May 5, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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por Rabioso

6 de abril de 2019

Primera parte 

NEOLIBERALISMO ROMANO Y DERRUMBE IMPERIAL

La llamada Edad Media es el resultado de la implosi贸n del Imperio Romano occidental, cuya estructura econ贸mica se basaba en una versi贸n extrema del mercado libre, similar a la del actual neoliberalismo. La creaci贸n del mercado 煤nico romano, carente de restricciones al comercio, di贸 lugar a una competencia sin l铆mites que acab贸 convirtiendo el precio, y no la calidad, en el motor de las ventas. De esta forma, las industrias fueron destruidas una tras otra de manera paralela al hundimiento de precios y salarios, dando lugar a una extrema polarizaci贸n de la sociedad que se refleja en el 80% de la poblaci贸n de Roma que al final depend铆a de las ayudas de un estado que, a su vez, depend铆a de la conquista y pillaje de nuevos territorios para que cuadrasen sus cuentas. A la destrucci贸n de la industria, fundamento del comercio, le siguieron las ciudades, que se acabaron despoblando, mientras aparec铆an enormes latifundios en occidente, dotados de todo tipo de artesanos, que eran completamente autosuficientes. Cuando finalmente colaps贸 el imperio, tras llegar a su l铆mite su expansi贸n territorial, las bases del feudalismo medieval estaban sembradas, y el comercio hab铆a dejado de existir de facto, reducido a productos de los que se pod铆a prescindir:

“El tesoro de un rey franco del siglo VI s贸lo equivale a la renta anual de un propietario romano de segunda clase de finales del siglo IV… los palacios vuelven a ser de madera, al igual que la vajilla que en ellos se utiliza; las tumbas de los campesinos, as铆 como sus caba帽as, revelan una indigencia total. La depresi贸n… no es un cambio de decorado, sino un verdadero y aut茅ntico cataclismo (…) El declive romano resulta… de las fuerzas acumulativas de la competitividad y de la econom铆a de mercado que la ha dominado hasta el final, arrastr谩ndola hasta hacerla desaparecer” (1).

La autodestrucci贸n del sistema econ贸mico romano provoc贸 la casi total desaparici贸n del comercio en Europa, y con 茅l del sistema monetario. Ambos fueron sustituidos por el trueque y una econom铆a de autosuficiencia que hac铆a innecesarios el dinero y el comercio -y eliminaba el beneficio (2). Antes de hundirse, el Imperio Romano se dividir谩 en dos partes: la occidental, plagada de enormes latifundios y cuyas ciudades estaban desapareciendo, y la oriental, caracterizada por la burocracia imperial y el comercio. Mientras el Imperio Romano occidental se hund铆a, el Imperio Romano oriental  ten铆a una situaci贸n econ贸mica desahogada gracias a su privilegiada situaci贸n geogr谩fica en las rutas de comercio del continente euroasiatico; tanto que, en el siglo VI, el emperador Justiniano intent贸 reconquistar Europa occidental, logrando hacerse con el control del norte de Africa y buena parte de la pen铆nsula it谩lica hasta que una terrible epidemia (La Plaga de Justiniano) puso punto final a la campa帽a militar. La principal consecuencia para el futuro de Europa de la campa帽a militar de Justiniano fu茅 el paso de Venecia a la jurisdicci贸n del Imperio Bizantino (el Imperio Romano de Oriente).

EUROPA Y LA 鈥淎YUDA AL DESARROLLO” DE LA CIVILIZACI脫N ARABE

Mientras Europa se sumerg铆a en el feudalismo, en Oriente Medio se pon铆a en marcha la edad de oro de la civilizaci贸n isl谩mica. Tras el derrumbe del Califato Omeya, cuyo centro hab铆a sido Siria y su capital Damasco, en 762 el califa Al-Mansur, fundador del califato Abasida, mand贸 construir Bagdad (la “ciudad redonda”) como capital imperial y centro industrial. Este enorme proyecto, similar a la rasante industrializaci贸n de China en las 煤ltimas d茅cadas del siglo XX, concentr贸 a los mejores 100.000 artesanos del mundo 谩rabe en una sola ciudad, que lleg贸 a alcanzar el mill贸n de habitantes y generar el 50% de la producci贸n total  del mundo 谩rabe. Como todo estado altamente industrializado, Al-Mansur necesitaba pa铆ses subdesarrollados a los que vender sus productos manufacturados, y los encontr贸 en Europa. El Imperio Abasida ofrecia calidad de vida 谩rabe a precios elevados:

“Una espada de acero damasceno, por ejemplo, costaba tanto como media tonelada de mineral de hierro, y el precio de otras armas era mucho mayor. De esta forma, los productos 谩rabes de consumo cotidiano se convirtieron en art铆culos de lujo para los superricos europeos. La corte de los reyes francos, por ejemplo, se reun铆a llevando trajes de seda similares a los usados por funcionarios de segunda de Bagdad, pero que en los reinos b谩rbaros del norte costaban tanto como el total de los ingresos anuales de todo un distrito” (3).

Bagdad, la ciudad redonda, capital del Imperio Abasida (omarjasim.org)

Al-Mansur puso en marcha medidas para facilitar la compra de productos manufacturados 谩rabes a cambio de materias primas a los europeos, que en una iron铆a de la historia fueron llamadas literalmente 鈥渁yuda al desarrollo”. La principal fue buscar intermediarios para acceder a los mercados europeos, ofreciendo a los jefes de los clanes jud铆os, cuyas familias estaban repartidas por todo el continente eurasiatico (4), una rebaja de impuestos del 10% a quienes se dedicasen al comercio  con Europa. Junto a los jud铆os, los s铆rios jugaron un papel fundamental como intermediarios con la subdesarrollada Europa durante la profunda Edad Media:

“Occidente se derrumb贸… La econom铆a qued贸 encerrada. Las interdicciones can贸nicas formuladas por una Iglesia soberana y las condiciones generales no permitieron el comercio dinerario. No pod铆an existir bancas ni banqueros en el seno de la primitiva sociedad medieval (…) Sin embargo, las operaciones financieras no pudieron ser evitadas en su totalidad porque persisti贸 un determinado estado de civilizaci贸n. Se encontraban por una parte los monjes y, por otra, las gentes separadas de la comunidad cat贸lica, es decir, los sirios y los jud铆os (…)

No todos los sirios eran originarios de Siria. Se designaba bajo este nombre a los traficantes griegos, armenios o persas, que comerciaban ya con los pa铆ses de occidente mucho antes de las invasiones 谩rabes. En cuanto les fu茅 posible, se dedicaron a mantener una corriente cambista con Bizancio. No eran m谩s que un tenue hilo y resultaba extremadamente angosta la 禄franja芦 de navegaci贸n que, bordeando por Venecia las costas mediterraneas, permit铆a la comunicaci贸n con Constantinopla. Los sirios eran ante todo mercaderes. Gregorio de Tours menciona a un tal Eusebio 禄syrius negotiator芦. Aquella gente aportaba seda, cuero, vinos, a cambio de metales, pieles, eunucos, esclavos blancos de los dos sexos. Marsella era su puerta hacia Oriente y pose铆an barrios reservados en Arl茅s y Narbona. Limitados a las necesidades de sus negocios, las operaciones bancarias que realizaban eran someras y burdas. Se dedicaron tambi茅n al espionaje econ贸mico por cuenta de Bizancio (…)

Lo que diferenciaba a los sirios de los judios era la existencia de jud铆os sedentarios, que viv铆an lejos del mar y agrupados en colonias, para ayudarse entre s铆, y que se dedicaban, por tanto, a actividades distintas a las de los negociantes viajeros… Los sirios y los jud铆os hab铆an mantenido un m铆nimo de relaci贸n con Bizancio. Los cristianos de N谩poles, de Salerno, de Amalfi, de Venecia hab铆an logrado anudar lentamente algunas relaciones comerciales con numerosos negociantes 谩rabes… Los sirios desaparecieron en el siglo IX por alguna raz贸n desconocida… (5)

LAS REP脷BLICAS MAR脥TIMAS ITALIANAS Y LA RESURRECCI脫N DEL MERCADO EN EUROPA

Tras el colapso del sistema econ贸mico romano, en la Alta Edad Media los principales problemas del comercio en Europa eran la desaparici贸n del mercado, debido a la autarqu铆a general, y la falta de financiaci贸n. Pese a que el comercio con el mundo isl谩mico estuvo prohibido de manera intermitente en la Europa medieval, las nacientes rep煤blicas mar铆timas italianas lograron acceder a los lucrativos mercados bizantino y 谩rabe, motivo quiz谩s de la desaparici贸n de los intermediarios sirios. A pesar de los peligros del comercio mar铆timo en una 茅poca en la que los mares estaban infestados de piratas, los beneficios de acceder a unos mercados que viv铆an su 茅poca dorada justificaban el riesgo, como muestran los planes de un mercader 谩rabe expuestos por Fernand Braudel:

“Quiero enviar azafr谩n a China, donde he oido que se vende a un precio muy alto, y entonces enviar porcelana china a Grecia, brocado griego a la India, hierro indio a Aleppo, cristal de Aleppo al Yemen y los materiales que logremos despojar a los yemen铆es a Persia” (6)

En cuanto a la financiaci贸n, sus principales fuentes fueron la pirater铆a (en el caso de G茅nova) y la venta de esclavos: “Las grandes rep煤blicas mar铆timas de G茅nova y Venecia eran los mayores mercados de esclavos de la 茅poca. Estaban reducidos a la esclavitud en todos los individuos capturados al norte del Mar Negro, donde la colonia genovesa de Caffa representa el centro del comercio de esclavos”; A ello se debe que la palabra eslavo, referida a los habitantes del este de Europa, se derive de esclavo (7).

Cuatro eran las rep煤blicas mar铆timas italianas (G茅nova, Pisa, Amalfi y Venecia) que rivalizaban por el control de las dos rutas mar铆timas del comercio exterior europeo. La ruta adri谩tica, infestada de piratas, estaba controlada por Venecia, mientras que Amalfi era la de mayor peso en la ruta tirrena y la m谩s importante de todas, como demuestra que fue la primera emisora de monedas de oro, o la Tabulae amalphitanae, primer c贸digo mar铆timo mercantil usado en el Mediterraneo entre los siglos XII y XV (8).

Amalfi, centro del comercio europeo entre el mundo 谩rabe y el Imperio Bizantino en la Edad Media hasta su destrucci贸n tras la conQuista normanda (M. C. Escher).

Amalfi disfrutaba de una situaci贸n geogr谩fica ideal, al estar al lado del Imperio Bizantino del sur de Italia, los estados papales y el Califato Abasida en Sicilia. Sus mercaderes fueron los primeros en establecer sucursales en los principales puertos comerciales del Mediterraneo, donde no tardaron en surgir barrios amalfitanos dotados de un estatus extraterritorial y en los que reg铆a la legislaci贸n de Amalfi, y en los que viv铆an m谩s amalfitanos que en la propia Amalfi. Gracias a su antigua pertenencia y posterior alianza con el imperio Bizantino, Amalfi disfrutaba de un acceso privilegiado y sin restricciones a los mercados bizantinos, siendo la puerta para el comercio bizantino con el Mediterraneo occidental. Al mismo tiempo, Amalfi manten铆a tambi茅n estrechas relaciones comerciales con los territorios 谩rabes, y est谩 documentada la presencia de comerciantes amalfitanos en 996 en Cairo. El comercio amalfitano con el mundo 谩rabe se basaba en el env铆o de materias primas y productos de poco valor a帽adido a cambio de productos manufacturados y de lujo, t铆pico de la relaci贸n entre paises industrializados y en v铆a de desarrollo:

“abarcaba hasta el suministro a los Fatimidas de materiales importantes para la guerra: madera de construcci贸n, mineral de hierro y bet煤n, especialmente importantes para el mantenimiento de la flota fatimida, pero tambi茅n esclavos a cambio de oro y especias. Adem谩s de materiales estrat茅gicos, Amalfi suministraba aceite, vino y trigo de Europa, as铆 como duelas de barril, zapatos de madera y c谩帽amo. Las clases pudientes de Europa aceptaban a cambio con 谩videz productos de lujo: terciopelo, tapices, piedras preciosas, perlas y marfil, especias de todo tipo y b谩lsamo e incienso para las litugias religiosas” (8)

El puerto egipcio de Alejandr铆a era la puerta de acceso a los mercados del imperio 谩rabe, columna vertebral del comercio euroasi谩tico. All铆, los mercaderes europeos no eran tratados como iguales por los musulmanes: mientras en el mercado bizantino la religi贸n no era un obst谩culo (la divisi贸n religiosa entre ortodoxos y cat贸licos se inicia oficialmente en el siglo XI), en Alejandr铆a necesitaban un permiso especial para poder comerciar, ten铆an que pagar m谩s impuestos y vivian en zonas especiales (guetos) (10).

Mosaico mostrando el traslado desde Alejandr铆a a Venecia del cuerpo del ap贸stol San Marcos, convertido en patrono de la ciudad en 829.

CRIA CUERVOS… BIZANCIO Y EL ASCENSO DE VENECIA

La conquista del sur de Italia y Sicilia por los Normandos en el siglo XI tendr谩 enormes consecuencias para el futuro de Europa; una de ellas fue el fin de Amalfi, principal competidora de Venecia por los mercados bizantinos. Tras la ocupaci贸n normanda de la ciudad, Pisa aprovech贸 la debilidad de Amalfi para eliminar a su competidora con dos ataques en 1135 y 1137, utilizando en el segundo 100 barcos y 30.000 soldados, arrasando la ciudad (11).

La caida de Amalfi elimin贸 el 煤ltimo obst谩culo al ascenso de Venecia. Protegida por una laguna y con acceso al mar abierto, su situaci贸n estrat茅gica era similar a la de Amalfi, al estar situada al borde de tres potencias (el Sacro Imperio Romano, los Estados Pontificios y el Imperio Bizantino), y ser la puerta de entrada en Europa de las rutas comerciales euroasi谩ticas. Como Amalfi, Venecia hab铆a pertenecido formalmente al Imperio Bizantino, y ten铆a privilegios comerciales concedidos por 茅ste y el Sacro Imperio. Adem谩s, existen indicios de las relaciones de Venecia con Oriente Medio durante la Edad Media: una cr贸nica encontrada en un manuscrito de la Biblioteca Marciana de Venecia relata la visita, en 765, de cuatro mercaderes venecianos a Bagdad; y en 828, seg煤n la leyenda, dos mercaderes venecianos robaron el cuerpo del ap贸stol San Marcos en Alejandr铆a y lo trasladaron a Venecia, donde se convertir铆a en el patrono de la ciudad y su s铆mbolo, el le贸n alado, pas贸 a ser el de Venecia (12).

Venecia en 1479 (grabado de Werner Rolenwinck)

Venecia luch贸 por convertirse en el socio privilegiado de Bizancio en Europa, compitiendo con Amalfi y N谩poles. Como agradecimiento a su ayuda militar en la lucha contra los piratas sarracenos (el papel de 60 barcos venecianos al lado de los bizantinos en una batalla naval contra los sarracenos en Tarento en 840 fu茅 clave para lograr la victoria), el emperador dio a Venecia la independencia y amplios privilegios comerciales. En 1002 y 1003, Venecia llev贸 a cabo una campa帽a para limpiar de piratas el Adri谩tico, que pas贸 a estar bajo su control. Tras ayudar al Imperio Bizantino a frenar el avance normando en la periferia italiana, los mercaderes venecianos fueron liberados en 1081 del pago de impuestos o tarifas aduaneras en el territorio bizantino, que se extend铆a hasta el norte de Siria; adem谩s, debido a que Amalfi, hasta entonces el principal socio comercial europeo de los bizantinos, hab铆a sido tomada por los Normandos pocos a帽os antes, en 1072, los bizantinos entregaron a los venecianos numerosas sucursales de mercaderes amalfitanos en sus territorios bizantinos y en el Levante (13).

Mediante estos privilegios comerciales, el fin de la pirater铆a en el mar Adri谩tico y la desaparici贸n de Amalfi y N谩poles, sus competidores en el mercado bizantino, Venecia monopoliz贸 el comercio exterior de Europa, y se convirt贸 en la mayor potencia econ贸mica del continente. Para Braudel, la importancia del comercio con Oriente Medio di贸 una ventaja clave a Venecia frente a sus rivales:

“驴Puede explicarse (la hegemon铆a Veneciana en Europa) por sus lazos preferidos (y tradicionales) con el Oriente, mientras que las otras ciudades italianas estaban m谩s interesadas con el mundo occidental, que por entonces tomaba forma lentamente?… La sangre vital del comercio veneciano era su conexi贸n con el Levante. Debido a ello, si Venecia parece ser un caso especial, 驴no se debe a que toda su actividad comercial de la A a la Z estaba dictada por el Levante?” (14)

Constantinopla, capital del Imperio Bizantino y origen de la riqueza de Venecia, yace en ruinas en 1261 tras el fin del Imperio Latino, creado al servicio de Venecia

LAS CRUZADAS: OCUPACI脫N DE LA COSTA SIRIA Y CONTROL DE LAS RUTAS COMERCIALES EUROASI脕TICAS

Adem谩s de dar lugar a la caida de Amalfi y el ascenso de Venecia, la presencia de los Normandos en Italia tuvo graves consecuencias para Europa, Venecia y Siria: el Papado se ali贸 con ellos, d谩ndoles legitimidad y us谩ndoles para librarse de la tutela del Sacro Imperio Romano Germ谩nico pese a las amenazas imperiales. De esta forma, el Papado de convirti贸 en una estructura de poder independiente, un estado clerical, pasando a emplear la fuerza militar para conseguir sus intereses; las Cruzadas abrir谩n la era de las Ordenes Militares, gigantescas organizaciones militares que solo obedec铆an al Papado, que en nuestros d铆as sigue usando mercenarios (la Guardia Suiza). La ruptura definitiva de la iglesia en esa misma 茅poca entre ortodoxos y cat贸licos (1054) y el creciente problema de la tierra debido al aumento de la poblaci贸n en Europa, abri贸 el camino a las Cruzadas en Oriente Medio, justificadas por la petici贸n de ayuda del Imperio Bizantino, que no tardar铆a en arrepentirse (15).

Venecia al principio se distanci贸 del movimiento cruzado, pero el inesperado triunfo de la Primera Cruzada (1099) la obligar谩 a apoyarlo, ya que la participaci贸n de su rival G茅nova en el establecimiento de reinos cristianos por los Normandos en territorios por donde pasaban las rutas comerciales dominadas por los 谩rabes eran una amenaza para sus intereses. Las Cruzadas fueron tan terribles para Siria y el Levante como beneficiosas para Venecia:

“Antes de la conquista, Palestina era una zona cuya econom铆a florec铆a. El cristal sirio era uno de los art铆culos m谩s famosos del mundo, y en torno a Jerusalen las fabricas textiles se hab铆an especializado en la producci贸n a gran escala de productos textiles. Aproximadamente el 80% de todos los talleres fueron arrasados en el delirio homicida inicial de los cruzados, especialmente las f谩bricas textiles, cuya destrucci贸n interesaba especialmente a los fabricantes de pa帽os de Flandes. Mas tarde no obstante se dej贸 con vida a los artesanos especializados musulmanes, que se consideraban siervos… la empresa veneciana de un principe cruzado adquiri贸 un grupo de 300 trabajadores del vidrio sirios a cambio de seis kilos de piedras preciosas. Estos fueron sacados rapidamente del pa铆s (ya que las piedras preciosas en realidad eran de cristal sirio) e internados en la isla de Murano en Venecia. A partir de entonces la ciudad de la laguna pas贸 a controlar el mercado de este producto, tan precioso como fr谩gil” (16)

Marco Polo (1254-1324), imagen simp谩tica de un imperio creado a partir de la venta de esclavos

Adem谩s de robar trabajadores especializados para hacerse con secretos industriales, Venecia no ten铆a l铆mites en la defensa de  sus intereses comerciales, como demuestran sus actividades en el comercio de la sal: “A finales del siglo XII Venecia empez贸 a controlar el comercio con la sal de mar de Chioggia, y a partir del siglo XIII el de Cervia. Desde 1240 import贸 sal de todo el Mediterraneo. En 1281 se impuso a los comerciantes la venta de sal a trav茅s de Venecia. A finales del siglo XIII Venecia intent贸 incluso provocar un aumento del precio de la sal de mar mediante la destrucci贸n de las salinas de Creta” (17).

Las Cruzadas tuvieron enormes consecuencias para la econom铆a europea. Por un lado, Venecia y G茅nova se hicieron con el control de la desembocadura de las rutas comerciales euroasi谩ticas y, por otro lado, lograron hacerse con el control de nuevas formas de producci贸n, acabando con la dependencia europea de los productos elaborados del mundo 谩rabe. Adem谩s, las destrucciones de los Mongoles, entre ellas arrasar Bagdad hasta los cimientos, convirtieron a los antiguos exportadores en importadores: desde el siglo XII, Flandes e Italia se convirtieron en grandes exportadores de productos textiles en Oriente Medio (la producci贸n italiana de seda, por ejemplo, era muy apreciada en Siria y Egipto), y lo mismo ocurri贸 con el azucar, que los 谩rabes dejaron de fabricar y pasaron a comprar a los europeos (18). El proceso de la caida de la producci贸n del mundo 谩rabe fue paulatino: “Los talleres de Egipto y Siria no desaparecieron del todo. Hasta finales del siglo XV exist铆an en Damasco y Alejandr铆a manufacturas dedicadas a producir seda y brocados, que se exportaban al norte de 脕frica y paises de Europa. No obstante, la decadencia de las actividades comerciales de Oriente Medio eran graves, tanto desde el punto de vista del volumen de producci贸n como de los problemas que esto provocaba en los balances de cuentas” (19).

Gracias a la ocupaci贸n de territorios por todo el Mediterraneo oriental y el Mar Negro por genoveses, florentinos, venecianos y pisanos, el comercio empez贸 a cambiar de direcci贸n, pasando a beneficiar a Europa, y muy especialmente a Italia, dando lugar al Renacimiento.  Para ganar ventaja frente a la competencia, y hacer frente al aumento constante de las tensiones con el Imperio Bizantino, Venecia organiz贸 la Cuarta Cruzada, en la que tropas mandadas por un Dogo veneciano conquistaron y saquearon Constantinopla en 1204, que pas贸 a ser la capital del Imperio Latino, un estado t铆tere en manos de Venecia. El antiguo imperio fue repartido entre los cruzados y los venecianos, y 茅stos se llevaron la mayor tajada: adem谩s de anexionarse 3/8 partes del territorio, se apropiaron de numerosos barrios comerciales de ciudades de Siria, Palestina, Creta y Chipre, y expulsaron a la competencia genovesa. La Cruzada contra la 煤nica potencia cristiana en Oriente Medio tendr铆a a medio plazo graves consecuencias para los estados cruzados, al aislarlos, pero aument贸 aun m谩s el poder veneciano y su control sobre las rutas comerciales; esto se puso de manifiesto en la puesta en marcha d茅cadas m谩s tarde del Fondaco dei Tedeschi, una residencia obligatoria para los comerciantes alemanes y un s铆mbolo del proteccionismo veneciano, que impon铆a fuertes pagos y tarifas aduaneras a quienes quisieran comerciar en su territorio: tan solo los ingresos del Fondaco eran suficientes para cubrir el presupuesto anual de la ciudad.

La llegada de los Mongoles a Oriente Medio marc贸 el momento m谩s peligroso para la supervivencia de la civilizaci贸n 谩rabe. Tras destruir el Sultanato de R眉m  de los turcos sely煤cidas en 1243, arrasaron Bagdad en 1258, no dejando piedra sobre piedra y levantando pir谩mides con las cabezas de los habitantes del que hab铆a sido el coraz贸n del mundo 谩rabe, y se prepararon para dar el golpe de gracia al mundo 谩rabe: la conquista de Egipto. Es entonces cuando se pone en marcha la “cruzada mongola” (20), una alianza de cruzados y mongoles para llevar a cabo una ofensiva conjunta contra el Sultanato Mameluco, creado en 1250 como respuesta a la VII Cruzada (un intento franc茅s de invadir Egipto). En 1260, ejercitos cruzados al mando de un general mongol tomaron Damasco, y a continuaci贸n los ej茅rcitos mongoles avanzaron hacia el paso de Galilea, la llave de Egipto, pero los Mamelucos lograron derrotar a los hasta entonces invencibles mongoles en la batalla de Ain Jalut, en la costa siria. Para evitar que pudiera repetirse, los Mamelucos iniciaron a continuaci贸n una campa帽a en la que conquistaron los estados cruzados uno tras otro, y en 1291 tomaron de la fortaleza costera de Acre, principal centro comercial veneciano en Oriente Medio, poniendo punto final al movimiento cruzado en la costa siria.

En 2006 se vendi贸 en una subasta uno de los pocos ejemplares existentes del Florin ingles, una de las medidas tomadas en 1343 por el rey Eduardo III contra los banqueros florentinos (la otra fue el impago de las deudas) (FUENTE)

DEL CONTROL DE LOS MERCADOS al CRASH FINANCIERO DEl SIGLO XIV

La p茅rdida del control de centros clave de las rutas comerciales tras la derrota de los Cruzados redujo la capacidad exportadora de los mercaderes europeos y dio lugar a d茅ficits en la balanzas de pagos por toda Europa. El exceso de producci贸n, al comprarse m谩s de lo que se vend铆a, se uni贸 al deber pagos de las caras mercanc铆as procedentes de Asia, mientras que las propias val铆an poco. Este problema, t铆pico de los pa铆ses del llamado Tercer Mundo, siempre desemboca de manera inevitable en una crisis de la deuda. Los problemas econ贸micos dan lugar al aumento de la fiscalidad por toda Europa, agravando el problema al reducir el comercio. Entre 1275 y 1350, Italia, centro del mundo financiero europeo, reaccionar谩 a la crisis con alquimia financiera, sin贸nimo de especulaci贸n desenfrenada y burbujas financieras.

El sector financiero italiano se divid铆a en dos sectores: los mercaderes venecianos y los banqueros lombardos. Sus actividades e intereses eran diferentes: los banqueros italianos actuaban en Europa y las islas del Mediterraneo y obten铆an sus beneficios de las letras de cambio, un producto financiero de caracter especulativo equivalente a los derivados actuales, y de suministrar liquidez a los monarcas europeos, mediante prestamos usureros con elevados tipos de inter茅s. Los mercaderes venecianos, en cambio, actuaban a escala euroasi谩tica, y controlaban el mercado de divisas, al monopolizar tanto la entrada de divisas (el comercio exterior europeo) como su salida (el acu帽amiento de moneda y la venta de lingotes de metales preciosos). Al estar las fuentes de la liquidez en manos de los mercaderes venecianos, los banqueros lombardos eran meros tiburones nadando en aguas venecianas, y no tardar铆an en sufrir las consecuencias (21).

De manera paralela a las Cruzadas, Venecia se hab铆a hecho con el control de los flujos de capital europeos. De finales del siglo XII hasta finales del siglo XIII, levant贸 un monopolio casi absoluto del comercio de oro y plata entre Europa y Asia: en las primeras d茅cadas del siglo XIII ya acu帽aba y comerciaba las principales monedas de Europa y del Imperio Bizantino. Seg煤n Braduel, a partir de comienzos del siglo XIII  “Venecia hab铆a atrapado deliberadamente a todas las econom铆as de su entorno que depend铆an de ella, incluyendo la econom铆a alemana, para su propio beneficio; su existencia se basaba en la de aquellos, impidi茅ndoles actuar libremente… El siglo XIV fue testigo de la creaci贸n de un monopolio en beneficio de las ciudades-estado de Italia, tan poderoso (…) que los estados territoriales embrionarios, como Inglaterra, Francia y Espa帽a sufrieron necesariamente las consecuencias”.

Ante el creciente estancamiento de la econom铆a, Venecia aprovech贸 su control del mercado de divisas hacer frente a la caida de beneficios del comercio, a costa de aumentar el d茅ficit de la balanza de pagos europea y agravando la situaci贸n. “A partir de 1320 tuvo lugar un env铆o masivo de plata a los territorios de ultramar de Venecia, que provoc贸 un desequilibrio financiero en Europa a mediados del siglo XIV” (22). Entre 1325-50, las exportaciones venecianas de plata equivalieron a “quiz谩s el 25% de toda la plata acu帽ada en Europa en aquella 茅poca… lo que provoc贸 problemas cr贸nicos en la balanza de pagos en lugares tan alejados como Inglaterra y Flandes”. Francia “se qued贸 sin monedas acu帽adas en plata”, y segun el responsable franc茅s de acu帽ar monedas, 100 toneladas de plata hab铆an sido exportadas “al pa铆s de los sarracenos”. Seg煤n Frederik Lane, “los gobernantes de Venecia estaban menos interesados en las ganancias de las industrias que en los beneficios extraidos mediante el comercio entre regiones con un valor diferente del oro y la plata” (23).

Mientras Venecia utilizaba el tr谩fico de divisas para hacer frente al estancamiento econ贸mico, a costa de reducir la liquidez en Europa, los bancos lombardos aprovechaban su control de las finanzas de las monarqu铆as para especular en los mercados y obtener inmensos beneficios: “Las supercompa帽铆as florentinas se parec铆an mucho en sus operaciones a las gigantescas empresas agr铆colas actuales, como Cargill o Archer-Daniels Midland. Utilizaban los pr茅stamos a los monarcas para dominar y controlar el comercio de ciertos productos vitales, especialmente el grano, y luego la lana y la tela” (24). A cambio de los pr茅stamos, los banqueros florentinos impon铆an condiciones similares a los del FMI de nuestros d铆as: la privatizaci贸n de segmentos de la econom铆a controlados por el estado (alimentos, vestidos, sal o hierro) para, a continuaci贸n, hacerse con el control de las funciones del gobierno. Por ejemplo, en 1325 todos los ingresos del reino de N谩poles, el granero del Mediterr谩neo en aquella 茅poca, pertenec铆an a la banca Peruzzi, que tambi茅n recolectaba los impuestos, vend铆a la producci贸n de grano, reclutaba y dirig铆a el ej茅rcito y nombraba los miembros del gobierno.

El ascenso de Venecia se bas贸 en parasitar y finalmente destruir el Imperio Bizantino mediante el control de las rutas comerciales del Mediterraneo oriental. Consciente de ello, el Imperio Otomano se dedic贸 a eliminar sistem谩ticamente la presencia veneciana.

Para hacer frente a la crisis que amenazaba con arruinarles, los banqueros lombardos no dudaron en provocar guerras para manipular los mercados. Las guerras cont铆nuas del rey de N谩poles contra Sicilia, por ejemplo,  redujeron la producci贸n de grano siciliano, su principal competidor, haciendo subir los precios y permitiendole pagar los intereses de sus deudas. Lo mismo ocurri贸 es Inglaterra: segun Edwin Hunt, “a partir del reinado de Eduardo I (1291- 1310) y alcanzando su climax con Eduardo III, (los bancos florentinos) Bardi y Peruzzi hab铆an alcanzado el estatus que les daba en la pr谩ctica el monopolio de la adquisici贸n y venta de lana”. Aconsejado por banqueros florentinos (los Bardi), Eduardo III impuso a Flandes un embargo de lana, que aument贸 los precios y los ingresos del rey, a costa de destruir la industria textil flamenca.

Pero provocar conflictos para manipular los mercados hizo caer la producci贸n y puso en marcha una espiral mort铆fera que hac铆a imposible a los monarcas devolver los pr茅stamos, por lo que aumentaron la presi贸n fiscal. La caida de la producci贸n y el aumento de los impuestos provoc贸 un 茅xodo rural a las ciudades, dando lugar al aumento de los alquileres. Los excluidos de todas clases se multiplicaron mientras la aristocracia era cada vez m谩s rica. La polarizaci贸n de la sociedad europea por el estancamiento econ贸mico se hize insoportable, y estallaron conflictos sociales por toda Europa. A las revueltas antifiscales y las protestas de los campesinos se unen pronto movimientos religiosos de corte mesi谩nico, y la situaci贸n amenaz贸 con quedar fuera de control. Al estar encerrado en un callej贸n sin salida, el rey ingl茅s Eduardo III decidi贸 pasar a la ofensiva. Tras prohibir a los banqueros florentinos expatriar sus beneficios, declar贸 el impago de sus deudas en 1342, y en 1344 intent贸 incluso acu帽ar una nueva moneda, el florin ingl茅s de oro, para hacer frente al abuso de tipos de cambio del florin de Florencia, sobrevalorado un 15% frente a la moneda inglesa. Francia, a帽os antes, hab铆a expropiado a los Templarios, orden militar cristiana que se hab铆a convertido de facto en una instituci贸n bancaria y acu帽aba moneda, pero Inglaterra carec铆a de fuentes extraordinarias de ingresos similares. El impago era la 煤nica salida, ya que las deudas eran impagables: seg煤n el banquero y cronista Giovanni Villani, la alquimia financiera  de los banqueros florentinos, similar a la del FMI de nuestros d铆as, convert铆a los pagos de la deuda del rey ingl茅s en nuevas deudas: cuando Eduardo III declar贸 el impago, “los Bardi ten铆an cr茅ditos impagados de m谩s de 180.000 marcos sterling. Y los Peruzzi, m谩s de 135.000, lo que hace un total de 1.365.000 florines de oro, tanto como val铆a el reino (Inglaterra). Esta suma inclu铆a muchos pagos de la deuda efectuados por el rey en el pasado”.

El default brit谩nico provoc贸 un efecto domin贸, desatando una cascada de quiebras en el sector bancario lombardo. Segun Hunt, “las grandes compa帽铆as bancarias solo lograron sobrevivir m谩s all谩 de 1340 gracias a que no se conoc铆a su maltrecha situaci贸n” fruto de sus actividades especulativas, que hab铆an provocado la caida de la producci贸n de los productos vitales que monopolizaban. Ni el “Crash” de 1342, ni la Peste Negra que por aquel entonces acab贸 con entre 1/3 y la mitad de la poblaci贸n de Europa en pocas d茅cadas, afect贸 a Venecia: seg煤n datos del Dogo Thomasso Mocenigo posteriores al hundimiento de la banca lombarda, el comercio veneciano de lingotes de plata y oro val铆a 10 millones de ducados y generaba un beneficio anual enorme, el 40% (4 millones de ducados), comparado con el 3-4% de crecimiento de la econom铆a real europea o el 16% de beneficios que obten铆an los banqueros de las letras de cambio.

El sult谩n mameluco Al-Ashraf Qansuh al-Ghawri (retrato de Paolo Giovio). Su muerte en Siria abri贸 el camino a la conquista otomana de Oriente Medio y el Magreb.

LA ALIANZA VENECIANA CON LOS MAMELUCOS  

En Oriente Medio, la expulsi贸n de los Cruzados fue el punto de partida del dominio mameluco sobre Siria, que dur贸 poco m谩s de dos siglos pero marc贸 profundamente la regi贸n. Una de sus primeras medidas fue destruir toda la infraestructura costera siria para evitar una reconquista cruzada, as铆 como reconstruir la regi贸n, fundamental por motivos econ贸micos, militares y demogr谩ficos. Sin embargo, la era dorada de Siria como centro clave de las rutas comerciales euroasi谩ticas hab铆a pasado, y no recuperar铆a su anterior importancia. Seg煤n Janet Abu-Lughod, la econom铆a euroasi谩tica estaba dividida en 8 subsistemas, conectados por tres rutas comerciales (25):

La ruta del norte, surgida tras la aparici贸n del Imperio Mongol. Esta ruta fue importante en el siglo XIII, gracias a la Pax Mongolica, que seg煤n Balducci Pegolotti la hizo “perfectamente segura de d铆a y de noche” (26). Las brutales campa帽as militares de Tamerl谩n en el siglo XIV, que devastaron Asia Central provocaron su decadencia.

La ruta media, que conectaba la costa siria con Bagdad, dividi茅ndose entonces en dos rutas, una marina (a partir del Golfo p茅rsico) y otra terrestre, que atravesaba Ir谩n y el norte de la India y desembocaba en China. Esta ruta fue extremadamente importante para el ascenso de la civilizaci贸n 谩rabe, pero decay贸 tras la destrucci贸n mongola en Bagdad en 1258. Venecia hab铆a controlado Constantinopla y el puerto de Acre, la principal salida de la ruta al Mediterraneo, excluyendo del comercio a genoveses y pisanos. Tras la caida del Imperio Latino (1261) los bizantinos favorecieron a los genoveses, que pasaron a controlar el Mar Negro, y la caida de Acre en 1291 acab贸 temporalmente con la presencia veneciana.

La ruta del sur, que un铆a Alejandr铆a con el Mar Rojo y, mediante una ruta mar铆tima, con el Oc茅ano 脥ndico. A partir del siglo XIII, la decadencia de las otras dos rutas la convirti贸 en la m谩s importante y m谩s segura, y Egipto la controlaba.

Entrada en Constantinopla del Bailo/embajador veneciano de la ciudad de Pera tras la conquista otomana (1454)

Entre 1291 y 1517, cerca del 80% del comercio europeo con Eurasia pasaba por territorio controlado por los Mamelucos, y El Cairo, su capital, pas贸 a convertirse en la capital del mundo 谩rabe. Pese a que tras la caida de Acre el Papa prohibi贸 comerciar con los musulmanes, permiti贸 a los venecianos establecer tratados comerciales con el sult谩n mameluco en 1355 y 1361. De esta forma, Alejandr铆a, la ciudad de San Marcos, no tard贸 en tener un barrio veneciano cuya riqueza rivalizaba con la mism铆sima Venecia, la rep煤blica de San Marcos. Los genoveses tambien establecieron lazos con los Mamelucos, basados en la venta de esclavos, pero en el siglo XIV este comercio lleg贸 a su fin y Venecia se convirti贸 en el principal socio comercial europeo de los Mamelucos.

Adem谩s de Alejandr铆a, los venecianos tambi茅n se establecieron en Beirut, en la costa siria, que se convirti贸 en el principal puerto comercial del Levante bajo los Mamelucos (27). Un factor desestabilizador en la zona era la pirater铆a de las 贸rdenes militares cristianas, que desde Chipre (en manos de Venecia) atacaron la costa siria durante la segunda mitad del siglo XIV, siendo aplastados mediante varias expediciones de castigo mamelucas entre 1424 y 1426.

la principal amenaza que ten铆an que hacer frente los Mamelucos, tras el fin de los estados cruzados, era el ascenso de los Otomanos, que empezaron a avanzar hacia el Levante a finales del siglo XIV. Esta amenaza se redujo tras una campa帽a militar de Tamerl谩n a comienzos del siglo XV: tras devastar Siria en 1400-1401, aplast贸 a los Otomanos, retrasando su inevitable controntaci贸n con los mamelucos.

La captura de Constantinopla por los otomanos en 1453 dio un vuelco a la situaci贸n,  y la expansi贸n otomana se reanud贸, esta vez disponiendo de una ciudad inexpugnable. Debido al control de las costas de los venecianos, en 1463 tuvo lugar la primera guerra turco-veneciana, poco despu茅s (d茅cada de 1480) Otomanos y Mamelucos se enzarzaron en una serie de guerras fronterizas.

Poco despu茅s, a finales de siglo lleg贸 a Europa la noticia de que el portugu茅s Vasco de Gama  hab铆a encontrado una nueva ruta que permit铆a evitar Alejandr铆a y el monopolio comercial veneciano. Al oir la noticia, el banquero y mercader veneciano Girolamo Prioli escribi贸 en 1501 en su diario: “si esa noticia es cierta, creo que tiene la mayor importancia… porque de la misma manera que un ni帽o no puede vivir sin leche, nuestra ciudad no puede existir sin comercio”. En Oto帽o de 1503, la llegada del primer cargamento de pimienta portugu茅s a Europa (5.000 sacos) hundi贸 en Lisboa el precio de la pimienta un 80%. Este era el principal art铆culo de exportaci贸n de Venecia, que dej贸 de ser competitiva, provocando que franceses y alemanes pasaran a abastecerse en el mercado portugu茅s. Venecia propuso en 1504 a los Mamelucos la construcci贸n de un canal que conectase Alejadr铆a con el Mar Rojo, para poder mandar barcos con los que hacer frente a los portugueses, pero los Mamelucos no se interesaron por un plan que habr铆a sido car铆simo (y posiblemente irrealizable). Se iniciaba la decadencia veneciana.

20 de mayo, 1504: Mensaje al embajador veneciano en Egipto, Francesco Teldi, ordenando que proponga al sult谩n mameluco construir un canal entre el Nilo y el Mar Rojo (FUENTE)

El sultanato mameluco, tras dos siglos de existencia, se aproximaba a su fin. Mientras Portugal y Espa帽a sentaban las bases de sus respectivos imperios, en el Mediterraneo ten铆a lugar la imparable expansi贸n del Imperio Otomano, que en 1517 aplast贸 a los Mamelucos y se anexion贸 Egipto y Siria, que pasaron a ser su principal fuente de ingresos. La p茅rdida de importancia de la ruta media aument贸 aun m谩s por los embargos al comercio con Persia y Europa y el aislacionismo de los Ming en China. Siria, ahora carente de importancia estrat茅gica, decay贸.  No obastante, esto es cierto solo en parte: para los otomanos, el eje estrat茅gico de la regi贸n al sur de Anatolia pasaba por Alepo y Damasco, bifurc谩nsose en direci贸n a La Meca y Egipto. Tras la conquista de Irak en la d茅cada de 1530, la ruta desde Alepo a Bagdad gan贸 en importancia, y Alepo se convirti贸 en el principal nudo de comunicaciones del oriente medio otomano. Adem谩s, los comerciantes portugueses basados en Hormuz se beneficiaron de la ruta del Golfo P茅rsico hasta el Levante, y en el siglo XVI Tripoli se convirti贸 en el principal puerto comercial del Mediterraneo.

LA HERENCIA CRUZADA: EL SECTARISMO EN SIRIA

Tras la ocupaci贸n europea de la costa Siria y la creaci贸n en su territorio de diversos estados cruzados, las diferentes sectas que viv铆an en las monta帽as que separan la costa del interior (alauitas, maroritas, drusos…), y que hab铆an podido desarrollarse a lo largo de los siglos gracias a vivir en zonas de la periferia del mundo 谩rabe, pasaron a tener una enorme importancia debido al papel estrat茅gico que pas贸 a tener la costa tras la invasi贸n cruzada. Bajo los cruzados, el territorio sirio se fragment贸 adem谩s en multitud de min煤sculos estados durante cuatro siglos, algo que ni Saladino, el caudillo militar egipcio que aplast贸 a los cruzados al unificar las fuerzas de Egipto y Siria, fu茅 incapaz de eliminar de manera duradera. Los mamelucos intentaron llevar a cabo una consolidaci贸n estrat茅gica para poner fin a esta situaci贸n, pero el principal escollo fue el c贸mo someter a las diferentes sectas, para lo que pusieron en marcha diversas campa帽as militares y pol铆ticas de “divide y vencer谩s” contra ellas, fracasando.

Los otomanos heredaron de los mamelucos el problema de controlar las sectas, como demostr贸 la rebeli贸n de los drusos en 1518, un a帽o despu茅s de la conquista otomana de Siria. Los drusos hab铆an sido favorecidos por los mamelucos en la etapa final del sultanato, y se consideraban perdedores de la nueva constelaci贸n de poder en la regi贸n, por lo que mantuvieron el contacto con los venecianos, que controlaban Chipre, y estaban enfrentados a los otomanos. Los drusos ten铆an a su favor la geograf铆a agreste de su territorio, su unidad, un liderazgo inteligente y mosquetes venecianos, gracias a todo lo cual pudieron impedir que los otomanos se hicieran con el control de su territorio. Tras la batalla de Lepanto, una victoria veneciana sobre el papel, los otomanos expulsaron a los venecianos de Chipre, y el gran visir otomano dijo al embajador veneciano “Venecia ha recortado la barba del sult谩n en Lepanto, pero los otomanos han cortado un brazo a Venecia en Chipre. La barba vuelve a crecer…”. La p茅rdida del apoyo chipriota no afect贸 a los drusos y, en 1585, el gobierno otomano orden贸 al gobernador de Egipto reprimirlos. Tras una campa帽a militar victoriosa mediante tropas de Egipto, Siria y Anatolia, el gobernador fue nombrado primer ministro del gobierno otomano.

Embajadores venecianos visitan al gobernador mameluco de Damasco en 1511, antes de la conquista otomana de Siria

La calma dur贸 poco: a comienzos del siglo XVII estall贸 una nueva rebeli贸n drusa, al mando de Fakhr Al-Din, que estableci贸 una alianza con Ali Janbalad, gobernador de Alepo, un lider tribal kurdo que quer铆a establecer su propio estado. Ambos dispon铆an de contactos con Europa occidental, por lo que eran una amenaza para un imperio otomano que estaba sufriendo problemas financieros y derrotas en Europa. El ducado de la Toscana ofreci贸 a Janbalad apoyo a cambio de privilegios comerciales, y Fakhr Al-Din contact贸 con el Vaticano, que en 1598 hab铆a empezado a estrechar sus relaciones con los maroritas, con los que Fakhr Al-Din estaba estrechamente relacionado.

Janbalad proclam贸 la independencia de Alepo y derroc贸 al gobernador de Tripoli, lo que dio lugar en 1607 al env铆o de tropas por los otomanos, por lo que Janbalad se refugi贸 en Monte L铆bano, uni茅ndose a Fakhr Al-Din, que hab铆a logrado tomar el control de Beirut. Janbalad se cas贸 con una drusa y pas贸 a ser parte de su comunidad, y sus descendientes se convertir铆an en el clan druso de los Junblat, el m谩s poderoso del L铆bano en nuestros d铆as. En 1613, una expedici贸n militar otomana oblig贸 a Fakhr Al-Din a ir al exilio en la Toscana.

IZQUIERDA: El sult谩n otomano Selim I que, al aplastar a los Mamelucos en Siria en 1517, hizo posible la expansi贸n del Imperio Otomano en Oriente Medio y el Magreb. DERECHA: Retrato italiano de Fakhr al-Din (Faccardino), lider druso que se rebel贸 contra el sult谩n Suleim谩n el magn铆fico poco despu茅s de la conquista otomana de Siria, y que estuvo cinco a帽os exiliado en Italia. Los Drusos eran los principales aliados de los venecianos en Oriente Medio.

En 1618, las autoridades otomanas le permitieron regresar debido a su incapacidad de controlar a los drusos. Poco despu茅s, en la d茅cada de los 1620, volvi贸 a las andadas, derrocando en 1624 al gobernador de Damasco y extendiendo su influencia hasta Palmira. Esto coincidi贸 con la ocupaci贸n de Irak por iran铆es, que pretend铆an marchar hasta Alepo para hacerse con el control del comercio entre el golfo p茅rsico y el Levante. La respuesta otomana no se hizo esperar, y en 1633 un ej茅rcito otomano invadi贸 el Monte L铆bano, captur贸 a Fakhr Al-Did y le ejecut贸, y en 1638 se logr贸 expulsar a los iran铆es de Bagdad. Sigui贸 un periodo de calma, tras el cual las sectas sirias reaparecieron, en el siglo XIX, como instrumentos de las potencias occidentales para descuartizar a un imperio otomano en declive.

Los planes de Suleiman el Magn铆fico de convertir el imperio otomano en una potencia global y centro del comercio euroasi谩tico se esfumaron en el siglo XVII, y el Levante pas贸 a ser parte de un mundo de horizontes limitados. Parafraseando al arabista Ren茅 Kalisky, con la decadencia de la ruta de la seda Siria pas贸 de la muerte mongola al silencio otomano.

NOTAS

(1) GOMBEAUD, Jean-Louis / D脡CAILLOT, Maurice (2000): El regreso de la gran depresi贸n, p. 167-8.

(2) LE GOFF, Jacques (2011): “Le Moyen Age et l’argent. Essai d’anthropologie historique”.

(3) H.-G. Behr (1975): S枚hne der W眉ste. Kalifen, H盲ndler und Gelehrte, p. 250 ss.

(4) “Los Radanitas, comerciantes jud铆os de la Edad Media, dominaron el comercio entre el mundo cristiano y el musulm谩n entre 600 y 1000 de la era cristiana. Su red comercial cubr铆a la mayor parte de Europa, 脕frica del Norte, el Cercano Oriente, Asia central y una parte de la India y de China” (Wikipedia: Rhadanitas).

(5) COLLING, Alfred (1962): Historia de la banca. De Babilonia a Wall Street, p.52-55.

(6) BRAUDEL, Fernand: A History of Civilizations, 1995, p.75.

(7) Wikipedia: “Historia de la esclavitud”, “Slavs”.

(8) Wikipedia: “Tabulae amalphitanae”.

(9) Georg-Michael Freischer (2011): Ritter auf dem Meer. Seemacht und Seewesen zur Zeit der Kreuzz眉ge, p. 44.

(10) HOBSON, John M.: The Eastern Origins of Western Civilisation, 2004, p.48. Los venecianos aplicaron m谩s tarde el mismo trato a sus visitantes: la palabra gueto tiene su origen en Venecia, donde se cre贸 el primer gueto para recluir a los judios en 1516, el primer paso hacia las c谩maras de gas de Auschwitz (Wikipedia: “Gueto”).

(11) Wikipedia, “Rep煤blica amalfitana”; Freischer, op. cit., p. 45.

(12) Para poder trasladar en cadaver sin ser descubiertos en los controles aduaneros de Alejandr铆a, los ladrones metieron lo metieron en un barril lleno de carne de cerdo, cuyo contacto est谩 prohibido para los musulmanes (Wikipedia: “Mark the Evangelist”). Las reliquias se perdieron tras una rebeli贸n popular en 976, en la que se prendi贸 fuego al palacio del Dux y la primera iglesia de San Marcos.

(13) La supremac铆a veneciana sobre el Adri谩tico se refleja en la cartograf铆a isl谩mica: Un mapamundi de 972 del ge贸grafo iraqu铆 Ibn Hawqal calificaba el Adri谩tico de “Mar de los venecianos”, y otro de 1513 del almirante y ge贸grafo otomano Piri Reis lo llamaba “Golfo de Venecia”. venicethefuture.com: “Piracy on the north Adriatic”. La entrega de los enclaves amalfitanos a Venecia en: Fleischer, op. cit., p. 45.

(14) HOBSON, 2004, p.119.

(15) Luis GARC脥A-GUIJARRO RAMOS (1995): Papado, cruzadas y 贸rdenes militares, siglos XI-XIII, p. 293. De esta manera se culmin贸 un proceso de creciente acumulaci贸n de poder en manos del Vaticano, espuesto en detalle por R.I. MOORE (1989): La formaci贸n de una sociedad represora. Poder y disidencia en la Europa Occidental, 950-1250. Karlheinz Deschner (1999): Kriminalgeschichte des Christentums, Bd. 6: Das 11. und 12. Jahrhundert

(16) BEHR, H.-G.: S枚hne der W眉ste. Kalifen, H盲ndler und Gelehrte, 1975, p.389-390. Siria e Irak eran conocidos por sus manufacturas de seda, mientras Egipto fu茅 pionero en la fabricaci贸n industrial de lino y algodon (Hobson, op. cit., p. 43). El robo de secretos industriales el por otra parte algo habitual: Alemania puso en marcha su revoluci贸n industrial en el siglo XIX mediante el espionaje industrial a gran escala en Inglaterra.

(17) GILOMEN, Hans-J枚rg: Wirtschaftsgeschichte des Mittelalters, 2014, p.74. La destrucci贸n de la competencia es otro m茅todo t铆pico para hacerse con el control de un mercado; durante la Guerra de Independencia contra la ocupaci贸n napole贸nica, tanto franceses como ingleses se afanaron en destruir la Real F谩brica de Porcelana del Buen Retiro, cuyos productos estaban considerados los mejores del mundo, por encima de las porcelanas francesas de S猫vres. El Pais (23.03.1996): “La Comunidad desentierra la Real F谩brica de Porcelana del Retiro, oculta 184 a帽os”;  El Pa铆s (30.03.1996): “Supuesto”; El Pais (17.09.2011): “Restos de la F谩brica de Porcelana bajo el suelo de un colegio”. Alba Escribano hern谩ndez (2013): “Real F谩brica del Buen Retiro. La manufactura de lujo madrile帽a”.

(18) Gombeaud/D茅caillot, op. cit., p. 74.

(19) Peter Feldbauer / Gottfried Liedl (2008): Die islamische Welt 1000 bis 1517. Wirtschaft. Gesellschaft. Staat, p.152.

(20) Wikipedia, “Franco-Mongol alliance”. DE RACHEWILTZ, I. (1971): Papal Envois to the Great Khans; KONSTAM, Angus (2001): The historical Atlas of the crusades (ed. alemana, p.176-177); JOHNSON, Steven M.: “Mongol Military Disasters”, Strategy & Tactics #277, Nov.-Dec. 2012, p. 22-31.

(21) Paul B. Gallagher: “How Venice Rigged The First, and Worst, Global Financial Collapse”. Un texto altamente recomendable, no tanto por sus dudosas conclusiones como por la riqueza de sus datos.

(22) Frederick C. Lane (1985), Money and Banking in Medieval and Renaissance Venice. Vol. 1, Coins and moneys of account. Igualmente recomendable es el segundo volumen, publicado en 1997, The Venetian money market: banks, panics, and the public debt, 1200-1500.

(23) La misma situaci贸n se repetir谩, un siglo m谩s tarde con el oro: “La mitad del oro acu帽ado en Venecia en 1423 parte hacia Oriente y no vuelve”; Gombeaud/D茅caillot, op. cit., p. 154.

(24) Edwin Hunt (1994): The Medieval Supercompanies: A Study of the Peruzzi Company of Florence.

(25) Janet Abu-Lughod (1989): Before European Hegemony.

(26) Hobson, op. cit., p. 45.

(27) William Harris (2003): The Levant. A fractured Mosaic, p. 67. Este libro extremadamente recomendable es, sin duda, una de las mejores fuentes de informaci贸n para conocer la historia del Levante a lo largo de los milenios.

Este art铆culo ha sido publicado en el n煤mero 4 del Bolet铆n de Amor y Rabia, que puede descargarse gratuitamente aqu铆.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com