May 25, 2021
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El eminente erudito del colonialismo de poblamiento, Patrick Wolfe, ahora fallecido, nos record贸 repetidamente que 茅ste no era un evento, sino una estructura. Si bien el colonialismo de poblamiento en muchos casos tiene un punto de partida hist贸rico, su motivaci贸n original gu铆a su mantenimiento en el presente.

En general, los proyectos coloniales de poblamiento est谩n motivados por lo que Wolfe defini贸 como 鈥渓a l贸gica de la eliminaci贸n de las y los ind铆genas鈥. El deseo de las y los colonos de crear una nueva patria choca casi inevitablemente con las aspiraciones de la poblaci贸n aut贸ctona local.

En algunos casos, este choque conduce a la eliminaci贸n f铆sica de las poblaciones aut贸ctonas, como se ha visto en las Am茅ricas y Australia; en otros, como Sud谩frica, las y los colonos enclavan a la poblaci贸n ind铆gena en 谩reas cerradas e imponen un sistema de apartheid.

El sionismo en Palestina es un proyecto colonial de poblamiento, e Israel sigue siendo hasta el d铆a de hoy un Estado colonial. Esta descripci贸n ahora es ampliamente aceptada en el mundo acad茅mico, pero rechazada por los acad茅micos israel铆es convencionales.

El 2 de noviembre de 1917, Arthur Balfour, entonces secretario de Relaciones Exteriores brit谩nico, apoy贸 la idea de un “hogar nacional para el pueblo jud铆o” sin “que se perjudiquen” los “derechos civiles y religiosos” de las “comunidades no jud铆as existentes en Palestina”[1]. Si bien la formulaci贸n podr铆a implicar que las y los jud铆os fueran la poblaci贸n nativa y mayoritaria de Palestina, en realidad, constitu铆an solo el 10 por ciento de la poblaci贸n.

Esta tergiversaci贸n de la realidad palestina en la Declaraci贸n Balfour muestra hasta qu茅 punto es aplicable el paradigma colonial de poblamiento al caso del movimiento sionista en Palestina.

El movimiento de las y los colonos obtuvo el apoyo de una potencia colonial e imperial, de la que reneg贸 a partir de 1942, y comparti贸 la percepci贸n de la poblaci贸n local como, en el mejor de los casos, una minor铆a tolerada y, en el peor, como usurpadora. Gran Breta帽a otorg贸 una legitimidad internacional a este acto de colonizaci贸n, sembrando las semillas para el futuro despojo de la poblaci贸n ind铆gena.

Muchas y muchos historiadores explican la Declaraci贸n Balfour como algo que tiene su origen en una reflexi贸n estrat茅gica brit谩nica. Era parte de un intento de evitar una tierra santa musulmana y se basaba en la percepci贸n de que otras potencias europeas podr铆an apoyar a las y los sionistas.

El apoyo brit谩nico a la creaci贸n de una patria jud铆a en Palestina hunde sus ra铆ces en el dogma sionista cristiano evang茅lico, que ya se hab铆a desarrollado a ambos lados del Atl谩ntico a principios del siglo XIX. Mucho antes de la Declaraci贸n Balfour, el colonialismo de poblaci贸n cristiano hab铆a penetrado en Am茅rica del Norte y 脕frica.

Sin defensa y sin l铆der

La rama brit谩nica del sionismo cristiano se centr贸 m谩s particularmente en el significado religioso de un “retorno” jud铆o a Palestina, etapa previa a la Segunda Venida del Mes铆as. Esta ideolog铆a milenarista influy贸 en pol铆ticos brit谩nicos clave en el momento de la Declaraci贸n Balfour, incluido el entonces primer ministro David Lloyd George.

Las conexiones entre el imperio brit谩nico, el sionismo y otros proyectos coloniales se hicieron a煤n m谩s claras en los a帽os que siguieron a la Declaraci贸n Balfour. 脡sta se convirti贸 en un factor crucial en la historia del pa铆s cuando fue integrada en la carta del mandato que la Liga de Naciones otorg贸 a Gran Breta帽a sobre Palestina.

Su importancia se vio reforzada por el nombramiento de Herbert Samuel, un jud铆o ingl茅s pro-sionista, como el primer alto comisionado de Palestina. Inmediatamente despu茅s de su llegada a Palestina en 1920, Samuel implement贸 pol铆ticas que permitieron al movimiento colonial atraer a m谩s colonos y expandir su presencia en el pa铆s mediante la compra de tierras, principalmente de terratenientes ausentes.

El movimiento nacional palestino estaba lo suficientemente organizado como para resistir por diversos medios, populares y violentos. En los primeros a帽os, la vulnerable colonia jud铆a estuvo protegida por Inglaterra, cuyo papel fue particularmente importante durante la revuelta palestina de 1936-39, brutalmente aplastados con todo el poder que pudo reunir el imperio brit谩nico.

Esto provoc贸 la destrucci贸n de la 茅lite militar y pol铆tica palestina, con muchas personas muertas, heridas o expulsadas, dejando a la sociedad palestina indefensa y sin l铆deres cuando m谩s se necesitaban en 1948.

Hipocres铆a occidental

Existe una l铆nea directa que conecta la vaga promesa brit谩nica dada al movimiento sionista hace un siglo y la cat谩strofe que le sobrevino al pueblo palestino en 1948. Algunos pol铆ticos brit谩nicos alimentaron dudas posteriormente sobre la validez de la declaraci贸n Balfour.  En 1930, reflexionaron sobre el repudio de la Declaraci贸n Balfour, pero abandonaron r谩pidamente un cambio de sentido tan espectacular.

En 1939, las y los dirigentes brit谩nicos intentaron restringir la inmigraci贸n jud铆a a Palestina y la compra de tierras, pero luego fueron fustigados por esta pol铆tica debido al auge del nazismo y el fascismo, que convirti贸 a Palestina en uno de los pocos refugios seguros para las y los jud铆os que escapaban de Europa. La condena provino de un mundo occidental hip贸crita que hizo muy poco para salvar a las y los jud铆os durante el Holocausto, o para abrir sus puertas a quienes sobrevivieron inmediatamente despu茅s de la guerra.

Inglaterra tuvo que aceptar el veredicto internacional de que las y los jud铆os europeos deber铆an ser compensados 鈥嬧媝ermitiendo que el movimiento sionista colonizara a煤n m谩s Palestina. Tambi茅n se convirtieron en enemigos del movimiento sionista. Estas presiones, junto con la transformaci贸n de Gran Breta帽a de una potencia mundial en un actor de segundo orden en la escena internacional, llevaron a su decisi贸n en febrero de 1947 de remitir la cuesti贸n de Palestina a las Naciones Unidas.

Sin embargo, Gran Breta帽a segu铆a siendo responsable del orden p煤blico entre febrero de 1947 y mayo de 1948, y dentro de esta responsabilidad fue testigo, permaneci贸 indiferente y, en ocasiones, actu贸 como c贸mplice del resultado final y desastroso de la Declaraci贸n Balfour: la limpieza 茅tnica de las y los palestinos en 1948.

Plan de limpieza 茅tnica

La decisi贸n brit谩nica impuls贸 a la direcci贸n militar y pol铆tica de la comunidad jud铆a a idear su propia versi贸n de 鈥渓a l贸gica de la eliminaci贸n de las y los ind铆genas鈥. En marzo de 1948, la direcci贸n jud铆a produjo el Plan Daleth que, en mi opini贸n, fue un plan claro que ten铆a por objetivo la expulsi贸n sistem谩tica de la gente palestina de Palestina.

La importancia del plan resid铆a en la forma en que se tradujo en un conjunto de 贸rdenes operativas enviadas a las fuerzas jud铆as en marzo, abril y mayo de 1948. La esencia de estas 贸rdenes era ocupar pueblos, ciudades y barrios, expulsar a sus habitantes y, en el caso de las aldeas, destruir las casas para evitar cualquier retorno a ellas.

Inglaterra ya se estaba retirando de ciertas partes de Palestina cuando comenz贸 esta limpieza 茅tnica, pero estaba presente en los espacios urbanos de Palestina, all铆 donde se llevaron a cabo los principales esfuerzos de limpieza 茅tnica. Las fuerzas brit谩nicas actuaron como observadores y mediadores, como en el caso de Haifa, pero no intervinieron cuando las personas que comenzaron a salir en virtud de un acuerdo fueron bombardeadas por las fuerzas jud铆as en ruta hacia el puerto.

Este fue un cap铆tulo vergonzoso, tan vergonzoso como la declaraci贸n misma. Cuando termin贸 la limpieza 茅tnica, la mitad de la poblaci贸n de Palestina hab铆a sido expulsada, la mitad de sus aldeas demolidas y la mayor铆a de sus ciudades despobladas. Sobre sus ruinas, Israel construy贸 kibutzim y plant贸 pinos europeos para intentar borrar la naturaleza 谩rabe de Palestina.

El camino a seguir

Gran Breta帽a reconoci贸 con bastante rapidez el Estado jud铆o y contribuy贸 a煤n m谩s a la cat谩strofe palestina al apoyar la partici贸n de la Palestina post-mandato entre Jordania e Israel. Adem谩s,  hizo todo lo posible para evitar la creaci贸n de un Estado palestino incluso solo en una parte de Palestina. La destrucci贸n de Palestina se convirti贸 en la consecuencia inevitable de la Declaraci贸n Balfour.

Sin embargo, el proyecto colonial de poblamiento del sionismo no es tan exitoso como los proyectos estadounidense o australiano, y a煤n puede tener un final similar al de Sud谩frica. Es demasiado pronto para decirlo, pero a trav茅s de este prisma, se puede comprender mejor por qu茅 hay un conflicto en Israel y Palestina y cu谩l, al menos en principio, deber铆a ser el camino a seguir para resolverlo.

4/11/2020

Ilan Pappe es profesor de historia, director del Centro Europeo de Estudios Palestinos y codirector del Centro Exeter de Estudios Etnopol铆ticos de la Universidad de Exeter.

La versi贸n original es en ingl茅s. Traducido de

https://www.middleeasteye.net/fr/opinion-fr/israel-palestine-balfour-nakba-colonisation-hypocrisie-occidentale-nettoyage-ethnique-pappe

Traducci贸n: Faustino Eguberri para viento sur

[1]    Se puede leer la declaraci贸n en ingl茅s con su traducci贸n al espa帽ol en https://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci贸n_Balfour  ndt.

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Fuente: Vientosur.info