September 4, 2022
De parte de Lobo Suelto
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Este domingo 4 de septiembre, se realizar谩 en Chile el plebiscito que aprobar谩 o rechazar谩 la propuesta de Nueva Constituci贸n, elaborada durante el periodo de un a帽o por una Convenci贸n Constituyente, conformada por 154 personas elegida mediante el voto popular. M谩s de 15 millones de personas ser谩n habilitadas para votar este domingo. A diferencia de lo que ocurre en otros comicios en Chile, esta vez el voto ser谩 obligatorio y deber谩 obtener mayor铆a simple para que sea aprobado el nuevo texto constitucional. 

La propuesta contiene 388 art铆culos, siendo una de las m谩s extensas del mundo. El pasado 4 de julio, fue entregada al presidente Gabriel Boric. Si bien el debate sobre la reforma constitucional ha logrado una importante presencia hace varios meses, formalmente el periodo de propaganda electoral se estableci贸 entre el 6 de julio y  el 1 de septiembre.

El proceso constituyente chileno fue una de las respuesta al estallido social de octubre de 2019. Luego de un mes de protestas, el entonces oficialismo, encabezado por Sebasti谩n Pi帽eira, y una mayor铆a de la oposici贸n partidaria firmaron lo que se conoci贸 como 鈥淎cuerdo por la paz social y la nueva constituci贸n鈥.

Para ayudarnos a entender este convulsionado periodo hist贸rico, conversamos de manera extendida con Pablo Abufom Silva, editor de la muy recomendable Revista Posiciones y militante del movimiento Solidaridad. Pablo Abufom, due帽o de una aguda sensibilidad para captar las din谩micas de los contra-tiempos pol铆ticos/sociales, nos convida una serie de reflexiones sobre los laberinticos escenarios estrat茅gicos del campo popular y la clase trabajadora. Es decir, sobre la crisis.    

Gabriel Vera Lopes: El estallido de octubre del 2019 supuso un punto de inflexi贸n en la historia reciente de Chile 驴Qu茅 elementos motivaron la rebeli贸n? 

Lo primero que hay que plantear es que en Chile hubo algo que se fue incubando fuertemente durante d茅cadas: una doble crisis. Por un lado, una crisis producto de la precarizaci贸n de la vida, vinculada al empeoramiento de las condiciones de vida de sectores cada vez m谩s grandes de la clase trabajadora y el pueblo. Esa crisis tuvo expresiones, desde comienzos de los 2000, en movilizaciones y estallidos espor谩dicos; los cuales, indicaban que el proyecto neoliberal en Chile estaba haciendo agua. Es decir, esa forma de concebir la gobernanza, el rol del estado en la econom铆a, el rol de la pol铆tica en la sociedad, iba acumulando contradicciones que se expresaron en la crisis. Lo que vivimos, desde los 90 con la administraci贸n civil del neoliberalismo, fue un constante empeoramiento de las condiciones de vida y eso se fue evidenciando en distintos 谩mbitos. El caso educativo lo ejemplifica: si bien hubo un aumento importante de la matr铆cula de la educaci贸n superior en las universidades, los institutos t茅cnicos y profesionales, esto no necesariamente se correspond铆a con la promesa de que tener un t铆tulo universitario o de educaci贸n superior iba a significar una mejora de las condiciones de vida.

En segundo lugar, la otra crisis que fue confluyendo en el estallido fue una crisis pol铆tica. Una crisis de la representaci贸n pol铆tica, de las formas tradicionales de representaci贸n. Particularmente de los partidos aunque, en cierta medida, tambi茅n de los sindicatos. Es decir, se dio una situaci贸n donde las estructuras que operan como agentes mediadores entre el Estado y la clase trabajadora fueron perdiendo su capacidad de representaci贸n

Esto se debe a que los partidos que hab铆an logrado un triunfo contra la dictadura, los partidos de la Concertaci贸n por la Democracia, muchos de los cuales hab铆an sido partidos de izquierda (como el PS, el Partido Obrero, etc) se convirtieron en administradores del neoliberalismo. Generando una brecha enorme entre sus representantes y sus bases sociales. Y a pesar de que hab铆an logrado mantener la administraci贸n hasta mediados de la d茅cada pasada, se fue percibiendo cada vez m谩s un desinter茅s por la pol铆tica. La pol铆tica dej贸 de hacer sentido: a nivel municipal, donde solo se administraban recursos mientras que a nivel parlamentario o ejecutivo, los partidos estaban s贸lo preocupados por administrar sus propios empleos o incluso las ganancias que pod铆an tener con ciertos procesos pol铆ticos las grandes empresas.    

De esta manera, una serie de contradicciones que se fueron incubando terminaron de explotar a lo largo del 2019. As铆, la combinaci贸n de esas dos grandes crisis, complejas y llenas de contradicciones, desembocaron en el estallido

Entonces la revuelta parece ser una explosi贸n de rabia. Un poco de 鈥測a basta鈥, un poco de que se vayan todos. Y ah铆 se puso en juego la acumulaci贸n de d茅cadas en la organizaci贸n popular: de movilizaciones, de repertorios t谩cticos y violencia pol铆tica callejera. Con un salto importante de masividad pero tambi茅n de continuidad con respecto a las trayectorias.

Pablo Abufom Silva
Pablo Abufom Silva

Gabriel Vera Lopes: Podr铆amos inscribir la Revuelta de Chile en un conjunto de estallidos que se dieron a nivel internacional. Justo antes de la pandemia, Latinoam茅rica se vio sacudida por levantamientos en Colombia, Ecuador, Puerto Rico, Hait铆, Honduras, etc. Cada una de ellas tuvo desembocaduras distintas. En el caso concreto de Chile, en cuesti贸n de semanas se pas贸 de una revuelta a un gran acuerdo nacional 驴Cu谩l fue la capacidad que tuvo el r茅gimen de encauzar esa energ铆a popular? 

Creo que la de Chile sin duda se inscribe en el contexto o ciclo de revueltas, que responde  a la dificultad de asegurar la propia reproducci贸n individual y como clase. Dificultad que hace que los sectores populares se vean en la obligaci贸n de salir a manifestarse en contra de qui茅n sea que est茅 ah铆.

Para nosotros fue muy importante lo que estaba pasando en Ecuador, que ocurri贸 unos pocos d铆as o semanas antes de lo que pas贸 ac谩. Es importante se帽alar el car谩cter global de la revuelta. Tambi茅n en el L铆bano se daba un estallido mientras nosotros ocupamos las calles. Daba la sensaci贸n de que la crisis estaba en todos lados. Y lo que pas贸 es que de pronto no nos sent铆amos tan solos.

Uno de los efectos que tuvo la manera de desarrollarse la crisis en Chile fue la fragmentaci贸n de la clase trabajadora. Lo que, en algunos casos, signific贸 una gran potencia movilizadora, pero solo con capacidad de concentrarse en una lucha en particular. De conjunto, siempre estaba dispersa la energ铆a de la clase trabajadora. Es decir: una fragmentaci贸n en una serie de movimientos sociales o de luchas  sectoriales limitadas a sus propias reivindicaciones. Por ejemplo, los movimientos por el cambio del sistema de pensiones tuvieron grandes movilizaciones en el 2016, pero estuvo particularizado ah铆. 

Esa dispersi贸n o fragmentaci贸n implic贸 que cuando lleg贸 la revuelta, las capacidades populares estaban disminuidas. Efectivamente, los sectores populares no fueron鈥 no fuimos capaces de construir una estructura, o una estructuraci贸n, pol铆tica unitaria de esa lucha que permitiera enfrentar la revuelta con capacidades y un objetivo m谩s claros.

Yo creo que ah铆 es muy interesante que el proceso constituyente, o la demanda de una Nueva Constituci贸n, apareci贸 con mucha fuerza desde el comienzo en la revuelta. Como la posibilidad de conectar todas esas demandas distintas. Por lo tanto, la exigencia de un proceso constituyente, de una asamblea constituyente empieza a tendenciar de alg煤n modo la salida pol铆tica hacia all谩.

鈥淒aba la sensaci贸n de que la crisis estaba en todos lados. Y lo que pas贸 es que de pronto no nos sent铆amos tan solos

Pero esta debilidad, de la que hablaba antes, termin贸 redundando en un acuerdo pol铆tico parlamentario que fue la salida de la crisis. Un proceso constituyente restringido por las trabas que le puso el poder constituido, en particular el Parlamento. El 15 de noviembre se firm贸 el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constituci贸n que su nombre ya daba cuenta de lo que se trataba. Podr铆a ser solo un acuerdo por la nueva Constituci贸n pero fue tambi茅n un acuerdo por la paz social. Se entiende que hay algo as铆 como una situaci贸n de conflicto abierto, por lo que debe haber una salida pol铆tica. Y esa salida tiene que ver con una nueva Constituci贸n.

Entonces, la revuelta tiene la capacidad de evidenciar la necesidad de unificar las luchas, de indicar hacia d贸nde tiene que ir esa articulaci贸n: hacia una transformaci贸n estructural del r茅gimen, al menos en clave constitucional. Pero a la vez, la revuelta no es capaz de conducirla. No es capaz de dirigirla y tomar en sus propias manos el proceso. Quedando, por lo tanto, en manos del legislativo. Lo que signific贸 que esa misma potencia popular se vea limitada por la fragmentaci贸n. Se podr铆a decir, en t茅rminos muy cl谩sicos, que se vio limitada por la ausencia de un partido o una estructura unitaria de la lucha, as铆 como de una estrategia que no sea una salida impuesta por arriba.

Gabriel Vera Lopes: Siguiendo esta l铆nea de razonamiento. 驴C贸mo ves la capacidad que tuvieron los sectores subalternos, a partir del estallido, de reconstruir ese universo organizativo, sus hip贸tesis estrat茅gicas y sus debates te贸ricos? Actualmente, 驴Cu谩nto queda del fuego que supieron construir? 驴Cu谩nto sufri贸 un reflujo?

No es posible hablar de un reflujo total. De todos modos, hay que se帽alar que la pandemia tuvo un impacto muy importante, porque cuando ven铆amos con todo el empuje de que en marzo se retomaban las movilizaciones (por ejemplo, el #8M fue muy importante) a los pocos d铆as ya est谩bamos siendo confinados. Lo cual no solo nos sac贸 de la calle, sino que nos sac贸 de la interacci贸n presencial que permit铆a una construcci贸n de confianza, de creatividad y novedad. Esto nos puso en una instancia de debate solamente por internet a trav茅s de plataformas. Lo que nos quit贸 mucha potencia y gener贸 mucha ansiedad.

Obviamente el temor al virus, la muerte, la enfermedad y la pobreza fueron muy fuertes. De alg煤n modo, esos miedos desviaron la energ铆a popular hacia la supervivencia, y hacia la resistencia al ajuste que se iba a venir. El razonamiento era que cada uno pagar铆a la crisis y no la patronal, los empresarios o el Estado. Eso hizo que la potencia de la revuelta bajar谩 considerablemente, sobre todo en su expresi贸n callejera.

Adem谩s, el acuerdo de la Nueva Constituci贸n signific贸 una tensi贸n muy fuerte dentro de los sectores movilizados. Divididos entre los sectores que ve铆an ah铆 una oportunidad -incluso reconociendo la restricci贸n y las contradicciones que ten铆a- y quienes por el contrario no ve铆an ah铆 una potencia.

Esa divisi贸n fue muy fuerte. Porque una parte de la fuerza popular que estaba sobre todo en las asambleas territoriales y populares se fue quebrando o desarmando. Yo vi en primera persona como la discusi贸n con respecto al proceso constituyente destruy贸 experiencias de articulaci贸n, como la Coordinadora de Asambleas Territoriales, que en alg煤n momento lleg贸 a reunir m谩s de 60 asambleas, es decir miles de personas.

Los meses de movilizaci贸n sin parar se chocaron de repente contra un tremendo frenazo. Entonces se combino, por un lado, el traslado del terreno de disputa al 谩mbito constituyente y, por el otro, la desmovilizaci贸n que en cierto modo implic贸 la pandemia. Todo esto, nos signific贸 un golpe muy fuerte. Se empezaron a reordenar las alianzas, sobre todo en t茅rminos electorales para el momento constituyente. Y eso ya fue el comienzo de un nuevo momento.

Sin embargo, cuando vino la discusi贸n constituyente hab铆a claridades. Hab铆an avances en la idea de una democracia paritaria plurinacional y de un estado de derechos que garantice  derechos sociales. Eso estaba muy instalado. La revuelta signific贸 un tremendo salto en ese sentido. Lo que permiti贸 que al proceso constituyente se pudiera enfrentar de una manera mucho m谩s contundente. Eso hizo que la Convenci贸n Constitucional, que se le present贸 al r茅gimen como una oportunidad para salir de la crisis, se transformar谩 en una oportunidad para los sectores populares de profundizar y abrir el espacio para su intervenci贸n y su irrupci贸n pol铆tica. 

Gabriel Vera Lopes: Una de las cuestiones que m谩s se destac贸 de la Asamblea Constituyente tiene que ver con su composici贸n. 驴Qu茅 elementos crees que se destacan en este sentido? 驴C贸mo caracterizar铆as la Asamblea? 

Fue muy interesante ver c贸mo a partir de una revuelta, que tuvo entre otras cosas, un nivel de radicalidad y violencia pol铆tica de masas muy fuerte, se pas贸 a un escenario donde muchos de esos sectores se dispusieran a disputar un 谩mbito que les estaba vedado: la institucionalidad pol铆tica. Una institucionalidad pol铆tica rara y excepcional, como es una Asamblea Constituyente. Esta disputa institucional se dio primero a trav茅s de un plebiscito y luego mediante una Convenci贸n Constitucional.    

Como dec铆a, fue muy interesante ver que muchos de estos sectores se dispusieron a dar esa pelea y que lo hicieran exigiendo ciertas cosas en particular. Espec铆ficamente podr铆amos mencionar tres. La primera es la paridad. Es decir, que al momento de conformar las listas de candidatos a convencionales ten铆a que haber paridad de g茅nero. Lo segundo, fue que haya un m铆nimo de esca帽os reservados para pueblos originarios. Lo que fue muy importante ya que abri贸 un espacio de participaci贸n pol铆tica a los pueblos como el mapuche, que es el de mayor poblaci贸n en Chile, pero tambi茅n a otros que hab铆an estado muy desplazados de la vida pol铆tica. Uno podr铆a pensar que el esp铆ritu de la revuelta tambi茅n fue un esp铆ritu plurinacional. En tercer lugar, la posibilidad de que hubiera candidaturas independientes. Lo que significa que no fuese necesario pasar por el control de los partidos pol铆ticos establecidos y legalizados para poder postularse. Lo que permiti贸 que movimientos sociales, vocer铆as del movimiento ecol贸gico, feminista, sindical, etc. pudieran presentarse con pleno derecho a levantar sus propias candidaturas. 

El efecto que tuvo es que la composici贸n de la Convenci贸n Constitucional fuese in茅dita en la historia de Chile. La derecha tuvo una minor铆a que no le permit铆a incidir en lo absoluto sobre la convenci贸n. El centro pol铆tico, representado por la centroizquierda, tambi茅n qued贸 muy debilitado. Por lo tanto, la mayor铆a de quienes fueron elegidos para ser representantes de la Convenci贸n fueron: o militantes de partidos que hab铆an tenido una participaci贸n pol铆tica reciente en el Frente Amplio o el Partido Comunista, o voceras y voceros de movimientos sociales, asambleas territoriales u organizaciones de base. 

De esta manera, a pesar de que los partidos del r茅gimen consideraban que las restricciones que hab铆an puesto iban a ser suficientes para amaniatar la convenci贸n, de igual manera perdieron. Finalmente, la Constituci贸n que fue aprobada es sin duda una de las m谩s avanzadas a nivel mundial. M谩s avanzada que las de la socialdemocracia europea, que son consideradas como modelos en todo el mundo para el progresismo.

鈥淯no podr铆a pensar que el esp铆ritu de la revuelta tambi茅n fue un esp铆ritu plurinacional鈥

Resulta que en el texto constitucional se encuentra garantizado el aborto libre. Se establece el agua y otros bienes comunes como inapreciables para la propiedad privada. Se aseguran los derechos sociales con sistemas nacionales financiados p煤blicamente. Se establece el derecho a la huelga y a la negociaci贸n colectiva. Se reconoce a los pueblos originarios y se establece a Chile como un pa铆s plurinacional. En fin, hay una infinidad de cosas que al menos est谩n estipuladas en la Nueva Constituci贸n, las cuales ponen el debate a la izquierda, incluso, de lo que hab铆a sido el programa m谩s progresista que hab铆amos conocido recientemente, el programa de gobierno de Gabriel Boric. Y eso es muy interesante porque abre un camino. Sin duda, la Constituci贸n no va a resolver todos los problemas, pero abre un camino de disputa en torno a su implementaci贸n lo cual va a remecer todo el terreno pol铆tico.

Si se aprueba la Constituci贸n el 4 de septiembre, que lo m谩s probable es que se apruebe, significar谩 un nuevo ciclo pol铆tico en Chile. Generando cambios en el escenario pol铆tico, el mapa de fuerzas, las alianzas, y el programa que asumir谩n los sectores populares de ahora en adelante.

Gabriel Vera LopesHace tan solo algunos meses la victoria del apruebo parec铆a inexorable. Hoy en d铆a ese escenario esta muy disputado, 驴A que crees que se debe el crecimiento del rechazo? 驴C贸mo ves a las derechas organizadas, no solamente nivel pol铆tico sino tambi茅n en la sociedad civil?

Hemos visto en Chile, como en todo el mundo, una emergencia de la derecha. Un tipo de derecha que no hab铆amos visto tan fuertemente nacionalista, autoritaria, conservadora, antifeminista, xen贸foba, etc茅tera. Derecha que aparece como una respuesta a la crisis econ贸mica y pol铆tica. Como una alternativa a la crisis, una propuesta de salida. Ofreciendo mano dura en contra de la migraci贸n y la delincuencia, brindando el retorno de valores tradicionales asociados al cristianismo y a la noci贸n de patria tradicional. Son sectores que plantean un programa abiertamente contrario a los movimientos sociales, particularmente al movimiento feminista y la comunidad LGBTIQ+. Una derecha que reivindica un capitalismo autoritario que vuelva a poner orden. A la vez que son sectores abiertamente neoliberales. Esa es una diferencia con la derecha de mediados del siglo 20, que se basaba en un nacionalismo corporativista. 

En el contexto de la revuelta, la derecha qued贸 de alg煤n modo sepultada o invisibilizada. Porque las demandas, las reivindicaciones de la revuelta eran tradicionalmente de izquierda o de los sectores populares que se identifican con idearios de izquierdas. Sin embargo, la apertura del proceso constituyente, al establecer la opci贸n de 鈥渁pruebo鈥 y 鈥渞echazo鈥 le dio la posibilidad de agruparse en torno a una plataforma pol铆tica. Es decir, despu茅s de haber quedado invisibilizada por la irrupci贸n masiva en las calles del pueblo, volvieron aparecer con la posibilidad legal de manifestarse p煤blicamente, de expresar sus posiciones, generar alianzas y reclutar gente.

Eso nos ha puesto en un escenario en el que vimos un avance de ese sector neofascista o pos fascista. Ya sea a nivel de base o en organizaciones de combate callejero, agrupadas en defensa del rechazo, organizando ataques a memoriales de las v铆ctimas de violaciones de derechos humanos o a dirigentes de movimientos sociales.

Vimos aparecer algunos rostros de esa ultraderecha en el Parlamento que se eligi贸 a fines del a帽o 2021. De hecho, nunca hab铆amos visto tantos diputados y diputadas de ultraderecha. Entonces, hay un nuevo escenario para la derecha.

Por otro lado, 驴C贸mo explicar el avance del rechazo? Creo que hay una explicaci贸n pr谩ctica. Que no es la que m谩s elementos abarca, pero que hay que tener en cuenta. Y es que la derecha nunca quiso el proceso constituyente y siempre hizo campa帽a en contra. Por lo tanto, desde que comenz贸 la campa帽a del plebiscito del a帽o 2021 ellos estuvieron haciendo campa帽a en contra de la Convenci贸n Constitucional. Por lo tanto, en contra de la nueva Constituci贸n. Fue as铆 para la elecci贸n de convencionales. Lo que les dio una ventaja de un a帽o y medio de campa帽a. Sumado al hecho de que tienen m谩s recursos. Eso les permiti贸 desprestigiar p煤blicamente a la Nueva Constituci贸n con el control de los medios masivos.

Los grandes medios lograron desprestigiar el proceso de la Convenci贸n mediante una campa帽a sucia de mentiras y tergiversaciones. Durante todo el debate, hicieron uso de una t谩ctica basada en el esc谩ndalo. B谩sicamente, ellos propon铆an art铆culos para la nueva constituci贸n que no caben en una constituci贸n. Por ejemplo, 鈥渜ueda prohibido que se le expropie la casa a las personas鈥. Al ser rechazada, sal铆an a decir: 鈥渜uieren expropiar las casas de las personas, los convencionales est谩n tomados por la izquierda鈥. Fue una t谩ctica que apunt贸 a generar esc谩ndalos permanentemente. Una lucha pol铆tica desde la derrota, pero muy efectiva en t茅rminos comunicacionales. Supieron ocupar muy bien eso, facilitados porque no tienen moral y saben mentir. Eso hizo que la carrera partiera con desiguales condiciones.

En segundo lugar, creo que la pandemia y la crisis econ贸mica, que se profundiza, tambi茅n es un factor fundamental para entender el rechazo en los sectores populares.

Si las encuestas tienen raz贸n, creo que hay que ser cuidadoso y preguntarse por qu茅 las personas tienen miedo. No creo que tengan miedo a la nueva Constituci贸n, creo que tienen miedo a cualquier cosa que signifique un retroceso mayor en sus condiciones de vida. Eso es algo que instal贸 la derecha planteando que la nueva Constituci贸n podr铆a significar eso.

Todo esto es muy complejo porque cualquier cambio en tiempo de crisis es dif铆cil. Sobre todo para los sectores que no se entienden a s铆 mismos como agentes del cambio sino, m谩s bien, como quienes van a recibir los cambios. Eso yo creo que explica, digamos, la campa帽a de la derecha: el temor en contexto de crisis. Explica que la opini贸n est茅 inclinada en esa direcci贸n.

Foto: Paulo Slachevsky

Gabriel Vera Lopes: Observando el escenario pol铆tico, uno podr铆a decir que la contienda del 4 de septiembre es tambi茅n por el futuro del gobierno de Gabriel Boric 驴Cu谩nto de la suerte del gobierno est谩 atada a los resultados del plebiscito? 

Sin duda el destino de la nueva Constituci贸n y del gobierno est谩n muy entrelazados.  B谩sicamente, porque una buena parte de lo que est谩 en el programa de la coalici贸n de Borich, Apruebo Dignidad, est谩 en el proyecto de Constituci贸n. Hay mucho de lo que plantea el programa de gobierno que requiere de alg煤n modo la habilitaci贸n constitucional para poder avanzar con un poco m谩s de facilidad o al menos con impulso en los tr谩mites legislativos.

Tambi茅n hay un v铆nculo m谩s general, es imposible comprender el proceso de cambio en Chile sin tener en cuenta la relaci贸n entre: el proceso constituyente, la revuelta y el gobierno de Borich. Cualquiera que lo vea con un poco de distancia, sin necesariamente tomar de manera partisana una posici贸n, ve que son elementos involucrados. Para la opini贸n p煤blica, o la percepci贸n de los sectores populares, sin duda que es una misma cosa. Por lo tanto, uno ha visto las fluctuaciones en la opini贸n p煤blica de como sube y baja la aprobaci贸n de Borich de manera concomitante con la opini贸n en torno a la convenci贸n o la nueva Constituci贸n. Por lo mismo, el gobierno ha asumido un rol muy activo en la difusi贸n del texto de la nueva Constituci贸n.

Si pierde significa que tambi茅n pierde o retrocede su programa. En ese escenario, tendremos que ver qu茅 pasa con sus alianzas: si va a dirigirse al centro o va radicalizarse. Lo m谩s probable es lo primero, que se dirija al centro, en caso de que gane el rechazo.

Por el lado de la derecha, que gane el rechazo pone la pelota en su lado de la cancha. Pero la derecha est谩 dividida entre los sectores ultraderechistas y la derecha tradicional, que busca re-articularse. Lo que significa que tampoco la derecha est谩 con un buen pie.

La derecha tradicional perdi贸 rotundamente la 煤ltima elecci贸n y no le qued贸 otra que poner un candidato de ultraderecha pinochetista. Entonces en el escenario pol铆tico, aunque gane el 鈥渞echazo鈥 va a seguir abierta la crisis. Creo que esto es un elemento importante, porque la crisis va a tener un car谩cter distinto. Ser谩 un momento de un desorden impresionante con una disputa muy fuerte por tomar la iniciativa pol铆tica.

Gabriel Vera Lopes: Es evidente que el resultado de las elecciones modificar谩 las coordenadas de la discusi贸n pol铆tica. En caso de que gane el 鈥渁pruebo鈥 驴Cu谩les crees que ser谩n los principales desaf铆os del campo popular?

Pienso que el principal desaf铆o es lograr ponerse a la cabeza del empuje por la implementaci贸n de la nueva Constituci贸n. Es decir, lograr que los t茅rminos en los cuales se implementa el articulado sean lo m谩s parecido posible al esp铆ritu y la letra inscrita en el texto constitucional. 

Vale recordar que los t茅rminos m谩s progresistas que posee el texto fueron incorporados no necesariamente por las fuerzas oficialistas afines al gobierno. Las cuales, muchas veces jugaron un rol m谩s bien de centro o conservador. Temerosos de 鈥渘o avanzar tanto鈥. Por lo tanto, no necesariamente van a ser estos los sectores que mantengan mayor compromiso con una implementaci贸n efectiva o una profundizaci贸n. Ahora bien, el principal problema de los sectores que s铆 impulsaron los elementos m谩s progresistas o de avanzada, es que no tienen una articulaci贸n o una fuerza unificada y consolidada que les permita dar en buenas condiciones esas batallas.  

Sin embargo, en el marco de la campa帽a se han ido constituyendo algunos sectores, con fuerte 茅nfasis en los movimientos sociales, que han logrado cuajar una posici贸n de visibilidad importante para aspirar a representar esos cambios profundos. Creo que esa potencia est谩 principalmente en los Movimientos Sociales Constituyentes, que lograron articular a las principales organizaciones y movimientos sociales del pa铆s para levantar candidaturas, luego para participar en la redacci贸n del texto y finalmente en un potente comando de campa帽a con despliegue en todas las regiones. Me atrevo a decir que all铆 se est谩 incubando hoy una unificaci贸n de fuerzas para el periodo que viene, porque son las organizaciones y movimientos que representan el esp铆ritu de implementar y profundizar la nueva Constituci贸n.

Ah铆 probablemente est茅n los sectores con posibilidad de articular una fuerza pol铆tica popular Constituyente. Que asuma la nueva Constituci贸n como su programa m铆nimo y vaya construyendo de ah铆 una disputa con car谩cter electoral pero sobre todo con car谩cter social.

Fuente Alai




Fuente: Lobosuelto.com