December 24, 2020
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
309 puntos de vista

 4 EL INTER脡S DE LOS
TRABAJADORES: EL NUEVO MUNDO

“A nosotros no nos dan miedo las
ruinas, porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones. Ese
mundo est谩 creciendo en este instante”. Buenaventura Durruti,
1936.

El inter茅s 煤ltimo de las
trabajadoras, lejos de ser el ‘trabajo universal’, aunque importante,
lo que queremos es la satisfacci贸n de unas necesidades que se
corresponde a la obtenci贸n de unos bienes y servicios, los medios de
vida, y despu茅s a nuestros deseos. Lo mismo viene reflejado en la
carta de Declaraci贸n de los Derechos Humanos recogida all谩 por 1948
[15].
Eso lo saben los patronos, y gracias al control estricto (y
restricto) de nuestras necesidades y deseos nos estratifican y
permiten acceso
a unos u otros bienes.

Cuando se les va la mano y la renta de
producci贸n no cubre el gasto de reproducci贸n sucede lo que vemos en
la actualidad. El proletario ya no puede tener prole. El ‘Reto
Demogr谩fico’ es un pulso contra las 茅lites explotadoras.

Pero por mucho que los trabajadores
deseen apoderarse de una u otra manera de tal o cual bien o servicio
la tozuda realizad les ense帽ar谩
una
verdad ancestral: la 煤nica forma de habitar en este planeta es
cohabitar en harmon铆a con la naturaleza
.
Las civilizaciones prehist贸ricas lo practicaba, y a煤n as铆 acabaron
con la megafauna. Las civilizaciones antiguas lo sufrieron en forma
de desastres, como corrimientos de tierras, inundaciones, sequ铆as,
pestes y todo tipo de calamidades achacadas a los dioses.
Modernamente, cuando estudiamos el fen贸meno del impacto humano sobre
el ecosistema, tozudamente, consistentemente, reconocemos la necesidad
de equilibrio, mantenimiento y harmon铆a con la naturaleza como un
bien escaso imprescindible, sin el cu谩l no ser谩 posible la vida
humana. De nada sirve aislarlos en nuestros ambientes artificiales
que son las ciudades. De nada servir谩n las megaconstrucciones de
geoingenier铆a cuando perdamos la capacidad de regenerarnos. De nada
sirve quedar al margen de la lucha por el planeta. Tenemos que
replantear nosotras y nuestras organizaciones nuevos valores y
expectativas en la naturaleza. Mientras nos decidimos el planeta se
sigue pudriendo poco a poco.

El mundo se polariza, disminuye la
clase media, el poder adquisitivo, el salario de reproducci贸n y los
derechos. Aumenta el precariado, la explotaci贸n y la movilidad.
Disminuye pues la fragmentaci贸n de la clase trabajadora. Una
tendencia que se agudizar谩. El conflicto est谩 pues servido.

Para apagar un coraz贸n hay que llenar
el est贸mago. Los pol铆ticos profesionales juegan con las
expectativas, pero en cuanto entramos en el plano real y se observa
que las expectativas no se cumplen es inevitable que los
habitantes de un territorio se agrupen conforme a sus caracter铆sticas

para cumplirlas.

1 Trabajadores y la robotizaci贸n

Los pa铆ses compiten en n煤mero de
robots
, situaci贸n ya en marcha. Los obreros no pueden competir contra robotes ni inteligencias artificiales. En un principio generar谩 un
exceso de producci贸n, pero mayor desgaste de recursos y necesidad
m铆nima de la mano de obra. Si no es abordada a tiempo generar谩
conflictos tanto nacionales como internacionales, por despoblaci贸n,
migraci贸n, ca铆da de rentas y empobrecimiento. 

El trabajo no volver谩, porque
ser谩 realizado por las m谩quinas, propiedad de cada vez menos manos,
por lo que el inter茅s de la clase obrera ser谩 bien hacerse con las propias m谩quinas,
con el producto o con las rentas de estas, por lo tanto estar谩n en
conflicto con las 茅lites poseedoras y sus defensores favorecidos.

Este fen贸meno
industrializaci贸n> paro> migraci贸n se observa desde las grandes
migraciones obreras del S.XIX de Europa a Am茅rica, ahora amplificado
por los medios de trasporte de masas, que har谩n efecto estampida,
como se vio en la d茅cada del 2000 con migrantes de pa铆ses
ex-sovi茅ticos hacia Europa. Por distintos mecanismos se generar谩n
masas migrantes y en las megaciudades bolsas de pobreza y
desempleo. Este es un fen贸meno que sobre todo se da en el plano
nacional, con la huida del campo a la ciudad que en Europa llega al
95% de la poblaci贸n. El 茅xodo seguir谩, y se profundizar谩
en los reductos nostramericanos, sudasi谩ticos y africanos hasta el
punto de vaciar a los pa铆ses emisores de juventud y fuerza laboral.
Que a su vez generar谩n zonas de despoblaci贸n.

La lucha de clases, la de propietarios
por el beneficio, la de trabajadores por el bien o servicio,
arreciar谩 cuando ambas entren en competencia; sabiendo que el
da帽o que se le inflija a la clase trabajadora repercutir谩 en el
consumo tarde o temprano
, y 茅ste conducir谩 a una lucha inter-茅lites por el beneficio.

En la lucha de las 茅lites poseedoras
contra los trabajadores las primeras intentar谩n aliviar la presi贸n
generando estratos y
b
eneficiando a unas capas sobre otras, intentando dividir a
sus subalternos, fragmentarnos; pero sobre todo manteniendo su
r茅gimen de beneficios. Origen, raza, sexo, religi贸n, ideolog铆a, nacionalidad, tribu, costumbres, gustos, como ya marc贸 Barnays en su “Propaganda”
[16],
una estratificaci贸n coincidente con la segmentaci贸n de mercado
a la que con tanto ah铆nco se dedican las empresas de relaciones
sociales por internet, su exponente las corporaciones Facebook,
Alphabet, Amazon o Tweeter, tambi茅n Aliexpress, Alibaba, Baidu o
Yandex por encima de muchos miles. Empresas que gestionar谩n el
represivo pan贸ptico digital global [17]
a trav茅s de los 铆ndices de sociabilidad, acceso absoluto a datos,
seguimiento en tiempo real del movimientos de los ciudadanos y el
acceso remoto a bienes y servicios.

A煤n as铆 el efecto es subsanable si
la producci贸n se repartiese y controlase.
Ambas condiciones
necesarias. Una forma capitalista de reparto de la producci贸n es la
‘Renta B谩sica Universal’. Si en otros tiempos era impensable ahora
se plantea y debate como opci贸n a la debacle generada por el
sistema. El verdadero reparto de la producci贸n atendiendo tanto a
las necesidades humanas como a las limitaciones de nuestra tierra es
por ahora algo puntual totalmente imposible de convertir en norma con
el actual r茅gimen de propiedad y la producci贸n industrial
localizada principalmente en China, Alemania y USA. Por lo tanto, o
bien se cambia el r茅gimen de producci贸n, o de propiedad, de reparto
o se reprimen las bolsas de poblaciones excluidas. Seguramente se den
todos los fen贸menos a la vez en distintos grados. Sea como sea es el
fin del capitalismo tal cual lo conocemos.

Si bien la posesi贸n de recursos
tecnoindustriales es netamente positiva y deseable
, al alcanzar
unos niveles productivos inimaginables por factura humana o mec谩nica,
al ser en s铆 un recurso estrat茅gico, depender de otros recursos
estrat茅gicos y escasos, depender de alta tecnolog铆a y potenciar la
poluci贸n y biocidio, su uso y control debe ser popular y estricto,
si no se quieren generar exactamente los mismos efectos adversos que
observamos en el mundo
. Su
racionalizaci贸n ser谩, m谩s que necesaria, inevitable
. La
alternativa al control popular es el control privativo por estados y
corporaciones, es decir las 茅lites poseedoras cuyos efectos estamos
sintiendo.

2 Los trabajadores y el agotamiento
de recursos

Observaremos un aumento de los precios
generales desiguales, si bien unos productos ser谩n directamente
inaccesibles, como servicios m茅dicos con sus listas de espera, otros
fluir谩n como el agua, como los pl谩sticos o productos industriales.
Se concretar谩 generando bolsas de
abundancia y zonas de carest铆a, junto con zonas limpias y reg
iones
muertas. Clusters y wastelands. Como su distribuci贸n depende
del poder adquisitivo este fen贸meno mundial suceder谩 en todos los
lugares del mundo, incluidas ciudades. Algo inevitable con para
cualquier sistema.

Los recursos no volver谩n, por
lo que ser谩n cada vez m谩s estrat茅gicos y m谩s costosos. Si obviamos el recurso a la guerra, recurso de las 茅lites, seguimos teniendo
opciones habitacionales satisfactorias.

Se puede abandonar
el lugar de origen migrando, exponi茅ndose a la explotaci贸n en
el lugar de acogida. Algo perfectamente leg铆timo y que alivia los
problemas m谩s acuciantes pero que simplemente posterga su
resoluci贸n de problemas, que pasan por su reformulaci贸n integral.

La mejor posibilidad estrat茅gica es
disminuir el consumo. Pero no una reducci贸n cualquiera: una
reducci贸n que nos acerque a la capacidad de carga de los territorios
y reformule todo el proceso productivo, comercio y de consumo. Una
tarea incapaz de ser realizada por las 茅lites debido a sus intereses
creados. Implica reparto y va en contra de las 茅lites poseedoras,
que ser谩n incapaces de realizar su mercanc铆a. Mucho menos obtener
beneficios. El fin del capitalismo.

Otra posibilidad es desarrollar
alternativas a los recursos, incluso a tecnolog铆a previa;
pero es un suced谩neo temporal, porque pondr铆a simplemente a unas
茅lites controladoras de unos recursos en contra de otras 茅lites
controladoras de otros recursos en lucha por los mercados mientras se
degradan poco a poco recursos. Una lucha est茅ril para los pueblos.
Lo 煤nico que produce es una prolongaci贸n de la agon铆a.

O se puede distribuir los
bienes, servicios, rentas y medios de producci贸n; hecho de largo
deseable, pero que no acaba con los problemas de escasez de recursos
estrat茅gicos ni deterioro ambiental.

La racionalizaci贸n de los recursos, es
decir, su racionamiento y empleo, es una pr谩ctica que se
impondr谩 como consecuencia de la
afectaci贸n de las escasez a ciertos sistemas estrat茅gicos para

los estados. A partir de ah铆 cualquier alteraci贸n del flujo normal
de estos recursos racionados ser谩n catastr贸ficos y podr谩n encender
la mecha de la insurrecci贸n contra las 茅lites dominantes del
momento.

El reparto no puede ser desigual, como
el actual acceso seg煤n renta, ni parcial. Pero m谩s all谩 de por
injusticia es por el tipo de pensamiento que lo sostiene, un
pensamiento que se centra en el sesgo y en el derecho a ser m谩s
importante que seres con menos capacidades. Es el valor del ser, el
sentirse distinto, desintegrado y desconectado. Inorg谩nico. El
reparto debe ser equitativo, justo y ajustado para que sea harm贸nico.
Pero tal vez sea a煤n m谩s importante el hecho de que deba ser
voluntario para que sea efectivamente harm贸nico, y lograr ‘vibrar’
en la frecuencia del mundo. Podr谩 y ser谩 desigual en un principio,
pero imposible al final del proceso de robotizaci贸n y agotamiento de
recursos y degradaci贸n ambiental. 驴Qu茅 futuro tiene un mundo en que
el disfrute de recursos escasos supone la exclusi贸n de cada vez m谩s
gente hasta que la mayor铆a de la masa est茅 en contra? Siempre habr谩
cr谩pulas que se nieguen a reconocer que todas las personas somos
iguales. 驴Qu茅 posibilidades hay de acumulaci贸n en un mundo de
beneficio 0? Guerra, exclusi贸n y explotaci贸n; despojo.

Y aqu铆 va el dilema para muchas
comunidades, porque no se puede
desposeer a unas 茅lites ya despose铆das, carentes de robots, de
recursos, de pr
oducci贸n, relocalizados en clusters
productivos, y carentes de recursos propios, monopolizados por
empresas y naciones. 脡lites desmaterializadas. Las 茅lites
locales habr谩n perdido el medio de realizaci贸n de la mercanc铆a y se
depauperar谩n. Se convertir谩n en localidades sin inter茅s.

La inversi贸n en la maquinaria
necesaria para mantener el sistema ser谩 inabarcable
. No es solo
el aumento de precios, es la limitaci贸n en si de materiales y
equipos, que aunque se paguen caros acaparando la producci贸n no hay.
El sistema econ贸mico privado cada vez se apoyar谩 m谩s en la
financiaci贸n estatal. Despu茅s el estado desistir谩 de arruinarse.
Ser谩 el momento en que las distintas zonas depauperadas y
fragmentadas tengan que imponer normas de intercambios en sus
territorio distintas a los est谩ndares. La fragmentaci贸n inducida
llevar谩 a la fragmentaci贸n real
de los territorios en un
proceso no de Desglobalizaci贸n, sino de Despoblaci贸n.

El efecto de la exclusi贸n
y la represi贸n
, la robotizaci贸n y disminuci贸n de recursos
ser谩 un beneficio menguante que abocar谩 a cada vez m谩s subalternos
a la oposici贸n los distintos reg铆menes que se suceder谩n. Despu茅s
oposici贸n franca contra el sistema. Cu谩ndo no sabemos, pero
inexorable.

驴Cabe la estabilizaci贸n en un nivel
de consumo sostenido? Si, si se respetan los ciclos naturales y no se
rebasan las capacidades productivas ni de consumo. Lo cual implica
una disminuci贸n del consumo global y reacomodaci贸n de las 茅lites y
pueblos a nuevas condiciones de habitabilidad. Sin crisis que
debiliten a las 茅lites dif铆cilmente que se consiga a tiempo de
frenar la aceleraci贸n de los procesos clim谩ticos. Las ‘5 Erres’ se
encuentran con las ‘6 Des’: Reducir, Reparar, Recuperar, Reutilizar y
Reciclar junto con Decrecer, Desurbanizar, Destecnologizar,
Despatriarcalizar, Descolonizar y Descomplejizar [18].

3 Los trabajadores y los efectos
clim谩ticos

En general se originan masas de
migrantes por hambre o sequ铆as, econ贸micos en busca de trabajo o
refugiados de guerra, que vaciar谩n sus lugares de origen
interfiriendo en el desempe帽o del estado emisor como se ha descrito.
Y comenzar谩n a interferir en pa铆ses receptores, bien por
exceso, bien por su falta, hasta provocar crisis sociales locales.
Podemos estar hablando de unos 500 millones de afectados. Todo ello
acabar谩n afectando de uno u otro modo a todos los estados.

En nuestros propios pa铆ses veremos
zonas anta帽o tur铆sticas o cultivables literalmente abandonadas.

En general el inter茅s es la
restauraci贸n de los ecosistemas y su explotaci贸n ajustada a la
capacidad de carga
. Esto
imp
lica de nuevo un re estudio, porque al alterarse el clima
la afectaci贸n de flora y fauna son inevitables. Tambi茅n la
adaptaci贸n de la poblaci贸n aut贸ctona ser谩 replanteada, ajustada a
su capacidad de carga. Cuanto m谩s se tarde en la implementaci贸n de
medidas correctoras, m谩s seberas ser谩n las reparadoras.

Es a dem谩s del inter茅s de los
trabajadores que aquellos centros de poluci贸n que siguen
contaminando e interfiriendo con los ciclos naturales y orden
clim谩tico natural dejen de hacerlo. El problema de la contaminaci贸n
y la alteraci贸n de los ciclos es global, hay f谩bricas situadas a
miles de kil贸metros capaces de emitir tantos residuos como los
propios volcanes. Terratenientes capaces de arrasar las selvas
tropicales por explotar la madera. Mientras estos abusos no cesen no
se lograr谩 la Paz Clim谩tica. Y los abusos seguir谩n conforme
siga el actual modelo de producci贸n y consumo predador que hoy es el
capitalista. La paz clim谩tica nos aboca a la Guerra Clim谩tica,
que durar谩 m谩s que lo que tarde en caer el sistema. Una guerra
cultural y de guerrillas que solo podemos vencer.

4 Por competencia contra las 茅lites.

Las 茅lites son muy inteligentes.
Cooptan el sentimiento popular por medio de propaganda del miedo y la
represi贸n haciendo creer que sus intereses coinciden con los
nuestros, con los del pueblo le dicen. Las 茅lites son simplemente
las clases poseedoras,
en b煤squeda de la acumulaci贸n y en
luchan por un status, y esa condici贸n de posesi贸n no la pueden
evitar, porque si no no ser铆an 茅lites. Poseedoras en sentido
amplio
, ya que una gesti贸n arbitraria de lo com煤n puede crear
estratificaciones sociales y 茅lites. Claro, en cuanto su
propaganda o sus medios represivos fallan empieza el proceso
redistributivo de sus ac煤mulos
.

En este proceso se corre el peligro
de la formaci贸n de nuevas clases poseedoras
, como hemos dicho,
entendido en sentido amplio. 脡lites que acaparan el proceso y se
enriquecen formando una nueva 茅lite. Las vanguardias. El enemigo
dentro de nosotras. 

Nada funcionar谩. Si 茅stas 茅lites no son capaces
de satisfacer las necesidades de sus masas 茅stas se debilitar谩n,
afectando a su propia acumulaci贸n. Las vanguardias crean subcapas de
clase favorecidas, a veces son etnias (Utus vs Tutsies), otras
territorios (Norte vs Sur, Este vs Oeste), otras son clases (clase
alta y media vs precarios)… cualquier excusa sirve para diferenciar y desunir a las fuerzas sociales.
Pero en la medida que la base se degrada y se afecta al beneficios
continua la polarizaci贸n, y la tensi贸n que surge acaba afectando
al desarrollo de estas 茅lites. Tanto en su lucha como en su
beneficio.

En un sentido org谩nico el capitalismo
se entiende como un c谩ncer; su l贸gica de propiedad privada como
base de la explotaci贸n natural y la explotaci贸n laboral como base
para el control humano. Los capitalistas como individuos toman ente
dual. Por un lado son par谩sitos que viven a costa de crear
enfermedades a sus hu茅spedes. Por otra son predadores, intentando
cazar presas, deshaci茅ndose como puedan de la competencia y
acumulando tanto como puedan para tiempos peores. En los ecosistemas
naturales predadores e incluso los par谩sitos tienen sus funciones y
nichos particulares. Pero para los seres parasitados es inevitable
intentar acabar con los organismos que ponen en riesgo su vida. M谩s
a煤n cuando se han convertido en una peste para Gaia. La milenaria
lucha 谩crata contra las 茅lites, la secular lucha anarquista contra
el autoritarismo [19]
se sit煤a ahora mismo tan solo en sus albores.

5 Los intereses de trabajadores: o
ruptura o quiebra

Las
trabajadoras entendidas como las personas que vivimos de lo que
realizamos, del salario de producci贸n y reproducci贸n si se quiere,
sin posibilidad de acumular, somos las vacas, ovejas, conejos y
cerdos de las granjas/corrales que llaman ciudades listas para ser
explotadas y servir a las 茅lites del momento. Llenos de par谩sitos,
f铆sicos y mentales, y cazados como presas para cumplir alguna tarea
por ellas asignada, bien se p煤blica o privada. Algunos carne de ca帽贸n, otras solo carne. Es decir, somos seres acostumbrados a
consumir en la medida en que producimos. Este es en s铆 un gran
comienzo y una base para entender lo que significa Naturalizarse.
Recordemos que ya existen estudios anarquistas sobre la
reintroducci贸n del hombre en su h谩bitat, pr谩ctica conocida como
Silvestraci贸n [20]
en la necesaria b煤squeda del equilibrio con la naturaleza.

Los
intereses de trabajadores, nun
ca de los ciudadanos, siempre
han ido en la direcci贸n contraria al de las 茅lites.

Seremos
sometidos a presi贸n hasta el punto de activa o pasivamente romper
con la colaboraci贸n con el R茅gimen.

-Activamente interfiriendo
voluntariamente con su desarrollo normal, con el sistema de consumo
corporativo y fascista que nos espera. Ruptura.

-Pasivamente
al ser incapaces de satisfacer las necesidades de acumulaci贸n, bien
por falta de n煤mero, de capacidad o de recursos.
Quiebra.

Esta ruptura
no se har谩 por clases, sino por Estratos, los segmentos dentro de
las clases
. La polarizaci贸n barrer谩 la clase media,
disminuyendo la segmentaci贸n. Los trabajadores ya nos
dividimos entre precarios y estables. Despu茅s todos precarios. Nos
someter谩n a todo tipo de presiones, sobre todo afectando al poder
adquisitivo
, que es la tendencia que se observa en los 煤ltimos
a帽os. Pensiones, salarios, rentas menguantes, impuestos, bienes y
servicios crecientes. Poco a poco se ir谩n llenando las filas de la
desafecci贸n.

Primero se pedir谩 los consabidos
cambios de r茅gimen con sus parches legales y reformas constitutivas.
Despu茅s la evidencia mostrar谩 que los cambios deben de ser de
sistema.

Esperamos que el momento en que se
produzca no sea de tal degradaci贸n ambiental que los bienes y
servicios perdidos sean irremplazables. Eso nos mandar铆a
directamente atr谩s en el tiempo.

Golpeados por todos los frentes
posibles, cada vez m谩s abiertos a nuevas propuestas, romperemos con
el sistema o el sistema se romper谩 solo dejado unos restos
desagradables. El efecto ser谩 como el de la ola antes de un tsunami.

-Primero en las 谩reas yermas, eriales
arrasados por migraci贸n o guerra. La Espa帽a vaciada.

-Despu茅s en las excluidas (pa铆ses con escasos recursos o poco importantes, como Nepal)

-Despu茅s en las disfuncionales (Yemen,
Sud谩n, Eritrea, Etiop铆a, 谩reas de M茅xico, Colombia…)

-Despu茅s las oprimidas (pa铆ses
colonizados, en especial de 脕frica y Nuestram茅rica)

-Las 谩reas funcionales podr谩n
continuar con su capitalismo fascista hasta que sus intereses
interfieran con el inter茅s de las 谩reas disfuncionales. Como en el
momento actual veremos un mosaico de reg铆menes y territorios cuya
tendencia ser谩 la tercermundizaci贸n, la disfuncionalidad
capitalista o el cambio de r茅gimen.

-Pero tambi茅n dentro de los propios
territorios, habr谩 sus diferencias, zonas de exclusi贸n, zonas de
riqueza y pobreza, monta帽as inaccesibles y yermos incultivables.

La disfuncionalidad capitalista
repetimos consiste en la incapacidad de acumulaci贸n ni por guerra,
saqueo, colonizaci贸n ni por despojo, la quiebra del sistema de
propiedad privada de los medios de producci贸n, el trabajo asalario y
la competencia. Es solo cuesti贸n de tiempo que se disuelva la
disciplina de los hegemones junto con la ca铆da de su modelo, por los
factores anteriormente descritos. Cuesti贸n de tiempo que las
instituciones rotas sean inoperantes y que ya no puedan ejercer su
autoridad. Lo que se ver谩 es una profusi贸n de reg铆menes, tribales,
se帽ores de la guerra, narcoestados, autonom铆as, naciones, reinos,
se帽or铆os, cacicados… todo menos democracia parlamentaria con la
l贸gica de partidos, tres poderes y sistema de mercado.




Fuente: Tarcoteca.blogspot.com