May 20, 2021
De parte de La Haine
241 puntos de vista

Me es tremendamente dif铆cil ponerme a escribir. Mi interior es un volc谩n en plena erupci贸n en el cual se hayan reflejadas sensaciones tales como la rabia, la frustraci贸n, la impotencia, la necesidad de arrojar improperios a diestro y siniestro, pero sin embargo creo que el mejor homenaje que puedo hacerte es imitar tu disciplina y, ahora, ahora que el cuerpo me pide dejarme dominar por el improperio, sacar la m谩s filosa cr铆tica pol铆tica a tu cobarde asesinato, como ejercicio de reconocimiento y homenaje a tu lucha.

Me niego a煤n a creer e interiorizar que no est谩s entre nosotros. Siento esa sensaci贸n que a menudo se experimenta cuando se van los imprescindibles, la de que nunca faltar铆as.

Cada muerte de un combatiente por la libertad metoca, claro que s铆. Todas y cada una de ellas. Indiferentemente del grado o rango. Ya sea un o una combatiente reci茅n incorporada a filas, o un comandante que lleve 40 a帽os en la clandestinidad como el inolvidable Manuel Marulanda. todas son personas que han decidido dar lo m谩s valioso que tienen, su vida, en pro de la justicia social. claro que todas y cada una de las muertes me afectan. Indistintamente del pa铆s o de la organizaci贸n en la que militen.

Pero la tuya me llega especialmente porque compart铆as conmigo una particularidad, la de ser invidente. Ah铆 estabas. Invidente, con necesidad de ayuda, pero en la selva, desplaz谩ndote por donde hiciera falta, hasta fug谩ndote para volver a la lucha como se puede leer en el libro titulado “La Segunda Marquetalia, la lucha sigue”.

Eso imprim铆aa tu lucha, muy a su pesar, un mensaje que jam谩s podr谩n borrar los que quer铆an y al final han conseguido verte muerto: resistir es vencer, y si se quiere se puede.

Eras y ser谩s el ejemplo de que no hay dificultad que impida aportar al advenimiento de una sociedad nueva. NI log铆stica, ni f铆sica, ni de ning煤n tipo, si nos lo proponemos.

Solo as铆 pod铆a. Solo de la manera m谩s vil el Estado colombiano ha podido acabar con tu ejemplo diario de resistencia, coerencia y dignidad.

Violando el espacio de una naci贸n soverana como Venezuela, han ejecutado contigo el mismo mafioso procedimiento que ya llevaran a cabo hace varios a帽os contra tu camarada Iv谩n R铆os, al cercenarle a aqu茅l su mano y a t铆 el dedo me帽ique de la mano izquierda, como inconfundible muestra del Estado mafioso que son, de la amenaza que representabas para ellos, y como reflejo del odio de clase que les despertabas.

Solo as铆 pod铆an. Ayudados por la manifiesta superioridad tecnol贸gica gracias a los yanquis, se podr谩 decir que el asesino operativo militar contra t铆 (interceptaci贸n de tu veh铆culo y ataque con fuego de fusiler铆a y granadas) fue de todo menos equilibrado.

El tirano Duque y su podrida oligarqu铆a se creen que te han vencido, porque, como todos los fascistas, 煤nicamente entienden el asunto en clave de aparici贸n o desaparici贸n, y si no que se lo digan al m谩s de centenar de desaparecidos durante las protestas de estos 煤ltimos 20 d铆as en Colombia, o a las decenas de asesinados, provocados por las fuerzas armadas a sus 贸rdenes, y piensan que tu desaparici贸n f铆sica es su victoria.

Se equivocan. Sencillamente es tu partida hacia la inmortalidad, tu eterna permanencia en el bando de los militantes pol铆ticos justos que luchaban para que cambiara este estado de cosas.

Cuando nadie se acuerde de 茅l, salvo para hablar de que en alg煤n tiempo Colombia tuvo el primer narco presidente reconocido, narco presidente guiado por un padrino de igual infame Recuerdo, como Uribe, t煤, por contraste, ser谩s recordado como alguien que asumi贸 mucho tiempo antes de tu asesinato el compromiso de dar la vida por los oprimidos.

Ya lo dec铆as de esta gr谩fica y sintetizada manera en una entrevista a un medio vasco en marzo del a帽o pasado: 鈥淪i muero lo har茅 combatiendo, no acribillado miserablemente por la guerra sucia鈥.

Tuve el placer, Santrich, de hablar contigo cuando eras parte de la Delegaci贸n de di谩logos de las FARC-EP durante el mal llamado proceso de paz de La Habana. Fue en un foro que abri贸 tu organizaci贸n para debatir en torno a dicho proceso. Entonces nos conocimos. Fue la 煤nica vez, dos intercambios de mensajes, pero nadie podr谩 decir que durante unos d铆as no coincidi茅ramos en este mundo, encontr谩ndonos en el deseo com煤n de un lugar m谩s justo para todos.

Incorporado a las filas de las FARC-EP desde el a帽o 1992, siempre impulsando la cultura y la actividad pol铆tica revolucionaria (v茅ase como ejemplo tu participaci贸n en la creaci贸n de la “Cadena Radial Bolivariana, voz de la resistencia”) ser谩s luz que ilumine desde esa nueva trinchera los combates de las FARC-EP (Segunda Marquetalia) organizaci贸n que fundaste en el 2019junto con otros excomandantes de las disueltas FARC-EP al darte cuenta de la traici贸n del Estado al acuerdo de paz firmado.

Quisiera terminar mi escrito d谩ndote la palabra, para que todo el mundo vea tu disposici贸n combatiente, reflejada en este caso en un comunicado firmado junto a otros comandantes en febrero de este a帽o para contestar a una de esas noticias de literatura policiaca, en este caso de la revista Semana:

“La verdad es que desde que nacemos todos tenemos nuestros d铆as contados en semanas, en meses, en a帽os y algunos afortunados hasta suelen sobrepasar el

siglo. Y claro, unos pueden durar m谩s que otros.

Y, por eso, m谩s all谩 de las muertes ordenadas por el r茅gimen de terror que impera en nuestro pa铆s, o de

las 鈥渄ecretadas鈥 recientemente por el se帽or Rafael Guar铆n y por el tontivano nuevo ministro de defensa Diego Molano, con aquello de que la fuerza p煤blica

nos est谩 esperando para 鈥渄arnos de baja鈥, tarde o temprano alguien caer谩.

Porque es que como dice el dicho popular: 鈥渁l final todos moriremos鈥; o si se

quiere m谩s jocosamente y para no dramatizar, como dicen en Curramba la Bella, 鈥渆l que no muere cuando chiquito, cuando viejo no se salva鈥.

Y eso creemos

que le calza a Raimundo y a todo el mundo. Entonces, digamos que lo que repite con tono odebrechtiano el Gobierno del 脩e帽e Duque y ese pasqu铆n al que llaman

Semana lo hace rebuznando; son perogrulladas, que no por tales dejan de ser infames”.

Santrich 隆Hasta siempre!




Fuente: Lahaine.org