July 4, 2022
De parte de Nodo50
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En su d铆a, Pedro S谩nchez calific贸 el chulet贸n al punto como 鈥渋mbatible鈥. Hace pocos d铆as, la matanza de Melilla la describi贸 como 鈥渂ien resuelta鈥. 驴Existe una relaci贸n entre esas dos expresiones a-cu帽adas por nuestro presidente? A nuestro modo de ver, s铆. Ambas son la manifestaci贸n sangrante de un privilegio; la muestra del cinismo que subyace a la gesti贸n de un S谩nchez enfrentado a todo lo que su programa pol铆tico pudo tener alguna vez de izquierdas.

El chulet贸n del cual hablamos aqu铆 es una met谩fora, una forma de representaci贸n 鈥搒alvo para la vaca en cuesti贸n, que no es poco. Se trata de un s铆mbolo que nos habla de los privilegios en los que sostenemos nuestros modos de vida. Las matanzas a las que nos referimos, sin embargo, son reales. Cada vez m谩s peligrosamente cotidianas. Algunas de ellas incluso bien documentadas gr谩ficamente. Pero a pesar de ello, nuestros representantes no quieren reconocerlas, en un ejercicio de hipocres铆a que tiene efectos perversos en la normalizaci贸n del discurso de la extrema derecha. Y, sobre todo, que sienta un precedente muy peligroso para los tiempos de m煤ltiples emergencias entrelazadas en los que estamos entrando a toda velocidad.

Algunos de esos chuletones imbatibles se alimentan con la soja monocultivada que deforesta Argentina y Brasil

De esos privilegios sangrantes, algunos de esos chuletones imbatibles se alimentan con la soja monocultivada que deforesta Argentina y Brasil. Como el traje y la camisa con el que nos comemos ese chulet贸n, cosida al punto de sangre en pa铆ses como Bangladesh, Vietnam o Camboya. Como el m贸vil con el que le hacemos una foto para subirla a Instagram, cocinados al punto de fuego de la miner铆a corporativa de Senator en la Rep煤blica Democr谩tica del Congo. Porque un privilegio al punto es imbatible, y nuestros modos de vida en el Norte son en s铆 mismos una rutinaria 鈥渕atanza bien resuelta鈥 para el resto de la humanidad. 

En un planeta de recursos finitos, hay una contradicci贸n irresoluble entre nuestros modos de vida, basados en el crecimiento perpetuo de la sociedad de consumo, y un modelo social que se quiera llamar a s铆 mismo progresista. El primero 鈥ya lo avis贸 Pasolini hace 50 a帽os鈥 conduce irremediablemente hacia el fascismo. No nos deber铆a preocupar tanto el crecimiento del fascismo como el fascismo del propio crecimiento.

Las matanzas, como las miles de personas que, ante las pol铆ticas de Frontex, se hunden en el Mediterr谩neo 鈥揺sa c谩mara de gas en corrosivo estado l铆quido鈥, dan cuenta de esta tragedia que llamamos realidad. Sin duda, por esta v铆a nos conducimos hacia el fascismo m谩s progresista de la historia.

Nuestra ministra de Guerra, Margarita Robles, recientemente expres贸: 鈥淗ay que ser contundentes en inmigraci贸n, porque detr谩s hay mafias鈥. 驴A qu茅 mafias se referir谩? 驴A las mafias de tr谩fico de personas? 驴O quiz谩 a las mafias multinacionales que expolian recursos 鈥搚 plusval铆a鈥 con un reparto del trabajo desigual? No lo podemos saber.

Por las fronteras entran la soja, la ropa, los m贸viles y otros aparatos de esta sociedad hipertecnol贸gica, empaquetados y brillantes. Mercanc铆as que, en definitiva, sostienen nuestro modo de vida. Pero esas mismas fronteras est谩n cerradas a las personas que encuentran sus r铆os contaminados y sus bosques deforestados, mientras la comida, la ropa o los m贸viles dejan su expansivo beneficio econ贸mico en el Norte. A pesar de la precariedad y la incertidumbre que se han instalado en nuestras sociedades, nuestra soberbia abundancia llega al Sur, goteando d铆a a d铆a, por medio de los mismos espect谩culos de publicidad y propaganda con que nos convencemos de la superioridad de nuestros modos de vida, de nuestra libertad desenfadada, de nuestra democracia plena, desinhibida y sin fisuras. 

Un privilegio al punto es imbatible, y nuestros modos de vida en el Norte son en s铆 mismos una rutinaria 鈥渕atanza bien resuelta鈥 para el resto de la humanidad

Mientras tanto, en el Sur, tendr谩n que salir de sus comunidades, huir de la miseria que exportamos en busca de la abundancia que importamos a precio de saldo, y que exhibimos con desparpajo. Saldr谩n huyendo de guerras desatadas por la gula de nuestros agronegocios o por la extracci贸n de los minerales que precisamos para nuestra transici贸n ecol贸gica cero emisiones. Y saldr谩n, no por casualidad, sino porque los expulsamos. Porque, en definitiva, nuestros modos de vida no son exportables ni universalizables. No son para el resto, sino a costa del resto. Son la provincializaci贸n de un privilegio cercado gracias a las concertinas y los cuerpos policiales y militares. Para separar el grano de la arena, y la mena de la ganga, nuestras fronteras han aprendido a discriminar lo que es riqueza y lo que es vida humana. Porque un privilegio al punto es imbatible y la frontera Sur, una matanza bien resuelta.

En su d铆a, Pedro S谩nchez calific贸 el chulet贸n al punto como 鈥渋mbatible鈥. Hace pocos d铆as, la matanza de Melilla la describi贸 como 鈥渂ien resuelta鈥. 驴Existe una relaci贸n entre esas dos expresiones a-cu帽adas por nuestro presidente? A nuestro modo de ver, s铆. Ambas son la manifestaci贸n sangrante de un…

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Fuente: Ctxt.es