March 17, 2021
De parte de La Haine
269 puntos de vista

La presi贸n para llevar al gobierno a un ajuste alineado con una ofensiva sobre el nivel de vida y las condiciones de trabajo de la mayor铆a de la poblaci贸n

En este fin de semana trascendi贸 el inminente aumento de los combustibles anunciado en estos d铆as por parte de YPF, que en etapas llegar铆a al 18%, lo que implica el r谩pido ajuste de los precios de sus competidoras.

Es sabida la repercusi贸n de los incrementos de precios de las naftas sobre la inflaci贸n, los directos y sobre todo los indirectos, v铆a encarecimiento del transporte. Parece un zarpazo sobre el poder adquisitivo de la poblaci贸n, cuya sombra se agiganta por producirse casi al mismo tiempo que el anuncio de un 3,6% de inflaci贸n en febrero, que parece alejar la posibilidad de una tasa del 29% en todo el a帽o.

Mientras tanto sigue la discusi贸n en torno a aumentos de la electricidad y el gas que incluyan a los consumidores domiciliarios, se habla incluso de niveles cercanos al 20%, lo que tiene sobre el bolsillo popular un impacto a煤n mayor y m谩s directo que el de los combustibles. Y est谩n definidos los calendarios de incrementos en algunos medios de transporte, como el subte y los taxis.

Resultan remarcables algunos respaldos de la gran empresa a la gesti贸n de Mart铆n Guzm谩n, que aplauden su enfoque 鈥渕acroecon贸mico鈥 de la inflaci贸n, la preocupaci贸n por el equilibrio fiscal y m谩s en general su disposici贸n al di谩logo y el talante 鈥渞azonable鈥 enarbolado por 茅l en las negociaciones con el FMI. Valgan como ejemplo las declaraciones en ese sentido de Jaime Campos, presidente de la Asociaci贸n Empresaria Argentina (La Naci贸n, domingo 8/3), la central de elite que nuclea a la 鈥渃rema鈥 de las grandes empresas (Techint, Clar铆n, Arcor, Mercado Libre, Laboratorios Bag贸, entre otros) No cabe creer que son divagaciones individuales, trat谩ndose de un dirigente con tal representaci贸n institucional. Y van en similar sentido a anteriores manifestaciones de la Uni贸n Industrial Argentina, cuyos capitostes no se han privado de ovacionar al ministro de Econom铆a.

Marcan la necesidad de no prestar atenci贸n exclusiva a las fil铆picas de comunicadores que ofician de voceros de la oposici贸n y economistas que predican el apocalipsisis en cualquier circunstancia, y posar asimismo la mirada sobre movimientos m谩s org谩nicos, incluso 鈥渋nstitucionales鈥, en el campo del gran capital. La visi贸n transmitida por Campos trasluce la presi贸n para llevar al gobierno a un ajuste alineado con una ofensiva sobre el nivel de vida y las condiciones de trabajo de la mayor铆a de la poblaci贸n. La probabilidad de un choque frontal con las aspiraciones electorales del Frente de Todos aminora las chances de que ese ataque prospere por completo, pero no las excluyen.

Si se dirige la vista a los ingresos y condiciones de vida de las clases populares, se encuentra a los salarios, que se pretender atar a la supuesta pauta del 29% de inflaci贸n, lo que convalida de paso tres a帽os consecutivos de p茅rdida en el poder adquisitivo de los salarios. Mientras tanto es ya una repetida obviedad hacer referencia a los 铆ndices de pobreza mayores al 40% y a sus consecuencias concretas.

Hay s铆ntomas que suelen escapar a las mediciones y que pueden apreciarse incluso sin salir del 谩rea c茅ntrica de Buenos Aires: M谩s familias enteras en situaci贸n de calle, el incremento de la mendicidad abierta o disimulada, la afluencia de nuevos 鈥渃artoneros鈥 a las calles de la ciudad, la proliferaci贸n de la venta y otros oficios ambulantes. El acceso a la salud y a la educaci贸n tiende al deterioro, morigerado en parte por el esfuerzo de las organizaciones populares que sostienen comedores, asisten a enfermos y personas mayores y se multiplican para enfrentar el variado espectro de necesidades crecientes.

Las esperanzas de reactivaci贸n proporcionadas por el repunte de los precios de las exportaciones y la recuperaci贸n de ciertas ramas de la econom铆a, sobre todo en la construcci贸n y la industria, o la perspectiva de 鈥渁nclaje鈥 de la inflaci贸n que podr铆a proporcionar el tipo de cambio que achica la 鈥渂recha鈥 y se deval煤a menos que la moneda local, lucen como de escasa fuerza frente a la crisis tan acuciante que se vive

Existen brotes de descontento, como el que antagoniza con el gobernador Gildo Insfran, en el que se entrelazan variadas tendencias, desde la defensa de genuinos intereses populares a acciones provocadoras de la derecha 鈥渄ura鈥. M谩s all谩 de tensiones de superficie como las accidentadas circunstancias de la salida de la Ministra de Justicia y de las demoras en su reemplazo, hay corrientes m谩s profundas que deber铆an concitar m谩s atenci贸n.

La conflictividad en Chubut sigue prolong谩ndose y bifurc谩ndose, como en todo lo ligado a la miner铆a y ahora al fuego. Las protestas en esa provincia jaquean a un gobernador situado en la tendencia m谩s derechista entre las que apoyan al gobierno.

Las mujeres en las calles el 8 de marzo constituyeron un s铆mbolo de la continuidad de la resistencia feminista, m谩s all谩 de las limitaciones ocasionadas por la pandemia. En la misma l铆nea se despliegan crecientes manifestaciones callejeras de las organizaciones 鈥減iqueteras鈥, que exteriorizan sus reivindicaciones apuntando al Ministerio de Desarrollo Social y a otros n煤cleos del poder pol铆tico. Las luchas de los asalariados, adem谩s de las que defienden los puestos de trabajo frente al cierre o 鈥渞acionalizaci贸n鈥 de muchas empresas, se perfilan en torno a paritarias suspendidas o signadas por negociaciones insatisfactorias.

El progresivo 鈥渄eshielo鈥 de actividades productivas y de servicios puede brindar un espacio m谩s favorable para las luchas reivindicativas, que se proyecta hacia el futuro cercano. En la vereda de enfrente, las patronales protestan por los 鈥渆xcesivos鈥 costos que les impone la forzada ausencia de trabajadoras y trabajadores pertenecientes a grupos de riesgo, y reclaman la flexibilizaci贸n de las condiciones frente a la pandemia, e incluso que los prioricen en los planes de vacunaci贸n

Algunos esfuerzos del gobierno, dentro de los l铆mites de sus pol铆ticas, parecen fructificar en los 煤ltimos d铆as, como con la llegada de un mayor n煤mero de vacunas, sobre el tel贸n de fondo de los derrapes del gobierno de la Ciudad en la organizaci贸n y administraci贸n de las inmunizaciones. Eso no alcanza para marcar un rumbo. Variadas indecisiones, contramarchas, cierta desorientaci贸n, parecen campar en amplios sectores de la heterog茅nea coalici贸n oficial.

Deber铆a sonar una alerta a partir del incipiente reagrupamiento de la derecha liberal (y no tan liberal) m谩s extrema, desde Ricardo L贸pez Murphy a Javier Milei, y de Dar铆o Loperfido a Cynthia Hotton, m谩s la inclusi贸n de agrupaciones juveniles 鈥渓ibertarias鈥, por ahora bajo los r贸tulos 鈥淩epublicanos Unidos鈥 y 鈥淔rente Vamos鈥. Se pone de manifiesto la existencia de sectores derechistas que se radicalizan cada vez m谩s, y encuentran cierto eco. Entre sus consecuencias ya manifiestas se halla el aliento a los integrantes de Juntos por el Cambio que, sin responsabilidades gubernamentales actuales, apuestan a la contraofensiva en toda la l铆nea despu茅s de su fracasado gobierno, e incluso a la 鈥渂olsonarizaci贸n鈥, encabezados por Patricia Bullrich, entre otros dirigentes de similar tendencia.

Ante ese desenvolvimiento del campo de la derecha, resalta con fuerza la necesidad de constituir primero, y darle fuerza luego, a una aut茅ntica construcci贸n popular, hoy ausente o desperdigada. Son demasiadas las necesidades carentes de defensa efectiva y de la posibilidad de ser articuladas en una visi贸n superadora, que se atreva a plantear un nuevo modelo de sociedad. Y luche contra el sentido com煤n conservador, para proporcionar a un enfoque contrahegem贸nico un lugar que hoy no tiene en la sociedad argentina.

Con toda la importancia que adquiere la presencia en las luchas de los partidos agrupados en el Fitu y en su medida del Nuevo Mas, sus debilidades pol铆ticas parecen ostensibles, en gran parte debidas a un enfoque que no extiende su mirada de las alianzas m谩s all谩 de los l铆mites del trotskismo, y se resiste a tomar nota de cualquier diferencia entre las orientaciones del gobierno actual y las diversas fuerzas que lo apoyan, y las posiciones radicalizadas a su derecha.

La persistencia de la virtual invisibilidad de corrientes de izquierda con una perspectiva m谩s amplia constituye una seria limitaci贸n a la hora de configurar una alternativa, que pueda terciar frente a un 鈥渂icoalicionismo鈥 que todav铆a aparece impenetrable.

Es una situaci贸n cuya reversi贸n exige el esfuerzo e inteligencia de militantes y agrupaciones que re煤nen condiciones para construir ese espacio. A comenzar por una disposici贸n firme a superar su dispersi贸n actual y a poner en la agenda la posibilidad efectiva de una sociedad distinta. Basada en la superaci贸n del reinado de la explotaci贸n y la desigualdad, bajo un signo antipatriarcal, sensible a los temas del ecosocialismo y a la lucha contra todas las formas de alienaci贸n y marginaci贸n, y con una mirada de democracia efectiva, construida de abajo hacia arriba y dispuesta a retomar una agenda socialista.

Buenos Aires, 13 de marzo de 2021.

La Haine




Fuente: Lahaine.org