September 22, 2021
De parte de La Haine
218 puntos de vista


El 煤nico monumento de cuerpo entero, elevado por suscripci贸n popular, est谩 en Rosario y es acosado por insistentes pedidos e intentos de derribo

Nuestra Argentina no ha reivindicado en la medida justa a uno de sus hijos m谩s c茅lebres planetariamente, Ernesto Che Guevara. Eso es porque la derecha teme a su ejemplo y compromiso y sigue imponiendo censura y desprestigio a su memoria, y la izquierda es estrat茅gicamente perezosa en reclamarle a Cuba el uso de su imagen. Tampoco el peronismo lo hace a pesar de la conversi贸n del Che, que pas贸 del antiperonismo de su adolescencia influenciado por su familia al respeto por Per贸n y su movimiento que a帽os despu茅s expres贸 de muchas maneras, tambi茅n ayudando a financiar el primer intento de regreso de Per贸n a la Argentina, cuando el Che era funcionario del gobierno cubano.

Ernesto Guevara de la Serna naci贸 en la ciudad de Rosario, por lo que es argentino de nacimiento. Y si bien durante algunos a帽os comparti贸 dicha nacionalidad con la cubana, cuando abandona la isla camino a su experiencia africana deja una carta para Fidel en la que renunciaba a esa nacionalidad. Es decir que muri贸 exclusivamente argentino.

Por otra parte, su apodo, 鈥淐he鈥, no dejaba dudas de la argentinidad de quien adem谩s era un obsesivo bebedor de mate. Quienes lo visitaban sab铆an que no hab铆a regalo m谩s agradecido que un paquete de la yerba misionera. Adem谩s, Guevara, cuando le铆a o escrib铆a, distra铆do, entonaba tangos, desafinadamente porque la m煤sica nunca estuvo entre sus dones. En privado nunca abandon贸 su entonaci贸n argentina, porte帽a, s贸lo cubanizaba su habla en los actos p煤blicos.

El indesmayable inter茅s del Che por los asuntos de Argentina pudo ser atestiguado por quienes, como Gabriel Garc铆a M谩rquez, Rodolfo Walsh o Rogelio Garc铆a Lupo, trabajaron en la agencia Prensa Latina por 茅l fundada con la anuencia de Fidel en La Habana, para contrarrestar la tendenciosidad de las agencias internacionales que difamaban a la revoluci贸n cubana y a los movimientos progresistas de Latinoam茅rica. Llamaba casi todas las noches a la redacci贸n para interiorizarse de las noticias de su patria. Ese mismo inter茅s estaba presente en las cartas que enviaba a su familia.

En su condici贸n de revolucionario, la Argentina nunca estuvo fuera de sus proyectos. El intento m谩s vigoroso fue la columna comandada por su amigo Jorge Ricardo Masetti, primer director de Prensa Latina, quien intent贸 hacer pie en la selva salte帽a que Guevara hab铆a diagnosticado como de condiciones similares a Sierra Maestra.

Para dar una idea de la importancia que el Che y el gobierno cubano le dieron a la intentona digamos que Masetti era uno de sus amigos y colaboradores m谩s pr贸ximos y que con 茅l ingresaron hombres de su mayor proximidad y confianza en Cuba como fue el caso de Alberto Castellanos, en cuya casa se celebr贸 el casamiento del Che con Aleida March. Tambi茅n el jefe de la custodia de Guevara en La Habana, Hermes Pe帽a, y el comandante Ulises Rosales, a帽os despu茅s jefe del Estado Mayor de la Fuerzas Armadas Revolucionarias. Asimismo particip贸 el comandante Abelardo Colom茅 Ibarra, entonces jefe de la Polic铆a de La Habana, luego ministro del Interior.

Masetti tom贸 el nombre 鈥淐omandante Segundo鈥, seg煤n algunos porque el 鈥淐omandante Primero鈥 iba a ser el Che cuando pudiese incorporarse al intento una vez consolidado. Seg煤n otros, el revolucionario argentino hab铆a adoptado como alias el de 鈥淢art铆n Fierro鈥, por lo que Masetti, siguiendo la onda gauchesca, adopt贸 el de 鈥淪egundo Sombra鈥.

Los conjurados del EGP (Ej茅rcito Guerrillero del Pueblo) llegaron a Or谩n a mediados de 1963 luego de un primer intento abortado. Pero la experiencia fracasa, r谩pidamente abortada por la gendarmer铆a argentina, a favor de un defectuoso funcionamiento de la estrategia guerrillera y de una conducci贸n autoritaria de Masetti que incluy贸 el ajusticiamiento de dos integrantes a manos de sus compa帽eros.

De los dem谩s, Pe帽a perdi贸 la vida, Castellanos pas贸 muchos a帽os preso sin que las autoridades argentinas detectaran su proximidad con el Che y otros salvaron el pellejo milagrosamente. Masetti, por su parte, se intern贸 en la selva con otros guerrilleros y nunca fue hallado, suponi茅ndose que muri贸 de inanici贸n y devorado por fieras e insectos. As铆 concluy贸 un intento del Che de exportar la revoluci贸n a su patria, siendo una de las primeras experiencias de sublevaci贸n guerrillera en nuestro territorio.

A帽os despu茅s, la por muchos motivos equivocada elecci贸n de la zona para la guerrilla en Bolivia, lo que fue decisivo para su fracaso, se vio influenciada porque 脩ancahuazu estaba a pocos cientos de kil贸metros de la frontera con Argentina, aunque no se tuvo en consideraci贸n que se interpon铆a la impenetrable selva chaque帽a. Todo indica que all铆 el Che pensaba fundar un campamento de entrenamiento para nutrir columnas que ingresar铆an a la Argentina, tambi茅n a Per煤.

Quien fuera, en la era pre L贸pez Rega, secretario y bi贸grafo de Per贸n, Enrique Pav贸n Pereyra, entrevistado para mi biograf铆a del Che, me revel贸 detalles de una secreta visita del Che a Puerta de Hierro.

–Viene un sacerdote.

–Es el Che Guevara –respondi贸 Per贸n.

El disfraz era obligado porque Franco amenazaba al l铆der peronista con expulsarlo de Espa帽a si recib铆a visitas comprometedoras, hab铆a estado a punto de hacerlo cuando lo visit贸 Salvador Allende, entonces senador chileno. El objetivo fue recabar del l铆der peronista colaboraci贸n para su proyecto boliviano, sabedor ya de la defecci贸n del partido Comunista Boliviano. Per贸n, con lucidez anticipatoria, desvi贸 el tema y le recomend贸, con el pretexto del asma del Che, abortar el proyecto para no suicidarse. Tambi茅n le aclar贸 que estando su partido proscripto y 茅l en el exilio, poca ayuda pod铆a darle, aunque no se opondr铆a si alg煤n peronista quer铆a incorporarse a su columna.

La b煤squeda de apoyo argentino se renovar谩 meses despu茅s cuando el Che manda llamar a Ciro Bustos y a Eduardo Jozami para encargarles el reclutamiento de voluntarios.

Los expuestos son solo algunos datos que apuntan a la argentinidad del Che Guevara. Sin embargo, pocos y nulos han sido los intentos de su patria para reivindicarlo. Las calles y escuelas que llevan su nombre se cuentan con los dedos de una mano. El 煤nico monumento de cuerpo entero, elevado por suscripci贸n popular, est谩 en Rosario y es acosado por insistentes pedidos e intentos de derribo. Ni siquiera se reclamaron sus restos cuando se los hall贸 ocultos debajo de la carpeta del aer贸dromo de Vallegrande, r谩pidamente transportados a Cuba.

Ernesto Guevara es, sin duda, a nivel mundial, una de las grandes figuras del siglo XX y su influencia se extiende hasta nuestros d铆as sobrevolando, en pancartas y cartelones, las protestas sociales en nuestra Argentina pero tambi茅n en Per煤, Polonia o Corea, en todos los pa铆ses del mundo. En un mundo materialista, hip贸crita, relativista, representa la 茅tica solidaria, el ejemplo de que se puede dar la vida por el compromiso con los m谩s humildes.

Ojal谩 las condiciones internacionales permitan que, as铆 como los restos viajeros de San Mart铆n, de Rosas o de Evita encontraron reposo en su patria luego de largos periplos, tambi茅n lo hagan los de Ernesto Che Guevara para rendirle el homenaje que sus compatriotas a煤n le deben.

P谩gina 12




Fuente: Lahaine.org