July 18, 2021
De parte de Avispa Midia
245 puntos de vista


En portada: Miles salieron a las calles a reclamar cambios en Cuba, vacunas, la renuncia del presidente Miguel D铆az-Canel y mejoras en general de la situaci贸n del pa铆s. Foto: Marcos Evora / El Toque

A prop贸sito de las recientes protestas en Cuba, en la cual el gobierno de Miguel D铆az-Canel ha hecho un llamado expl铆cito a sus partidarios a salir a las calles a enfrentar a los manifestantes, se ha abierto una nueva oportunidad para posicionarse cr铆ticamente sobre lo que ocurre en la isla, m谩s all谩 de las posturas reduccionistas cl谩sicas, que siguen reproduciendo esquemas pol铆ticos binarios,  que le hacen un flaco favor a la posibilidad de pensar alternativas y salidas transformadoras a la crisis actual.

Una crisis que ha sido agravada por las consecuencias de la pandemia, en donde el turismo ha sido afectado considerablemente, lo que econ贸micamente es dram谩tico, ya que ese sector aporta el 10% del PIB y el 11% del empleo. Lo que termina afectando enormemente los ingresos del Estado y las importaciones de alimentos, que equivalen al 70%.    

En consecuencia, esto ha generado escasez de alimentos b谩sicos, cortes en el servicio el茅ctrico y tambi茅n un colapso en el sistema sanitario, producto del Covid 19, en donde la infraestructura de los hospitales est谩 tremendamente deteriorada con el paso del tiempo.

El tema es que esta crisis ha derivado en protestas que podr铆an llevar a una in茅dita revuelta en Cuba, sum谩ndose al escenario regional actual, en donde importa bien poco si el gobierno es de izquierda o de derecha, ya que lo que se trata es de interpelar al poder pol铆tico existente, desde distintos movimientos  organizados (estudiantiles. feministas, ecologistas, disidencias sexuales, afros, ind铆genas).

Por eso, que la respuesta del gobierno cubano, reprimiendo y deteniendo incluso a figuras de la revoluci贸n y de izquierda de la isla, como son los casos de Frank Garc铆a Hern谩ndez, Leonardo Romero Negr铆n y Marcos Antonio P茅rez Fern谩ndez, debiera despertar la reflexi贸n regional y no ser c贸mplice de un proceso pol铆tico cerrado en s铆 mismo.   

Planteo esto, ya que pareciera que el proceso pol铆tico cubano se ha transformado con el paso del tiempo en una especie de tab煤 para buena parte de las izquierdas en el mundo, especialmente latinoamericanas, en donde cualquier cr铆tica al respecto es r谩pidamente denostada y descartada por su car谩cter imperialista y contrarrevolucionaria.

Si bien es innegable la importancia crucial que tuvo la experiencia de la revoluci贸n cubana para la autonom铆a pol铆tica de la regi贸n, siendo quiz谩s la m谩s influyente de todas, por sobre otros procesos pol铆ticos latinoamericanos fundamentales, no la hace un proceso sin errores y horrores en muchos sentidos.

Es verdad que hist贸ricamente los cuestionamientos hacia el gobierno de Cuba ha sido una constante de sectores conservadores (pro-estadounidenses) para desestabilizar e intervenir el proceso pol铆tico interno, el cual se ha mantenido por m谩s de 60 a帽os, a pesar de un bloqueo criminal de parte de Estados Unidos, que solo ha generado da帽o a la poblaci贸n de la isla, como pasa con la falta de medicamentos por ejemplo.

Pero de ah铆 a omitir el car谩cter centralista, militarista, autoritario y burocr谩tico  del Estado en Cuba, conformado estructuralmente por la partidocracia castrista, es simplemente dejarse llevar por una noci贸n est谩tica y esencializada de lo que ha sido la revoluci贸n en los 煤ltimos 62 a帽os.

Jos茅 Mart铆, uno de los m谩s grandes antirracistas, anticolonialistas, antiimperialistas latinoamericanos y referente fundamental para la revoluci贸n cubana, ya en su momento cuestion贸 los efectos devastadores de la concentraci贸n del poder pol铆tico, se帽alando que 鈥渢odo poder amplia y prolongadamente ejercido, degenera en castas, con las castas, vienen los intereses, las altas posiciones, los miedos a perderlas, las intrigas para sostenerlas鈥.    

Eso es justamente lo que termin贸 pasando en Cuba, generando un proceso de apropiaci贸n de la revoluci贸n y prohibici贸n de la autoorganizaci贸n y participaci贸n popular, en donde cualquier disidencia se transform贸 en un argumento perfecto para reprimir a quien pusiera en duda o plantee la posibilidad de discutir lo que dijera la casta en el poder.

De ah铆 que este estadocentrismo en la isla, ha bloqueado la posibilidad de permitir al sujeto popular cubano pensar y construir mundos distintos y sostenibles, en donde la soberan铆a alimentaria, la soberan铆a energ茅tica, la propiedad comunitaria, la defensa de bienes comunes, la descolonizaci贸n, los derechos de la Madre Tierra, la despatriarcalizaci贸n, la plurinacionalidad, la autogesti贸n y la democracia directa puedan ser horizontes posibles.  

Evidentemente esa cr铆tica no omite la persistencia de Estados Unidos por derrocar al gobierno cubano y el rol de los grandes medios de informaci贸n concentrados,  que dan argumentos para una intervenci贸n militar (no as铆 con China), pasando por alto de manera irresponsable tambi茅n la soberan铆a del pa铆s y la autodeterminaci贸n del pueblo cubano.  

Por lo mismo, lo que se trata es de acompa帽ar el proceso cubano de manera cr铆tica, sin caer en ret贸ricas binarias y simplistas, que s贸lo terminan beneficiando a los poderes existentes, ya sea de la partidocracia cubana como del imperialismo estadounidense.


Andr茅s Kogan Valderrama es Soci贸logo de la Universidad Central de Chile,
profesional en Municipalidad de Lo Prado, Diplomado en Educaci贸n para el Desarrollo Sustentable, mag铆ster en Comunicaci贸n y Cultura Contempor谩nea, Doctorando en Estudios Sociales de Am茅rica Latina,
miembro del Movimiento al Buen Vivir Global,  director del Observatorio Plurinacional de Observatorio Plurinacional de Aguas.




Fuente: Avispa.org