April 9, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
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En respuesta a las 煤ltimas manifestaciones pac铆ficas de disidencia de finales de 2020 y de comienzos de 2021, el r茅gimen ha anunciado la ampliaci贸n de la normativa sobre medidas de seguridad, prohibiendo las concentraciones en los barrios habaneros donde habitualmente vive y trabaja la poderosa 茅lite cubana: las zonas de ministerios de Estado y edificios gubernamentales, as铆 como de tiendas para turistas.

Aunque la historia oficial fija el inicio de la Revoluci贸n Cubana con la entrada triunfal de los Barbudos en La Habana el 1 de enero de 1959, no es hasta el 16 de abril de 1961 que Fidel Castro declara el car谩cter socialista de esa Revoluci贸n. Pero la realidad de la vida cotidiana de los trabajadores cubanos ha desmentido desde entonces el pretendido objetivo emancipador de esa revoluci贸n. No solo por ser el socialismo castrista una simple expresi贸n caribe帽a del socialismo sovi茅tico -en realidad capitalismo de Estado- sino tambi茅n por ser una excusa dial茅ctica de Fidel Castro y la burocracia castrista para apoderarse y mantenerse en el Poder. 

M谩s all谩 de los discursos y proclamas, la realidad es que esa Revoluci贸n no ha intentado cumplir en ning煤n momento la promesa de erradicar la explotaci贸n capitalista ni suprimir las diferencias de clase. Por eso en Cuba los turistas y los cubanos con d贸lares han podido disfrutar de todo, mientras la mayor铆a ha vivido en la escasez y algunos hasta en la miseria desde los primeros tiempos de la Revoluci贸n hasta ahora, como lo han podido comprobar todos los que han viajado a Cuba (1) a lo largo de estos 62 a帽os de Revoluci贸n. 

Una realidad agravada durante el 鈥Periodo Especial鈥 -provocado por el derrumbe de la Uni贸n Sovi茅tica- en el que los cubanos no pod铆an entrar, y a煤n menos comprar, en las Diplotiendas. Esa pr谩ctica de apartheid, que lleg贸 a abarcar mercados, hoteles, hospitales y centros de recreaci贸n, adem谩s del apartheid pol铆tico. Una pr谩ctica autoritaria constante de la Revoluci贸n que ha impedido todos los cambios propiciados -desde el interior como del exterior de ella- para democratizarla y hacer posible un socialismo verdaderamente emancipador. De ah铆 que los 煤nicos cambios producidos hayan sido solo los necesarios para que todo siga siendo lo mismo y sin alterar la tradicional relaci贸n entre la 茅lite y la sociedad. 

L铆mites y direcci贸n de los cambios

No es pues de sorprender que los cambios -que comienzan a producirse en la d茅cada de los noventa por la ca铆da del campo socialista y m谩s desde que Fidel deja en 2006 la direcci贸n del Estado a su hermano Ra煤l- se hayan concentrado en la esfera econ贸mica para abrir mayores espacios al mercado en la asignaci贸n de recursos. Pero solo para eliminar las excesivas prohibiciones que saturan la vida cotidiana y la administraci贸n en la Cuba 鈥渟ocialista鈥, obligando a la mayor parte de la poblaci贸n a refugiarse en un sinn煤mero de practicas sociales de supervivencia y simulaci贸n. Sobre todo durante los a帽os del Periodo Especial; aunque el triunfo de Ch谩vez en Venezuela incita a las autoridades cubanas a volver a privilegiar el modelo centralizado y estatizado. 

Una vuelta al centralismo y a la letan铆a del socialismo estatista que entra de nuevo en crisis en julio de 2006 con la virtual desaparici贸n de escena de Fidel -por graves problemas de salud- y su reemplazo provisional por su hermano Ra煤l, consciente de la critica situaci贸n econ贸mica y de apat铆a social reinantes en Cuba pese a los alegres subsidios venezolanos. Una situaci贸n, dif铆cil de mantener, que le obliga a apelar al cambio y convocar en 2007 un 鈥debate popular鈥 de para fijar los Lineamientos de la Pol铆tica Econ贸mica y Social de Cuba. Un debate intrascendente, pero necesario, para justificar el alcance y ritmo de los nuevos cambios que Ra煤l anuncia en su discurso de investidura: 鈥En diciembre habl茅 del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las pr贸ximas semanas comenzaremos a eliminar las m谩s sencillas鈥. 

Efectivamente, en marzo se eliminan las prohibiciones m谩s 鈥渟encillas鈥 y absurdas para que los cubanos puedan alojarse en cualquier hotel de su pa铆s, alquilar un veh铆culo o una moto de turismo y pasar sus vacaciones en un establecimiento tur铆stico de la isla, incluido Varadero (en funci贸n de sus recursos), as铆 como vender una propiedad sin autorizaci贸n previa. Pero no es hasta 2011 que las autoridades deciden dar un nuevo impulso a la actividad por cuenta propia aprobando 181 actividades, y dos a帽os despu茅s 201 oficios m谩s, adem谩s de autorizar a los cubanos a salir legalmente del pa铆s por dos a帽os sin perder el derecho de residencia. Un reformismo gradual que alcanza un nuevo hito con las nuevas medidas migratorias, de 2016 y 2018, facilitando las visitas temporales de los cubanos que salieron ilegalmente del pa铆s antes de 2013. 

Hitos reformistas y aperturistas a los que hay que agregar el nuevo plan de medidas econ贸micas anunciado por el actual Presidente de la Rep煤blica, Miguel Mario D铆az-Canel Berm煤dez, avalado por Ra煤l en tanto que presidente del PCC desde que le cedi贸 la Presidencia del Estado el 10 de octubre de 2019.

Un Plan que, adem谩s de la “unificaci贸n monetaria y cambiaria鈥, y de eliminar la lista de actividades permitidas en el sector privado, dej谩ndolas vedadas a solo 124 ocupaciones, se aplicar谩 鈥sobre la base de garantizar a todos los cubanos mayor igualdad de oportunidades, derechos y justicia social, la cual no ser谩 posible mediante el igualitarismo, sino promoviendo el inter茅s y la motivaci贸n por el trabajo鈥.

La deriva de la Revoluci贸n hacia el capitalismo privado

Ante un tal balance, de los l铆mites y la direcci贸n en que han ido los cambios en Cuba, 驴c贸mo no concluir que la Revoluci贸n socialista cubana es cada vez menos socialista (capitalismo de Estado) y de m谩s en m谩s capitalismo privado?

Una deriva decidida por esa dirigencia frente a las propuestas y tentativas -del interior como del exterior del movimiento revolucionario- para democratizar y orientar el proclamado socialismo de esa Revoluci贸n hacia objetivos realmente emancipadores. Propuestas y tentativas rechazadas y reprimidas con igual o mayor celo que el puesto en rechazar y reprimir las de la derecha exiliada en Miami para volver a instalar en Cuba la democracia burguesa. 

Una deriva que el nuevo Plan de Diaz-Canel pretende justificar con la invocaci贸n de la 鈥eficiencia econ贸mica鈥 y la 鈥渆liminaci贸n de subsidios excesivos y gratuidades indebidas鈥 para poder justificar c铆nicamente la 鈥渢ransformaci贸n de los ingresos鈥 y celebrar en 鈥familia鈥 el nuevo a帽o y el 62 aniversario de la Revoluci贸n en funci贸n de las potencialidades de cada bolsillo: unos en palacetes y otros en chozas, como en cualquier pa铆s capitalista. 

Las perspectivas

A pesar de los frecuentes retrocesos en la historia y de que nada permite asegurar si ella tiene un sentido, el devenir de ella parece ir hacia horizontes cada vez m谩s democr谩ticos y emancipadores; pero, en Cuba, nada indica que las perspectivas inmediatas sean 茅sas.

Sea por el efecto de los cambios producidos durante los 62 a帽os de la Revoluci贸n o por la represi贸n (en algunos casos extrema) de la disidencia y el 茅xodo masivo provocado por la imperiosa necesidad para la mayor parte del pueblo cubano de buscar c贸mo sobrevivir en un pa铆s en donde todo depende del Estado, en Cuba no se ha podido articular una oposici贸n capaz de ser una alternativa real al r茅gimen. Y a煤n m谩s en estos momentos con un espectro pol铆tico tan fragmentado y polarizado. 

Por ello, aunque en un tal contexto se produzcan explosiones sociales y haya mucha frustraci贸n y descontento, el cada uno a lo suyo impide a las oposiciones que se manifiestan ser perspectivas realmente emancipadoras para la sociedad cubana. Tal es el caso del Movimiento de San Isidro y las movilizaciones para exigir di谩logo a las autoridades, como tambi茅n el de la 煤ltima protagonizada por 300 cubanos -de diferentes estratos profesionales e ideol贸gicos residentes en Cuba o en el extranjero- enviando una 鈥Carta abierta al Presidente Joseph R. Bilden, Jr.鈥 para pedirle poner fin al bloqueo de Cuba. Una Carta, publicada por La Joven Cuba, en la que, a pesar de reconocer que 鈥EE UU no es el 煤nico responsable de los problemas que enfrenta el pa铆s鈥 y que a煤n se est谩 lejos de 鈥una Cuba totalmente democr谩tica鈥, no se dice claramente (aunque algunos de los firmantes lo reconozcan en lo privado) que es el bloqueo interno el que impide solucionar esos problemas y conseguir ese objetivo. Adem谩s de que ninguna de estas iniciativas cuestiona la deriva del capitalismo de Estado imperante en Cuba hacia el capitalismo privado. Deriva que, adem谩s de ser promovida por el sector empresarial de la Revoluci贸n, es el principal reclamo de la Oposici贸n derechista de Miami. 

De ah铆 que, por mucho ruido medi谩tico que se haga en torno de tales iniciativas, no sea a partir de ellas que se abrir谩n perspectivas emancipadoras o siquiera democratizadoras para el pueblo cubano. No solo por no serlo la deriva hacia el capitalismo privado sino tambi茅n por ser esta deriva compatible con el mantenimiento de la dictadura. Pues, aunque se dice frecuentemente que capitalismo rima con democracia, la verdad es que hay muchos ejemplos de que rima muy bien con dictaduras de todo tipo. 

Ante tal evidencia, la 煤nica perspectiva es la del statu quo revolucionario autoritario, del gobierno de Partido 煤nico, con extensi贸n de la econom铆a empresarial a todos los sectores de la actividad econ贸mica (salvo los 124 prohibidos), en un proceso gradual controlado por la 茅lite que no ha cesado de controlar el gobierno y el partido durante los 62 a帽os de la pretendida 鈥Revoluci贸n cubana鈥. 

Claro que ser consciente de ello no impide seguir deseando una 鈥sociedad donde todos los asuntos p煤blicos sean resueltos mediante la auto-organizaci贸n de quienes convivimos, trabajamos, creamos y amamos, en Cuba y el planeta鈥, como lo desean los libertarios cubanos (2). Una sociedad 鈥donde no exista el trabajo asalariado, la imposici贸n de la autoridad, el culto de la personalidad, las diversas violencias directas, estructurales ni simb贸licas, la hiper-competitividad, el burocratismo, las decisiones en manos de una 茅lite, la concentraci贸n de la riqueza y la apropiaci贸n desigual del conocimiento鈥, como la que deseamos y por la que luchamos todos los libertarios del planeta. Pues, a pesar de que 鈥el actual deterioro organizativo de la clase trabajadora y los segmentos m谩s precarizados de la sociedad cubana鈥 y del mundo vuelven irrealista un tal deseo en un futuro inmediato, la historia de los pueblos no ha cesado de demostrar que nada est谩 escrito definitivamente para siempre y que, por consiguiente, no es ut贸pico desearlo. Adem谩s de ser cada vez m谩s necesario avanzar hacia ella -por razones de justicia social y de supervivencia de la humanidad frente a las actuales amenazas sanitarias y medioambientales- en todos los pa铆ses del planeta ante el catastr贸fico fiasco del capitalismo privado y de Estado. 

Octavio Alberola

Notas:

(1) https://www.fifthestate.org/archive/383-summer-2010/cuba-state-private-capitalism/

(2) https://www.portaloaca.com/opinion/15348-sobre-el-comunicado-del-taller-libertario-alfredo-lopez-de-la-habana.html




Fuente: Portaloaca.com