April 11, 2021
De parte de Nodo50
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Eran a帽os convulsos. Nos levant谩bamos cada d铆a con un sobresalto nuevo. Yo era joven, casi una ni帽a pero detectaba que algo importante pasaba, o que iba a pasar. Los silencios, las miradas furtivas, el susurro de 驴qu茅 va a pasar cuando鈥? me auguraban la posibilidad de un cambio impreciso que apenas relacionaba con las viejas historias referidas por la abuela al calor silencioso de la cocina, cuando la cena de Nochebuena fenec铆a, antes de ir a la cama.

Recuerdo ver la imagen en un peri贸dico sobre la mesa del sal贸n de unos familiares cercanos鈥inco caras con mal aspecto, despeinados,  se les intu铆a el desali帽o pero solo se  ve铆an los cinco rostros. En letras muy grandes 鈥Fusilados esta ma帽ana鈥 Recuerdo contemplar con estupor el peri贸dico haci茅ndome preguntas que ese d铆a no pude responder. Luego con la convulsi贸n formada en Europa, cuando los informativos nos trasmit铆an con voces grandilocuentes la enemistad exterior, la en茅sima  conjuraci贸n  judeo- mas贸nica, me hice a la idea que algo no iba bien en mi pa铆s. Que esa patria enlatada y cristiana llevaba debajo, en sus cloacas, mucha mierda acumulada, miedo y dolor  silente. Poco despu茅s me hice tantas preguntas que obtuve respuestas. El problema es que tampoco fueron las respuestas reales. Esas las he ido encontrando a lo largo de mi vida a base de profundizar por las cloacas que intu铆 en aquel tiempo lejano. El de la Transici贸n espa帽ola.

Las caras vistas en el peri贸dico, con  faz descalabrada y triste fueron los cinco 煤ltimos fusilados del franquismo. Jos茅 Humberto Francisco Baena Alonso, Ram贸n Garc铆a Sanz, Jos茅 Luis S谩nchez-Bravo Solla, 脕ngel Otaegui Echevarr铆a y Juan Paredes Manot .

Tres del FRAP y dos de ETA.

Hace unas semanas una payasa infame se levant贸 en el Parlamento atacando a un miembro del gobierno, el  entonces, vicepresidente Iglesias, acusando a su padre de terrorismo. Se refer铆a a Javier Iglesias, que fue miembro de la FUDE, una organizaci贸n universitaria como otras, entre las que estaba el PCE (m-l) que fueron germen del FRAP. El se帽or Iglesias jam谩s form贸 parte del FRAP, ni tom贸 parte de ninguna de las acciones que m谩s tarde, cuando 茅l ya no militaba en la FUDE, se  imputaron a la organizaci贸n .

Desde los a帽os sesenta, hab铆a gente en la izquierda a la que desagradaba  el revisionismo de Carrillo. Su acercamiento a la idea de la reconciliaci贸n nacional hizo que muchos estudiantes y trabajadores abandonaran el Partido Comunista de Espa帽a y se posicionaran en otros minoritarios de las distintas familias comunistas.

Uno de ellos fue el Partido Comunista de Espa帽a, marxista leninista  que promueve un comunismo tradicional sin componendas con el fascismo,  abstray茅ndose de revisionismos, tanto sovi茅ticos como europeos. Durante los primeros a帽os de la d茅cada de los setenta, la militancia se dedica a informar, hacer 鈥saltos鈥 en lugares  concretos ,  promover huelgas, movilizar a los estudiantes y poco m谩s. Son mayoritariamente j贸venes.   El primero de Mayo de 1973 fue, quiz谩, el detonante del proceso posterior. Un uno de Mayo que moviliza a  bastante gente con la consiguiente alarma en el gobierno aut谩rquico, con huelgas, manifestantes heridos, golpeados por la llamada 鈥gristapo鈥 (polic铆a franquista) adem谩s del decaimiento de la dictadura con un Franco envejecido, vacilante y comido por el Parkinson, hace que los poderes facticos se revuelvan con furia. Con la furia de un animal herido que mata antes de morir por puro miedo al pueblo.

Las bases del PCE (ml) se radicalizan dando un paso al frente, conformando el Frente Revolucionario y Patriota(FRAP), cuyo fundador es el hist贸rico Julio 脕lvarez del Vayo, antiguo ministro de la Rep煤blica, socialista,  exiliado y combativo . El crimen de Cipriano Martos asesinado por la  Guardia Civil, las detenciones arbitrarias, torturas sist茅micas y tremendas que se realizaba a los miembros de cualquiera de los partidos que en esos momentos se enfrentaban a la dictadura, fueron la causa de tal radicalizaci贸n.

En los bajos de la DGS campaba un tipo llamado Roberto Conesa, antiguo sopl贸n de la polic铆a franquista, causante, entre otros 鈥meritos鈥 de la ca铆da de las 13 Rosas. Recibi贸 como premio a su infiltraci贸n en los grupos que siguieron luchando despu茅s de la guerra, ser comisario de polic铆a sin mayor formaci贸n que la delaci贸n. Hab铆a conseguido m茅ritos  traicionando a gente de la izquierda siendo experto en infiltrarse en los grupos de resistencia en la postguerra. Muchos de los denunciados por Conesa murieron bajo torturas inhumanas,  o tuvieron penas de muchos a帽os de c谩rcel. Un gusano de las cloacas t铆pico en cualquier dictadura que  sin ellos no medrar铆a la represi贸n. Es el llamado  鈥prestigio del horror鈥. De esas cloacas que han salido con posterioridad los Villarejos de turno.

Conesa y su segundo aventajado,  Antonio Gonzalez Pacheco (Billy el Ni帽o) lo sab铆an bien. Como tantos en cada ciudad de cualquier dictadura, que sirven de empalizada y de parapeto a unas ideas asesinas. All铆 caen los detenidos del FRAP y de cualquier otro movimiento. Nuestro querido y siempre a帽orado Chato Galante, fue uno de tantos detenidos por los s谩trapas. Cinco a帽os estuvo en la c谩rcel, muchos d铆as de torturas horribles en esos bajos de la DGS donde disfrutaban del sadismo los chicos de Conesa.

Cuando hablamos de violencia, deber铆amos hacer una diferenciaci贸n clara. La violencia ejercida por el pueblo contra una dictadura o el acto terrorista o lucha armada habiendo otras formas de lucha, que puede darse en democracia. El FRAP se crea en plena dictadura, cuando muchos j贸venes caen en las calles, se despe帽an por las ventanas de las comisar铆as o mueren abrasados en torturas inhumanas. No hay partidos pol铆ticos, ni sindicatos libres, no existe derecho de huelga, ni libertad de expresi贸n鈥n la lucha contra el nazismo el maquis, la lucha de guerrillas contra la ocupaci贸n nazi fue glorificada. Se les considera h茅roes, mientras que la lucha contra la dictadura franquista 鈥搉o nos olvidemos que Franco formaba con Hitler y Mussolini el triunvirato fascista que fue derrotado en la guerra mundial-  se les consider贸 terrorista a abatir. Mucho nos tememos que el relato sigue siendo el mismo como demuestra la conspicua parlamentaria que escupi贸 la acusaci贸n hacia Javier Iglesias. No, los que luchan contra la dictadura son h茅roes, gente valiente. Los que se pliegan y confraternizan con el horror son los c贸modos, c贸mplices necesarios de todos los genocidios. Si sirve para Europa o EEUU, tiene que servir para Espa帽a.

En 1975, Franco est谩 sentenciado, a duras penas se mantiene en pie, sus palabras son farfulleos incomprensibles , Carrero Blanco  hab铆a volado por los aires y la dictadura hac铆a aguas. En esos momentos son detenidos y juzgados once personas acusadas de terrorismo, seg煤n la ley, creada para tal efecto, el 27 de Agosto de 1975. Les detallo la fecha en que la ley entr贸 en vigor porque luego la aplicaron con car谩cter retroactivo para juzgar a los once detenidos. Cosa escandalosamente ilegal, como fue reflejado por cronistas y observadores en el Consejo de Guerra.  Da igual. Si algo retrata a las dictaduras es la falta de respeto por la ley.

Como decimos, la dictadura est谩 contra las cuerdas, hay que dar un golpe de mano para demostrar que el miedo

sigue manteniendo el poder. Se detiene a gente del FRAP y de ETA. Manuel Blanco Chivite, Vladimiro Fern谩ndez Tovar, Manuel Ca帽averas de Gracia, Pablo Mayoral Rueda, Fernando Sierra Marco,  Concepci贸n Trist谩n L贸pez, Mar铆a Jes煤s Dasca Peneles, Jos茅 Humberto Francisco Baena Alonso, Ram贸n Garc铆a Sanz, Jos茅 Luis S谩nchez-Bravo Solla, 脕ngel Otaegui Echevarr铆a y Juan Paredes Manot .

Se les acusa de delitos cometidos en sitios donde no han estado, las defensas no pueden presentar ninguno de los 124 pruebas que son descartadas en menos de veinte minutos por el juez instructor . Los fiscales militares tampoco presentan testigos porque no tienen ninguno. Ni pruebas. Ni las balas de los asesinados por los detenidos. Se les condena en una farsa de  Consejo de Guerra Sumar铆simo por pura propaganda. Como dec铆amos, hab铆a que mantener el 鈥prestigio del terror鈥 como fuera.

Las confesiones de los detenidos se han conseguido a fuerza de torturas.  Antonio Garmendia,  est谩 en el hospital,  en un estado de discapacidad total, despu茅s de ser disparado en la cabeza por la polic铆a. En la habitaci贸n donde est谩 inconsciente,  los agentes toman su mano y pone la huella como firma de una confesi贸n redactada en Comisar铆a donde asume la autor铆a de la muerte de Gregorio Posadas Zurr贸n, jefe de informaci贸n de la Guardia Civil de la zona de Azpeitia. Los m茅dicos que se percatan del hecho, clamaron y solicitaron declarar. Todo in煤til, no se acepta su declaraci贸n. Como decimos, est谩n condenados porque la difunta autarqu铆a necesita un puntal de muerte para sostenerse.

Se forma una farsa de Consejo de Guerra para demostrar que la fuerza sigue estando en la misma mano.

El ahora Em茅rito, entonces Pr铆ncipe de Espa帽a, Don Juan Carlos de Borb贸n, estaba cerca del Caudillo, tan cerca que cuando la manifestaci贸n formada en respuesta al clamor internacional se hallaba  en el balc贸n acompa帽ando al viejo dictador que balbucea las mismas consignas de anta帽o: 鈥conspiraci贸n judeo mas贸nica鈥ontubernio鈥︹ All铆 estaba el Borb贸n, y la plana mayor del franquismo apoyando al asesino cuando fusilaba inocentes. El que, dicen, trajo la democracia a nuestro pa铆s.

En el Consejo de Guerra se expuls贸 a los abogados defensores, no se les dej贸 presentar alegaciones que fueron descartadas una tras otra. En unas pocas horas se dict贸 la sentencia 鈥ejemplar鈥 Cinco condenados a muerte: Jos茅 Humberto Francisco Baena Alonso, Ram贸n Garc铆a Sanz, Jos茅 Luis S谩nchez-Bravo Solla, 脕ngel Otaegui Echevarr铆a y Juan Paredes Manot . Antonio Garmedia es indultado debido a las consecuencias f铆sicas del tiro en la cabeza que recibi贸 durante la detenci贸n .  A las dos mujeres se les conmuta la pena de muerte  debido a su embarazo para cumplir altas condenas junto al resto de los juzgados. Era el 26 de Septiembre de 1975. Se les fusil贸 al alba del d铆a 27 de Septiembre de 1975.

Un mazazo cae sobre el pa铆s. El PCE ml, comienza a moverse contactando con la prensa internacional que no da cr茅dito a que en plena Europa, un pa铆s aliado de EEUU, se asesine con impunidad. La cara del franquismo se desvela en su totalidad, desde los tiempos de plomo de la postguerra no hubo tal cantidad de condenas. El tirano muere matando.

La noche del 26 de Septiembre, horas antes del alba sangrienta, Franco pidi贸 a sus ayudantes que no se le despertara bajo ning煤n concepto. Imaginamos que durmi贸 a pierna suelta porque estaba acostumbrado a matar.

Europa se vuelca en puro clamor. La embajada espa帽ola en Lisboa es asaltada bajo la mirada indiferente de la Guardia Republicana que apenas se mueve. En Par铆s las concentraciones ante la embajada espa帽ola son clamorosas, incluso personas alejadas del izquierdismo como Claude Mauriac o Michel Foucault, est谩n entre los manifestantes. El Papa Pablo VI, pide clemencia al Caudillo鈥odo in煤til. El s谩trapa duerme.

Hemos de decir, en honor a la verdad, el poco o nada honroso lugar que estos hechos dejaron a la izquierda 鈥oficialista鈥 espa帽ola. El PCE da orden de no atender a la defensa de los frapistas, ning煤n abogado comunista les defiende. Ni el PSOE. Una nube de silencio cubre a los detenidos. Como ejemplo opuesto, el dem贸crata cristiano Joaqu铆n Ruiz Jim茅nez, desde el despacho de Cristina Almeida llama a Pablo VI, para pedir intercesi贸n, consiguiendo la implicaci贸n papal. Santiago Carrillo no levanta su tel茅fono para nada. La URSS no protesta ni intercede por los reos. La izquierda domada ya est谩 con el yunque puesto. Sabiendo estos hechos quedan claras las posturas posteriores.

Una vez fusilados se entregaron los cuerpos a las familias en f茅retros de madera sin pulir. Los integrantes de la BPS que los han fusilado, llevaban camisas y corbatas de colores chillones, y marcaron con sus risas de hiena el duelo inicial. As铆 eran.

Uno de aquellos condenados, de los que conmutaron la pena de muerte fue Manuel Blanco Chivite, periodista, escritor y editor que hoy habla para nosotros. Nos concede esta entrevista que transcribimos.

Ante todo, gracias Manuel por tu amabilidad, que aprovecho a hacer extensivo el agradecimiento a nuestra com煤n amiga, Violeta Valdor. 驴Qu茅 te salva? 驴A qu茅 le debes la vida? Porque en el juicio patra帽a todos sois tratados igual

-En ese momento, en los cuatro consejos de guerra celebrados en Espa帽a, los 煤ltimos de una larga serie de consejos de guerra que jalonaron la dictadura, se sentenciaron once penas de muerte y se llevaron a cabo por gatilleros voluntarios cinco. Los seis que vimos la pena conmutada por la de treinta a帽os de prisi贸n, fue producto, seg煤n la prensa franquista, de un detalle benevolente del r茅gimen y sus turiferarios-

-驴Eras consciente al dar el paso de la militancia en el FRAP, del riesgo? y si es as铆 驴Qu茅 le hace a un joven jugarse la vida porque si algo estaba claro en aquellos d铆as es que hasta repartiendo pasquines se pod铆a perder la vida?-

-Vivir es jugarse la vida. Hoy en d铆a salir a la calle con o sin mascarilla, ir al trabajo, coger el autob煤s, acudir a un restaurante es jugarse la vida. Cuando est谩bamos esperando la celebraci贸n del consejo de ministros que decidir铆a a qui茅n mataban y a qui茅n no, nos permit铆an, por separado y durante quince minutos al d铆a, salir al patio de la galer铆a de aislamiento; recuerdo que, en una ocasi贸n, vi la hoja de un peri贸dico en el suelo. Daba la noticia de un accidente de tr谩fico en el que hab铆an muerto tres j贸venes veintea帽eros. Es posible que esos muchachos hubiesen escuchado o le铆do la noticia de nuestras condenas. Quiz谩s iban o ven铆an del trabajo; quiz谩s iban al chal茅 de sus padres en la playa.  Seguro que no se imaginaron que podr铆an morir antes incluso que quienes fueron fusilados. 驴Les mereci贸 la pena morir?

Luch谩bamos por algo, bajo una dictadura sangrienta, cualquier polic铆a, cualquier guardia civil pod铆a matarte impunemente en un intento de manifestaci贸n, en una huelga, o realizando una pintada, como ocurr铆a con harta frecuencia; luch谩bamos para que eso, precisamente, acabase y esa lucha tra铆a consigo enfrentamientos y riesgos, detenciones y torturas. Pero si hoy tenemos algo de libertad fue por las luchas aquellas, porque conseguimos que el miedo se estableciese tambi茅n en sus filas-

Usted pertenece a La Comuna. Tuve el gusto de conocer, escuchar varias veces, y casi dir铆a gozar de su amistad, a Chato Galante,  y conoc铆 de cerca la lucha enconada por hacer justicia, por la Memoria, por hacer un relato ver铆dico de aquellos a帽os 驴C贸mo recibe que se considere insulto la pertenencia a la lucha antifascista y por el contrario se condecore y admire a consumados c贸mplices de la dictadura?

-El insulto de un fascista (ultraderechistas se les llama delicadamente ahora), de alguien c贸mplice de la dictadura o de los se帽oritos que se beneficiaron de ella o de sus descendientes, es una excelente se帽al. Por aquello de que ladran, luego cabalgamos

Como vivi贸 el travestismo posterior a la muerte del dictador, donde muchos de los que pasaron de solidarizarse, o de implicarse en la verdadera lucha social se apuntaron al carro del antifranquismo militante. Hablo del PCE, del PSOE, de toda aquella gente que se lav贸 las manos ante los cinco cr铆menes y las torturas en la DGS y luego corrieron a apuntarse al carro

-Nada que nos produjese sorpresa, nada nuevo bajo el sol, algo que se columbraba desde a帽os atr谩s, desde que los dise帽os de transici贸n comenzaron a desarrollarse.

Cree usted que EEUU pudo impedir el crimen del 27 de Septiembre, como aliado de poder de la Espa帽a franquista

-Poder no es querer, como bien se sabe. Los intereses del franquismo y de los EEUU siempre fueron los  mismos al menos desde el final de la segunda guerra mundial. La puesta al d铆a del modelo de gesti贸n de esos intereses marca, en sus grandes l铆neas, el modelo de democracia neofranquista que vivimos-

El FRAP se disolvi贸 poco despu茅s de morir Franco. Luch贸 contra la dictadura asumiendo la violencia. Fue un movimiento t谩ctico, de creencia en las posibilidades de la democracia o por el contrario fue puro agotamiento

-Fue un cambio en funci贸n de los cambios pol铆ticos y sociales que se produjeron a la muerte del dictador. La violencia que asumimos fue la de la Dictadura, la del Estado Terrorista. La asumimos, la sufrimos como todo el mundo y nos defendimos de ella puntualmente-

Que cree que aport贸 la lucha de movimientos como el FRAP o ETA, durante la dictadura

-La lucha armada o, m谩s modestamente, las acciones armadas (pues las armas estaban realmente tan solo en el Estado Terrorista de Franco), contra la dictadura no fue un fen贸meno de los 煤ltimos a帽os del fascismo sino una constante durante toda su existencia. Desde la entrada de las tropas franquistas en Madrid y la derrota del ej茅rcito republicano, no hubo ni un solo d铆a en el que no existiese en Espa帽a resistencia armada. La resistencia no ces贸 y eso, desde luego, fue una preciosa aportaci贸n a la hora de conseguir unas libertades, por muy recortadas que puedan considerarse-

Repetir铆a su opci贸n hoy. Quiero decir, militar铆a en el FRAP con las consecuencias personales y sociales que le acarre贸. Y considera que fueron positivos para la sociedad-

-El FRAP se dio en unas condiciones precisas hoy inexistentes o que han tenido una evoluci贸n no poco compleja, la acci贸n pol铆ticas por tanto hubo que  ajustarse y disponerse para tales nuevas situaciones. La repetici贸n no es posible. Todo ello pese a que muchos rasgos del quehacer pol铆tico actual (corrupci贸n, judicatura prevaricadora, tribunales especiales para la represi贸n de toda disidencia, tortura, etc.) y los deseos de la derecha espa帽ola provengan directamente y rindan devoci贸n de y a la dictadura de Franco. Fig煤rate que el PSOE empu帽贸 las armas durante la II Rep煤blica, la guerra y la posguerra para enfrentar al fascismo y hace cuatro d铆as Ortega Smith ofreci贸 su apoyo a Salvador Illa contra los independentistas catalanes.

 

Vivimos, con el 15M, un resurgir de lucha social, donde algunas personas cre铆mos que era posible la redenci贸n 驴Qu茅 queda hoy de esa primavera que se dio en diversos pa铆ses, no solo en Espa帽a?

-Siempre queda algo. Buena parte de ese movimiento de base se vehicul贸 hacia las instituciones, donde, en buena parte ha quedado encerrado, neutralizado y actuando como eficiente gestor铆a de las necesidades de un sistema en crisis de variado car谩cter.

Pero como digo siempre queda algo y algo de aquel revuelo magn铆fico se ha colado en las instituciones para dar alguna batalla por mejoras al menos parciales. Todo ello frente a un fascismo abierto, que ensalza a terroristas de Estado, y se dedica a la agresi贸n sistem谩tica sin que se le d茅 todav铆a la respuesta adecuada-

Es la democracia, tal como la conocemos, el sumun de sociedad que el poder nos convence que es o por el contrario cree que hay sitios donde no llegamos porque ese mismo poder no nos deja-

-Ni 茅sta,  ni ninguna democracia, ni ninguna organizaci贸n social presente o futura ser谩 el s煤mmum de nada. El problema de Espa帽a es llegar al m铆nimum. El hecho b谩sico, elemental, por ejemplo, de la inexistencia hist贸rica y actual de un simple proyecto democr谩tico de unidad nacional, m谩s all谩 de la amenaza constitucional de las armas, lo dice todo-

Nuestra sociedad actual es directamente heredera de una dictadura que no perdi贸 la partida. Fracas贸, en cuanto a que con la desaparici贸n del dictador se descafein贸 en cuanto al fascismo. Digamos que se adecent贸 pero 驴no piensa que muchos de los problemas que padecemos son debidos a la falta de relato, a que heredamos una maleta de historia y no sabemos qu茅 hacer con ella?

-Tenemos varias maletas de historia; la de los poderosos y sus servidores materiales e intelectuales y la de quienes resistieron al fascismo con su trabajo y su lucha. Por no hablar de la maleta de los espa帽oles de la 鈥tercera Espa帽a鈥, la de los esquiroles, la de quienes esperaron sentados y en apacibles tertulias arreglamundos a que otros diesen la cara para mejorar las cosas; mejoras de las que estos 鈥terceros鈥 fueron los primeros en aprovecharse con 谩vido sentido del lucro. Quiz谩s haya quienes no saben qu茅 hacer con su maleta y para su tonta desgracia, pero creo que, en el fondo, todos sabemos muy bien qu茅 hacer con la que nos corresponde-

Hablemos, Manuel, de su 煤ltimo libro y si considera la literatura, la cultura una forma de lucha social al dar armas de liberaci贸n mental a la ciudadan铆a-

-La literatura creo que forma parte de la lucha por la vida. Y cuanta m谩s calidad tenga, incluso independientemente de la voluntad de su autor o autora, m谩s hace por la vida. He escrito y publicado hasta el momento 18 libros de muy diferentes tem谩ticas, desde la novela negra hasta, el 煤ltimo, un libro de poes铆a (鈥Dudosos amores, certeras muertes鈥), mi primer libro en este terreno y siempre ha tenido dos preocupaciones previas: la autenticidad del contenido y la calidad formal-

-Que queda del joven luchador de aquellos a帽os

-Ya no soy joven, como es evidente, pero soy el mismo. Lo acabo de comprobar en el DNI

Necesitamos conocer la historia para entender el presente y planear el futuro. Necesitamos reinvindicar a los que perdieron la vida defendiendo los derechos y la libertad. Puede que no comulguemos con sus ideas, o que no estemos de acuerdo con los m茅todos utilizados pero fue gente que luch贸, arriesg贸 la vida y en muchos casos la perdi贸 por nuestro futuro. Hoy, al menos, les debemos conocerlos, reivindicar sus nombres y no olvidar. Porque la historia se construye con ladrillos delicados, con estructuras precisas, si envenenamos el relato, nada crece debidamente.

Fueron cinco fusilados. Cientos, miles de personas torturadas, masacradas en todas las comisarias de las ciudades espa帽olas, donde hab铆a siempre un Roberto Conesa y un Billy el Ni帽o, que quedaron impunes, se colgaron medallas y vivieron de nuestro dinero hasta su tranquila muerte en la cama. Los cinco nombres de los asesinados del 75, m谩s Puig Antich, Juli谩n Grimau y tantos otros perdieron la vida. Son de los nuestros. Son nuestra gente.

Mar铆a Toca Ca帽edo漏




Fuente: Lapajareramagazine.com