July 25, 2022
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Por Marta Cabrales, Resumen Latinoamericano, 25 de julio de 2022.

 Los impactos de los disparos que se aprecian en la fachada y el amarillo muro perimetral del antiguo Cuartel Moncada son una advertencia a la memoria hist贸rica y para asimilar creativamente el portentoso legado de la epopeya del 26 de julio de 1953.

Por las aspilleras de la fortaleza, convertida en Ciudad Escolar, puede otearse la cotidianidad de esta ciudad que amaneci贸 en aquella madrugada de domingo de carnaval sacudida por la audacia de los j贸venes revolucionarios conducidos por Fidel Castro que, al decir de uno de ellos, quisieron tambi茅n tomar el cielo por asalto.

Aquel 26 de Julio de 1953, cuando a las 5 y 12 minutos antes meridiano los atacantes intentaron tomar la segunda fortaleza militar del pa铆s en un acto de osad铆a sin l铆mites frente a un ej茅rcito superior en hombres y armamentos, llevaban como talism谩n las ideas de Jos茅 Mart铆, cuyo centenario transcurri贸 en enero de ese mismo a帽o.

Aunque debido al fallo del factor sorpresa, tan cuidadosamente concebido, la acci贸n no logr贸 el prop贸sito fundamental, que era la toma del recinto castrense de la tiran铆a de Fulgencio Batista, marc贸 el inicio de la 煤ltima etapa en las luchas insurreccionales.

Un verdadero ba帽o de sangre vivi贸 la ciudad en las jornadas siguientes con el asesinato a mansalva de muchos de los participantes, la persecuci贸n feroz de cualquier sospechoso, el encarcelamiento de los principales involucrados y el juicio que conden贸 su intrepidez.

As铆 lo relat贸 la combatiente Gloria Cuadras en el libro El rostro descubierto de la clandestinidad: 鈥淎quellos d铆as fueron de horror, el pueblo se conmovi贸 de manera extraordinaria, especialmente los que 茅ramos revolucionarios鈥.

Apoyada por su esposo, Amaro Iglesias, realizaron un gesto audaz: 鈥溾alvar los restos de los ca铆dos. Impedir por todos los medios que los ocultaran para siempre con el objetivo de que nadie ni pudiera siquiera poner una flor en la tumba de quienes hab铆an venido a nuestra provincia a dar sus preciosas vidas por libertar la patria鈥︹. Fue as铆 que vigilaron la salida de los cad谩veres y Amaro, quien trabajaba como chofer y vendedor, observ贸 por el Paseo Mart铆 una rastra cargada de toscos ata煤des, algunos manchados de sangre. Son dantescas las im谩genes que describe Gloria del trasiego en el cementerio de Santa Ifigenia con los cuerpos sin vida, ya casi putrefactos.

Fueron nueve las fosas donde los enterraron en un 谩rea destinada a los pobres y en el libro de registro de la necr贸polis eran denominados como 鈥渕uertos desconocidos鈥. Los rect谩ngulos de madera que fueron colocados, subrepticiamente, permitieron identificar m谩s tarde a los gloriosos asaltantes.

En el alegato de autodefensa conocido como La historia me absolver谩, al evocar los versos de Jos茅 Mart铆 en tributo a los estudiantes de Medicina fusilados por el r茅gimen colonial espa帽ol, dec铆a el joven jurista: 鈥淢ultiplicad por diez el crimen del 27 de noviembre de 1871 y tendr茅is los cr铆menes monstruosos y repugnantes del 26, 27, 28 y 29 de julio de 1953 en Oriente鈥.

M谩s adelante, sentenciaba: 鈥淢is compa帽eros, adem谩s, no est谩n ni olvidados ni muertos; viven hoy m谩s que nunca y sus matadores han de ver aterrorizados c贸mo surge de sus cad谩veres heroicos el espectro victorioso de sus ideas鈥.

EN POS DE REINICIAR LA CRUZADA DEFINITIVA

Tras la amnist铆a lograda en 1955 por una fuerte presi贸n popular, vino el exilio en M茅xico y desde all铆, los preparativos para el viaje en pos de reiniciar la cruzada definitiva contra el gobierno del s谩trapa. Fue as铆 que el 2 de diciembre de 1956 arrib贸 a las costas orientales el yate Granma, con 82 expedicionarios y la encomienda de la libertad.

El Movimiento 26 de Julio, surgido como organizaci贸n pol铆tica para aglutinar las voluntades por un cambio profundo y radical en Cuba, fue entonces el m谩ximo responsable en ese encauzamiento y el Ej茅rcito Rebelde, el brazo armado que a partir del n煤cleo inicial llegado desde tierra mexicana, se nutri贸 de campesinos de las monta帽as de la Sierra Maestra y otros revolucionarios clandestinos.

Cinco a帽os, cinco meses y cinco d铆as despu茅s del asalto al Moncada, la proclamaci贸n de la victoria insurreccional desde el centro fundacional de la urbe, marcaba el inicio de una etapa en la que, al decir de Fidel, el l铆der indiscutible de aquellas gestas, todo ser铆a mucho m谩s dif铆cil.

Sus palabras premonitorias marcaron las transformaciones econ贸micas y sociales emprendidas desde entonces por la Revoluci贸n, sometida como pocas en el mundo a la asfixia de la mayor potencia mundial que no acepta la construcci贸n del Socialismo en sus mismas narices.

Nada ha sido f谩cil, efectivamente, y a los 69 a帽os de la gesta los revolucionarios cubanos enfrentan una dif铆cil encrucijada, tras dos a帽os de batalla contra la Covid-19 y el recrudecimiento oportunista del bloqueo econ贸mico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos en medio de la crisis econ贸mica mundial generada por la pandemia.

A la resistencia creativa inst贸 el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la Rep煤blica, Miguel D铆az-Canel, en las complicadas circunstancias del pa铆s que plantean como un mandato hist贸rico la decisi贸n de convertir los reveses en victoria, una m谩xima asociada siempre por Fidel al relativo fracaso del Moncada.

En el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia los cubanos tienen un altar de pertenencia e identidad con la presencia postrera all铆 del H茅roe Nacional, Jos茅 Mart铆; del Padre de la Patria, Carlos Manuel de C茅spedes, y de Mariana Grajales, la Madre de los nacidos en esta tierra y comprometidos con ella, junto a una pl茅yade de h茅roes.

Muy cerca, el monumento a los ca铆dos en el asalto al Moncada, que hace justicia a la promesa hecha en el Manifiesto a la Naci贸n, escrito en el Presidio de la Isla de Pinos, el 12 de diciembre de 1953:

鈥淓spero que un d铆a en la patria libre se recorran los campos del ind贸mito oriente, recogiendo los huesos de nuestros compa帽eros para juntarlos todos en una gran tumba, junto al Ap贸stol, como m谩rtires que son del centenario y cuyo epitafio sea un pensamiento de Mart铆鈥.

Reveladora, la frase que se lee all铆: 鈥淣ing煤n m谩rtir muere en vano, ni ninguna idea se pierde en el ondular y el revolverse de los vientos la alejan o la acercan, pero siempre se queda la memoria, de haberla visto pasar鈥.

Desde el domingo 4 de diciembre de 2016, del monolito con las cenizas de aquel novel abogado que intent贸 junto a sus compa帽eros el derrocamiento del baluarte de la dictadura de Fulgencio Batista para propiciar una vida digna a sus compatriotas, emergen energ铆as nuevas para juntos seguir construyendo el futuro.

Muy cerca del Ap贸stol, y desafiando los aires de tormenta que intentan doblegar a la Isla rebelde, el l铆der hist贸rico de la Revoluci贸n sigue convocando a la audacia y al amor.

Fuente: Prensa Latina




Fuente: Resumenlatinoamericano.org