July 13, 2021
De parte de La Haine
231 puntos de vista


En los 煤ltimos d铆as hemos visto el sospechoso asesinato del presidente de Hait铆, con un modus operandi que lleva la impronta de la CIA. Tambi茅n el brutal ataque de paramilitares y narcos colombianos, equipados con armas de guerra, en la Cota 905 en los alrededores de Caracas y disparando a mansalva a pobladores sorprendidos por la ins贸lita e inesperada agresi贸n. La ofensiva en contra de Nicaragua fue adquiriendo fuerza a medida que las encuestas de opini贸n anticipaban una rotunda victoria del sandinismo en las pr贸ximas elecciones presidenciales.

Y ahora Cuba, sometida desde hace sesenta a帽os a una campa帽a de agresiones de todo tipo que, obvio, no pod铆a dejar de tener profundos impactos sobre la vida econ贸mica cubana. Imaginemos lo que hubiera ocurrido en cualquier otro pa铆s que hubiese estado sometido a tan brutal acoso durante tanto tiempo. Se dice f谩cil pero, 隆no hay antecedentes en la historia universal de una naci贸n que haya sido agredida sin pausa por otra a lo largo de sesenta a帽os!

Tengo para m铆 la convicci贸n de que ni siquiera EEUU habr铆a resistido ese ataque durante tanto tiempo. Seguramente habr铆a implosionado peor que la Uni贸n Sovi茅tica, en una org铆a de sangre impulsada por el gigantesco arsenal de armas de fuego en manos de la poblaci贸n civil. Para ni hablar de lo que hubiera ocurrido en Argentina, Brasil, M茅xico o Colombia de haber sufrido el acoso que viene padeciendo Cuba.

Lo que Washington ha estado haciendo se llama genocidio porque el bloqueo, condenado casi con absoluta unanimidad por la comunidad internacional, provoca enormes sufrimientos en la poblaci贸n. Esas pol铆ticas matan, enferman, provocan hambre y privaciones indecibles.

Son, en pocas palabras, un crimen de lesa humanidad. EEUU fue preparando el terreno para el asalto actual en los 煤ltimos a帽os, con un bombardeo sistem谩tico, multimillonario, comprando endebles o ambiciosas voluntades, apelando a las redes sociales y sus fat铆dicos alroritmos, las 鈥渇ake news鈥 y el coro formado por su peonada de politiqueros de pacotilla y p茅rfidos agentes de propaganda disfrazados de 鈥減eriodistas serios e independientes.鈥 Con una maldad inconmensurable Washington intensific贸 las medidas del bloqueo cuando estall贸 la pandemia, gesto que es suficiente para desnudar el infamia moral del imperio, su verdadera naturaleza.

Algunas protestas actuales son comprensibles; otras, probablemente la mayor铆a, son producto de los dineros y la enorme campa帽a de desestabilizaci贸n urdida por la Casa Blanca. Si bien tienen una magnitud much铆simo menor de lo que dice la corrupta prensa hegem贸nica, la dirigencia de la Revoluci贸n se hizo cargo de las mismas y explic贸 la g茅nesis de esos padecimientos que movilizaron a las calles a pocos cientos de cubanas y cubanos. Que han habido errores de gesti贸n macroecon贸mica; o que las recientes medidas de la unificaci贸n cambiaria fueron inoportunas, tal vez tard铆as; o que los precios relativos se descuadraron considerablemente es indudable.

Pero ser铆a absolutamente incorrecto tratar de explicar esos problemas y la reacci贸n de algunos sectores sociales ante ellos sin tomar en cuenta los desquiciantes efectos de un bloqueo que se extiende por seis d茅cadas. He visto y o铆do estos d铆as a sesudos analistas hablar de los problemas de la econom铆a cubana sin pronunciar ni una sola vez la palabra 鈥渂loqueo鈥. Su ansiedad por recibir la afectuosa palmadita del T铆o Sam es tan grande que los lleva a soslayar por completo el papel fundamental que aqu茅l desempe帽a en el (mal)funcionamiento de la econom铆a cubana. 

Restricciones para importar y exportar, para adquirir alimentos, medicamentos, insumos m茅dicos, repuestos para el transporte o la energ铆a el茅ctrica; o debiendo pagar fletes extravagantes por los bienes que entran o salen de la isla, con bancos y agentes comerciales renuentes a hacer negocios con Cuba por las sanciones que el brutal Goliat del Norte promete a quienes violen el bloqueo. Si bajo esas condiciones la Revoluci贸n Cubana fue el 煤nico pa铆s de la regi贸n con capacidad de producir sus propias vacunas para combatir a la covid-19 (para verg眉enza de Argentina, Brasil, Chile o M茅xico) y si durante todas estas d茅cadas pudo garantizar acceso universal y gratuito a elevados est谩ndares de atenci贸n m茅dica, educaci贸n, seguridad social, deporte, la m煤sica y la cultura es porque la Revoluci贸n ha sido tremendamente exitosa. De lo contrario nada de esto se habr铆a conseguido. 

Por lo tanto, quienes se erigen en jueces de Cuba y no tienen en cuenta en sus explicaciones el papel decisivo, insoslayable, que en sus actuales infortunios ha jugado la obsesi贸n estadounidense por apoderarse de esa isla no merecen m谩s consideraci贸n que la que podr铆a tener un comentarista que al hablar de la Segunda Guerra Mundial y sus estragos obviara mencionar la palabra 鈥淗itler鈥. 驴C贸mo calificar铆amos a ese personaje? Como un inmoral, un charlat谩n a sueldo , en este caso del imperio que reproduce, con aires de 鈥渙bjetividad cient铆fica,鈥 el discurso legitimador de un genocidio.

A lo largo de la historia Cuba -la patria de Mart铆 y Fidel, de Camilo y el Che- ha dado sobradas muestras de patriotismo. Podr谩 su gente reclamar con fuerza por los problemas actuales, pero de ah铆 a ponerse de rodillas para ser sometido al yugo de los herederos de los marines que orinaron la estatua del Ap贸stol en el Parque Central; o de la oligarqu铆a que s贸lo ambiciona retornar Cuba a su condici贸n colonial; o de los blogueros e 鈥渋nfluencers鈥 dispuestos a arrojar su dignidad nacional a los perros por un pu帽ado de d贸lares hay un enorme paso. Y el pueblo cubano jam谩s lo dar谩, aunque tenga que morir en el intento.

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Fuente: Lahaine.org