March 27, 2022
De parte de La Peste
146 puntos de vista

Es ineludible pagar las deudas contra铆das鈥 驴no es as铆? David Graeber, antrop贸logo y figura destacada dentro del movimiento Occupy, cree que es hora de cuestionar la validez de este planteamiento moral. Graeber propone una nueva perspectiva sobre la deuda y recupera el concepto del jubileo de la deuda.

Conocido 鈥揳 su pesar鈥 como 鈥渁ntrop贸logo anarquista鈥, David Graeber fue uno de los primeros part铆cipes de Occupy Wall Street, donde cre贸 el proyecto de Strike Debt (Tacha la Deuda), descrito por la revista Shareable como 芦el primer rescate financiero P2P禄. Desde entonces se ha unido a la facultad de antropolog铆a de la London School of Economics. 驴Has o铆do hablar de los 芦curros in煤tiles禄? Graeber acu帽贸 el t茅rmino en un art铆culo que se ha vuelto viral en las 煤ltimas semanas, y que se ha traducido a m谩s de 14 idiomas.

En su libro 鈥淓n deuda: Una historia alternativa de la econom铆a鈥, Graeber analiza los fundamentos b谩sicos del sistema econ贸mico actual, basado en la deuda y el cr茅dito, y presenta un an谩lisis tan perturbador como influyente en la red. Al igual que Charles Eisenstein, Graeber est谩 redefiniendo nuestras nociones sobre el capitalismo, la deuda y el dinero, y proponiendo alternativas para un sistema mejor.

La mayor铆a de los economistas creen que los sistemas econ贸micos de la antig眉edad se basaban en el trueque. T煤, sin embargo, argumentas lo contrario.

隆Exactamente! Todo el mundo conoce el relato del trueque primitivo. La primera persona en divulgarlo fue Adam Smith. Tampoco le podemos echar la culpa, dado que por aquella 茅poca no contaba con ning煤n tipo de informaci贸n etnogr谩fica fiable sobre las din谩micas sociales y monetarias de estas sociedades. Sus teor铆as sobre el trueque y el intercambio directo estaban basadas en sus propias deducciones: la gente llamaba la puerta del vecino y dec铆a: 芦Te voy a dar veinte gallinas a cambio de esa vaca, diez cabezas de flecha por ese arado鈥β. Evidentemente, en una econom铆a como la que describe Smith, no tardar铆as en toparte con un gran problema: 驴qu茅 pasa si nadie quiere tus gallinas? As铆, transacci贸n tras transacci贸n, el dinero emergi贸 gradualmente para resolver ese problema de falta de liquidez.

Es un cuento muy bonito pero tiene un problema: 隆es totalmente falso! Asume que las comunidades tienden a comerciar con lo que los economistas han dado en llamar 鈥渢ransacciones inmediatas鈥 y entre desconocidos. No hay ning煤n tipo de cr茅dito. Al examinarlo detenidamente veremos que es absurdo: digamos que tu vecino tiene una vaca que necesitas para un fest铆n mientras que t煤 no tienes nada que ofrecerle鈥 en ese momento. Pero bueno, dado que es tu vecino, lo m谩s l贸gico es que tarde o temprano tengas algo que le sea de utilidad. Ahora todos sabemos que le debes algo, y puede que regrese un a帽o m谩s tarde para reclamarte una vaca, o incluso pedirte que tu hija se case con su hijo. De hecho, te podr铆a pedir cualquier cosa y existen muchos motivos por los que al vecino le conviene que est茅s endeudado con 茅l. Lo que encontramos en estas comunidades peque帽as son series de deudas informales. Distintos tipos de deuda y jerarqu铆as de favores. Lo 煤nico que no vas a encontrar es un equivalente matem谩tico exacto y esto 煤ltimo es lo que caracteriza al dinero.

En conclusi贸n, el problema no tiene que ver con que el dinero proceda del trueque, dado que el trueque normalmente tiene lugar entre personas que jam谩s volver谩n a verse. El quid de la cuesti贸n es: 驴por qu茅 tipo de proceso se empiezan a cuantificar estas series de deudas informales? 驴En qu茅 contexto empiezan las personas a realizar c谩lculos matem谩ticos para obtener equivalencias perfectas? En situaciones potencialmente violentas. Imag铆nate una pelea de bar donde le cortan la oreja a alguien. Los c贸digos de conducta de las sociedades pre-estatales a menudo contaban con plazos y condiciones muy detalladas para el pago de multas por haber roto una nariz, cortado una oreja, herido una pierna, etc. En estos casos las multas impiden que se cometan otros actos violentos. Es un contexto en el que la gente exige exactamente lo que se le debe. Si alguien mata a tu hermano y no tienes muchas ganas de perdonarle, el c贸digo legal dice que te debe veinticinco vacas, pero puede darse el caso de que no tenga suficientes vacas para pagarte. Llegados aqu铆, vas a exigir un equivalente exacto con el que empezar a hacer c谩lculos.

Hist贸ricamente hablando, as铆 es como creemos que emergi贸 el dinero. El mito tradicional es falso: de hecho, en los primeros recuentos hist贸ricos sobre sistemas monetarios complejos de la antigua Mesopotamia, lo que hallamos es un sistema de cr茅dito. Los sumerios no ten铆an balanzas lo suficientemente precisas como para pesar peque帽as cantidades de dinero; nadie llegaba al mercado con pepitas de metal. El cr茅dito era lo m谩s habitual dentro de las transacciones normales. El trueque normalmente surge cuando se agota el dinero en comunidades acostumbradas a utilizar dinero en met谩lico. La Rusia de los a帽os noventa es buen ejemplo de ello.

En tu libro tambi茅n dices que todas las revoluciones y movimientos sociales de la historia surgen a ra铆z de la deuda. Lo primero que hac铆an era destruir cualquier registro sobre la deuda. 驴Crees que estamos en una situaci贸n similar ahora mismo?

La verdad es que s铆. Moses Finley dice que, desde la antig眉edad, hay una demanda revolucionaria que es constante: cancelar la deuda y redistribuir las tierras. La p谩gina de We are the 99% llev贸 a cabo un estudio y esas eran las demandas m谩s generalizadas. Ya no se trata tanto de exigencias radicales de autogesti贸n o dignidad laboral, sino de la cancelaci贸n de las deudas y la devoluci贸n de los mecanismos b谩sicos de sustento. Es como si la deuda hiciera las veces de foco moral para una rebeli贸n, un foco con implicaciones radicales y capaz de movilizar coaliciones que no existir铆an en otras circunstancias.

Por un lado, la ideolog铆a de la deuda es una de las herramientas m谩s poderosas jam谩s creadas para justificar situaciones de desigualdad exorbitante y, no s贸lo se les da un tamiz moralmente aceptable, sino que adem谩s hacen creer que la v铆ctima tiene la culpa. Pero cuando todo estalle, estallar谩 a lo grande. Ha ocurrido una y otra vez en la historia de la humanidad, y creo que este es uno de los aspectos m谩s extraordinarios de Occupy Wall Street.

Los estudiantes son uno de los colectivos m谩s grandes dentro del movimiento y lo que vienen a decir es: 芦somos los ni帽os buenos, pedimos un pr茅stamo y estudiamos mucho para entrar en la universidad. Hemos seguido las reglas. Y aqu铆 estamos. Pero  a nosotros no nos han rescatado. Por el contrario, los banqueros 鈥搇os que nos han traicionado y mentido, adem谩s de destruir la econom铆a mundial鈥 se han beneficiado de un rescate gubernamental, mientras que nosotros vamos a pasar el resto nuestras vidas escuchando que somos una banda de vagos irresponsables porque les debemos dinero. 隆Eso no tiene ning煤n sentido!禄

M谩s interesante a煤n es que hace 40 a帽os ni un obrero ni un funcionario del transporte p煤blico se hubiesen hecho eco de los problemas de un estudiante universitario endeudado. Pero hace dos a帽os comprobamos que la clase obrera apoy贸 a Occupy de forma masiva. Eso s贸lo se puede comprender entendiendo el poder que ejerce la deuda y el tipo de indignaci贸n que es capaz de suscitar. Facilita alianzas de clase que no habr铆an existido de otra manera. Tras el 2008, los ciudadanos estadounidenses se esforzaron al m谩ximo por dejar atr谩s la deuda, pero hay dos categor铆as de deudas inextricables: los pr茅stamos estudiantiles y las hipotecas basura. Tanto los estudiantes como los pobres de la clase obrera se encontraron en una situaci贸n relativamente parecida, y por eso formaron estos lazos de uni贸n dentro del movimiento. 隆As铆 de poderosa es la deuda!

En la antig眉edad, si no pod铆as devolver una deuda pod铆an forzarte a vender a tus hijos e hijas como esclavos. 驴Est谩 esto relacionado con tu art铆culo sobre los 芦curros in煤tiles禄?

Si alguien te contratara para lanzar una piedra por encima de un muro para, acto seguido, ir al lado contrario para tirarla de vuelta, y as铆 durante todo el d铆a, nos parecer铆a absurdo. Pues resulta que casi todos nuestros trabajos son igual de in煤tiles. Cuando escrib铆 el art铆culo sobre los 芦curros in煤tiles禄 estaba hablando hipot茅ticamente. Yo no trabajo en el sector corporativo pero cuando hablo con gente de ese sector les veo muy agobiados y de forma muy espec铆fica. 隆Preg煤ntale a cualquier abogado corporativo sobre su contribuci贸n a la sociedad! Parece que hay un tipo de trauma moral muy espec铆fico como consecuencia de tener un empleo que, en el fondo, sabes que ni siquiera deber铆a existir. Hay millones y millones de personas atrapadas en esta situaci贸n. Curiosamente, me recuerda un poco al tipo de trabajos obligatorios e in煤tiles que se inventaban en la Uni贸n Sovi茅tica 鈥搄usto lo que, en teor铆a, jam谩s deber铆a ocurrir en el capitalismo. Pero, aun as铆, se han inventado todos esos trabajos que ni siquiera deber铆an existir y la gente que los desempe帽a es plenamente consciente de ello.

En The Economist se ha criticado tu hip贸tesis.  Seg煤n ellos, estos trabajos s贸lo existen para gestionar la creciente complejidad de la econom铆a global. 驴C贸mo respondes a eso?

Mi respuesta es muy sencilla. Hay un ejemplo perfecto para contradecir su argumento: las universidades. Est谩n a帽adiendo cada vez m谩s cargos administrativos. M谩s decanos asistentes, m谩s asesores de publicidad, etc茅tera. Si lo comparamos con c贸mo estaban las cosas hace 40 a帽os, ahora tenemos cuatro veces esa cantidad de puestos administrativos. 驴Acaso la ense帽anza es cuatro veces m谩s complicada que antes? La producci贸n no se ha vuelto m谩s complicada, solamente hemos a帽adido m谩s capas para repartir el bot铆n. Estos trabajos in煤tiles son, en esencia, un tipo de renta: distribuimos parte de los beneficios de la extracci贸n financiera a un grupo social que recibe un salario a cambio de aparentar que anda muy ocupado.

Una de las soluciones que propones es la organizaci贸n de un jubileo de la deuda. 驴C贸mo lograrlo en t茅rminos pr谩cticos? 驴C贸mo construir un nuevo sistema sin caer en los mismos errores?  

Cuando hablo de un jubileo de la deuda, lo veo m谩s bien como una limpieza conceptual, no una soluci贸n pr谩ctica. Si nos damos cuenta de que el dinero no es m谩s que un acuerdo social, podemos hacerlo desaparecer o volver a crearlo, hacer lo que nos d茅 la gana con 茅l. Evidentemente, nadie elimina completamente todas las deudas. Siempre hay mecanismos que deben permanecer activos. Pero no me cabe la menor duda de que hay economistas profesionales capaces de proponer estrategias factibles: gente como Michael Hudson y Steve Keen ya han propuesto modelos concretos.

Evidentemente, tendr铆amos que mantener las pensiones. Uno de los aspectos m谩s p茅rfidos del neoliberalismo es que coacciona a la gente a ser c贸mplice del sistema debido a la privatizaci贸n de los fondos de pensiones. Tenemos que regresar al sistema de pensiones p煤blicas. Pero eso son detalles t茅cnicos que creo que podemos solventar si tenemos a la gente apropiada trabajando en ello. Los problemas econ贸micos no son tan dif铆ciles de resolver, aunque no se puede decir lo mismo de los pol铆ticos.

Si hablas con gente sincera de la clase dominante, ver谩s que saben perfectamente que tarde o temprano habr谩 alg煤n tipo de cancelaci贸n de la deuda. No hay manera de evitarlo. La pregunta es: 驴c贸mo se va a realizar? 驴Ser谩 de forma honesta, donde los gobernantes admiten que van a cancelar las deudas, o van a encontrar alguna forma de ingeni谩rselas para volver a enga帽arnos? A lo largo de la historia hemos visto ejemplos de ambos. En la antigua Mesopotamia las cancelaciones de la deuda se empleaban a menudo para evitar estallidos sociales y preservar las estructuras b谩sicas de la autoridad. Pero no olvidemos que la democracia griega y la Rep煤blica romana tambi茅n fueron resultado de la quita de deudas. Es crucial que, en vez de discutir sobre si va a haber una cancelaci贸n de la deuda o no, hablemos sobre c贸mo va a llevarse a cabo.

En mi opini贸n, no hay manera de mantener el sistema financiero existente sin socavar los principios b谩sicos del capitalismo. Creo que el capitalismo ha llegado a los l铆mites de su potencial hist贸rico. Lo 煤nico que me preocupa es que el siguiente sistema sea a煤n peor.

驴Crees que la descentralizaci贸n del proceso de creaci贸n de dinero ser铆a un buen punto de partida?

Ya hay mucha gente experimentando con monedas sociales y complementarias y veo en ello mucho potencial. Est谩 claro que no es la 煤nica soluci贸n, pero me parece un elemento esencial dentro de cualquier soluci贸n. Antes de descartar el dinero por completo, creo que habr铆a que experimentar con nuevos tipos de dinero. Jam谩s nos libraremos de 茅l por completo. Pero si el dinero, en esencia, no es m谩s que un cup贸n de racionamiento, creo que es preferible racionar lo menos posible y, como poco, eliminar el dinero en ciertos aspectos de la vida.

Pero el dinero est谩 tan enraizado en nuestros cerebros鈥

La gente adopta distintas formas de dinero cuando no les queda otra: si el sistema monetario existente colapsa, hay que hacer algo. En 茅pocas de quiebra econ贸mica puede pasar cualquier cosa.

A todo esto, 驴qu茅 te parece la idea de una renta b谩sica universal e incondicional para toda la ciudadan铆a?

La idea esencial detr谩s de la renta b谩sica es que, dado que todos estamos produciendo valor constantemente, se vuelve necesario desligar el concepto de productividad del lugar de trabajo. Si proporcionas una renta b谩sica emites un mensaje muy poderoso: nadie se quiere quedar ah铆 sentado sin dar palo al agua; confiamos en que busques una actividad provechosa. Este concepto del trabajo como algo moralmente intocable es una de las herramientas m谩s detestables que ostenta el poder, y no hace sino agravar el fen贸meno de los curros in煤tiles.

La verdad, es que el capitalismo ya ni siquiera se justifica a s铆 mismo. Se supone que es un sistema que mejora la calidad de vida de los pobres, haciendo que las desigualdades sean aceptables. Pero ya no es as铆. Se supone que produce m谩s seguridad. Pero tampoco es as铆. Se supone que fomenta la democracia. Pero esto ya no ocurre. Todas las justificaciones positivas cl谩sicas ya no son pertinentes. Ya s贸lo quedan los argumentos morales: que trabajar es bueno y que las deudas hay que pagarlas, no hay alternativa. Hemos llegado a un punto en el que estos argumentos s贸lo conducen a la autodestrucci贸n del sistema. El barco se est谩 hundiendo por sobrecarga de trabajo y de deuda.

Has estado muy activo en Occupy Wall Street desde sus principios. En su reciente libro 鈥楽warmwise鈥, Rick Falkvinge compara el Partido Pirata [sueco] a Occupy. Una de las mayores diferencias que se帽ala es que no ten茅is ni l铆deres ni demandas espec铆ficas. 驴C贸mo obtener resultados sustanciales con un liderazgo totalmente descentralizado?

Pero si en Occupy ten铆amos much铆simos l铆deres: 隆m谩s de 100.000! La verdad es que todo depende de la estrategia. Tenemos una estrategia a largo plazo: estamos intentando transformar la cultura pol铆tica. Para lograrlo, hay que crear nuevas instituciones, nuevos h谩bitos y nuevas sensibilidades. Esto es un objetivo ya ambicioso de por s铆. Pero tambi茅n supone dejar de centrarse en resultados concretos e inmediatos (aunque esto no excluye que no los alcancemos por el camino). De hecho, apostamos por una estrategia basada en deslegitimizar.

Me gusta utilizar la analog铆a de Argentina: lo que acab贸 con el reino del FMI en Latinoam茅rica fue el impago argentino. Antes de que el gobierno de Kirchner llegara al poder, se sucedieron tres gobiernos distintos, cada uno de ellos derrocados por levantamientos populares. El propio Kirchner tampoco era un radical, sino un socialdem贸crata bastante apaciguado. Pero tuvo que hacer algo radical porque el movimiento social deslegitimiz贸 por completo a toda la clase pol铆tica. La gente empez贸 a organizarse y a crear su propia econom铆a alternativa. Es un ejemplo perfecto de no necesitar la clase pol铆tica para nada pero, aun as铆, seguir obteniendo resultados pol铆ticos.

Lleg贸 un punto en el que los pol铆ticos eran tan odiados por todos que ni siquiera pod铆an ir a un restaurante. Ten铆an que ir disfrazados o la gente les tiraba comida. Llegados aqu铆, la clase pol铆tica no tuvo otra opci贸n sino enfrentarse a la mism铆sima idea de que las instituciones pol铆ticas ya no ten铆an relevancia alguna en la vida del pueblo. Tuvieron que tomar una decisi贸n radical que no hubieran tomado bajo otras circunstancias. Esta es la estrategia b谩sica que estamos siguiendo con Occupy: en vez de impulsar candidatos y hacer reivindicaciones, estamos creando un sistema pol铆tico propio capaz de funcionar sin pol铆ticos y que los pol铆ticos nos demuestren que a煤n tienen alg煤n tipo de utilidad.

Norteam茅rica ha llegado a un punto de inflexi贸n con Occupy. En Estados Unidos tenemos un largo historial de represi贸n de movimientos sociales pero, hist贸ricamente, los movimientos que se han reprimido m谩s violentamente han sido los de la clase obrera o los de personas de color, no los de blancos de clase media鈥 O no sin provocar alg煤n tipo de esc谩ndalo por parte de la izquierda moderada y la progresista (pensemos en la 茅poca de McCarthy, las protestas estudiantiles de los 60 etc.). Est谩 claro que Occupy fue un movimiento muy diverso, pero tambi茅n hab铆a muchos blancos de clase media y se llevaron sus palizas como todos los dem谩s.

Pero esta vez parece que no le importaba nadie: las alianzas regionales entre los liberales y los radicales est谩n rotas. Por otra parte, creo que hemos logrado m谩s en dos a帽os que cualquier otro movimiento social que se me ocurra en la misma cantidad de tiempo: la idea de clase social y del poder basado en clases ha vuelto a la agenda 鈥揳 esto se refiere el eslogan 鈥淪omos el 99%鈥濃 y hemos denunciado la corrupci贸n inherente al sistema pol铆tico estadounidense. Hemos cambiado el 谩mbito pol铆tico: recordemos que, al planear su campa帽a, Mitt Romney ve铆a su trayectoria financiera de Wall Street como algo positivo鈥 En Nueva York ya estamos empezando a ver las consecuencias pol铆ticas: Bill de Blasio, quien tiene toda probabilidad de ser el pr贸ximo alcalde, apoya a Occupy. Parece que nuestra estrategia est谩 funcionando despu茅s de todo.

Por Arthur de Grave y Benjamin Tincq

Traducido por Stacco Troncoso, editado por Susa O帽ate 鈥 Guerrilla Translation!

Diciembre, 2013

Fuente: https://www.guerrillatranslation.es


David Graeber sobre Occupy y la econom铆a pol铆tica de la pandemia (Entrevista I)

David Graeber: La deuda, los primeros 5000 a帽os

David Graeber: El dinero que la banca crea de la nada

David Graeber: Contra el estudio acad茅mico de la econom铆a

(Documental) Bullshit Jobs -2019- [David Graeber sobre los trabajos de mierda]

David Graeber: Comunismo




Fuente: Lapeste.org