November 25, 2021
De parte de Nodo50
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La sede de la asociaci贸n Kif Kif que atiende a personas migrantes y refugiadas LGTBI en Madrid ha sido atacada dos veces en unos d铆as. La primera amaneci贸 con pintadas que hac铆an referencia a Vox, y esta misma semana ha sido cubierta con excrementos. Puede parecer poco en relaci贸n a las fuertes agresiones que sufren los activistas en otros lugares de Europa o del mundo, pero sabemos que forman parte de un clima social donde se va legitimando progresivamente la violencia contra determinados sujetos.

Las grandes oleadas de movilizaci贸n feminista de los 煤ltimos a帽os no han conseguido frenar la reacci贸n conservadora. Quiz谩s incluso la han espoleado. Toda revuelta acarrea sus detractores y esta se ha montado sobre un sustrato de crisis social y pol铆tica que las extremas derechas y los actores fundamentalistas han sabido aprovechar para llevar adelante su cruzada contra los derechos LGTBIQ y de las mujeres. Esta cruzada forma parte de una clara estrategia para conseguir poder 鈥搃nstitucional, medi谩tico o social鈥 que, en buena parte del mundo, implica tambi茅n un intento por socavar la democracia liberal. Esta es una de las principales conclusiones de la investigaci贸n Retando al futuro: ataques a la democracia en Europa y Am茅rica Latina, que he coordinado junto a Diana Granados 鈥損ara los fondos de mujeres Calala y Lunaria鈥 y en la que se basa este art铆culo. M谩s all谩 de la toma del Estado o su participaci贸n en parlamentos y gobiernos que se plasma en nuevas leyes regresivas, la emergencia de estos actores ha puesto en el punto de mira al propio activismo feminista y LGTBI. Las activistas que hemos entrevistado dicen percibir un claro aumento de esos ataques en los 煤ltimos a帽os.

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Ataques online que afectan a la vida cotidiana

Uno de los escenarios privilegiados de esta confrontaci贸n es internet. En Espa帽a, como sucede en otros pa铆ses del entorno, el acoso online y las violencias digitales se han vuelto habituales, en batallas que a veces saltan a los medios o a la vida material. El ciberespacio ya es un lugar de reproducci贸n de la violencia patriarcal cuyo objetivo es acallar o dificultar las voces feministas. Seg煤n el Instituto Europeo de la Igualdad de G茅nero, la violencia de g茅nero en l铆nea es un problema creciente de proporciones mundiales y de graves consecuencias en todo el continente. Estas agresiones tienen como objetivo que determinadas opiniones progresistas no tengan espacio en el debate p煤blico o que supongan costes personales demasiado altos para las personas que las sostienen. Recientemente, por ejemplo, la c贸mica Elsa Ruiz ha dejado su programa de televisi贸n para ingresar en un hospital tras un intento de suicidio. La causa de su depresi贸n, seg煤n ha explicado, es el acoso que sufre en redes. En este caso, no solo por parte de la extrema derecha sino tambi茅n de un feminismo transexcluyente que est谩 muy movilizado y que comparte formas y argumentarios con los ultras.

Una de las pr谩cticas m谩s agresivas y que puede generar secuelas ps铆quicas negativas muy duraderas 鈥揳dem谩s de las amenazas de muerte y violaci贸n que muchas de las activistas relatan鈥 es la pr谩ctica del doxing. Esta consiste en hacer p煤blicos en Internet datos personales 鈥揷omo tel茅fonos, direcciones personales o de trabajo鈥 o informaci贸n privada 鈥揻otos 铆ntimas, relaciones amorosas, etc.鈥 El objetivo es que la persona reciba todo tipo amenazas, acoso, humillaciones o que su imagen p煤blica se vea afectada. En Espa帽a, han sufrido este tipo de acoso activistas 鈥揷omo Irantzu Varela o Pamela Palenciano鈥 y medios feministas de larga trayectoria como Pikara Magazine. En los casos m谩s extremos, de lo digital a la vida hay un paso. Muchas de estas activistas acaban teniendo que modificar su vida cotidiana o viven con miedo. Algunas tambi茅n confiesan que acaba por afectar a su implicaci贸n pol铆tica, o que tratan de evitar seg煤n qu茅 temas para no recibir nuevos ataques.

La violencia de g茅nero en l铆nea es un problema creciente de proporciones mundiales y de graves consecuencias en todo el continente

Alice Coffin, periodista y concejala del Ayuntamiento de Par铆s, probablemente no sospechaba la tremenda reacci贸n que iba a desatar su 煤ltimo libro, El genio lesbiano. Seguro que lo imagin贸 pol茅mico, porque propone dejar de leer, mirar o escuchar obras de todo tipo si est谩n creadas por hombres, pero quiz谩s no alcanz贸 a ver que acabar铆a con protecci贸n policial a causa de las amenazas recibidas. Los medios la acusaron de 鈥渙diar鈥 a los hombres; tambi茅n perdi贸 su puesto de profesora en el Instituto Cat贸lico de Par铆s. 

En los 煤ltimos a帽os, estos ataques se han generalizado en Europa del Este y son tan duros, que las activistas los consideran una parte ineludible del propio activismo, seg煤n ALEG y el Centro de Recursos para las Mujeres de Armenia. En la regi贸n son muchos los casos parecidos, sobre todo de aquellas activistas que trabajan temas de educaci贸n sexual, que saben que est谩n tocando un tema sensible que los ultras usan profusamente para alimentar p谩nicos morales sobre la 鈥渋nfancia en peligro鈥 y que consiguen generar violentas movilizaciones. En Georgia sucedi贸 a partir de la publicaci贸n de un video sobre educaci贸n sexual en Facebook de la Asociaci贸n de Educaci贸n y Trabajo. La autora recibi贸 cartas con insultos y llamadas amenazadoras por parte de grupos de ultraderecha y dijo tener miedo de salir de casa por las continuas amenazas de muerte y violaci贸n, seg煤n relata el Fondo de Mujeres en Georgia. En los casos m谩s graves, son los propios miembros del gobierno quienes coartan el derecho a la libertad de expresi贸n, como ocurri贸 en Bulgaria, a ra铆z de un libro educativo para ni帽as que se llama La vagina importa. Los ataques los inici贸 un partido de extrema derecha, VMRO, que integra la coalici贸n de gobierno, y que amenaz贸 con impulsar una investigaci贸n penal para encarcelar a sus autoras. En esta campa帽a particip贸 el propio ministro de Defensa, Krasimir Karakachanov. 

El feminismo en Europa del Este, deporte de riesgo

Precisamente en Europa del Este, donde hay partidos de extrema derecha en el poder, los discursos de odio y los ataques son m谩s fuertes, casi cotidianos, e incluso llegan a amenazar la integridad f铆sica de las activistas. Seg煤n un reciente informe, Estado de la Democracia en el mundo 2021, realizado por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, en Hungr铆a, Polonia o Eslovenia, 鈥渓a pandemia ha consolidado el poder de los reg铆menes autocr谩ticos y ha erosionado las libertades y el Estado de derecho 鈥. Este clima pol铆tico de autoritarismo se impulsa en una ofensiva contra las luchas feministas/LGTBIQ que legitima las agresiones y la propia represi贸n estatal de las activistas. Los enemigos de la naci贸n han pasado a ser las personas que luchan por derechos liberales, por la igualdad de g茅nero o simplemente por reinvidicarse como gay, trans o lesbiana. Estos son contemplados como traidores a la naci贸n 鈥搎ue tratan de identificar con los valores tradicionales鈥y pasan a verse como aliados de una UE que amenaza la soberan铆a nacional y que quiere imponer su 鈥渋deolog铆a de g茅nero鈥 o su 鈥渋deolog铆a LGTB鈥. El objetivo final en el que se enmarcan las guerras de g茅nero en la regi贸n implica un ataque masivo contra la Uni贸n Europea y contra lo que se entiende que son sus valores liberales.

Esto sucede en Rusia, Serbia, Hungr铆a y otros pa铆ses del entorno donde, a menudo, los medios de comunicaci贸n reproducen ampliamente estos discursos y las propias amenazas a las activistas. Seg煤n el Fondo de Mujeres de Ucrania, en su pa铆s y en medio de un conflicto armado latente son se帽aladas p煤blicamente como 鈥渆nemigas de la naci贸n鈥, 鈥渟eparatistas鈥, 鈥渃贸mplices de los ocupantes鈥, 鈥sorosiata鈥 鈥揵eb茅s de Soros鈥 o 鈥渮orras izquierdistas鈥 y son v铆ctimas de calumnias en los medios. La militarizaci贸n impulsa estas constantes amenazas 鈥揳lgunas han perdido sus trabajos por la militancia鈥 y alienta las agresiones que se han convertido en parte de la rutina diaria de las activistas. La presi贸n es tan fuerte que muchas dicen sentir miedo y confiesan que les gustar铆a poder marcharse al extranjero. 

En Serbia, la violencia contra las activistas tambi茅n se est谩 convirtiendo en algo habitual, seg煤n el Fondo de Mujeres para la Reconstrucci贸n. Se intentan impedir las actividades convocadas por feministas. En el sur del pa铆s, por ejemplo, una de ellas, relata que lleg贸 a encontrar animales muertos frente a su puerta en varias ocasiones. El asalto a sedes de organizaciones progresistas tambi茅n se han convertido en algo tristemente habitual en la regi贸n. As铆, la organizaci贸n pacifista Mujeres de Negro ha sufrido ya varios ataques.

El derecho a la protesta, amenazado

A esta situaci贸n hay que sumar que, en algunos lugares de Europa del Este, las contramanifestaciones de grupos ultraderechistas o la propia represi贸n estatal hacen cada vez m谩s complicado ejercer el derecho a la protesta. En el caso de Polonia, tanto en 2019 como en 2020, ha habido agresiones en manifestaciones LGTBIQ y feministas. Durante las recientes protestas por las restricciones al derecho al aborto, miembros de extrema derecha se enfrentaron a las activistas cuando estas protestaron delante de las iglesias. Esto ocurri贸 despu茅s de que Jaros艂aw Kaczy艅ski, uno de los l铆deres del PiS 鈥揺l partido en el poder鈥, llam贸 a la 鈥渄efensa de la naci贸n y de las iglesias cat贸licas鈥. Estar en el punto de mira de las extremas derechas hace que el movimiento feminista sea percibido como uno de los principales espacios de articulaci贸n pol铆tica en su contra, lo que, por una parte, potencia al movimiento pero, por otra, redobla los ataques, seg煤n el Fondo Feminista de Polonia. Como explica Magda Grabowska, hay que tener en cuenta que las movilizaciones feministas en el pa铆s est谩n condensando la oposici贸n al r茅gimen, sus manifestaciones han sido apoyadas por sindicatos y la plataforma ha sumado reivindicaciones en defensa de los derechos civiles y pol铆ticos,  lo que las convierte en las adalides de la lucha por la democracia en el pa铆s.

En toda Europa, la estrategia legal que impulsan los fundamentalismos para poner trabas al activismo feminista/LGTBIQ tambi茅n amenaza el derecho a la protesta. Organizaciones como el European Centre for Law and Justice u Ordo Iuris, que impuls贸 la 煤ltima restricci贸n constitucional al derecho al aborto en Polonia, o la espa帽ola Abogados Cristianos tratan de cambiar el ordenamiento legal o persiguen directamente a las activistas. Para las activistas feministas/LGTBIQ+, una querella de este tipo puede suponer a帽os de proceso, gastos econ贸micos y un considerables desgaste. Aqu铆 se trata de utilizar el proceso como pena e instrumentalizar el derecho de acceso a los tribunales para publicitarse y destruir o limitar derechos y libertades reconocidos en la ley. En ocasiones tambi茅n consiguen condenas, como sucedi贸 con la multa impuesta a la protesta del Co帽o Insumiso de M谩laga

Los hechos que se relatan en el informe son abrumadores. Frente a ellos, hay mucho que podemos hacer, que ya se est谩 haciendo, y que es efectivo. Como se recoge en las conclusiones del estudio, las respuestas pueden encontrarse en momentos clave que permitan intervenir p煤blicamente usando el escenario de confrontaci贸n dise帽ado por los ultras para penetrar en el espacio medi谩tico o p煤blico. Es el caso de la educaci贸n sexual, porque nos permite introducir un tema clave en la agenda. Tambi茅n pueden ser encuentros de creaci贸n, fortalecimiento o visibilizaci贸n de redes de colaboraci贸n entre una pluralidad de organizaciones y activistas que pueden llegar a generar fuertes movilizaciones. Evidentemente, la respuesta tiene que ser una decisi贸n que parta de un an谩lisis de los contextos, de las propias fuerzas y de los riesgos que se asumen a la hora de exponerse p煤blicamente. En cualquier caso, tanto el feminismo de base como unos movimientos sociales fuertes son imprescindibles para enfrentar estos ataques en la arena p煤blica, y son la mejor barrera contra el crecimiento de la extrema derecha y los fundamentalismos y para frenar el avance de estas ideas en lo social.




Fuente: Ctxt.es