July 27, 2021
De parte de La Haine
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Por su historia, por la construcci贸n de un socialismo a la cubana y por su labor internacionalista, Cuba es merecedora de apoyo y solidaridad

El pasado 11 de julio Cuba fue el blanco de una renovada y sofisticada operaci贸n de guerra cibern茅tica, que a la par de la campa帽a de intoxicaci贸n (des)informativa de los medios masivos cartelizados, de las noticias falsas (fake news), del uso de cuentas influenciadoras y de ONG como herramientas de infiltraci贸n en la sociedad, est谩 dirigida a desestabilizar de manera ca贸tica y violenta a la isla, y cuyo objetivo principal es justificar la injerencia militar de EEUU bajo la pantalla de una intervenci贸n humanitaria.

Las acciones encubiertas de la administraci贸n Biden se inscribieron en el marco de la Guerra No Convencional (GNC) del Pent谩gono; una guerra irregular, asim茅trica y de desgaste, que con eje en una estrategia de espectro completo abarca una pol铆tica donde lo militar (incluidas operaciones sicol贸gicas de inteligencia, guerra h铆brida, ciberguerra, terrorismo, sabotajes), lo econ贸mico, comercial y financiero (el bloqueo y las sanciones y leyes de alcance extraterritorial como la Torricelli y la Helms-Burton) y lo cultural (el uso de la consigna Patria y Vida en contraposici贸n a la simb贸lica frase de Fidel, Patria o Muerte), tienen objetivos comunes y complementarios.

Las guerras de cuarta generaci贸n requieren del control y la conversi贸n instrumental de los medios (radio, TV, prensa escrita) en armas de la guerra sicosocial, en combinaci贸n con las redes inform谩ticas (fibra 贸ptica, cables, computadoras y dispositivos electr贸nicos para el tr谩fico y generaci贸n de informaci贸n) utilizadas como herramientas para la difusi贸n de matrices de opini贸n elaboradas en los s贸tanos del Pent谩gono y la Agencia Central de Inteligencia.

La dimensi贸n humana es la esencia misma de la guerra irregular. Entender la cultura (identidad, valores, creencias, percepciones), as铆 como los factores pol铆ticos, econ贸micos y religiosos son cruciales para las actividades de subversi贸n y espionaje. Desde 2007 la CIA consider贸 prioritario garantizar el acceso a Internet en Cuba sin el control del gobierno, y en 2011 engendr贸 una red social clandestina similar a Twitter llamada ZunZuneo, impulsada por mensajes de texto para incitar a los j贸venes a manifestarse contra el gobierno como en la Primavera 脕rabe.

En 2018 se cre贸 una Fuerza de Tarea de Internet para Cuba, subordinado al Grupo de Acci贸n Pol铆tica que forma parte del Centro de Actividades Especiales, una divisi贸n de la CIA que realiza an谩lisis basados en el big data y procesa perfiles de sujetos de inter茅s. Ese grupo operativo contrata netcenters, cibersicarios y haters (hostigadores) que realizan campa帽as de descr茅dito c铆vico o de la reputaci贸n de personas mediante campa帽as de rumores y noticias falsas, y de la manipulaci贸n de materiales digitales, fotos, conversaciones grabadas, correos electr贸nicos y el robo de contrase帽as para suplantar identidad.

Adscritos al capitalismo de vigilancia (Shoshana Zuboff) y al gran reinicio del Foro Econ贸mico Mundial, los ciberataques contra sitios web cubanos buscaban congestionar, bloquear y/o da帽ar los canales de comunicaci贸n; obtener informaci贸n de valor y tomar el control de los servidores, y hacer colapsar la visibilidad y credibilidad del gobierno de Miguel D铆az-Canel y su capacidad para difundir informaci贸n a trav茅s de medios oficiales respecto a la situaci贸n real en Cuba.

Inducidos por agentes provocadores (guarimberos que protagonizaron disturbios callejeros y tomas violentas de instalaciones para inducir a la polic铆a a tomar acciones represivas que generaran la percepci贸n de violaciones de derechos humanos), en las manifestaciones participaron sectores populares que sufren los efectos de la crisis de la pandemia, el bloqueo y las sanciones estadunidenses, y algunos revolucionarios inconformes y confundidos por la manipulaci贸n de las emociones en las redes digitales.

Activadas por la agenda pol铆tica de la contrarrevoluci贸n, las manifestaciones fueron parte de una operaci贸n pol铆tica y de inteligencia que incluy贸 llamados de odio y a cometer linchamientos y asesinatos, pero fueron precedidas por un planificado trabajo de socavamiento simb贸lico, que busc贸 erosionar las bases de los v铆nculos barriales y comunitarios, el sentido com煤n y la moral y el entendimiento colectivos, bombardeados desde los medios masivos de transmisi贸n de datos e im谩genes.

Propia del terrorismo medi谩tico y af铆n a los manuales de las revoluciones de colores (golpes suaves), la imagen que de manera intencional utiliz贸 la ONG Ar颅t铆culo 19 para golpear al gobierno cubano, haciendo pasar una marcha en Egipto como si fuera en el malec贸n de La Habana, se sum贸 a las mentiras y manipulaciones de paraperiodistas y al uso intensivo de robots, algoritmos y cuentas reci茅n creadas, en las que estuvo implicado el gobierno de EU a trav茅s de una campa帽a en Twitter, que cont贸 con recursos multimillonarios y sofisticadas plataformas tecnol贸gicas instaladas en territorio estadunidense 鈭抏n particular en Miami, asiento de la industria de la contrarrevoluci贸n鈭 y el apoyo de los senadores Marco Rubio, Ted Cruz y Lindsey Graham, republicanos, y Robert Men茅ndez, dem贸crata por Nueva Jersey.

Para incitar al cambio de r茅gimen, la guerra cultural incluy贸 raperos, la industria de la m煤sica hip hop y sectores de la far谩ndula cubana financiados por la Usaid y la Fundaci贸n Nacional para la Democracia 鈭抋mbas tapaderas de la CIA鈭 y fundaciones como la Open Society (Soros) y la Red Atlas. La etiqueta #SOSCuba y #CorredorHumanitario fue usada por mercenarios cibern茅ticos junto con la canci贸n Patria y vida (en lenguaje orwelliano Anexi贸n y Odio), catapultada por artivistas del ‘Movimiento’ San Isidro como himno de manifestantes espont谩neos que enarbolaban banderas de EEUU.

La soberan铆a y la autodeterminaci贸n de Cuba deben ser resueltas por los cubanos. La historia demuestra que la guerra h铆brida s贸lo se derrota con pueblo consciente movilizado. Quienes seguimos al proceso cubano desde la gesta del Granma, la guerra de liberaci贸n nacional de Fidel y los barbudos en la Sierra Maestra y el trabajo clandestino del Movimiento 26 de Julio, sabemos que hay que defender a la Revoluci贸n sin vacilaci贸n, confusi贸n ni condicionamiento alguno. Por su historia, por la construcci贸n de un socialismo a la cubana y por su labor internacionalista, Cuba es merecedora de apoyo y solidaridad. Nadie dude, que, como dijo Mart铆, en Cuba son m谩s los montes que los abismos: m谩s los que aman que los que odian. En el mundo tambi茅n.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org