July 12, 2021
De parte de Lobo Suelto
197 puntos de vista


El presidente de los EE.UU se adjudica el derecho de advertir a Cuba sobre su destino, con lo que la situaci贸n de la Isla se vuelve una vez m谩s, un tema directamente internacional. Contra la tradici贸n hip贸crita e imperialista que llama libertad a la peor de las servidumbres, es preciso decir dos o tres cosas, para organizar una discusi贸n decente y seria sobre las noticias que llegan desde ayer desde el caribe. La primera: es preciso escuchar de modo directo a quienes desde Cuba intentan pensar de nuevo y desde dentro la Revoluci贸n Cubana. En ese sentido reproduzco la entrevista que publicamos el 17 febrero 2021 en Revista Crisis, en Lobo Suelto y en El cohete a la luna junto con Florencia Lance y Mario Santucho a un grupo de j贸venxs intelectuales cubanos de plantean desde hace rato una serie de discusiones indispensables para renovar-profundizar desde un punto de vista de izquierda, socialista y antiimperialista la situaci贸n pol铆tica en Cuba. Digo: es fundamental esa palabra desde la Isla. Y agrego lo que acaba de escribir el poeta Silvio Rodriguez, director de un blog que vale la pena por su independencia de criterio (芦S贸lo de hoy tengo guardados m谩s de 200 mensajes de heroicos anticastristas de la Florida incitando a la rebeli贸n. Me gustar铆a saber si los que reprueban que se llame al pueblo a defender la Revoluci贸n est谩n de acuerdo con esos alaridos de odio y de venganza鈥).
Segunda cuesti贸n: es evidente que la cristalizaci贸n pol铆tica es el enemigo interno que asedia y agobia todo proceso popular y/o revolucionario, por lo que nada es m谩s deseable que asumir la confrontaci贸n abierta, honesta y generosa con nuevos sujetos cuestionadores del estado de cosas, emergentes de la crisis extrema que la pandemia acentu贸 en Cuba y en todxs lados, porque ellxs plantean cuestiones fundamentales a la vez que inventan la existencia -feminismos, culturas juveniles- en un sentido que ning煤n socialismo autentico, es decir, dispuesto a reinventarse, puede negar. Estos conflictos son indispensables -y por tanto bienvenidos- y cruciales hoy en todas partes. Discutir la pol铆tica a fondo, reinventarla, teniendo en claro el asunto de la enemistad planteado de los EE.UU (me refiero, desde ya, al insoslayable bloqueo criminal que sit煤a a Cuba en una situaci贸n de pa铆s en guerra), forma parte de una larga y digna tradici贸n democr谩tica popular en nuestros pa铆ses latinoamericanos. Y algo m谩s. Cuando discutimos Cuba, Argentina o cualquier pa铆s del mundo, no podemos perder de vista que se trata siempre de realidades plurales, complejas, contradictorias, atravesadas por toda clase de conflictos y que a煤n as铆, respecto de Cuba, enemigxs y amigxs agregamos -justa o injustamente- un plus, porque Cuba tiene -para bien o para mal- una significaci贸n hist贸rica especial: la revoluci贸n del 59, que conmovi贸 el continente entero. Propuso algo que aun precisamos y a lo que pretendemos ser fieles a pesar de todo: independencia pol铆tica, el humanismo internacionalista y un comunismo no burocr谩tico (como dijo Julio Cesar Guanche desde La Habana: pan sin terror). Ese plus nos obliga a discutir sin prejuicios, a estar informadxs, a asumir la enorme complejidad de la situaci贸n y a no caer en ninguna clase prurito bienpensante que nos aleje de una historicidad popular latinoamericana en construcci贸n.




Fuente: Lobosuelto.com