March 14, 2021
De parte de Lobo Suelto
336 puntos de vista


En el marco del tercer aniversario del crimen de la militante y concejala Marielle Franco, Tinta Lim贸n converso con la escritora y activista Helena Silvestre. Abordamos la militarizaci贸n de la pol铆tica, el desastre sanitario propiciado por el gobierno de Bolsonaro, la vida en las favelas y la libertad de Lula.

Hace un mes el Tribunal Superior de Justicia de R铆o de Janeiro anunci贸 que el expolic铆a Ronnie Lessa y el exoficial militar 脡lcio Queiroz, acusados del asesinato de la concejala Marielle Franco y su chofer Anderson Gomes, ser谩n juzgados por un tribunal popular. Las responsabilidades pol铆ticas a煤n forman parte de una trama opaca que alcanza hasta a la propia familia presidencial. 

Mientras tanto, la ausencia de pol铆ticas sanitarias del gobierno de Jair Bolsonaro hace de la pandemia una masacre: Brasil supera los 2000 muertos por d铆a, alcanzando las 270 mil v铆ctimas fatales y 11,2 millones de contagiados. 25 de las 27 ciudades capitales tienen el 80 % o m谩s de sus camas de terapia intensiva ocupadas. 

En este contexto conversamos con Helena Silvestre, una feminista afroind铆gena, militante de las luchas por la vivienda, escritora, educadora y editora de la Revista Amazonas. El a帽o pasado particip贸 con Tinta Lim贸n de los libros 鈥淟a internacional feminista. Luchas en los territorios y contra el neoliberalismo鈥 y 鈥淨uilombo. Cartograf铆a / Autor铆a negra / Brasil鈥. En esta charla ampl铆a conceptos de estas publicaciones y tambi茅n repasamos 鈥淟aboratorio Favela. Violencia y pol铆tica en R铆o de Janeiro鈥, el libro que compila textos y discursos de Marielle Franco. 

Implicancias del crimen de Marielle

Todav铆a no tenemos muchas respuestas sobre el asesinato de Marielle y eso es una marca en Brasil. Su crimen implic贸, en primera instancia, una oficlializaci贸n de la militarizaci贸n del Estado. Nadie est谩 a salvo de estos poderes militares: ni jueces, ni concejales, ni ninguna persona que pens谩bamos que pod铆a escapar de esta militarizaci贸n de la pol铆tica.  

Los datos en Brasil son muy importantes para pensar c贸mo es esta estructura. Es el tercer pa铆s m谩s encarcelador del mundo, detr谩s de Estados Unidos (donde la c谩rcel fue privatizada) y China. Hablamos de 800 mil personas encarceladas. El 90 % es negra y la mitad nunca fueron siquiera juzgadas. Est谩n en un intermedio que nunca termina. Es el noveno pa铆s m谩s violento del mundo en t茅rminos de asesinatos. Dentro de esta estad铆stica est谩 el caso de Marielle. En 2017 fueron asesinadas 63 mil personas. Una persona cada 8 minutos, seg煤n datos oficiales. 

Entonces en Brasil pasamos a vivir el absurdo como la normalidad. Un absurdo que se come todo lo que est谩 a su alrededor. Y ahora se est谩 comiendo a la democracia, que acept贸 vivir con 茅l. 

Un Estado militarizado no es igual que una dictadura, pero uno puede ver la composici贸n del gobierno de Bolsonaro, con muchos militares en posiciones importantes. Esta fue una implicaci贸n del crimen de Marielle: sabemos que en este pa铆s el Estado puede asesinar a una persona porque piensa distinto. 

Bolsonarizaci贸n

El fen贸meno Bolsonaro comienza a construirse mucho antes de su llegada a la presidencia. Tiene que ver con la desilusi贸n de las personas con los caminos tradicionales de soluci贸n a los problemas. Y tambi茅n con algunas performances antisistema de los derechistas (en Brasil y en otras partes del mundo) que ilusionaron a mucha gente, despu茅s de una desilusi贸n fuerte con la pol铆tica y la democracia.  Esa ilusi贸n se est谩 destruyendo. Bolsonaro fue diputado durante veinte a帽os antes de la presidencia. Hace mucho que la democracia acepta convivir con gente con este discurso. Quienes lo votan desde el comienzo siguen con 茅l, pero no es la mayor铆a. Ya no s茅 si aguanta. 

De todos modos, hay un mercado internacional. Bolsonaro no es un pendejo que cay贸 de la nada, sino que sirve a un momento donde vivimos la imposici贸n de un grado mayor de explotaci贸n. Hay mucha gente desechable para el sistema y tener un presidente como Bolsonaro en este momento de crisis permite que el sistema limpie sus espaldas del peso muerto de personas que cobran pensiones, jubiladxs, vulnerabilizadxs, pobres. El gran capital, el mercado financiero, todav铆a lo apoya. Su ministro de Econom铆a Paulo Guedes es una referencia: privatiza todo lo que puede, mientras ampl铆a al m谩ximo la frontera agr铆cola. Igual ya comienzan las divisiones y tensiones aqu铆 tambi茅n. 

Laboratorio Favela

Hay una marca en quienes nacimos y crecimos en territorios favelizados que est谩 presente en nuestro modo de pensar y hacer militancia. La favela tiene maneras propias. La favela es un lugar donde se evidencia con fuerza que el sistema es il贸gico y no funciona. La violencia no funciona, no resuelve el hambre, la desigualdad, nada. Pero al mismo tiempo (y tal vez incluso por eso), la gente en las favelas genera maneras de vivir: conexiones, redes, posibilidades. Construye mecanismos muy dom茅sticos, territoriales y locales de mantenci贸n de la vida en un lugar donde matem谩ticamente es imposible vivir. 

Ahora se est谩 discutiendo un auxilio para familias de 250 reales por mes. 5 kilos de arroz cuestan 40 reales.  Vivir en la favela no hace sentido matem谩tico. Es como magia, uno no sabe c贸mo la gente est谩 viva. 

Yo vivo en la zona sur de San Pablo, en la periferia de Capo Redondo. Ac谩 las casas se inundan cuando llueve. Dos metros de agua en el medio de la pandemia. 驴De qu茅 barbijo se puede hablar? 驴Alcohol en gel? No tenemos ni agua. La gente est谩 inundada, con basura, arriba de los techos con sus hijos en medio de la tempestad, con un auxilio de 250 reales. Estamos perdiendo gente todas las semanas y no podemos ni despedirnos por el Covid. Si es por las cuentas, en las favelas es imposible que estemos vivos. Es casi una magia la que realizan las personas en las favelas. Construyen sistemas locales de compartir el peso de la vida. Con las abuelas, con las t铆as cuidando nietos y sobrinos para que las madres puedan salir a garimpar trabajo y comida para sostener este n煤cleo. Hay mujeres que se ayudan para construir mascarillas, porque ya no pueden vender chicles en los sem谩foros. Hay personas que compraron una bomba de agua para llenar un tanque grande del que salen canillas para varias casas. Si lo mir谩s de arriba parece una estrella. Esto se hace con muy pocos recursos. 

Yo veo que esta ciudad tiene fronteras socioecon贸micas que no coinciden con las territoriales. Dentro de San Pablo existen dos pa铆ses. En uno de ellos vemos que el sistema no funciona, pero aprendemos que juntos logramos hacer posible la vida. 

Desde hace un tiempo estamos viviendo en lo imposible. Es un punto tan brutal de explotaci贸n de la vida, del racismo, que ya no puede existir la competencia por un trabajo. Ya no hay trabajo para casi nadie. Cierran las tiendas, la gente queda desesperada. Ya ven铆amos con un nivel alto de desempleo antes de la pandemia. Ahora es tan tremendo que si uno no agarra al otro que est谩 cerca para pensar maneras de vivir, se van a morir los dos. Y esto es un reflejo de la estructura entera. 

Ocupar el Estado

Es muy importante que una ni帽a negra, favelada, pueda crecer sinti茅ndose representada por quienes est谩n en el Estado. Que pueda ver a alguien como ella. Pero en Brasil el racismo est谩 mezclado en todo. No se puede pensar la construcci贸n del Estado brasilero sin referirse a lo que fue la democracia racial que conform贸 esta democracia formal, documental, pero que no existe en la vida real. 隆Nunca ten铆amos mujeres negras y faveladas como concejalas o diputadas! 隆Pas茅 toda mi infancia y mi adolescencia sin ver una! 隆Nadie que se parezca a m铆! Es muy importante que las nuevas generaciones crezcan con estas referencias, con los ojos abiertos para ver que podemos estar en todos los lugares. Por eso tiene un gran alcance, incluso mayor que hacer pol铆ticas p煤blicas. Es impulsar conciencia de s铆 a gente que no se ve. 

Pero, por otro lado, el Estado brasile帽o es muy racista. Cuando una mujer negra y favelada llega a ser concejala, es asesinada. Son l铆mites que muestran qui茅nes controlan el Estado. Incluso cuando con mucho esfuerzo, trabajo y militancia logramos entrar, nos quitan la vida. Es el caso de Marielle. Y yo pienso en tantas hermanas electas鈥as 煤ltimas elecciones municipales fueron fuertes, la gente estaba discutiendo de qu茅 color son las personas que nos representan. 驴Est谩n representados los colores que hay en Brasil o no? 驴De d贸nde vienen? Fue muy importante y lindo: hay mujeres trans y negras muy votadas en un Brasil polarizado, con gente tan reaccionaria. Pero al mismo tiempo me pregunto c贸mo est谩n estas mujeres. Solas, en un espacio blanco, mis贸gino, patriarcal, lleno de latifundistas, coroneles, militares, viviendo asediadas, amenazadas de muerte, recibiendo disparos en sus casas. 

Entonces: es importante ocupar esos espacios y tiene un alcance, pero el Estado lo controlan ellos. Honestamente, yo no creo que se cambie desde adentro. 驴Alguien me puede convencer de que desde adentro se puede trabajar ayudando a lo que viene de afuera? Entonces mi pregunta es: 驴Cu谩l es el precio? Para que no sea seguir imponiendo sufrimiento a gente que ya sufre tanto. Hay l铆mites, hay potencias, es complejo y creo que por ah铆 estamos navegando. 

Lula libre

La anulaci贸n de las sentencias contra Lula es muy importante. Y lo digo como militante de base en las favelas por muchos a帽os como oposici贸n al gobierno de Lula. Pero es muy importante que est茅 libre y quede claro que es inocente de las acusaciones. Justamente porque no podemos aceptar que la pol铆tica de Brasil se decida en tribunales criminales. Es importante recobrar la idea de que la pol铆tica va por otro lado, es hacer otra cosa, es discutir, es buscar consenso, es construir proyecto, unidades, comprender diferencias, pactar posibilidades. No es militarizar, no es el sistema judicial, no es una sentencia que te impide ser elegido. Es absurdo que Lula no pueda ser candidato a lo que quiera y cuando quiera. 

Es importante que toda la gente que luch贸 para que Lula est茅 libre tambi茅n comprenda que hay 800 mil personas presas sin condena firme. Eso tambi茅n es militarizar la pol铆tica. No es reprimir a quienes se organizan, sino impedir directamente que se organicen. 

Desde la libertad de Lula se multiplicaron sus carteles como candidato para 2022. Creo que puede haber una gran coalici贸n pol铆tica a partir de su figura. Pero me preocupan mucho dos cosas: una es que Lula y el PT puedan aprender la lecci贸n de haberse juntado con quienes despu茅s acusaron de realizarles un golpe. Se dieron la mano mucho tiempo con esa gente y eso el pueblo lo sinti贸 durante muchos a帽os. Eso a Lula se le volvi贸 contra s铆 mismo, incluso como persona individual. La segunda cuesti贸n: 驴Qu茅 hacemos hasta 2022? Porque si la gente se alegra con la liberaci贸n de Lula y comienza con su sue帽o electoral, 驴a cu谩ntos millones nos matar谩 mientras tanto Bolsonaro de ac谩 al a帽o que viene? 驴Cu谩ntas Marielles m谩s tenemos que soportar? 驴Cu谩ntos millones de ni帽os asesinados por la polic铆a todos los d铆as? Ahora se tramita un proyecto de ley para pasar las polic铆as provinciales bajo poder del presidente. Significar铆a la mayor concentraci贸n de poder militar en manos del Ejecutivo. Y las polic铆as son las m谩s violentas, est谩n en guerra contra los pobres, en las favelas, haciendo experimentos en Hait铆 desde hace unos a帽os. Puede ser lindo pensar en una coalici贸n, pero si esperamos hasta 2022, puede ser que ni existan elecciones. Ac谩 todo puede pasar, esto es Macondo. 

El poder de la poes铆a

La poes铆a puede much铆simo. Es de las cosas que tenemos que agarrar con las dos manos y alimentarnos, porque las izquierdas necesitan imaginaci贸n. No es posible que solo pensemos los mismos caminos para hacer cambios desde 1917. La poes铆a, la literatura, las artes, permiten construir mundos nuevos. Saber que las cosas no son as铆 para siempre, que no fueron siempre as铆. Nac铆 y me cri茅 en una favela. En los a帽os 90 pas茅 hambre, vivimos las masacres de la polic铆a, guerras entre bandas y facciones. Viv铆amos miles en medio de esta guerra casi sin saberlo, mientras jug谩bamos a la pelota. Nuestras madres nos agarraban y nos met铆an en casa cuando empezaban los tiroteos. Y en este mundo nacieron muchas cosas como el rap, con una gran conciencia racial. Ahora que los pobres enfrentamos de nuevo el infierno en Brasil, sabemos mejor nuestro pasado racial gracias a la poes铆a, al arte, a la osad铆a de los raperos. Nos ofrecieron esto a quienes est谩bamos en la favela buscando sentido en una vida atrapada en tantas violencias. Creo que hoy puede ser as铆. El arte necesita comprometerse con el futuro y la pol铆tica tambi茅n, que solo sabe mirar al pasado. Podemos intentar otra vez lo que muchas veces no sali贸 bien. Hacer poes铆a, imaginar otros caminos, es cuesti贸n de vida o muerte ahora.  




Fuente: Lobosuelto.com