November 16, 2020
De parte de La Haine
1,951 puntos de vista

El objetivo de los Acuerdos Tripartitos no era otro que legalizar la ocupaci贸n marroqu铆 y mauritana del S谩hara

Este s谩bado 14 de noviembre se cumpli贸 el 45 aniversario de la firma del llamado Acuerdo Tripartito de Madrid, el nombre simplificado de la Declaraci贸n de principios entre Espa帽a, Marruecos y Mauritania sobre el Sahara Occidental, que servir铆a para justificar la entrega del territorio a Marruecos y Mauritania.

Uno de los episodios m谩s oscuros de la pol铆tica exterior espa帽ola y que, como analizamos en el libro de reciente publicaci贸n 隆Abajo el rey! Rep煤blicas, supuso una moneda de cambio fundamental en la restauraci贸n borb贸nica.

Dos semanas antes de aquellos Acuerdos de Madrid, apenas cinco d铆as antes de que la Marcha Verde llegara al S谩hara espa帽ol y con un Franco moribundo, Juan Carlos, en su calidad de jefe del Estado en funciones, reuni贸 en la Zarzuela al Gobierno y a los jefes del Estado Mayor del Ej茅rcito para comunicarles que viajar铆a a El Aai煤n. “Franco se encuentra a dos pasos de la muerte y yo soy el heredero鈥 en funciones. Por lo tanto, voy a ir a El Aai煤n para explicar a G贸mez de Salazar (gobernador del S谩hara espa帽ol) y a sus hombres lo que debemos hacer y c贸mo lo vamos a hacer. Vamos a retirarnos del S谩hara, pero en buen orden y con dignidad. No porque hayamos sido vencidos, sino porque el ej茅rcito no puede disparar contra una muchedumbre de mujeres y ni帽os desarmados[1]”.

La justificaci贸n de Juan Carlos era totalmente inconsistente, ya que los servicios secretos espa帽oles y el propio Ej茅rcito espa帽ol hab铆an informado de la presencia de miles de soldados de las Fuerzas Armadas del Reino de Marruecos (FAR) en la Marcha Verde. Eso s铆, la argumentaci贸n anticipaba el cinismo marca del futuro monarca.

Un cinismo que Juan Carlos repetir铆a al llegar a El Aai煤n, esta vez ante los mandos militares destacados en el S谩hara. Seg煤n la propia transcripci贸n oficial, el joven pr铆ncipe afirm贸: “Espa帽a cumplir谩 sus compromisos y deseamos proteger los leg铆timos derechos de la poblaci贸n civil saharaui”. Dos semanas despu茅s, el 14 de noviembre de 1975, se firmaban en Madrid los Acuerdos Tripartitos por los cuales Espa帽a entregaba unilateralmente el S谩hara Occidental a una administraci贸n tripartita formada por la propia Espa帽a, Marruecos y Mauritania.

El objetivo de los Acuerdos no era otro que legalizar la ocupaci贸n marroqu铆 y mauritana del S谩hara. Una ocupaci贸n que para entonces ya estaba casi concluida y que iniciar铆a una sangrienta guerra que dur贸 m谩s de 15 a帽os. La Asamblea General de las Naciones Unidas rechaz贸 los llamados “Acuerdos de Madrid” as铆 como la ocupaci贸n, presentando una resoluci贸n en la que se exig铆a el respeto a la legalidad internacional, llamaba a Espa帽a a concluir el proceso de descolonizaci贸n y reconoc铆a el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminaci贸n.

Hay autores que se帽alan que el pr铆ncipe Juan Carlos entreg贸 el S谩hara espa帽ol ante el temor de embarcarse en una guerra colonial con incierto resultado. Y que en esa decisi贸n pes贸 bastante la experiencia portuguesa en Angola y Mozambique, antesala de la posterior Revoluci贸n de los Claveles, muy presente en las decisiones y miedos de la jerarqu铆a franquista y especialmente en el futuro monarca.

Pero ese supuesto c谩lculo “estrat茅gico” omite que siempre hubo una alternativa sobre la mesa: que Espa帽a hubiese delegado sus responsabilidades como potencia descolonizadora, traspasando la administraci贸n del territorio a la ONU, quien de forma interina por un periodo de seis meses organizar铆a y supervisar铆a el refer茅ndum de autodeterminaci贸n en el S谩hara comprometido por la administraci贸n espa帽ola. As铆 se estipulaba en el Plan Waldheim que insistentemente ofreci贸 el secretario general de la ONU para asegurar una soluci贸n que preservara los derechos del pueblo saharaui y permitiera a Espa帽a cumplir sus compromisos internacionales. Una propuesta que Juan Carlos I, como jefe del Estado en funciones, directamente rechaz贸.

Pero todas las excusas que se han buscado para justificar la injustificable posici贸n de Juan Carlos I y su gobierno en la entrega del Sahara Occidental saltaron por los aires cuando en enero de 2017 se desclasificaron 12 millones de p谩ginas de la CIA, de las cuales 12.500 tratan sobre Espa帽a. En muchas de ellas destaca el nombre de Juan Carlos I. Seg煤n la informaci贸n revelada por el servicio de inteligencia norteamericana, el rey em茅rito se convirti贸 en uno de los informantes m谩s valiosos de EE UU, facilitando informaci贸n confidencial a su contacto en Madrid, el embajador norteamericano Wells Stabler.

Pero, adem谩s, los papeles de la CIA detallan que el papel del ex monarca no se limit贸 a mediar para resolver un conflicto que termin贸 con la retirada del S谩hara del Ej茅rcito espa帽ol, sino que “Juan Carlos pact贸 en secreto con Hassan II que la avanzadilla de la gigantesca Marcha Verde, con la que Marruecos se adue帽贸 del S谩hara Occidental, pudiera entrar unos cientos de metros en la colonia espa帽ola de cuya frontera norte se habr铆a retirado previamente el Ej茅rcito espa帽ol. Tambi茅n acept贸 que una delegaci贸n de medio centenar de funcionarios y esp铆as marroqu铆es entrase en esas fechas en El Aai煤n, la capital del S谩hara. Esta doble cesi贸n, que consumaba la conquista marroqu铆 de la 煤ltima colonia espa帽ola, queda recogida en algunos documentos de la CIA desclasificados”[2].

De esta forma, la restauraci贸n mon谩rquica se inauguraba rindiendo pleites铆a a los intereses de EE UU con la entrega demandada del S谩hara a Marruecos. Tal y como describe Bernardo Vidal, militar espa帽ol destacado en el S谩hara y miembro de la Uni贸n Militar Democr谩tica (UMD), “la culminaci贸n de la era Franco, o el principio de la monarqu铆a, seg煤n quiera tomarse, ha sido lo que se ha dado en llamar descolonizaci贸n del S谩hara que en pura 茅tica militar o pol铆tica podr铆a llamarse enga帽o o traici贸n (鈥) humillante enga帽o a los militares espa帽oles, que hemos hecho de marionetas al servicio de unos intereses muy concretos y de unos pocos que, recibiendo 贸rdenes de USA, han vendido el S谩hara a Marruecos[3].

Porque, como sab铆a un Juan Carlos aspirante al trono y las 茅lites pol铆ticas espa帽olas que pilotaban la transici贸n post-franquista, uno de los principales escollos para la restauraci贸n borb贸nica era la falta de legitimidad internacional, especialmente tras haberse negado a realizar una consulta popular que avalara la monarqu铆a por miedo a perderla, como reconoci贸 en un descuido el propio Adolfo Su谩rez. Y ah铆 es donde la Casa Blanca devolvi贸 parte del favor del S谩hara a Juan Carlos, recibi茅ndole en EE UU en su primer viaje oficial como rey, con el consiguiente espaldarazo internacional que necesitaba. As铆, la restauraci贸n mon谩rquica y el r茅gimen del 78 nacieron sobre la traici贸n y la sangre del pueblo saharaui.

Un pueblo saharaui que, ante el incumplimiento sistem谩tico del Plan de Paz por parte de Marruecos y la inacci贸n c贸mplice de la comunidad internacional no ha dejado de luchar. El pasado viernes tropas marroqu铆es atacaron con fuego real a la poblaci贸n saharaui que de forma pac铆fica bloqueaba la ilegal carretera del Guerguerat, zona que se sit煤a en el l铆mite sur del territorio del S谩hara Occidental, entre el muro marroqu铆 y la frontera con Mauritania. Una zona tap贸n seg煤n los acuerdos de paz de 1991 y, por tanto, bajo el control de la MINURSO, sin que las dos partes puedan hacer uso de ella.

Sin embargo, y a pesar de lo establecido en aquel acuerdo de paz, hace tres a帽os Marruecos comenz贸 la obra de asfaltado de una carretera en esta zona con el objetivo de continuar con el expolio de los recursos naturales del Sahara ocupado. La imposibilidad de alcanzar una soluci贸n pac铆fica y, por ende, la posibilidad del retorno a un conflicto armado es hoy en d铆a un hipot茅tico, pero no descartable escenario. En caso de que se produzca, las responsabilidades habr谩 que buscarlas entre quienes no han hecho nada o directamente han puesto palos en las ruedas de un proceso de descolonizaci贸n incompleto que todav铆a tiene un refer茅ndum y muchas deudas pendientes.

Por ello, resulta m谩s importante que nunca recordar y denunciar c贸mo este s谩bado 14 de noviembre no solo se cumplen 45 a帽os de la traici贸n de las elites y de los diferentes gobiernos espa帽oles al pueblo saharaui, sino que esa traici贸n contin煤a hoy en d铆a. Porque los Acuerdos de Madrid no solo pretend铆an legitimar la ocupaci贸n del Sahara, sino tambi茅n liberar a Espa帽a de sus responsabilidades como potencia colonizadora, algo ilegal dado que la ONU nunca ha reconocido la validez jur铆dica de estos acuerdos tripartitos. Lo que significa que, a todos los efectos, Espa帽a sigue siendo hoy la potencia colonizadora y, por lo tanto, el S谩hara sigue siendo un territorio pendiente de descolonizar. Esto transfiere al Gobierno espa帽ol una responsabilidad que ha sido sistem谩ticamente obviada en los 煤ltimos 45 煤ltimos a帽os, en los cuales se ha situado siempre del lado de la ocupaci贸n marroqu铆.

El actual Gobierno de coalici贸n no solo rompi贸 la t贸nica monocolor del bipartidismo reinante durante cuatro d茅cadas, sino que levant贸 tambi茅n esperanzas de cambio en la pol铆tica exterior espa帽ola y, en concreto, en la asunci贸n definitiva de una responsabilidad hist贸rica con el pueblo saharaui que ni hoy ni nunca deber铆a ser negociable. Sin embargo, por el momento la entrada de Unidas Podemos en el Gobierno no ha modificado un 谩pice la posici贸n espa帽ola c贸mplice con la ocupaci贸n marroqu铆. Pero esa irresponsabilidad no es exclusiva: si todas aquellas personas solidarias con nuestros hermanos y hermanas saharauis no nos movemos, seguramente nada cambie.

Cansado de esperar, el pueblo saharaui lleva semanas moviliz谩ndose y reivindicando en el Guerguerat la desobediencia pac铆fica como motor de cambio. La dictadura de Marruecos recurre de nuevo a la represi贸n, interviniendo militarmente en una zona desmilitarizada y, por lo tanto, incurriendo nuevamente en una ilegalidad internacional a los ojos de una comunidad que sigue mirando para otro lado. Con o sin Gobierno de Espa帽a asumiendo finalmente su responsabilidad hist贸rica y legal o siguiendo haciendo o铆dos sordos, no podemos dejar al pueblo saharaui solo frente al ocupante. 45 a帽os de verg眉enza ya son suficientes.

—-

Notas:

[1] Barbulo, Tom谩s: “La historia prohibida del S谩hara Espa帽ol.” Pen铆nsula 2017 pp 289

[2] www.vanitatis.elconfidencial.com/casas-reales/2019-07-23/hassan-ii-aniversario-20-muerte-juan-carlos-rey_2138847/

[3] B谩rbulo, Tom谩s: “La historia prohibida del S谩hara Espa帽ol.” Pen铆nsula 2017. pp 347

blogs.publico.es




Fuente: Lahaine.org