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Sab铆a mandar, porque supo antes aprender a obedecer.
COMUNICADO CONFIDENCIAL A TODOS LOS MILITANTES DE LAS FUERZAS DE LIBERACION NACIONAL. M茅xico. 1 de octubre de 1976.

El escribir sobre las luchas que dimos y vivimos los anarquistas es complicado y m谩s si esta lucha la dimos con una organizaci贸n no anarquista. Es complicado porque nuestras palabras ser谩n cr铆ticas y juiciosas, por lo mismo las guardamos con un gran silencio y el tiempo las empieza a perder. Este escrito pretende no olvidar la lucha que dimos y vivimos. Es el inicio de una reflexi贸n a voz alta de una experiencia en M茅xico y concretamente en Chiapas. Falta mucho por hablar, escribir y debatir. Ojal谩 empecemos.

I

A principios de los a帽os noventas, en la ciudad de Quer茅taro (M茅xico), me empec茅 a acercar a las ideas anarquistas por medio de m煤sica, lecturas de revistas, fanzines, y escasos libros sobre el tema que se pod铆an conseguir. Despu茅s me involucr茅 en la militancia con una organizaci贸n anarquista mexicana. As铆 emprend铆 mi participaci贸n en lo que se llamaba la 鈥淩ed Amor y Rabia鈥 (y posteriormente Federaci贸n Anarquista Revolucionaria Amor y Rabia, FARAR) la cual se estableci贸 en la Ciudad de M茅xico. Dicha Red, pretend铆a crear grupos anarquistas en M茅xico (ya exist铆an en Canad谩 y EEUU) [1] para trabajar sobre diferentes temas y con una base ideol贸gica de anarquismo revolucionario [2] . Nunca se lograron crear grupos en el territorio mexicano y el 煤nico grupo m谩s o menos consolidado fue el de la Ciudad de M茅xico con la publicaci贸n de un peri贸dico como medio de propaganda y organizaci贸n. Sinceramente mi conocimiento te贸rico sobre el anarquismo era muy b谩sico y mucho m谩s b谩sico su pr谩ctica en la realidad que viv铆amos. As铆 que militar en una organizaci贸n anarquista sonaba muy bonito pero no ten铆a claro qu茅 era eso, adem谩s de que en la ciudad de Quer茅taro fui el 煤nico militante de Amor y Rabia.

En el tratar de entender el anarquismo y su militancia vino el primero de enero de 1994. En Chiapas, M茅xico, se hace la rebeli贸n armada del Ejercito Zapatista de Liberaci贸n Nacional (EZLN), da a conocer su Declaraci贸n de la Selva Lacandona (o Declaraci贸n de guerra) e invita al pueblo mexicano a luchar y participar en su guerra revolucionaria contra el gobierno mexicano [3] .

La rebeli贸n nos caus贸 sorpresa, admiraci贸n, simpat铆a, encanto, dudas y muchas m谩s dudas. Sab铆amos que no era una rebeli贸n de tintes anarquistas por su Declaraci贸n de la Selva Lacandona y despu茅s, por las palabras de sus mandos militares con su nacionalismo mexicano y con una organizaci贸n basada en la jerarqu铆a pol铆tica y militar. Pero sab铆amos como anarquistas revolucionarios que la rebeli贸n se justificaba y que deb铆amos de apoyar:
鈥(鈥) la utilizaci贸n de cualquier medio necesario para emancipar a la humanidad y alcanzar el fin de la guerra, la pobreza, el hambre, la miseria. Apoyamos el uso de t谩cticas diversas contra el actual sistema y para el desarrollo de una revoluci贸n social. (鈥) el anarquismo es un cuerpo viviente de teor铆a y pr谩ctica conectado directamente a las experiencias vividas por los oprimidos en las luchas por su liberaci贸n鈥 [4] .

Adem谩s nos atrap贸 y nos entusiasm贸 su discurso: del no poder; del anti autoritarismo y la horizontalidad en sus pueblos y en su organizaci贸n; y de la creaci贸n de una autonom铆a en donde se podr铆a construir una sociedad diferente con los pueblos.

En s铆ntesis: cre铆amos que se pod铆a hacer una revoluci贸n en toda la extensi贸n de la palabra y que como anarquistas ten铆amos que pelear y luchar en esa revoluci贸n para destruir y cambiar esta sociedad autoritaria. Ten铆amos que ver y participar con ellos, nos volcamos en el apoyo total para y con el EZLN.

As铆 que a principios de 1994 algunos compa帽eros y compa帽eras fueron a buscar a la gente del EZLN en Chiapas, y los encontraron. Con ellos se llegaron a unos acuerdos de ayuda material y para la creaci贸n de un proyecto en zona zapatista. Los acuerdos fueron con su dirigencia pol铆tica-militar: el Subcomandante I. Marcos y el Mayor I. Mois茅s (hoy llamados Subcomandante I.
Galeano y Subcomandante I. Mois茅s).

驴En qu茅 consist铆a el proyecto? En crear un canal directo de apoyo con los pueblos zapatistas y eso se ten铆a que hacer con un 鈥渃ampamento de solidaridad directa鈥 (no quer铆amos participar en los llamados campamentos civiles por la paz del Centro de Derechos Humanos 鈥淔ray Bartolom茅 de las Casas鈥, nos parec铆a una simulaci贸n y adem谩s los controlaba la iglesia cat贸lica).

Se trabajaban tres temas: educaci贸n, salud y mujeres (adem谩s a largo plazo se ten铆a que hacer un sistema de agua potable y la electrificaci贸n de la comunidad). El proyecto inici贸 el primero de mayo de 1996 en la comunidad zapatista Santa Rosa el Cop谩n del municipio de las Margaritas [5] (el trabajo en dicho lugar ten铆a unas limitantes que la dirigencia zapatista hab铆a puesto: no entrometerse en la vida, organizaci贸n y pol铆tica de la comunidad); el campamento de solidaridad directa se llam贸 鈥淢谩rtires de Chicago鈥 y a la escuela primaria que se abri贸 le pusimos el nombre de 鈥淓scuela Anti autoritaria Primero de Mayo鈥 (remarco las palabras 鈥渓e pusimos el nombre鈥 porque a las personas de la comunidad no les pedimos su opini贸n sobre ese asunto y as铆 en dem谩s cuestiones del proyecto). Ten铆amos mucha teor铆a anarquista y la quer铆amos aplicar en dicha comunidad, pero el problema era que en la pr谩ctica no sab铆amos c贸mo trabajar los temas del proyecto desde el punto de vista anarquista, o desde ning煤n otro, me atrevo a decir. Tambi茅n, la vida diaria en el campamento era lo contrario a la buena convivencia entre compa帽eros de ideas, y nos sal铆a todo lo malo que pod铆amos tener: nulo trabajo en colectividad, muchos egos, enga帽os, mentiras, falta de ganas de trabajar con la comunidad, soberbia, antisolidarios entre nosotros y expulsiones. Adem谩s no cont谩bamos con suficientes compa帽eros para sostener el proyecto. Lo poco que ten铆amos de organizaci贸n se concentr贸 en Chiapas. Por todo lo anterior el proyecto se tuvo que acabar [6] e, igualmente, el peri贸dico y la organizaci贸n Amor y Rabia en M茅xico [7] .

Recapitulando: el zapatismo con nuestra complicidad nos absorbi贸.

II
A pesar de la mala experiencia vivida y de la decepci贸n de trabajar con compa帽eros anarquistas, segu铆a creyendo que el zapatismo era una opci贸n pol铆tica para cambiar la sociedad y llegar a una libertad construida entre todos. Para llegar a esa libertad se ten铆a que trabajar y desarrollar la autonom铆a propuesta por los zapatistas, pero 驴c贸mo era esa autonom铆a? Era, en palabras del Comandante David 鈥la facultad de los pueblos ind铆genas para tomar decisiones sobre diferentes niveles de vida: pol铆tico, econ贸mico, social, cultural, religioso y territorial鈥; era el 鈥tomar decisiones solitos para el bienestar del pueblo鈥 y 鈥渜ue solitos los pueblos puedan moverse, pensar, actuar鈥 para lo que ellos quieren pero con libertad y de acuerdo con su idea鈥 [8].

Entonces, de forma individual (de 1997 a 2006), particip茅 [9] en la construcci贸n de la educaci贸n aut贸noma zapatista en una parte de la Zona de los Altos de Chiapas, que es llamada las Comunidades del Sur de San Crist贸bal de la Casas [10] y despu茅s en gran parte de la Zona de los Altos de Chiapas con el Caracol II 鈥淩esistencia y Rebeld铆a por la Humanidad鈥.

La manera de participar fue a trav茅s de una organizaci贸n no gubernamental (llamada Formaci贸n y Capacitaci贸n A.C. FOCA) de San Crist贸bal de las Casas que estaba vinculada y, en una parte, integrada al zapatismo de las Comunidades del Sur. Fue una experiencia de casi 9 a帽os en donde se pas贸 de un asistencialismo a la construcci贸n con los pueblos, comunidades y grupos de una educaci贸n aut贸noma zapatista. Se hizo todo lo posible para que la educaci贸n surgiera de los pueblos y fuera de ellos. Fueron a帽os en los cuales llegue a pensar que de verdad se constru铆a otra educaci贸n: libre, aut贸noma, cr铆tica, pensante, diversa, que era de todo el pueblo y para todo el pueblo, y que su construcci贸n surgir铆a de los pueblos, ser铆a una de las maneras de emancipar y cambiar la sociedad.

En estos a帽os conoc铆 c贸mo funcionaban, al interior, los pueblos zapatistas; este conocimiento y aprendizaje siempre fue con respeto a sus decisiones y a su manera de concebir su actuar. Sin embargo, se daban muchas contradicciones entre lo que yo pensaba como anarquista y lo que hac铆an los pueblos zapatistas, pero lo justificaba porque pensaba: 鈥渘o seas cuadrado, ni dogm谩tico, ni purista鈥, 鈥渘o es sencillo hacer un cambio en la sociedad y adem谩s es muy lento鈥, 鈥渃laro, como t煤 vienes de la ciudad y aqu铆 es el mundo ind铆gena, no entiendes todo鈥, 鈥渘o quieras poner el discurso anarquista a la pr谩ctica鈥, 鈥渆s que son sus decisiones鈥. En resumen, y como escribi贸 un compa del difunto Comit茅 de Solidaridad con M茅xico de 脕msterdam hace ya
unos a帽os: 鈥Nosotr@s actuamos de la manera que much@s 芦militantes禄 hacen: dejamos de lado nuestros propios sentimientos, dudas y cr铆ticas por el inter茅s de la 芦causa禄. M谩s tarde supimos que hab铆amos cometido un gran error. Este es uno de los errores de los que hemos aprendido, pero seguro que cometimos m谩s鈥. [11]

Las Contradicciones

Las contradicciones que uno ten铆a, que despu茅s se convertir铆an en cr铆ticas, y m谩s adelante en rompimiento con el EZLN se pueden resumir en dos cuestiones:

Los dobles discursos y el autoritarismo:

El primer gran problema con el zapatismo es que existe un discurso hacia fuera que mayoritariamente est谩 dirigido a la sociedad civil, al pueblo de M茅xico, a sus simpatizantes e incluso a sus bases, y otro discurso hacia dentro que solo es para su estructura interna como organizaci贸n.

El discurso hacia fuera insiste en que en los llamados territorios zapatistas se ejerce una autonom铆a en donde: el pueblo (los de abajo) es el que decide todo; en el que la manera de trabajar la salud, la educaci贸n, la justicia y dem谩s se arregla en las asambleas comunitarias (se dice que en esas asambleas todo se discute, se reflexiona y se llegan a sus conclusiones); que la base de la resistencia y la lucha se basa en el pueblo y que uno de sus principios, como organizaci贸n, es su mandar obedeciendo que surge de ese pueblo.
Pero el discurso, y adem谩s la pr谩ctica, hacia dentro es lo contrario: existe un arriba y un abajo. Los de arriba son los mandos pol铆ticos-militares y los l铆deres comunitarios (Comandantes); ellos son los que dicen la 煤ltima palabra en los proyectos de cualquier tipo; ellos son los que determinan si el trabajo de educaci贸n, salud, justicia, gobierno, etc茅tera va bien o mal y ellos son quienes toman las decisiones pol铆ticas del zapatismo. Lo de abajo es la base y todos los responsables locales y regionales que siguen las 贸rdenes que se tienen que cumplir; que hacen reuniones en sus pueblos donde solo se leen los escritos de la Comandancia Zapatista; que las asambleas solo sirven para cuestiones log铆sticas que pide la organizaci贸n, o para arreglar problemas internos de la comunidad.

Ello conlleva al segundo problema: el autoritarismo. Porque en las decisiones que se toman arriba no puede existir la discusi贸n, el di谩logo, la reflexi贸n y el compartir ideas con sus bases zapatistas. No existen esas asambleas en donde se discute una propuesta o una decisi贸n pol铆tica. No existe ese caminar preguntando. No es cierto eso de que: 鈥淎qu铆 manda el pueblo y el gobierno obedece鈥. Lo que existe es una autonom铆a en donde se manda y se obedece.

Para sustentar lo anterior narro dos ejemplos que viv铆:

1. Ejemplo en la educaci贸n aut贸noma en la Zona Altos:

Para el a帽o 2003 se crean las Juntas de Buen Gobierno en los territorios zapatistas: en teor铆a era la aplicaci贸n de los Acuerdos de San Andr茅s Sakam 虂chen, deber铆a ser un avance en la autonom铆a y el contrapeso para equilibrar el desarrollo de los municipios aut贸nomos y de las comunidades, para dejar que la voz de los pueblos la dijeran ellos, y no el EZLN, pues en el discurso el EZLN es lo militar, y sus bases son lo civil.

En educaci贸n, una de las 谩reas principales de la autonom铆a zapatista, se dec铆a que 鈥渄eber铆a de procederse (como) en la pol铆tica, o sea de abajo a arriba鈥 construyendo una educaci贸n que venga de los pueblos, en donde se toma su palabra. En donde, como dec铆a la coordinaci贸n de educaci贸n de la Zona Altos, la educaci贸n aut贸noma deber铆a: 鈥Ense帽ar aprendiendo y educar produciendo nuevos mundos. Debemos saber que nadie educa a nadie, ni nadie se educa solo sino que la educaci贸n nos la daremos entre todos o sea en colectivo鈥 [12] . Y adem谩s 鈥(鈥) nosotros en consulta con los ancianos, con los pueblos, con los representantes, con la mujeres, los hombres, los j贸venes, quienes dieron su punto de vista para empezar a trazar o planear una gu铆a de trabajo que sirviera como un plan para las escuelas primarias aut贸nomas鈥 [13] .

El problema con lo anterior es que s贸lo era un discurso, que se oye muy bien, pero en la pr谩ctica 驴qu茅 se hac铆a? Pues lo que se hizo fue quitar los pocos y costosos avances que exist铆an en algunos lugares de la Zona Altos de Chiapas, se impuso una manera de trabajar y un plan de estudios para todos los pueblos desde la llamada Coordinaci贸n General del Sistema de Educaci贸n Rebelde Aut贸nomo Zapatista de Liberaci贸n Nacional 鈥 Zona Altos de Chiapas. El plan de estudios [14] fue hecho por una persona (el Coordinador de Educaci贸n) y en su mayor铆a, era una copia de los planes de estudio de la educaci贸n primaria del gobierno mexicano, lo diferente es que en los temas sociales o del medio ambiente se cambiaban por temas zapatistas o revolucionarios o de lucha.

A las bases zapatistas y a toda la estructura civil no se les ped铆a su opini贸n sobre lo que supuestamente estaban construyendo en colectivo. La realidad era que nunca se les pregunt贸 a los pueblos, comunidades o grupos zapatistas: 驴Qu茅 es, c贸mo es y por qu茅 nuestra educaci贸n aut贸noma? o platicar sobre 驴cu谩les son nuestros conocimientos o saberes que como pueblos debemos ense帽ar a nuestros ni帽os? Incluso exist铆an promotores de educaci贸n que ya ten铆a un tiempo trabajando y ni a ellos se les pidi贸 opini贸n.

Lo m谩s importante era que la educaci贸n aut贸noma zapatista se ten铆a que trabajar 隆ya! porque esas eran las ordenes, entonces lo fundamental es que se deb铆an de abrir escuelas y nombrar promotores en todos los pueblos (muchas veces se nombraban promotores que no quer铆an ser, o sal铆an de la Secundaria Rebelde Aut贸noma Zapatista 鈥淧rimero de Enero鈥 de Oventik y no sab铆an qu茅 hacer en el trabajo educativo).

La Junta de Buen Gobierno, y su Coordinaci贸n General del Sistema de Educaci贸n Rebelde Aut贸nomo Zapatista de Liberaci贸n Nacional, lo que llev贸 a cabo fue una unificaci贸n de la educaci贸n aut贸noma zapatista. El resultado inmediato fue la imposici贸n y el control de la manera de querer hacer la educaci贸n aut贸noma de la Zona Altos. Como se dec铆a entonces, desde la Coordinaci贸n de Educaci贸n: una sola educaci贸n.

Desgraciadamente se llegaba a situaciones donde el Coordinador general de educaci贸n, o el Comandante con influencia, o el mando militar regional o general conoc铆a a alguien que trabajaba la educaci贸n, le gustaba su discurso y lo llevaban a dar una pl谩tica o un taller con los promotores de educaci贸n, sin ninguna relaci贸n con lo que se ten铆a planeado trabajar en la educaci贸n
aut贸noma.

2. Ejemplo con la Sexta Declaraci贸n de la Selva Lacandona

Para la mitad de junio (exactamente el d铆a 19) del a帽o 2005 se declara la alerta roja en territorio zapatista. El motivo de la alerta (el discurso hacia afuera) era una consulta a toda la estructura del EZLN (tropa insurgente, comandantes, responsables locales y regionales y bases de apoyo) y esta consulta en palabras del EZLN era: 鈥un balance de la etapa en la que est谩 nuestra organizaci贸n y un an谩lisis de la situaci贸n nacional actual. Adem谩s, les est谩 proponiendo a sus bases de apoyo, quienes constituyen el mando supremo de nuestro movimiento, un nuevo paso en la lucha, un paso que implica (鈥) arriesgarse a perder lo mucho o poco que se ha logrado (鈥)鈥, despu茅s nos dec铆an鈥(鈥) pues por eso se consulta a todos, por eso se pregunta a todos, por eso se toma el acuerdo de todos (鈥) Ahora el colectivo que somos tomar谩 una decisi贸n. Se est谩n sopesando los pros y los contras (鈥) Ahora vamos a decidir si hacemos otra cosa y el resultado lo haremos p煤blico en su momento (鈥)鈥. [15]

Al finalizar junio se da a conocer en los medios de comunicaci贸n la Sexta Declaraci贸n de la Selva Lacandona, que actualmente sigue vigente. En la parte final dice: 鈥Por mientras lo piensan, les decimos que, hoy, en el sexto mes del a帽o de 2005, los hombres, mujeres, ni帽os y ancianos del Ej茅rcito Zapatista de Liberaci贸n Nacional ya nos decidimos y ya suscribimos esta Sexta Declaraci贸n de la Selva Lacandona, y firmaron los que saben y los que no lo pusieron su huella, pero ya son menos los que no saben porque ya se avanz贸 la educaci贸n aqu铆 en este territorio en rebeld铆a por la humanidad y contra el neoliberalismo, o sea en cielo y tierra zapatistas鈥. [16]

De nueva cuenta, se escucha muy bien el discurso, pero la realidad fue distinta y se hizo todo lo contrario: Contar茅 de manera breve c贸mo se vivi贸 la alerta roja en el Caracol de Resistencia y Rebeld铆a por la Humanidad de Oventik de la Zona Altos:

Se convoca a una reuni贸n urgente a toda la gente zapatista que estaba trabajando en el Caracol (promotores de educaci贸n, de salud, artesanas, autoridades) en el auditorio 鈥淓miliano Zapata鈥 de Oventik. La reuni贸n estaba presidida por varios Comandantes y ellos explicaban que se decreta una alerta roja porque hab铆a llegado la orden del mando, que se pasar铆a a otra etapa de lucha y que habr铆an de hacer unas preguntas muy importantes [17] . Las preguntas eran para todos los reunidos ah铆 y se ten铆an que contestar en ese mismo momento. La primera pregunta era de la siguiente manera:

驴Quieren seguir en la lucha? Y ten铆an que contestar 鈥渟铆鈥 o 鈥渘o鈥. Si contestabas que 鈥渘o鈥 te ibas, agarrabas tus cosas que tuvieras y te sal铆as de la organizaci贸n zapatista (del EZLN).
Si tu respuesta era afirmativa ten铆as derecho a que te dijeran y a contestar la siguiente pregunta:
驴Est谩s de acuerdo que se luche conjuntamente con los trabajadores de la ciudad y del campo, con otros ind铆genas, j贸venes, mujeres, ancianos y ancianas, ni帽os y ni帽as, etc茅tera?
-De nueva cuenta se ten铆a que contestar 鈥渟铆鈥 o 鈥渘o鈥. Si contestabas que 鈥渘o鈥 te ibas, agarrabas tus cosas y te sal铆as de la organizaci贸n.
Si tu respuesta fue afirmativa hac铆as un juramento que consist铆a en que no renunciar铆as a la lucha zapatista. Se juraba y finalmente los Comandantes daban la indicaci贸n de que cada quien regresara a su casa en su comunidad, pueblo o grupo y ah铆 ser铆an avisados sobre lo que seguir铆a.

Pocas semanas despu茅s, como ya dije, apareci贸 en los medios de comunicaci贸n la Sexta Declaraci贸n. A nadie de la base zapatista se le ley贸 o se le consult贸 o se discuti贸, antes que apareciera p煤blicamente, la Sexta Declaraci贸n para que opinara si estaban de acuerdo o no y la firmaran. La Sexta Declaraci贸n la base zapatista la conoci贸 hasta que apareci贸 p煤blicamente.

A MODO DE CONCLUSI脫N

Es decir, en estas cuestiones que uno cre铆a como anarquista y que ve铆a en el zapatismo: la autonom铆a, el autogobierno, la autogesti贸n, la horizontalidad, las asambleas pues se esfuman y se convierten en mentiras. Y no es que uno quisiera que el EZLN fuese anarquista y que la construcci贸n de la autonom铆a fuera todo bonito, correcto y sin errores. No, creer eso es un desprop贸sito pues toda construcci贸n social tiene fallas, errores, malentendidos y ca铆das. Porque lo que uno entend铆a es que entre todos 铆bamos a construir un espacio de libertad con la pr谩ctica de la autonom铆a. Desgraciadamente eso en el zapatismo es imposible. El mandar, la disciplina y el cumplir las 贸rdenes de los superiores es lo m谩s importante.

No exist铆a, ni se quer铆a, una apropiaci贸n real de la base a las supuestas ideas zapatistas que se dec铆an en el discurso. Lo que se hac铆a era construir una autonom铆a autoritaria: S铆, parece una contradicci贸n usar esas dos palabras juntas pero la autonom铆a zapatista solo se puede entender as铆: como una forma de gobierno autoritaria. Bien manejada y bien publicitada, pues tienen dos formas de hacer su gobierno: la de propaganda, que con mucho trabajo se lleva a la pr谩ctica (Juntas de Buen Gobierno, Municipios Aut贸nomos, promotores de salud y educaci贸n) y la que llamo oficial, con la que como organizaci贸n nacieron, crecieron y desarrollaron (su estructura pol铆tico 鈥 militar). Estas dos formas conviven y se ayudan para realizar su gobierno aut贸nomo, pero entran en grandes conflictos y quienes realmente mandan son los 煤ltimos. (No debemos de malentender estas afirmaciones: las bases zapatistas, los comandantes, los responsables locales y regionales, las Juntas de Buen Gobierno, los promotores aceptan este tipo y forma de gobierno y de autoridad, pues les ha servido en su lucha. Se sienten contentos con 茅l y es la manera de trabajar que ellos consideran exitosa) [18] .

Al ver este panorama y analizarlo 驴c贸mo se pod铆a seguir con ellos? , 驴c贸mo pod铆a justificar todo el discurso que se dec铆a de autonom铆a? 驴por qu茅 aceptar esta forma de gobierno autoritario y sus pr谩cticas autoritarias? 驴por qu茅 aceptaba el doble discurso? , 驴por qu茅 no decirles esas cr铆ticas a los 鈥渃ompa帽eros鈥 zapatistas? Sencillamente porque no se pod铆a hacer, porque si se hac铆a o tan siquiera se insinuaba, se percib铆a como algo mal visto y empezaban las desconfianzas, el negarte informaci贸n, las advertencias de que nada se pod铆a cuestionar, los castigos y la expulsi贸n [19] .

Como anarquista no fui cr铆tico y no fui consciente de lo que hac铆a. Nuestras cr铆ticas, tan brutales contra la sociedad capitalista, las dejamos estacionadas para no quedar mal ante los compa帽eros y simpatizantes zapatistas, ni para aparecer como dogm谩ticos, sectarios y puristas.

Como anarquista toler茅 actos nefastos: autoritarismo, enga帽os, mentiras y dobles discursos. Como anarquista no dije mi palabra y me qued茅 callado ante esos actos negativos del zapatismo porque, pens茅, que 鈥渘o hab铆a que afectar al movimiento鈥, porque 鈥渘o es el momento鈥, porque 鈥渟er铆amos unos traidores, unos vendidos y unos infiltrados del gobierno鈥, 鈥減orque esto va a cambiar y apenas empieza鈥 o porque 鈥渃omo somos mestizos blancos pues queremos imponer nuestro pensamiento colonialista鈥.

Han pasado 25 a帽os desde que nos acercamos e implicamos con el zapatismo, hace 25 a帽os cre铆 que se hab铆a abierto una ventana para una revoluci贸n, pero el resultado fue que solo me encaden茅, muy contento, al t铆pico autoritarismo que pulula en las organizaciones de izquierda o democr谩ticas mexicanas.

La supuesta revoluci贸n se qued贸 en todo un show: en pasamonta帽as y paliacates, en discursos dobles bonitos, en encuentros de todo tipo del zapatismo con sus simpatizantes, en alertas rojas, en buenos gobiernos, en autonom铆as autoritarias y en jugar al clandestino armado.

Despu茅s de 25 a帽os puedo decir que el anarquismo nada tiene que hacer con el EZLN. El zapatismo lo 煤nico que quiere es cooptar gente[20] para su organizaci贸n, aceptando su discurso y su pr谩ctica autoritarias sin chistar. Y si realmente nos asumimos anarquistas ese tipo de ideas y pr谩cticas las debemos de rechazar.

Sigo creyendo que se puede y se necesita hacer una revoluci贸n. Lo seguir茅 diciendo e insistiendo, porque el ser humano debe ser libre. Porque lo que viv铆 en los pueblos, en las comunidades y en las rancher铆as es que cuando se habla, se pregunta, se discute y se cree en unas ideas se puede hacer cualquier cosa, sin necesidad de recursos econ贸micos ni l铆deres iluminados o mesi谩nicos, eso sencillamente es uno de los comienzos para encender una revoluci贸n.

Porque siempre seguir茅 creyendo que no necesitamos ni obedecer ni mandar, y por lo mismo no necesitamos de buenos gobiernos, ni de concejos de gobiernos, ni de comandantes, ni de asambleas manipuladas, ni nada parecido. Porque lo que necesitamos es liberarnos entre todos y de todo, con el pensamiento, la palabra, la acci贸n y la organizaci贸n honesta y sincera.

M茅xico 2018-2019.

Javier Herrera

Ponencia presentada en el II Congreso Internacional de Investigadorxs sobre Anarquismo(s). Montevideo, Uruguay. 2019.


1 La Red Amor y Rabia se fund贸 en 1989 con grupos anarquista de EEUU y Canad谩.

2 Para entender la idea de anarquismo revolucionario se puede ver el escrito de Wayne Price: 鈥淯na historia del grupo anarquista norteamericano Amor y rabia鈥 en http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=5465

3 Comandancia General del EZLN. Declaraci贸n de la Selva Lacandona. Chiapas. M茅xico. 1993.

4 Amor y Rabia. 鈥淒eclaraci贸n pol铆tica de Amor y Rabia鈥. Amor y Rabia una publicaci贸n mensual anarquista revolucionaria. N煤mero 0. Enero de 1993. Ciudad de M茅xico, p. 8.

5 Santa Rosa el Cop谩n fue la cabecera municipal rebelde del municipio 鈥淟ibertad de los Pueblos Mayas鈥, ver: CCRI-CG-EZLN. Parte de guerra y creaci贸n de ocho municipios. 11 de diciembre de 1994.

6 Amor y Rabia de EEUU continu贸 con el proyecto pero solo con cuestiones materiales para la comunidad, ver: 鈥淎narchist Project in Chiapas鈥 en Love & Rage. Volume 8. Number 5, Nov./Dec. 1997. EEUU, p.9.

7 La historia de Amor y Rabia M茅xico y su proyecto en zona zapatista merecer铆a un escrito extenso pues mucha gente desconoce, e incluso, malinterpreta lo realizado y lo reduce a caprichos personales de excompa帽eros anarquistas.

8 Comandante David. Apuntes personales. Chiapas, M茅xico. 2006.

9 Esta decisi贸n de seguir participando con el zapatismo tambi茅n la tomaron varios compa帽eros anarquistas que estuvieron en el campamento de solidaridad directa 鈥淢谩rtires de Chicago鈥 de Amor y Rabia, y cada uno lo hizo a su manera.

10 Como su nombre lo dice, son comunidades que est谩n ubicadas al Sur del municipio de San Crist贸bal de la Casas, pero tambi茅n abarca los municipios chiapanecos de Amatenango del Valle, Teopisca, Tzimol y Venustiano Carranza. Son comunidades zapatistas de muchos a帽os, no declaradas oficialmente, y que bien podr铆an formar una o dos municipios aut贸nomos.

11 Ger贸nimo/Jeroen. 鈥淟a solidaridad como automatismo ciego. Evaluaci贸n sobre el Comit茅 de Solidaridad con M茅xico de 脕msterdam鈥. Revista Ekintza Zuzena. Pa铆s vasco. N煤mero 26 en https://www.nodo50.org/ekintza/spip.php?article228

12 Apuntes personales. Chiapas, M茅xico. 2005.

13 Entrevista a Amos, realizada por Eduardo Luis Nachman durante su estad铆a en Oventic, Territorio Aut贸nomo Zapatista del Estado de Chiapas. 2004 en: http://comunidadabiertadeaprendizaje.blogspot.com/2008/09/entrevista-
amos-realizada-por-eduardo.html

14 En el doble discurso zapatista el plan de estudios se llama gu铆as de trabajo.

15 S.I. Marcos. A la sociedad civil. 21 de Junio del 2005. M茅xico.

16 E.Z.L.N. Sexta Declaraci贸n de la Selva Lacandona. Junio del 2005. M茅xico.

17 Este tipo de preguntas es lo que en el doble discurso zapatista se llama consulta o votaci贸n de los pueblos. Otro ejemplo es cuando a los pueblos se les pregunt贸 si quer铆an declarar la guerra al gobierno mexicano, Adela Cedillo las describe como 鈥減reguntas retoricas 鈥. Puede consultarse 鈥淟as Fuerzas de Liberaci贸n Nacional y el surgimiento del EZLN鈥 en https://mx.ivoox.com/es/fuerzas-liberacion-nacional-surgimiento-audios-mp3_rf_39513883_1.html

18 Para entender m谩s se pude ver la siguiente tesis: Cedillo. 鈥淓l suspiro del silencio. De la reconstrucci贸n de las fuerzas de Liberaci贸n Nacional a la fundaci贸n del Ej茅rcito Zapatista de Liberaci贸n Nacional (1974-1983)鈥. M茅xico. 2010.

19 Si los mandos consideraban que merec铆as una expulsi贸n de la organizaci贸n te borraban totalmente y no exist铆as en ninguna parte tanto en territorio zapatista como fuera de 茅l.

20 En el doble discurso zapatista se llaman 鈥渋niciativas de los zapatistas鈥. Esta cooptaci贸n de gente las realiz贸 en los comit茅s civiles de dialogo, en las coordinadoras, en la otra campa帽a y recientemente con el Consejo Ind铆gena de Gobierno.




Fuente: Oscurodeseo.blackblogs.org