July 17, 2021
De parte de La Haine
212 puntos de vista


Cuba aparece en el centro del debate pol铆tico, con protestas y desordenes el pasado domingo 11 de julio, seguida de la respuesta gubernamental y de la propia organizaci贸n popular en defensa del proceso cubano.

Los acontecimientos motivan interpretaciones y acciones muy disimiles que interesa considerar en un marco de agravamiento de la situaci贸n sanitaria y econ贸mica en el orden mundial. Desde la derecha y la contrarrevoluci贸n, local, regional y global, se apur贸 un nuevo grito de final de la experiencia, como en variadas ocasiones previas, incluso antes de la ca铆da del muro de Berl铆n y la desarticulaci贸n de la URSS.

Es un grito que confunde el deseo de enterrar el proceso cubano por el fracaso reiteradamente mencionado de la experiencia con la din谩mica de un fen贸meno social, pol铆tico, cultural que sostiene un debate en su interior por la permanente recreaci贸n, con la especificidad temporal de materializarse ahora bajo la direcci贸n de una nueva camada de conducci贸n. Esa renovaci贸n generacional en la direcci贸n es a煤n mayor si remitimos al universo de la poblaci贸n.

驴Cu谩ntas generaciones caben en la historia desde 1953-1959 al presente?

La camada del Moncada tiene su impronta diferenciada de otros momentos, tal como los que define la vivida en la Sierra Maestra o la acumulaci贸n de lucha popular para el logro del triunfo del primero de enero de 1959. Playa Gir贸n y much铆simos episodios posteriores definen cada momento y generaci贸n de revolucionarios locales, interactuando con la din谩mica de lucha de clases global, en donde la ofensiva capitalista de mediados de los a帽os setenta del siglo pasado impact贸 de manera muy especial en Am茅rica Latina y el Caribe, territorio de ensayo de la ofensiva neoliberal que luego se instal贸 como propuesta hegem贸nica en el capitalismo global.

Vale recuperar en sentido hist贸rico el car谩cter fundante de las dictaduras del cono sur de Am茅rica para instalar la hegemon铆a neoliberal en la gesti贸n de los gobiernos regionales, muy especialmente el Consenso de Washington en los noventa. En ese contexto se valora la continuidad del proceso cubano con todos los errores, especialmente identificados por la propia conducci贸n de la generaci贸n de la revoluci贸n, el burocratismo y la falta de sensibilidad revolucionaria para cambiar todo lo que deba ser cambiado.

驴Qued贸 Cuba y sus nuevas generaciones afuera del impacto de la restauraci贸n conservadora de los a帽os 80/90 en el 谩mbito mundial?

Incluso en lo material del modelo productivo cubano, la debacle de Europa del Este supuso una nueva renovaci贸n tecnol贸gica. La vinculaci贸n con la URSS en los 60/70 signific贸 un cambio en la tecnolog铆a y la gesti贸n de la econom铆a, tanto como su inserci贸n internacional. En los 90 hubo que empezar nuevamente, en el marco de una brutal ofensiva capitalista contra el trabajo, la sociedad y la naturaleza. Venezuela y el cambio pol铆tico en la regi贸n, con la renovada discusi贸n por la integraci贸n no subordinada abrig贸 esperanzas de ir m谩s all谩 del territorio insular en el proyecto por transformaciones estructurales.

Eran los tiempos del desembarco de China en la regi贸n y con ello el crecimiento de la presencia comercial, econ贸mica, y financiera de la potencia emergente en disputa con EEUU. Se habilitaban esperanzas de retomar una perspectiva articulada de inserci贸n en la producci贸n y circulaci贸n de bienes y servicios, muy matizada es cierto, y pronto abortada, no solo por sanciones imperialistas, sino por la din谩mica nacional de los procesos involucrados. En ese contento, en 2011 se proponen cambios profundos en la organizaci贸n econ贸mica de Cuba, en proceso actual, especialmente con el ordenamiento monetario a comienzos del 2021. Construir la nueva sociedad sobre la base de la anterior, ampliamente diseminada en el sistema mundial, es un desaf铆o gigantesco, f谩cil de criticar fuera del proceso cotidiano.

Cada generaci贸n lleva adelante un proceso de lectura y relectura de la realidad, de la historia y de los desaf铆os a encarar para seguir pensando cr铆ticamente la realidad. Una interpretaci贸n de la realidad fue realizada por los j贸venes revolucionarios de los 50/70 en tiempos del origen de la revoluci贸n. Es una experiencia generacional desplegada en un momento de m谩xima acumulaci贸n de poder popular en la regi贸n y en el mundo, en donde Cuba incorpor贸 una cuota importante de esperanza por el cambio anticapitalista y la perspectiva socialista. La historia continua y el debate y las luchas tambi茅n, para retrasar o revertir el proceso cubano o para hacerlo avanzar, es parte del desaf铆o hist贸rico. Eso le toca a la generaci贸n actual de revolucionarios cubanos y en la medida de lo posible pretendemos aportar, haciendo avanzar la revoluci贸n en otros territorios.

Con Cuba, Am茅rica Latina ingresaba en la historia del proyecto socialista para la humanidad y r谩pidamente gan贸 la simpat铆a de los pueblos y el odio de las clases dominantes en el mundo, especialmente en EEUU. Por esa representaci贸n cultural instalada en el 谩mbito mundial, con fuertes im谩genes de sus principales l铆deres hist贸ricos, Fidel, Ra煤l, Camilo y el Che, no sorprende el inmenso apoyo social y pol铆tico mundial de una izquierda diversa, la que asume sin reparos la referencia y defensa del proceso revolucionario cubano. Algunos discuten puertas adentro los l铆mites de la experiencia (burocratizaci贸n, ineficacia, etc.) y los desaf铆os del presente, pero atentos a que lo principal es la concentraci贸n en Cuba de la din谩mica de lucha de clases mundial. La dominaci贸n nunca acept贸 que en su vecindad se asentara una propuesta que genera expectativa y esperanza en el mundo. Por eso la invasi贸n del 61 y las sanciones, con el bloqueo genocida pr谩cticamente desde el inicio. Todo agravado con Trump y no revertido por Biden.

Una cosa es la cr铆tica en el marco de la experiencia y otra muy distinta es la descalificaci贸n, algo que involucra a algunos discursos que disputan la representaci贸n pol铆tica de la izquierda. El propio Presidente Miguel D铆az Canel se帽al贸 la existencia de revolucionarios en las protestas, junto a parte de la poblaci贸n descontenta con la cotidianeidad, diferenciando a 茅stos, de otros protagonistas de los episodios, subordinados a la l贸gica injerencista promovida desde el imperialismo estadounidense, abonado con presupuestos que animan el disenso en la sociedad cubana. Por eso hay que destacar el combate a la contrarrevoluci贸n y la apertura a las demandas por resolver en dif铆ciles condiciones la continuidad de la b煤squeda por el socialismo.

No hay duda que Cuba mueve las pasiones, a favor y en contra. No resulta un proceso intrascendente, lo que motiva el odio conservador y reaccionario de los defensores del capitalismo y el apoyo solidario, aun con miradas cr铆ticas del amplio espectro de la cr铆tica al orden capitalista. En ese marco de contradicciones, la experiencia cubana se sostiene empecinadamente en la enunciaci贸n por construir el socialismo, que sigue siendo una asignatura pendiente. Pendiente s铆, pero constituye una seria amenaza al r茅gimen del capital en tanto expectativa esperanzadora para los pueblos del mundo.

Por eso el ensa帽amiento de la pol铆tica exterior estadounidense y los bloques de poder a 茅l asociados en el sistema mundial, m谩s all谩 de que en las recurrentes votaciones en Naciones Unidas, solo Israel acompa帽e a EEUU en el sostenimiento del bloqueo a Cuba. 驴Qu茅 ocurre con el resto de los pa铆ses que no materializan en la cotidianeidad el boicot al bloqueo? En la dominaci贸n del capital transnacional y el peso del Estado estadounidense debe encontrarse la respuesta. Solo a modo de ejemplo puede pensarse el alcance de la solidaridad con Cuba de un pa铆s como la Argentina, 鈥渘egociando鈥 en la coyuntura una impagable deuda externa con el FMI y su socio principal, EEUU.

Por eso, en la actualidad, lo primero es terminar con el bloqueo genocida, lo que habilitar铆a a una discusi贸n sobre la posibilidad de construir un presente y un futuro para Cuba sin las restricciones externas. Cuba resolvi贸 como nadie en la regi贸n la producci贸n de la vacuna contra el COVID19, algo que podr铆a potenciarse desde la integraci贸n regional y se帽ala caminos de una cooperaci贸n regional con beneficio de toda la regi贸n. Cuba vale por su experiencia en la propuesta enunciada reiteradas veces en contra del capitalismo y por el Socialismo. Es lo que no le perdonan desde el orden capitalista, mucho menos su vecino imperialista, que necesita a toda Am茅rica sujetada a su proyecto, bajo direcci贸n republicana o dem贸crata y sus formas distintas, que vale diferenciar, pero siempre desde una l贸gica de dominaci贸n asentada en la pol铆tica exterior estadounidense de dominaci贸n.

Cuba est谩 en el debate y no resulta ajeno al prop贸sito hist贸rico de liberaci贸n de nuestros pueblos a la sujeci贸n al orden del capital. La experiencia cubana debe valorarse cr铆ticamente, especialmente cuando la dominaci贸n capitalista mundial la bloquea.

La Haine




Fuente: Lahaine.org