November 9, 2020
De parte de El Libertario
176 puntos de vista


Amaury Valdivia
 
La presi贸n popular amenaza con hacerse sentir otra vez contra la decisi贸n oficial de retomar la eliminaci贸n de la cartilla, vigente en la isla desde 1963. El anuncio gubernamental coincide con la puesta en marcha de un plan de devaluaci贸n que las autoridades defienden como ineludible y que entra帽a importantes riesgos.

A primera vista, no suele deslumbrar por los productos que cada mes asegura al consumidor promedio: en lo fundamental, 3 quilogramos de arroz, 2 de az煤car, 1 cuarto de litro de aceite, una decena de huevos, un pu帽ado de frijoles y algunos derivados c谩rnicos; adem谩s, d铆a a d铆a pone sobre la mesa 100 gramos de pan y a los ni帽os peque帽os, las embarazadas y los pacientes con enfermedades cr贸nicas da el derecho a un litro de leche pasteurizada y a ocasionales entregas de pollo y carne bovina. Poco m谩s.

Desde hace tiempo la libreta de abastecimiento no es la generosa cartilla con la que los cubanos recib铆an desde los juguetes del D铆a de los Ni帽os hasta las bebidas y la torta para sus bodas. La crisis econ贸mica de los a帽os noventa y la pol铆tica de 芦eliminaci贸n de gratuidades禄 impulsada por el gobierno durante la 煤ltima d茅cada la llevaron al borde de la desaparici贸n.

芦La libreta le cuesta al Estado 1.016 millones de d贸lares al a帽o, de los cuales la poblaci贸n s贸lo paga el 12 por ciento禄, declaraba ante la Asamblea Nacional, en diciembre de 2010, el entonces ministro de Econom铆a y Planificaci贸n, Marino Murillo Jorge, cabeza visible de la campa帽a prodesmantelamiento de la cartilla. Tres meses antes hab铆a ordenado suprimir de la canasta normada los cigarrillos y los art铆culos de aseo, en una estrategia que apostaba por 芦irla quitando paulatinamente禄.

S贸lo la oposici贸n popular consigui贸 impedirlo. Hacia aquellas fechas, todos los ciudadanos adultos hab铆an sido convocados a debatir sobre los 芦lineamientos禄, el programa de desarrollo nacional que deb铆a ser aprobado durante el sexto congreso del Partido Comunista, en abril de 2011. Inesperadamente, la mayor铆a de las opiniones dejaron de lado el resto de los temas para centrarse en la defensa de la libreta, lo que forz贸 la puesta en pausa de su supresi贸n.

芦Para quien desconozca los mecanismos cotidianos del hacer funcionar la econom铆a familiar cubana [鈥 pudiera resultar harto dif铆cil comprender por qu茅 el mantenimiento de la libreta, m谩s all谩 del criterio de los economistas, resulta un asunto tan delicado. [鈥 Las personas no conciben actualmente en Cuba el consumo prescindiendo de lo que ofrece la libreta, [鈥 para muchas familias representa m谩s de la mitad de lo que pueden gestionar o resolver en alimentos禄, explica el antrop贸logo Adri谩n Fundora Garc铆a en un estudio publicado en 2017 por el Instituto de Investigaci贸n Cultural Juan Marinello, de La Habana.

Visiones encontradas

Tras la llegada de la covid-19 a Cuba la libreta reforz贸 su protagonismo. Varias provincias y municipios la utilizaron para controlar la venta de art铆culos de primera necesidad que comenzaban a escasear. Pero a nivel nacional se consideraba que tal paso no resultaba conveniente. En junio, el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, plante贸 que 芦aunque todo el mundo reclama que todo sea por la libreta, eso no es posible. Como se ha explicado, hacen falta 5.200 toneladas de cualquier producto para darle una libra a cada compatriota y no siempre contamos con vol煤menes tan grandes禄. En su opini贸n, bastaba con la conciencia social para que no florecieran el acaparamiento y la especulaci贸n.

En las semanas siguientes, los cubanos enfrentaron un verano de colas interminables 鈥揺n ocasiones, de varios d铆as鈥 y una escalada de precios que licu贸 los beneficios del copioso aumento salarial del a帽o anterior. Para finales de agosto la situaci贸n era tan comprometida que la mayor铆a de las administraciones provinciales volvi贸 a establecer sistemas de venta controlada. A poco de haber entrado en vigor ese esquema comercial en Santa Clara, una de las ciudades m谩s pobladas de la isla, sumaban cientos las llamadas de ciudadanos a la televisora local para felicitar a las autoridades. Uno de los mensajes les ped铆a que 芦no desistan ni se cansen en esta necesaria idea. No hay mucho y somos muchos, pero es mejor esto que caer en las garras de los oportunistas禄. Palabras m谩s, palabras menos, era el criterio dominante en todo el pa铆s.

Al principio, el Palacio de la Revoluci贸n pareci贸 ceder ante el hecho consumado; el primer ministro y sus posiciones fueron pasados a un discreto segundo plano y se aval贸 el empleo de la libreta como instrumento para organizar las ventas en las dos monedas de curso legal (el peso cubano y el CUC, como se conoce al peso cubano convertible).

El discurso p煤blico tambi茅n sufri贸 modificaciones y la prensa estatal reprodujo historias de personas que lograban comprar pollo y otros bienes por primera vez desde el comienzo de la pandemia. Luego de la pol茅mica generada por la apertura de tiendas en moneda libremente convertible, parec铆a que la libreta se adentraba en una segunda juventud, a hombros del reclamo popular y la necesidad gubernamental de rebajar tensiones.

Fue una luna de miel que dur贸 menos de dos meses. Hacia mediados de octubre, Marino Murillo Jorge fue sacado de su virtual retiro al frente de una inocua comisi贸n del Comit茅 Central del Partido y convocado a la televisi贸n nacional para, junto al actual ministro de Econom铆a y Planificaci贸n, anunciar la inminencia de un dr谩stico proceso de reformas. Las medidas ya aprobadas por el Partido y el gobierno, que entrar谩n en vigor 芦a partir del d铆a primero de alguno de los meses pr贸ximos禄, contemplan la desaparici贸n del CUC, la devaluaci贸n del peso cubano, que quedar谩 como moneda 煤nica, y el aumento simult谩neo de los salarios estatales y de los precios de pr谩cticamente la totalidad de los productos y servicios.

Entre tantos asuntos, Murillo Jorge no perdi贸 oportunidad para recordar que la desaparici贸n de la libreta se mantiene como una tarea pendiente, 芦pues no debemos subsidiar los productos, sino a las personas禄. Un largo listado de 芦gratuidades indebidas禄 dejar谩n de ser pagadas por el Estado, anticip贸 con su habitual estilo cuartelario.

Muchos de sus conciudadanos tomaron a mal las declaraciones del exzar de las reformas en Cuba, quien a comienzos de la d茅cada lleg贸 a acumular las potestades de ministro, vicepresidente del Consejo de Ministros, miembro del Bur贸 Pol铆tico (instancia superior del Partido) y jefe de la entonces poderosa Comisi贸n de Implementaci贸n de los Lineamientos. Fue un camino jalonado de 茅xitos burocr谩ticos, pero no de respaldo popular.

Manuel Marrero Cruz tampoco sale bien parado ante la opini贸n p煤blica. A todas luces habituado a un est谩ndar de vida muy superior al del cubano promedio, lleg贸 al puesto de premier en diciembre de 2019, luego de haber pasado toda su carrera profesional en empresas del sector turismo y desempe帽ar esa cartera ministerial durante 15 a帽os. Su nombramiento dej贸 descolocados a todos los cuban贸logos, que lo descartaban por su escasa experiencia en temas considerados estrat茅gicos, como la agricultura y la construcci贸n de viviendas.

Esperando el cero

La reunificaci贸n monetaria es imprescindible para La Habana, que se ha embarcado en una campa帽a de promoci贸n de exportaciones que busca cubrir el d茅ficit de ingresos causado por el desplome del turismo, las misiones de colaboraci贸n en el exterior y las remesas familiares.

Incluso economistas cr铆ticos del gobierno defienden la conveniencia de la medida, aunque alertan sobre el peligro de que luego del 芦d铆a cero禄 el pa铆s caiga en un c铆rculo vicioso. 芦No veo c贸mo es posible impedir la presi贸n inflacionaria ante un incremento de la demanda [鈥 sin que se incremente la oferta de productos禄, advert铆a en julio del a帽o pasado, en un art铆culo publicado en el blog El Estado como tal, el profesor universitario Julio Carranza Vald茅s, que pon铆a as铆 en entredicho el optimismo oficial ante la primera subida masiva de salarios a los funcionarios estatales (v茅ase 芦Cuesti贸n de precios禄, Brecha, 23-VIII-19). Los hechos terminaron por darle la raz贸n.

Otro peligro es que la devaluaci贸n del peso cubano d茅 el pistoletazo a una carrera por adquirir d贸lares que ampl铆e el ya pujante mercado paralelo de divisas: desde el comienzo de la pandemia, el billete verde pr谩cticamente ha duplicado su valor. 芦Los que previeron de alguna manera esta situaci贸n y tienen una composici贸n de ahorros m谩s concentrada en monedas extranjeras est谩n menos expuestos y tambi茅n quienes tienen inversiones f铆sicas禄, reflexion贸 en setiembre el economista Pavel Vidal Alejandro, de la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia, al ser entrevistado por El Toque, una revista digital alternativa. No es la realidad de la mayor铆a de la poblaci贸n, que lleva d茅cadas viviendo con sus cuentas en n煤meros rojos y cada comienzo de mes se apresura a 芦sacar los mandados禄: adquirir la cuota normada que se distribuye mediante la libreta. 芦Es lo que nos toca y con eso no se juega禄, coment贸 a Brecha un consumidor habanero. As铆 ha sido desde julio de 1963.

[Tomado de https://www.sinpermiso.info/textos/cuba-el-anunciado-fin-de-la-libreta-de-abastecimiento.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com