September 12, 2022
De parte de SAS Madrid
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La subida de los tipos de interés decidida por el Banco Central Europeo, la más grande de la historia, ya ha tenido efectos en los bolsillos de la población. El euríbor, la tasa que utilizan los bancos para calcular la cuota de las hipotecas con tipos de interés variables, trepaba el 9 de septiembre hasta el 2%, una cifra que va a suponer un aumento de cerca del 35% en el dinero que cuatro millones de familias dedican al pago de la vivienda.

La subida del euríbor hasta el 1,5% ya había supuesto, de media, un incremento del 28% en el monto de las hipotecas variables, según un estudio de Fotocasa. Este portal inmobiliario estima que la subida de los tipos del Banco Central Europeo (BCE) ha encarecido las hipotecas variables entre 1.400 y 3.400 euros, es decir, entre 124 y 288 euros por mes. Y todo esto calculado con un euríbor en el 1,5%, una cifra que ya se ha superado con holgura. Y todo indica —y así lo ha confirmado el BCE— que tras los recientes aumentos en el precio del dinero en julio y septiembre vendrán nuevas medidas en la misma dirección.

Con un euríbor en el 3%, la población con hipotecas variables debería dedicar de media cerca del 40% de su presupuesto familiar a pagar la cuota (en 2019 estaba en el 30%). En el caso de las familias con bajos ingresos ese porcentaje superaría el 50%

Con un euríbor en el 2%, el golpe a las familias será mucho mayor. M.C. contrató su hipoteca variable hace dos años cuando los tipos de interés y el euríbor eran negativos. Con una deuda de 180.000 euros, a pagar en 30 años, tenía que dedicar 586 euros a la cuota mensual de la hipoteca. Si la fecha de actualizar su hipoteca —algo que ocurre todos los años en la misma fecha— hubiera sido el 9 de septiembre, su cuota hubiera crecido un 39% hasta los 816 euros por mes. Y si el euríbor llegara al 3% debería pagar 921 euros, un aumento que supondría un crecimiento del 57% en su cuota.

Y no se trata de un gasto cualquiera, sino el que representa de lejos el gasto más importante de todas las familias en España, con un 28,4% de media, aunque para el quintil más pobre ya suponía en 2019 un 40%. Con un euríbor en el 3%, algo que la prensa económica no descarta, la población con hipotecas variables debería dedicar de media cerca del 40% de su presupuesto familiar a pagar la cuota, según el portal Help My Cash. En el caso de las familias con menos ingresos, ese escenario se traduciría en que deberían dedicar más de la mitad de sus ingresos al pago de la cuota.

Jarabe de palo

Frente a una inflación del 10,4% en agosto —con cifras ligeramente inferiores en el resto de la Eurozona—, la medida del BCE para contener el alza de los precios se traducirá, al menos en el corto plazo, en un obstáculo más para llegar a fin de mes.

“¿Que te había subido el gasto en bienes de primera necesidad un 16% con respecto a 2021? No te preocupes, que ya viene el BCE y te sube la hipoteca un 37% para arreglarlo”, ironizaba el economista Carlos Sánchez Matos en un artículo publicado en El Salto.

En este texto, el ex responsable económico del Ayuntamiento de Madrid describe la terapia de choque con la que el BCE pretende bajar los precios: “Ha decidido ahorrarle sufrimientos al enfermo de gripe y ha procedido a darle una paliza y romperle un montón de huesos”. Dicho de otra manera, la entidad dirigida por Christine Lagarde y Luis de Guindos pretende “con un poco de suerte” que el estrangulamiento de las familias y empresas lleve a una caída del consumo y de ahí a una menor demanda y una menor inflación. El problema, como ya ha señalado Mato y otros economistas críticos con la medida, es que este ciclo inflacionario no está unido a problemas de demanda sino de oferta. En concreto, al aumento del 39,6% en los precios de la energía achacables a la crisis energética acentuada por la guerra en Ucrania, según cifras de Eurostat. Y todo eso “para no meterse con los verdaderos dueños del cotarro, que son los oligopolios”. En el caso de la banca, señala Mato, ganarán un 49% en 2022 con la subida de tipos de interés decidida por el Banco Central Europeo.

Frente a una inflación del 10,4% en agosto —con cifras similares en el resto de la Eurozona—, la medida del BCE para contener el alza de los precios se traducirá, al menos en el corto plazo, en hipotecas más caras y un obstáculo más para llegar a fin de mes

Este diagnóstico es compartido por Nacho Álvarez, cabeza económica de Unidas Podemos: “La inflación está causando un profundo dolor, pero la fuerte subida de tipos puede empeorarlo, reduciendo el empleo y la inversión empresarial”. El actual secretario de Estado de Derechos Sociales del Gobierno español identifica una “preocupante pérdida de capacidad adquisitiva” en la población. Una realidad que en 2022 afectó a toda Europa, pero especialmente a España donde empobrecimiento de las personas cuyos salarios están regulados por convenios colectivos está entre las mayores de la región, con un 8,1%.

Para CC OO, la subida de tipos de interés del BCE es un “error y provocará un dolor innecesario”, ya que “agravará la pérdida de poder de compra de muchas familias trabajadoras, que verán cómo aumenta el coste de sus hipotecas, y encarecerá el acceso a nueva financiación”.

Un problema que afecta a millones

Las hipotecas variables ya no están de moda. Pero hasta 2020 eran las que más se contrataban. En ese año cambió la tendencia y las hipotecas con tipos de interés fijos dieron el sorpasso. Sin embargo, las variables siguen siendo mayoritarias: el 80% de las personas hipotecadas, unas cuatro millones de familias, dependen del euríbor para saber cuánto pagarán por sus viviendas. Para CC OO, “elevar los tipos de interés no soluciona este problema que está provocando la escalada de los precios, por el contrario pone en riesgo la recuperación económica y la creación de empleo”.

Javier Gil, investigador sobre temas de vivienda y miembro del Sindicato de Inquilinos de Madrid, advierte que “estas subidas son la semilla de cientos de miles de desahucios durante los próximos años”, pero antes de llegar a eso, señala, miles de familias se verán en la tesitura de tener que recortar otros gastos para no llegar a una situación de impago y, en último caso, de desahucio. Este activista hace un llamamiento a las familias afectadas por esta subida: “Lo más importante: no dejes de comer ni nada por el estilo para pagar la hipoteca. Tampoco te endeudes aún más para pagar la hipoteca (ni con familiares)”. Ante esta situación, recomienda contactar con los grupos de vivienda que llevan años lidiando con situaciones similares y “no esperar a tener una fecha de desahucio”.

El portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Paco Morote, considera que el impacto de la subida de los tipos en las hipotecas variables será “enorme” y no descarta que el euríbor llegue hasta el 4%

La subida de los tipos de interés y el euríbor también afecta a las hipotecas de tipo fijo, que han subido un punto desde el anuncio del BCE hasta situarse en una media de 2,5%. Tras la decisión del BCE el acceso a la vivienda será todavía más difícil: los alquileres no dejan de subir desde noviembre de 2021 —al menos según los datos de Idealista— y las hipotecas tanto fijas como variables se han disparado.

El portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Paco Morote, considera que el impacto de la subida de los tipos en las hipotecas variables será “enorme” y no descarta que el euríbor llegue hasta el 4%. Una situación que puede multiplicar las situaciones de impago y generar una oleada de desahucios a medio plazo. Según Morote, los cambios en la Ley de Crédito Inmobiliario sobre la cláusula de vencimiento anticipado ponen más trabas a los bancos para realizar desalojos por impagos, por lo que no es esperable en los siguientes meses un aumento importante de los desahucios. Pero si la situación se alarga y el euríbor continúa su ascenso, poco podrá hacer la normativa vigente para evitar un nuevo “tsunami de desahucios”, como lo llama la PAH.

Con un escudo social “claramente insuficiente”, solo la aprobación de la Ley de Vivienda en trámite podría ofrecer algún respiro a millones de familias, dice Paco Morote, de la PAH, a El Salto

Con un escudo social “claramente insuficiente como demuestran los más de 41.000 desahucios de 2021 y los más de 11.000 del primer trimestre de este año”, solo la aprobación de la Ley de Vivienda en trámite podría ofrecer algún respiro a millones de familias, dice Morote a El Salto. Y no cualquier Ley de Vivienda, afina, sino una que recoja las enmiendas presentadas por el movimiento de vivienda y apoyadas por los socios de izquierda del Gobierno. En especial, señala este activista, las que piden la prohibición real de los desahucios de familias vulnerables sin alternativa habitacional —no una prórroga como figura ahora en la ley en trámite—, la obligación a los grandes tenedores de ofrecer alquileres sociales y el trasvase de todo el patrimonio de la Sareb al parque público.

Sin embargo, las noticias sobre el trámite de la ley no invitan al optimismo. La medida todavía no ha entrado en la comisión del Congreso correspondiente y a principios de septiembre Unidas Podemos acusaba al PSOE de boicotear la ley y querer dejarla morir por su negativa a incluir las enmiendas que le exigen sus socios, especialmente las referidas a la regulación de los alquileres. 

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (12/09/2022).




Fuente: Sasmadrid.org