December 4, 2022
De parte de Nodo50
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Hablar de memoria hist├│rica en el estado espa├▒ol es un verdadero reto.

Vean esto que se ha publicado en Naiz:

¿Ley de Memoria Democrática?

Por si no quedase clara esta connivencia golpista entre Iglesia y Dictadura, el 25 de febrero de 1954, monse├▒or Antoniutti, acompa├▒ado de varios cardenales y obispos, impuso a Francisco Franco la condecoraci├│n de la Orden Suprema de Cristo (la m├íxima del Vaticano), siendo papa P├şo XII.

Pablo Ib├í├▒ez, Clemente Bernad, Carolina Mart├şnez, Jos├ę Ignacio Lacasta-Zabalza, ├üngel Zoco, V├şctor Moreno, Jes├║s Arbizu, Jos├ę Ram├│n Urtasun, Carlos Mart├şnez, Laura P├ęrez y Txema Aranaz | Del Ateneo Basilio Lacort

De entre las muchas medidas que la Ley de Memoria Democr├ítica se ha ┬źolvidado┬╗ de incluir en su articulado, nos han llamado la atenci├│n dos. La primera, la relativa al monumento ┬źNavarra a sus muertos en la Cruzada┬╗, conocido por ┬źlos Ca├şdos┬╗. La segunda, a la Iglesia cat├│lica.

En ninguna de sus 55 p├íginas, la ley los menciona. Ambos representan la quintaesencia del golpismo. El primero mantiene imperturbable su identidad golpista y la segunda sigue aprovech├índose de unas leyes franquistas que los militares le otorgaron como bot├şn de guerra.

Con relaci├│n al Monumento a los Ca├şdos de Navarra no ha ha habido ninguna asociaci├│n memorialista que no lo haya repudiado, consider├índolo el s├şmbolo m├ís abyecto de la represi├│n que carlistas y falangistas perpetraron en Navarra, nada m├ís iniciarse el golpe de Estado.

Ha sido objeto de debate acerca de su eliminaci├│n (como dictaba la Ley sobre s├şmbolos golpistas) o de su conversi├│n ÔÇô┬źresignificaci├│n┬╗ la han llamado los m├ís audaces. As├ş se pretendi├│ en un concurso propulsado por el Ayuntamiento y que, luego, qued├│ en agua de borrajas y en un rid├şculo majestuoso por parte de sus promotores. Al final, el ├║nico que sali├│ triunfante de aquella ┬źmovida┬╗ fue la carlista Hermandad, que viene usufructuando el edificio para seguir celebrando sus misas en memoria de los golpistas y de quienes los apoyaron y murieron en el frente.

Un grupo pol├ştico que defendi├│ la ┬źdemolici├│n┬╗ del monumento fue HB, por juzgarlo como un s├şmbolo que atentaba contra la memoria de las v├şctimas del 36. Lo hizo en un mitin en Sartaguda en 1986. En 2006, Jox├ę Abaurrea presentar├şa en el registro del Ayuntamiento una instancia exigiendo la desaparici├│n del monumento por ┬źser un enorme s├şmbolo propio del r├ęgimen franquista┬╗ (22.12.2006). Y como concejal de Bildu, record├│ que ┬źall├ş se representa la barbarie a trav├ęs del ensalzamiento de unos hechos brutales┬╗ (ÔÇťDiario de NoticiasÔÇŁ, 29.3.2018). M├ís tarde, ├ęl y Asiron recularon en esa postura iconoclasta primera, proponiendo de forma ambigua otras perspectivas m├ís est├ęticas y funcionales para el monumento. As├ş, obviaron lo solicitado por asociaciones memorialistas en reuniones celebradas al efecto con Abaurrea. Pero tales encuentros fueron una excusa para ganar tiempo e ir organizando una salida interesada mediante un concurso que les garantizaba la no eliminaci├│n del edificio, punto fundamental reclamado por la derecha.

En esas est├íbamos cuando lleg├│ la tramitaci├│n de la Ley. Hay quienes culpan al PSOE y a Podemos como responsables ├║nicos de que el Monumento a los Ca├şdos no haya recibido ni una l├şnea de reprobaci├│n en dicha ley. Pero el Gobierno se apoy├│ en varios partidos que lo sostienen para sacar adelante la ley y ya se sabe qu├ę sucede en esos tr├ímites: se negocia… de todo. En tiempo, solicitamos que Bildu expusiera por qu├ę no exigi├│ al PSOE incluir en dicha ley la referencia a los Ca├şdos como s├şmbolo del franquismo golpista. Escudarse en que lo plantearon pero sin ├ęxito, en ning├║n caso puede justificar ese silencio, interpretado como apoyo dado a la Ley, sino todo lo contrario. Y mucho menos cuando lo pactado relativo al Fuerte de Ezkaba, carece de concreci├│n y presupuesto. Y, por si no estaba claro, los militares ya se negaron a recuperar el ┬źCementerio de las botellas┬╗ porque, dicen, entorpecer├şa las maniobras militares que llevan a cabo en ese conquistado lugar de memoria… Adem├ís, ah├ş est├í el camino recorrido en el Parlamento de Navarra con las Leyes de Memoria de 2013 y 2018, con la sorprendente ausencia de los Ca├şdos. Ausencia que adelantaba los apa├▒os y falsas justificaciones para seguir ausente en la presente Ley.

En cuanto a la ausencia de la Iglesia cat├│lica, refleja, no solo la bajada de pantalones a la que habitualmente se somete el PSOE cuando se enfrenta a la jerarqu├şa eclesi├ística, sino que representa un insulto a la inteligencia de la ciudadan├şa, en general, y a las v├şctimas del 36, en particular. Lo que resulta parad├│jico, pues buena parte de los asesinados en Navarra eran del PSOE y de la UGT.

┬┐D├│nde queda condenada la responsabilidad de la Iglesia cat├│lica en dicha ley? ┬┐Acaso quieren hacernos olvidar que la Iglesia particip├│ en el golpe de Estado, que lo aup├│ y justific├│ con una Carta Colectiva del Episcopado espa├▒ol a los obispos del mundo, publicado el 1 de julio de 1937? ┬┐No recuerdan que el obispo Olaechea lo denomin├│ ┬źsanta Cruzada┬╗?

La Iglesia se convirti├│ en parte sustancial del Estado franquista, declarado Estado confesional cat├│lico. En 1947, el sucesor de Olaechea, Enrique Delgado G├│mez public├│ el 2 de julio una pastoral asegurando que ┬źlos principios de la Cruzada quedaban a salvo, intocables e inatacables con la Ley de Sucesi├│n┬╗, ley que el Dictador propuso en refer├ęndum a la ciudadan├şa. Y a├▒ad├şa que ┬źlos motivos tradicionales cat├│licos que siempre nos hicieron grandes en nuestra Historia y anim├│ como esp├şritu nuestra Cruzada de Liberaci├│n […]. Se trata de hacer firme aquella epopeya, de dar curso legal e hist├│rico a su esp├şritu┬╗ (ÔÇťDiario de NavarraÔÇŁ, 2.7.1947).

Por si no quedase clara esta connivencia golpista entre Iglesia y Dictadura, el 25 de febrero de 1954, monse├▒or Antoniutti, acompa├▒ado de varios cardenales y obispos, impuso a Francisco Franco la condecoraci├│n de la Orden Suprema de Cristo (la m├íxima del Vaticano), siendo papa P├şo XII.

La ley de Memoria Democr├ítica declara por ley la ilegalidad de todas las leyes, ├│rdenes y decretos emanadas de aquel Estado franquista. Si es as├ş, entonces, ┬┐a qu├ę espera el Gobierno a declarar ilegales los Acuerdos que ese Estado franquista firm├│ con la Iglesia cat├│lica? Cuando lo haga, quiz├ís empecemos a creer en esta Ley. Mientras tanto, d├ęjennos dudar de su alcance te├│rico y pr├íctico.

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Fuente: Kaixo.blogspot.com