June 22, 2022
De parte de Federaci贸n Anarquistas Gran Canaria
223 puntos de vista

Excelente art铆culo de opini贸n de Cristina Barrial en el digital 芦La Marea芦. Desde nuestra modesta organizaci贸n, s贸lo podemos darle las gracias.

Pizarra en la que aparece el men煤 del Programa de Desayunos de la FAGCTras los cuatro kil贸metros de la playa de las Canteras se atisba el barrio de La Isleta. Sobre el papel es ese peque帽o cuernecillo afilado que le sale a Gran Canaria por la derecha, pero en sus carnes es una de las zonas de la isla m谩s castigadas por los procesos de gentrificaci贸n y con mayor proporci贸n de poblaci贸n migrante. El pasado domingo, esta zona portuaria amaneci贸 con mesas repletas de fruta fresca, zumo de naranja, tortitas y pan untado en tomate como parte del Programa de Desayunos Gratuitos de la Federaci贸n Anarquista de Gran Canaria. Un aut茅ntico banquete. Y es que ante titulares demoledores -el 35% de las menores en esta comunidad aut贸noma est谩n malnutridas-, la gente que vive en la isla, la que se encarga de hacerla vivible, plantea soluciones.

Este programa piloto de desayunos gratuitos se inspira en los que desarroll贸 el Black Panther Party (BPP) a finales de los sesenta, primero en Oakland, luego multiplicado en otras ciudades de Estados Unidos. A ambos lados del atl谩ntico, en diferentes 茅pocas y contextos, son muchos los ni帽os que siguen yendo a la escuela con el est贸mago vac铆o. En el caso de Canarias, desde la FAGC se帽alan que muchas familias dependen de las becas de comedor, pero cuando llega el fin de semana no hay nada de calidad que los cr铆os puedan llevarse a la boca. Lo que comienza en La Isleta es un proyecto itinerante que se ir谩 moviendo por el resto de barrios de Gran Canaria con un objetivo claro: que sean las propias vecinas las que se organicen para hacer frente a su situaci贸n.

Esta manera de concebir lo pol铆tico es la que impregna el resto de ejes de trabajo de la FAGC. Desde las comunidades donde viven las personas que forman parte del Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria, los huertos socializados, el grupo de autodefensa laboral que asesora a colectivos estigmatizados que otros llaman de manera no ir贸nica el lumpen, el programa de intercambio de abrigo o la red de asistencia sanitaria para personas migrantes o excluidas. Es as铆 como pueden entenderse las tostadas y los pl谩tanos que se repartieron el domingo, como parte de un proyecto complejo que lucha por hacer de la vida una trinchera.

Hace unos d铆as el ensayista y militante trans Dean Spade presentaba en Madrid y Barcelona su peque帽o y vibrante ensayo Apoyo mutuo. Construir solidaridad en sociedades en crisis editado por Traficantes de Sue帽os. En sus p谩ginas, el autor repasa los diferentes proyectos de apoyo mutuo en los que ha militado, dibuja potencialidades, errores, consejos de futuro. El trabajo colectivo que ha posibilitado todas estas iniciativas ha proporcionado a muchas personas una manera de conectarse con los movimientos sobre la base de sus propias preocupaciones inmediatas, ya sea el hambre, la falta de vivienda o el fr铆o, y al mismo tiempo ha permitido producir espacios sociales donde la gente cultiva nuevas solidaridades.

Es la pol铆tica tras los bastidores, la que no es visible ni vistosa, porque va de sostener la vida, de reunir las fuerzas para la siguiente movilizaci贸n. El fuego que calienta la barricada es tambi茅n el alimento que llena el est贸mago. Los movimientos sociales que han logrado cambios siempre han incluido el apoyo mutuo, aunque este a menudo haya sido desvalorizado. Ejemplo de ello, volviendo a Oakland, es que la er贸tica reconocida de la lucha del BPP, lo que hasta el d铆a de hoy forma parte de nuestro imaginario colectivo, pase por la autodefensa expl铆cita de sus miembros frente a la violencia policial y no tanto por sus programas comunitarios. No es casual que todo aquello vinculado a la reproducci贸n social, las tareas relegadas normalmente al g茅nero femenino, se hayan considerado tambi茅n como parte de lo no pol铆tico incluso cuando sustentaban procesos amplios.

Pero el apoyo mutuo, tal y como nos cuenta Dean Spade, no va de ser amable con el de al lado. O al menos no se reduce s贸lo a eso. Implica una imaginaci贸n radical, un hacerse cargo. Desde la FAGC tienen claro que quienes ven en su programa de desayunos caridad o asistencialismo no son conscientes de c贸mo en cada frente se est谩 instaurando un foco de conflicto, una nueva lucha. Incidir en las grietas del sistema, cuestionarlas y reventarlas. Situar las carencias en su contexto, se帽alar culpables y ser sujetos pol铆ticos activos, todo lo contrario a lo que aspiran los servicios sociales que condenan a sus usuarios a la pasividad del tr谩mite burocr谩tico y la espera.

Si la receta m谩gica a c贸mo conseguir que todo se tambalee, c贸mo organizarnos mejor, se encuentra en alg煤n libro, tendr谩n que perdonarles. Algunos llegar谩n tarde al momento del descubrimiento. Les pillar谩 desayunando.

[Fuente: https://www.lamarea.com/2022/06/15/a-tu-teoria-le-faltan-desayunos/]



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Fuente: Anarquistasgc.noblogs.org