July 11, 2021
De parte de ANRed
270 puntos de vista


Se torna urgente construir un nuevo relato postpand茅mico, una nueva narrativa ecosocial que le quite peso a las meras casualidades y sepa se帽alar las ra铆ces de la proliferaci贸n pand茅mica.  Por Carlos Corrochano P茅rez  (El Salto=


  • 鈥淜now no limits.鈥 鈥淎ll limits are self-imposed.鈥 鈥淵ou are your only limit.鈥 鈥淲ith hard work there are no limits.鈥 鈥淭he only limits that exist are the ones in your own mind.鈥 鈥淒on鈥檛 tell me the sky is the limit when there are footprints on the moon.鈥 (鈥) Western culture is infatuated with the dream of overcoming limits. Giorgios Kallis, Limits

Medio ambiente, teor铆a pol铆tica y pandemias pueden parecer campos deslavazados, t茅rminos inconexos, puro popurr铆. Nada m谩s lejos de la realidad. Tras el coronavirus, el gran reto de la teor铆a pol铆tica contempor谩nea es el de trazar 鈥攃on brocha gorda y con bistur铆; en profundidad y en el plano comunicativo鈥 los nexos e intersecciones entre la degradaci贸n medioambiental y la proliferaci贸n de pandemias.

La tesis principal es clara: determinadas din谩micas del capital hacen gradualmente m谩s probable que las enfermedades zoon贸ticas sean transmitidas al ser humano y que, por consiguiente, proliferen los fen贸menos pand茅micos. El covid-19 es el efecto colateral de una tendencia, no una irrupci贸n espont谩nea. Tal y como apunta Andreas Malm, 鈥渘ing煤n jinete del Apocalipsis cabalga solo, las plagas no se presentan en singular鈥.

En ese sentido, numerosos estudios cient铆ficos indican que el n煤mero de enfermedades infecciosas ha aumentado significativamente con el paso del tiempo, apareciendo en la actualidad a un ritmo sin precedentes. Los detonantes son varios 鈥攄eforestaci贸n, comercio de fauna salvaje, miner铆a a cielo abierto, biodiversidad menguante鈥 y, adem谩s, la lista de desenlaces tr谩gicos ya es de por s铆 extensa 鈥擭ipah, Nilo Occidental, SARS. MERS, 茅bola o zika鈥.

Nada hace indicar que esta din谩mica se vaya a revertir, al menos en el corto plazo. David Quammen es muy gr谩fico al respecto en Contagio. La evoluci贸n de las pandemias (Debate, 2020): 鈥渃uando los 谩rboles caen y los animales aut贸ctonos mueren masacrados, los g茅rmenes nativos flotan como el polvo鈥. M谩s de un a帽o despu茅s de Wuhan, los 谩rboles siguen cayendo y el polvo sigue flotando.

El covid-19 es el efecto colateral de una tendencia, no una irrupci贸n espont谩nea. Tal y como apunta Andreas Malm, 鈥渘ing煤n jinete del Apocalipsis cabalga solo, las plagas no se presentan en singular鈥

En cualquier caso, y a pesar de la aplastante evidencia cient铆fica, el discurso dominante sigue apuntando hacia la excepcionalidad del coronavirus. El viejo nuevo optimismo que est谩 enfrente es, a todas luces, una 鈥渄octrina de la debilidad鈥 en el sentido nietzscheano: una venda en los ojos de secuelas devastadoras. As铆, contra el optimismo tecnol贸gico de los Steven Pinker y compa帽铆a 鈥攁bsolutamente ciego y desadaptativo鈥, es necesario reelaborar una teor铆a pol铆tica de los l铆mites y, al mismo tiempo, del entusiasmo; una teor铆a pol铆tica que apunte con mayor precisi贸n y vehemencia hacia las causas estructurales que hacen que el a帽o 2020 no sea, sin m谩s, un abrupto impasse de la vieja normalidad y que, a su vez, no se constri帽a al tradicional marco izquierdista del debe, de la estricta resistencia. Y no, no es una tarea f谩cil.

Estos discursos se enmarcan en un paradigma m谩s amplio, al que podr铆amos llamar 鈥済eofisicalismo neoliberal鈥. Las teor铆as geofisicalistas sostienen que los desastres naturales 鈥攑andemias inclusive鈥 son el resultado exclusivo de fen贸menos geof铆sicos extremos y excepcionales de los cuales el ser humano es un perceptor neutro. Siguiendo esta l铆nea doctrinal, una pandemia ser铆a un hecho aislado, una cat谩strofe siempre fortuita. Adem谩s, ante un suceso de estas caracter铆sticas, todos ser铆amos afectados por igual, desatendiendo as铆 cualquier tipo de consideraci贸n territorial, de raza o de clase.

La segunda pata del discurso, ya presente en el positive thinking tecnopopulista anteriormente se帽alado, es la del neoliberalismo. No se trata de acudir por defecto al chivo expiatorio par excellence de las izquierdas: Quinn Slobodian muestra la parad贸jica relaci贸n que el globalismo ordoliberal mantiene con la idea de conf铆n, de l铆mite. No hay fronteras que valgan; absolutamente todo es digno de ser economizado. La mercantilizaci贸n de todas las esferas de la vida encuentra su traslaci贸n en el plano geof铆sico: no debe quedar isla por explorar o selva de la que extraer beneficio. Todo, absolutamente todo es susceptible de lucro.

Esta idea aparece ya se帽alada por David Harvey 鈥攕iempre atento a la dimensi贸n espacial del capitalismo鈥 a trav茅s del concepto de spatial fix: seg煤n el ge贸grafo brit谩nico, la principal manera que tiene el capital de resolver sus propias crisis y de colmar sus necesidades pasa por la apropiaci贸n incesante de espacio. El spatial fix remite a la necesidad del capital global de trasladarse a aquellas regiones todav铆a no explotadas, as铆 como de intensificar la explotaci贸n de aquellas en las que todav铆a se puede incrementar el nivel de rentabilidad. Y s铆, en las 煤ltimas d茅cadas nuestro mundo se ha 鈥渁chicado鈥, su integraci贸n se ha acelerado, pero a煤n quedan 谩reas dignas de ser expoliadas.

El geofisicalismo neoliberal es el principal y 煤ltimo responsable de la proliferaci贸n de pandemias; es, adem谩s, responsable de difundir el relato del murci茅lago, el discurso que singulariza esta crisis, que reduce el origen del covid-19 a un ciudadano concreto comiendo en un mercado h煤medo

Por todo ello, el geofisicalismo neoliberal es el principal y 煤ltimo responsable de la proliferaci贸n de pandemias; es, adem谩s, responsable de difundir el relato del murci茅lago, el discurso que singulariza esta crisis, que reduce el origen del covid-19 a un ciudadano concreto comiendo en un mercado h煤medo. Frente a esta narrativa circunstancial, hace falta enfatizar que no se trata de un simple murci茅lago 鈥攐 un pangol铆n, claro鈥; m谩s bien, tal y como se帽ala Malm, se trata de la 鈥渁cumulaci贸n descontrolada del capital la que zarandea con tanta violencia el 谩rbol en el que viven los murci茅lagos鈥. Entonces, 驴qu茅 contraponer al geofisicalismo neoliberal, al relato del murci茅lago? 驴Cu谩l es el papel de una teor铆a pol铆tica 鈥攃r铆tica鈥 al respecto? La respuesta se puede desplegar en dos frentes m谩s inmediatos: Estado y discurso.

Por un lado, los Estados reaccionaron de formas muy diversas a la irrupci贸n del covid-19, pero su despliegue de fuerzas, una suerte de revival estatal movido por la urgencia y no por el convencimiento, demuestra que es posible ir un poco m谩s all谩: Estados Unidos apel贸 a la Ley de Defensa de la Producci贸n, obligando a las empresas privadas a suministrar productos esenciales; Reino Unido nacionaliz贸 diversos sectores de car谩cter estrat茅gico, e Italia se reapropi贸 de la principal aerol铆nea nacional. Por supuesto, esto no es una quimera, ni implica retirar la mirada esc茅ptica sobre el aparato estatal; eso s铆, aprovecha la dualidad constitutiva del Estado 鈥攅l verdadero Jano contempor谩neo鈥, que puede ser re-encauzada hacia las medidas necesarias para la prevenci贸n, control y mitigaci贸n de las pandemias.

Por otro lado, se torna urgente construir un nuevo relato postpand茅mico, una nueva narrativa ecosocial que le quite peso a las meras casualidades y sepa se帽alar las ra铆ces de la proliferaci贸n pand茅mica. Las conexiones est谩n ah铆; ahora hace falta embridarlas en una narraci贸n que las convierta en sentido com煤n (Gramsci dixit). Esto comienza por adoptar una perspectiva con suficiente recorrido hist贸rico, que se sepa resultado de una crisis de 茅poca; que entienda, con Nancy Fraser, que las 鈥渃uestiones ecol贸gicas no pueden separarse de las cuestiones del poder pol铆tico鈥.

Esa teor铆a pol铆tica (post)pand茅mica a la que aludimos debe aprehender lo expuesto por Rachel Carson en su cl谩sico Primavera silenciosa: transitar desde la esfera de la biolog铆a y las ciencias naturales hacia el discurso sociopol铆tico, de la evidencia cient铆fica a la batalla por lo razonable y lo necesario. Existen muy diversos autores y corrientes, ya veteranas en esa batalla 鈥攄esde el propio Malm, Mike Davies, Giorgios Kallis hasta los decrecentistas鈥, pero hay que seguir imaginando, teorizando, impactando. En definitiva, frente al geofisicalismo neoliberal, obsesionado con la superaci贸n de cualquier l铆mite, una teor铆a pol铆tica que deseche el cortoplacismo y la autorreferencialidad, que sepa convertir la crisis de los s铆ntomas en crisis de las causas sin denostar por ello la importancia de las pulsiones, deseos y entusiasmos.





Fuente: Anred.org