producci贸n y comercio de armas, y de las prioridades para redistribuir los gastos presupuestarios de los pa铆ses, con el fin de pasar de enfoques basados en el concepto de seguridad nacional militar a un enfoque basado en las necesidades y los derechos sociales de todas las personas鈥.

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Fuente: Asociaciongerminal.org